Comerse el mundo La 1

Comerse el mundo

Lunes, después de MasterChef

En 'Comerse el mundo' el chef vallisoletano Javier Peña hace una inmersión total en la gastronomía y la cultura de diez destinos alrededor del mundo, desde la comida callejera a los restaurantes de vanguardia pasando por invitaciones familiares, fiestas, gastronomía extraña, mercados y visitas al origen del producto. Un curso de cocina global en el que se identifican los principales ingredientes, las recetas y los platos más representativos del patrimonio culinario de cada país.

Javier Peña es uno de los jóvenes chefs más prometedores de nuestro país y una de las caras más reconocibles de la nueva gastronomía. Su pasión por la cocina y los viajes le ha llevado a desarrollar su carrera en lugares tan variopintos como Seúl, Corea del Sur, Brasil, Filipinas y México.

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5582522
Para todos los públicos Comerse el mundo - Filipinas - ver ahora
Transcripción completa

Con el tiempo, he cumplido dos sueños:

(Música)

Soy Javier Peña.

Empecé a interesarme por la cocina de niño, cocinando con mi abuela.

Con el tiempo, he cumplido dos sueños:

hacer de la gastronomía mi profesión

y viajar por todo el mundo buscando la esencia del sabor de cada país.

Me fui con una mochila y una libreta vacías

y volví con una pequeña familia

repartida por todos los rincones del planeta.

Hoy, mi maleta y mi corazón están listos para nuevas aventuras.

¿Me acompañáis?

(Música cabecera)

(Música)

El viaje que hoy comienzo tiene un significado muy especial para mí.

Y es que, después de ocho años, regreso a Filipinas.

(Música)

Un país en el que desarrollé mi carrera durante un tiempo

y al que tengo un cariño muy especial.

Manila, su capital, ha cambiado mucho estos años,

y posee una de las gastronomías más importantes

del Sudeste asiático.

Durante estos días, voy a seguir descubriendo

lo fantástico que es este país

y lo mucho que ha cambiado durante estos años.

(Música)

Siempre disfruto como un niño en los mercados.

Pero no os quiero contar qué es para mí el Farmers Market.

He quedado con Jad Monsod, una profesora de literatura española

que va a ser quien me enseñe las curiosidades de este mercado.

(Música)

Hola. ¿Qué tal? Hola, Jad.

¿Cómo estás? Muy bien.

¿Tú eres profe de literatura? Sí, literatura en español.

Y me has traído al mercado.

Nada que ver con lo que haces. (ASIENTE) Claro, sí.

Pero me gusta la cocina filipina y la comida filipina.

Yo estoy deseando que me muestres cositas.

Vamos a ver los pescados más importantes.

(Música)

Tenemos aquí cuatro muy importantes.

Comemos mucho "bangus" porque es muy barato.

Un kilo cuesta 150 pesos.

Tres euros o tres euros y medio. ¿Y cómo lo preparan?

El plato más importante con "bangus" se llama "sinigang".

Es una sopa con verduras, "calamansi" y tomate.

Y aquí tenemos un "lapu-lapu" muy grande.

Es un pescado precioso con esas pintas azules.

Y carne blanca dentro.

Es uno de los pescados más apreciados en Filipinas.

Es así, ¿no? Sí.

"Maya-maya" es otro de los pescados estrella.

Y luego tenemos el "talakitok". "Talakitok".

Mi abuelo cocina un plato que se llama "paksiw".

De "talakitok".

Tiene ese pescado precisamente y jengibre.

¿Nada más? Y lleva "patís".

El "patís" es pescado fermentado, es un sabor muy fuerte

pero muy característico de la comida filipina.

Estos pescados son más caros que el "bangus".

Por ejemplo, cuesta 11 euros.

Ya es diferente. Para nosotros es muy caro.

Ahora quiero enseñarte otro sitio. Pues venga, vamos a ello.

(Música)

Y en este puesto encontramos los pescados pequeñitos

como el "dilis".

Normalmente se come en el desayuno.

Fritito, vas mezclando con el arroz. Sí. Y el "tilapia".

¿Y estas faldas que llevan?

Todas las mujeres llevan esa falda para limpiarse las manos.

Estoy viendo ahí que están limpiando un atún.

¿Lo quieres ver? Sí.

Este atún es el "yellowfin", el más típico en el Pacífico.

Lo llaman así porque tiene esto amarillo. ¿Veis?

¿Vemos algo de carne ahora? Sí.

(Música)

Vamos a ese sitio.

El cerdo es lo primordial y la ternera es un poco más cara.

Tenemos aquí algo muy interesante: la cara del cerdo.

Y en Pampanga se hace un plato que se llama "sísig"

que lleva la cabeza.

Picadita, no entera. Sí, no entera, claro. (RÍE)

Otra cosa que veo que tienen aquí es el rabo de vaca.

Con el rabo de vaca hacemos un plato que se llama "kare-kare".

Está buenísimo. Sí. ¿Lo conoces?

Madre mía, aquí lo tenemos entero, con piel.

Sin pelo pero con piel. Da un poco de grima.

(Música)

Hemos llegado a lo último: las frutas.

Tenemos el mangostino.

-De Davao. -Es de Davao.

Y tenemos aquí el "longkong", también de Davao.

Es una especie de la fruta que se llama "lanzones".

Sí. Esto me recuerda mucho al lichi.

¿Y qué tal?

¡Hum! Muy dulce. Superdulce. (RÍE)

Tiene una membrana muy finita y lo de dentro es puro agua.

Es un poquito astringente, te deja el paladar un pelín áspero.

Pero está muy bueno.

-Dulce. Un pelín ácido. -No es tan dulce como...

Si te gusta la cocina, aquí te vuelves loco.

Tiene esa textura que puede tener el cacao, la chirimoya.

Y tiene una acidez que me encanta.

¡Qué bueno está! Aquí me vuelvo loco.

¡Ay, los huevos salados! Esto está muy bien.

¿Y cómo se hace este huevo salado?

Se meten en la tierra con mucha sal,

después se sacan y se cocinan al vapor.

¿Cuánto tiempo? Sesenta días.

¿Sesenta días?

Sesenta días metidos debajo de la tierra con sal.

Tiene un aspecto peculiar. Lo voy a probar.

Es muy salado. -Muy salado.

¡Guau! (RÍEN)

Fijaos lo que voy a decir: tiene un toque a frutos secos.

Sobre todo la yema. Me voy a llevar una docena.

(Música)

¡Gracias! ¡Gracias!

La verdad, superinteresante todo lo que me has enseñado.

Normalmente no las veo así. Como hoy, ¿no?

Nos vemos. Dame un beso, cuídate.

(Música)

Si vienes a Manila y preguntas por el mejor cocinero del país,

te va a sorprender que sea cántabro.

Chele González vino a Manila hace unos años

y es ahora mismo toda una institución en Filipinas.

Curtido en alguno de los fogones de los mejores chefs de España,

como puede ser Arzak o Adrià,

ha conseguido que su restaurante figure en la lista

de los 50 mejores de Asia.

(Música)

Chele, ¿qué tal estás? ¡Peña! Muy bien.

Qué ganas tenía de conocerte.

(Música)

Todo el mundo habla maravillas de ti.

Intentamos hacer cosas con todo el producto de aquí.

Con toda la cultura.

Y sobre todo, con toda esta historia que España y Filipinas tienen.

¿Qué nos vas a hacer hoy?

Vamos a los orígenes de la cocina filipina

con un "kinilaw", que es el ceviche filipino.

Todo el mundo conoce el ceviche peruano,

y yo, como amante de donde vivo,

creo que es importante contar esta historia a la gente.

Tenemos aquí a Charlie. Encantado.

Va a cocinar un poco.

(Música)

Vamos a empezar con el primer paso: hacer la leche de coco.

El coco está rallado.

Es superdelicado porque fermenta con muchísima rapidez.

Aquí vamos a poner la madera de tamarindo.

Se parece a lo que tienes mucho en tu tierra.

Sarmiento.

Le vamos a dar un poquito... Bueno, ¡qué "fashion"!

Hay que tener armas de todo tipo en cocina.

Aquí ya se nota el ahumado. ¡Es "umami"!

Técnica tradicional filipina.

Ponemos agua templada

para abrir toda la grasa del coco y poder exprimirlo.

Y aquí ya tenemos la leche de coco.

Recién ordeñada. (RÍE)

Vale, vamos a hacer el ceviche ahora.

Tenemos ya todos los componentes. ¡Qué bonito!

Y vamos a mezclarlos: atún, cebolla roja, jengibre...

Y echamos un poco al gusto...

A mí me gusta picante, conmigo no tengas problema.

Mecachis en la mar, vamos a echarlo todo.

Tenemos "calamansi", que es una pequeña lima.

Estoy enamorado de este producto. Tiene, además, dos sabores.

El de la piel, que es un aroma, y el zumo, que es otro.

En la boca es bastante ácido. Exactamente.

Y aquí tendríamos la leche de coco.

Lo tenemos que dejar entre ocho y diez minutos.

Lo que tenemos aquí es muy especial, se llama "tabon-tabon".

Es un fruto de matar la bacteria de los pescados en crudo.

Gustativamente no tiene tanto sabor.

Tiene astringencia, un poco de amargor.

Lo voy a probar directamente. ¿Es una locura?

No es una locura.

Es como cuando te comes la piel de la castaña.

Exactamente. Te deja la lengua...

Vamos a hacer un encurtido. Va este alga que se llama "uva".

Es una especie de caviar marino, explota.

¡Hum! Tiene un toque a ostra. Sí, yodo.

Vamos a enseñarte un vinagre de coco que se llama "pinakurat".

Esto es oro.

Se elabora en Mindanao con un montón de especias.

Tiene unos matices y un "umami"...

Parece increíble un vinagre con "umami", pero lo tiene.

Y vamos a hacer una solución.

50 % de este vinagre con 50 % de agua.

Lo dejamos encurtir.

Lo metemos en bolsas de vacío y lo dejamos una hora u hora y media.

Vamos a colar la leche de tigre o el ceviche.

Vamos a texturizarlo con "kuzu", un almidón de una raíz japonesa.

Lo mezclamos.

Y lo vamos a poner en el fuego.

Estás intentando conseguir un gel, como la textura de la gomina.

Ahora lo enfriamos.

Y lo más importante es echarle un poquito de zumo de "calamansi".

Vamos a rallar la piel del "calamansi".

Este, sinceramente, es uno de los secretos del plato.

Vamos a cortar el atún como si fuese un "sashimi".

(ASIENTE)

Vamos a emplatarlo. Aquí tenemos el gel.

Un pelín de sal.

Y lo vamos a poner como si fuesen pañuelos.

Vamos a la última parte, que es lo que aportará la textura.

Fijaos la cantidad de pasos para lograr un plato redondo.

Ahora lo voy a probar.

Pero me acompañas, ¿no? Sí.

Importante: una pieza del atún con el alga.

Ahora estoy gozando con todo lo que me pasa en la boca.

El atún es un pescado con muy poquita grasa.

El aporte te lo da el coco.

Y lo chispeante te lo dan esas pequeñas burbujitas.

Con todo lo que me enseñáis hago una receta al final.

Me lo has puesto muy difícil. Yo creo que te he dado más pistas.

Me gustaría invitarte. ¿Te apuntas? Hombre, ahí estamos.

Eres un grande. Gracias.

(Música)

La gastronomía filipina, a lo mejor, no es tan conocida

como la de sus vecinos de Asia, pero no tiene nada que envidiarles.

Mi recorrido empieza en el Seaside Market,

un lugar perfecto para comer pescado.

Anthon, un guía gastronómico, va a ser quien me acompañe.

(Música)

¡Anthon! Hola, Peña, ¿qué tal estamos?

¿Qué tal, amigo? Muy bien.

Encantado de estar aquí. ¿Dónde me has traído?

Es un mercado filipino que se llama Dampa.

Es un sitio donde viene todo el mundo para vender sus mercancías del mar.

Te voy a enseñar mariscos y pescados, compramos y después lo preparamos.

Esto es fenómeno, macho. No veo esto muy a menudo en España.

Los filipinos están acostumbrados

a desayunar, comer y cenar marisco y pescado.

(Música)

Si hay un marisco por excelencia en la gastronomía filipina,

es esto: la langosta. Así es.

Hay un montón. Son preciosas.

Ese color que tienen es por lo que comen en esta zona.

Por la salinidad también y por la temperatura.

Mira.

Pues nada, aquí la tienes. Cuidado.

Estupenda.

¿Esto es asequible para una persona en Filipinas?

Cuatro mil pesos. Unos 80 euros.

Más o menos está como en España.

El que quiere una langosta, la tiene que pagar.

"Salamat".

Anthon, yo te voy a invitar, pero no a la langosta.

Algo más barato, ¿vale? (RÍE) Muy bien.

(Música)

¿Y esta? Una langosta más pequeña.

¿Puedo?

¿Por qué están metidas en esas botellas?

Para alargarles la vida.

Pueden respirar más. ¡Gracias!

Tienen su medio ambiente mejor.

El mejor medio ambiente para subsistir. Perfecto.

(Música)

(Claxon)

Bueno, Anthon...

Tú, como filipino y experto de esta zona,

¿qué es lo que te sueles comer aquí?

Se llama "adobo".

(Música)

Aquí es donde vamos a comprar el calamar.

Desde aquí lo vamos a llevar al restaurante para que lo preparen.

Nosotros le llamamos "chipirón". Chipirón.

"Calamar" le llamamos a esto.

Medio kilo está bien, ¿no? Sí, sí.

¿Cuánto es?

Cuatro euritos. Y también se paga donde lo preparan.

Eso es. Más o menos dos euros por kilo.

¿Por kilo? Lo mínimo es un kilo.

Gracias.

(Música)

Buenas tardes, señora, para chipirones en "adobo".

-Tomen asiento. -¡Gracias!

¿Nos sentamos entonces? Muy bien.

¿Qué lleva exactamente el "adobo"?

Cebolla, ajo, perejil, jengibre, y claro, su tinta bien.

¿Va a llevar soja? Sí, lleva un poco.

Aquí lo traen.

Es una maravilla poder comprarlo y que te lo puedan preparar aquí.

¿Pican? ¿No pican? No, qué va.

Y esto se acompaña siempre con un poquito de arroz.

También se hace mucho en España. Sí.

Sí que pican, ¿eh? ¿Sí?

Sí que pican, sí. Bueno, un poco sí.

Joder, que si pican. (RÍE)

El sabor es muy parecido a los nuestros

pero tiene ese toque asiático que da el jengibre y la soja.

Están buenísimos. Y bien frescos.

Lo que es curioso es que se llame "adobo".

Para un español, el adobo no tiene nada que ver a esto.

Es una palabra que utilizáis para hacer un guiso diferente.

Todas las comidas filipinas que se llaman "adobo",

de cerdo, de pollo, de calamar o chipirón,

siempre lleva vinagre.

¿Este también? Claro que sí.

El "adobo", en Filipinas, no es único,

porque cada provincia tiene su propio "adobo".

En el este de Filipinas, ponen más picante

y con leche de coco.

En el norte, el "adobo" es seco.

Está macerado primero. Eso es.

Y después frito o a la parrilla. Sí.

Me gusta mucho la salsita. Muy buena está.

No es la única zona de comida callejera, ¿no?

Vamos a Quiapo. Pues vamos.

(Música)

Anthon, esta es la zona de Quiapo.

Es un hervidero de gente. Efectivamente.

Ahora mismo, la gente entra a misa.

Mayoritariamente sois cristianos y muy, muy, muy practicantes.

Así es.

¿Esto qué es exactamente? Mango que no es maduro.

No es maduro, es un poco verde.

Eso es pasta de camarón. Gracias.

El olor que tiene es como cuando hacemos una pasta con las gambas.

Con la cabeza de la gamba. Más o menos es eso.

Vamos a untar.

Esto y untar, ¿no? Eso es.

¿Qué tal?

¡Guau! Es muy salado.

Está bueno porque la acidez del mango equilibra un poquito.

Es casi como comer una manzana ácida.

¿Quince pesos? Sí.

Quince pesos es muy barato. Muy barato.

Hay un montón de puestos, llévame a alguno más.

(Música)

Aquí tenemos el "kwek-kwek".

Son huevos de gallina y huevos de codorniz.

Lo pasa por la harina, ¿no? Sí.

Es como una especie de "tempura". Eso es.

¿Cuál te gusta a ti? El de codorniz.

La codorniz es algo muy filipino.

La salsa la hacemos nosotros.

Nos dan este cuenquito con una bolsita.

Ponemos pepino.

Vinagre de coco o de cebolla.

Y pon sal.

Yo voy a hacer así directamente.

¿Qué tal está?

Digamos que es un matahambre, ¿no? Eso es.

Lo único es que mucho más atractivo

poniéndole un poquito de colorante naranja.

Esto normalmente es una comida más humilde.

También hay clase alta que viene para llevar a misa.

Y después comer algo. Claro.

(Música)

¿Y qué están haciendo aquí? Eso es "kikiam".

Bolitas de camarón, de pescado...

Una brocheta de aprovechamiento. Así es.

Lo mejor es la bola de pollo.

¿Es carne picada de pollo hecha bolitas?

Carne picada y ponen un poco de hierbas y especias,

pimienta verde, y un poco de ajo y cebolla.

Vamos a probarlo.

Es el tío más enrollado de la plaza.

Choca. Joder, ¡menudos anillos! (RÍEN)

Gracias.

¿Se toma con algún tipo de salsa? Sí, vamos a poner un poco de vinagre.

Eso es ajo con chile. Es muy picante.

¿"Muy"? A mí me gusta el picante. Ah, bueno. ¿Te gusta?

Un poquito. Vale.

Ya está. Y un poco de salsa dulce. Venga, un poquito.

Voy a coger un palillo y así compartimos.

Estoy comiendo yo solo. Coge. Ya está.

Compartir es vivir, Anthon.

¿Qué tal?

Pues fíjate, le encuentro más gracia a la salsa que me has preparado.

La bolita es como una salchicha de Frankfurt de toda la vida.

La salsa es lo que me ha gustado. Claro.

Muy buena combinación. Perfecto. Gracias.

Un poquito de picante, de vinagre, de dulcito.

Gracias.

(Música)

Bueno, Anthon, la verdad,

toda una experiencia salir de comida callejera.

Pero me gustaría que vinieras a una cata que voy a hacer

de un plato con lo que he aprendido. Muy bien.

¿Te gustaría? Claro que sí.

Pues entonces nos vemos. Muchas gracias.

Cuídate.

(Música)

Filipinas posee un clima tropical

que hace que tenga una variedad inmensa de productos.

Me dirijo a Indang, a 65 kilómetros de Manila.

Y voy a ver cómo cultivan

una de las frutas más importantes del país.

La fruta dragón.

Salir de Manila es un horror.

¡Menudo tráfico hay en este país!

Y luego ir pasando pueblo a pueblo, es todavía peor.

(Música)

(Claxon)

¡Pasa, pasa!

Eso...

(Motor viejo)

...que suena así, es un "yipni".

Sheila.

¡Hola... bienvenido! Hola.

¿Y tú, qué tal? Muy contento de estar aquí.

¿Me podéis contar un poquito qué es exactamente lo que cultiváis?

Tenemos frutas dragón, plátanos, cocos,

y también tenemos algunas verduras.

¿Vamos a poder ver alguna hoy?

Sí, claro. (RÍE)

¿Vamos por aquí?

Aquí tenemos unos alumnos de la granja.

Están sacando unas lombrices africanas

conocidas por descomponer la gallinaza.

Lo que obtenemos de este modo nos sirve como abono.

El tipo de estiércol que utilizáis, en este caso de pollo,

¿es importante para la "pitahaya"?

Sí, porque la gallinaza tiene un alto contenido en nitrógeno.

Ah, vale.

¡Buenos días!

Estas son las plantas de la fruta del dragón.

Para plantarlas, se excava y se pone el esqueje dentro,

esto da para cuatro.

¿Puedo yo hacer ese? (ASIENTE)

Yo he visto muchas veces a mi abuela hacer esto.

(RÍE) Es mejor que lo hagas tú. No es lo mío.

¿Y esto? Es la rueda de un coche.

¿Es una rueda del coche?

Las ramas salen a través de la rueda.

¿De dónde sale exactamente la fruta?

Salen de las ramas de la planta,

de la parte de abajo.

Sé que ahora no es temporada,

pero seguro que tienes alguna guardada para darme a probar.

Sí, creo que tenemos alguna en la nevera... (RÍE)

He tenido suerte, me han guardado una.

También tenéis cocos. ¿Me muestras algo de los cocos?

¡Sí, claro!

Señor, ¿vamos a coger un coco?

Es duro trabajar aquí, ¿no? Nuestro trabajo no es tan difícil.

(RESOPLA) Yo tengo una sudada...

Señor Peña, quiero presentarle a Mac.

Nos va a traer unos cocos.

¿Cómo se coge? No será sencillo, está muy alto.

Es coser y cantar para Mac.

(Música)

Ah, que va a atar los cocos antes de cortarlos.

¿Los va a tirar por aquí? ¿Es peligroso estar aquí?

¿Es peligroso? Sí, es peligroso. Sin duda.

Quizás... Quizás debamos desplazarnos.

(RÍEN)

¡Guau! Se le ha escapado.

(Música)

¡Enhorabuena, amigo!

¡Madre mía! Cómo ha subido el tío ahí arriba.

(RÍE)

¿Cuánto tiempo llevas haciendo esto?

Un año ya, señor. ¿Un año?

¿Ya trepabas así o has aprendido en este año?

Practico, señor.

¿Es peligroso? Algo, sí.

Además, esos cocos pesan un montón.

Lo que queda ahora es probarlo.

¡Guau! ¡Mac!

Lo tiene merecido. Pedazo de pajita.

Néctar de dioses. Está buenísimo.

No sé si habéis probado el agua de coco así.

Esto es una pasada.

Ahí veis la navaja de Ben, ha ido a Albacete a comprarla.

No corta mal, no.

Oye, Ben, ¿la carne de aquí también se come?

-Sí, señor. -Sí.

Primero el agua y después la carne. Se come después.

¿Qué está haciendo ahora?

Tenga, le estoy haciendo una cuchara.

¿Para mí? Venga.

¿Veis todo esto que tiene una textura brillante?

Ahí está la carne de coco.

¡Hum!

Y como podéis imaginar, esto está buenísimo.

Gracias, Ben. "Salamat".

Sheila, ¿todos los cocos se pueden comer?

Depende de la carne.

Hay algunos cocos que la tienen más blanda, más ligera.

Esta es más blanda, más ligera,

pero la hay que se puede usar en las ensaladas.

Es más densa, pero sabe igual.

Sheila, está buenísimo,

pero me habías prometido que me ibas a dar a probar

la última fruta dragón que te quedaba.

¡Ah, sí! Pues ya toca volver a casa.

VIVE. RÍE. CULTIVA.

Estas son las frutas que tenemos.

Frutas del dragón, plátanos "lacatán", "sabá"

y también papayas.

Esta es la fruta dragón. ¿Se puede comer?

Sí, por supuesto.

Es un espectáculo.

Lo divertido de esta fruta es encontrarse estas semillitas.

Porque estallan en nuestra boca y le dan una textura más crujiente.

Fruta tropical, muy dulce, con mucha agua,

pero con ese toque especial que la hace tan bonita.

Y esas pepitas, que son lo que a mí me gusta.

Ten.

¡Muy buena, señor, deliciosa!

(RÍEN)

¿Qué vas a decir? Lo has cultivado tú. (RÍE)

Podría estar comiendo papaya todo el día.

Me quedo a vivir aquí, ¿vale?

Aunque la azada no es lo mío. (RÍEN)

Ben, Mac, muchísimas gracias por enseñarme lo que hacéis,

que es increíble. Muchas gracias.

¡Gracias!

Cuídate esos pies.

¡Adiós!

(Música)

Cuando trabajé aquí,

hubo una persona con la que pasé grandes momentos

y que me ayudó a comprender realmente la cultura filipina:

Nomer.

Él ahora vive junto a su familia

en uno de los lugares más paradisíacos de Filipinas,

el lago Taal.

Llega un momento muy emocionante para mí.

(Música)

(Ladridos)

¡Oh! ¡Nomer! -¡Oh!

¿Qué tal estás?

¿Qué tal, amigo? Bien. Esta es mi familia.

¡Pero bueno, si está enorme!

¿Cómo estás? Hola.

Yo les conocí cuando eran así.

¿Quién lo iba a decir después de tanto tiempo?

Me alegro mucho de que te vaya tan bien.

Yo también me alegro mucho. Vamos a hacer algo de comida.

Ahora vamos a cocinar un plato filipino.

Mi familia se va ahora un rato...

OK. Luego nos vemos, ¿vale? Hasta luego.

Me quito la mochila y voy a recordar aquellos años,

cuando tú y yo cocinábamos mano a mano.

Pues cuéntame, ¿qué tenemos aquí?

Es el cerdo para el "sinigang".

¿Por dónde empezamos, Nomer?

Primero tenemos que hervir el agua.

Cerdo, cebolla y tomate.

¿Cuánto tiempo? De 30 a 40 minutos.

El otro plato es el "pinaputok".

Normalmente se prepara con pescado sin espinas,

pero no puedo quitar las espinas

porque de ellas depende el sabor.

Luego tenemos que mezclar la cebolla con el tomate.

Si necesitas ayuda... Sí, puedes ayudarme.

¿Y lo vamos a añadir por encima? Sí.

Ahora tenemos que añadir el ajo.

¿Todo? Sí. Y algo de chili.

¿Tres? Cuatro.

¿Cuatro? (RÍE) Sí.

Luego un poco de azúcar. Es mi ingrediente secreto.

Este es tu secreto. Sí.

Lo pongo encima. Sí.

¿La cabeza también? Sí.

Limón...

Y a continuación, huevo salado.

¡Ah, huevo salado! Sí.

El huevo salado es eso que probé el otro día en el mercado,

que tiene una potencia de sabor bastante gorda. Digámoslo así.

Hojas de platanera.

¡Vamos allá! ¡Vamos a la plancha!

Oh... ¡Qué pinta, Nomer!

Bien, ahora volvamos con el "sinigang".

Vale.

Ya hemos cocinado el cerdo, y lo último son las verduras.

Alubias verdes.

Okra, el tamarindo original...

Tamarindo. Sí.

Vais a ver lo que es un tamarindo crudo.

Normalmente es como una especie de cacahuete y es negro por dentro.

Pero así es blanco y nos va a dar un poquito agrio.

Más cosas. La última... no es la última...

(RÍE)

"Taro". Sí.

Y a continuación, el condimento: "patís".

Casi hemos terminado...

La espinaca de la zona: "kang-kong".

Y tapamos, ¿no? Sí.

De tres a cinco minutos.

(Música)

Bueno.

A ver qué tal. Por supuesto.

Primero el "sinigang". Sí.

Tiene una pinta...

¿Esto crees que es el plato más filipino?

Es uno de los platos filipinos más conocidos.

"Sinigang", "nilaga"...

"Adobo". "Adobo".

(RÍE)

El "sinigang" es una sopa agridulce.

Porque el "patís" y el tamarindo le hacen ese juego.

Y la verdad es que te pone a tono, esto como que te activa.

Es una cocina de aprovechamiento, son las verduras de temporada.

¿En ese momento hay berenjenas? Se echan berenjenas.

¿Que hay nabo? Se echa nabo.

¡Hum! Está buenísimo.

Está dulce, está acidito, pero tiene mucho sabor a la carne.

No me acostumbro al okra. (RÍE)

Esa textura en la boca... (NIEGA Y RÍE)

¿Un poquito de arroz? Gracias, Nomer.

Aunque yo creo que lo más típico que hay en Filipinas es el arroz.

Sí. El arroz es como un regalo de Dios para los filipinos.

¿Te gusta?

¡Oh, sí! ¡Hum!

¡Oh, guau!

¡Usa las manos! Las manos.

Tiene muy buena pinta. Vamos a comerlo en plan filipino.

Echamos un poquito de "calamansi".

¿Cómo es el nombre de la mezcla del "calamansi" con la soja?

"Toyomansi". Sí. "Toyomansi".

Está un poco salado por el huevo.

Nomer, está muy bueno, porque está en su punto.

Y no es sencillo hacerlo en su punto envuelto en la hoja de banano.

Porque no ves el pescado.

Lo bueno de esta forma de cocinar,

que ya hemos visto, por ejemplo, en Colombia,

es que, al final, el pescado se hace en sus propios jugos.

La hoja tampoco le da mucho sabor.

Lo que le da el sabor es el carbón que utilizan.

Le da un aroma ahumado, que es lo divertido del plato.

Lleva mucho jengibre, lleva mucho huevo salado, tomate.

Entonces, al final, todo eso en la boca, es Asia.

Muy bien, Nomer. Veo que aprendiste algo conmigo.

(RÍEN)

Yo te veo igual que siempre.

Igual que hace siete u ocho años, no sé cuánto hace que estuve aquí.

Solo es la... Pero te conservas joven.

(RÍE)

Acuérdate que ya son casi 40 años.

El secreto está en la felicidad. En sonreír siempre.

Por eso los filipinos parecéis tan jóvenes.

Porque siempre estás contentos.

(RÍEN)

¿Y qué tal te va por España? Bueno...

Pues ha cambiado mucho mi vida después de salir de Filipinas.

Ahora tengo dos restaurantes

y estoy grabando un sueño.

Y este sueño me ha hecho volver a Filipinas

y volver a encontraros aquí, tan bien como siempre.

Me alegro por ti.

Y yo de volver a verte y de que te vaya tan bien.

Y de que tengas a esta familia tan maravillosa

que me acogió tan bien en Filipinas, en su momento.

Y no sigo hablando que me pongo a llorar.

¿Una foto para recuerdo? ¿Estamos todos ahí?

¡Guau! ¡Bien, familia!

(RÍEN)

(Música)

Hoy voy a comer uno de esos platos

que no es apto para todos los públicos:

el "balut".

Un huevo de pato con un feto dentro.

Voy a ver qué me encuentro.

(Música)

Hola, Niño. Hola.

¿Cómo estás? Bienvenido a Agimat.

Muchas gracias. Vamos a sentarnos.

Vale, OK, vamos allá.

Cuéntame qué es exactamente el "balut"

y por qué es tan popular aquí, en Filipinas.

El "balut", básicamente, es un embrión que se hierve.

Es muy famoso en Pateros.

Pero ¿tiene alguna razón especial por la que se come?

¿Es bueno para la salud, tiene propiedades afrodisíacas...?

No sé.

Contestando a tu pregunta sobre si es afrodisíaco,

no tengo ni idea, no he hecho la prueba.

Yo crecí comiendo "balut" como un piscolabis.

Se puede comprar en cualquier sitio.

Ya está aquí, este es el "balut" clásico.

(RÍE)

Normalmente se sirven en una cesta cubierta con una tela

para que no se enfríen y se les añade vinagre o sal.

Entonces, esto está bien para iniciados.

Sí.

También se puede hacer bien frío y servirlo con una crema.

¡Guau! Me gusta tu estilo.

Te explico.

Si compras "balut" en la calle, también te ponen chicharrones.

Por eso se me ocurrió servirlo de esta forma.

Y de cada 70 extranjeros,

al 60 % le da miedo probar el "balut".

Así que pensé en hacer un plato que no les diera miedo.

Así pueden enorgullecerse de probar el "balut".

(RÍE) Bueno, pues voy a probar.

Entero, ¿no?

(Crujido)

Está muy bueno. Es una versión muy "light".

(RÍE) ¿Por qué?

Porque ha hecho un paté y tiene la parte del huevo arriba.

Además, el chicharrón ayuda.

Le pone el toque salado y el toque crujiente.

(Crujido)

¡Bueno! Ahora el auténtico.

Esto quiero verlo. Ahora sí tengo miedo.

Quiero ver qué pasa. Yo puedo comerme cinco de esos.

Esta competición no es mi fuerte. Vale, entendido. (RÍE)

¿Sabes cómo se come? Enséñame cómo comerlo.

En primer lugar, se golpea esta parte.

Se suele romper aquí.

Pero si te enfadas con alguien se lo puedes romper en la cabeza.

Afortunadamente, esta vez lo vamos a romper aquí.

¡Toma!

No tengas miedo de romperlo, dentro tiene muy poco líquido.

Salud. Salud.

Muy bien.

Vale, vale, vale. Entonces, ¿cómo se come ahora?

Como es tu primera vez, hagámoslo bien.

Filipino "style".

Quitamos toda la cáscara. De acuerdo.

(RÍE)

No estoy nada seguro. La madre que lo parió.

Ahí lo tienes. Doy las gracias

a todo el equipo del programa. ¿De acuerdo?

(RÍE)

Ya sé por qué querían venir a Filipinas.

¿Le echo sal? Sí, un poquito. Salud.

Para adentro.

Vale. Mamá, voy a volver a casa.

Creo que te has comido lo blanco, pero no pasa nada.

Algunas personas tiran esa parte pero otras se la comen.

Ya te lo has comido oficialmente. Enhorabuena, chef.

Comerse un huevo cocido del tirón no es fácil, ¿vale?

No es para tanto.

Es más la impresión que te da verlo que comerlo.

Es cierto lo que él me ha dicho, la parte blanca está un poco dura.

Y es la que yo creo que la gente se piensa que son los huesecitos.

¿Vale?

¿A qué sabe? A huevo cocido.

¿He superado la prueba? Sí, te has comido al Pato Donald.

(RÍE) Salud.

Gracias. No, gracias a ti. (RÍE)

Gracias a ti, de verdad. Enhorabuena.

(Música)

Cuando hay algo que celebrar en Filipinas, se come lechón.

Y si hay alguien que lo prepara como nadie

es Dedet de la Fuente.

Es conocida como la Diva del Lechón.

Y esto le ha dado hasta fama internacional.

Dedet.

¿Cómo estás? Muy bien.

Bienvenido a mi casa. Te conocen como la Diva del Lechón.

Dicen que hago el mejor lechón del universo.

¿El mejor del universo?

Entonces, ¿un poquito del secreto me vas a decir?

Si te lo dijera, dejaría de ser secreto.

(RÍE)

Pero te contaré un secreto pequeñito. ¿Pequeñito? Vale.

Bueno, pues cuéntame, ¿qué hacemos con el lechón?

Dentro meto distintos ingredientes.

Ese es uno de los secretos, el relleno.

El relleno no es el secreto,

porque cuando la gente se sienta para comerlo

verán lo que lleva dentro.

Lo está cosiendo con unas brochetas, que no es sencillo.

Normalmente se usa aguja e hilo,

pero nosotros preferimos hacerlo así porque es más fácil.

Y ya está.

¿No lleva agua? No.

El secreto es la forma de cocinarlo.

Utilizo mi horno, que funciona con carbón.

Al cocinarlo en el horno de ladrillo,

la carne queda tierna y la piel crujiente.

Cuando metes el lechón,

el horno tiene que estar muy, muy caliente.

Y en un momento dado, se le baja la temperatura

para que no se queme la piel.

Ese es uno de los secretos. (RÍEN)

Vamos allá. ¿Lo llevo yo?

¡Muchas gracias!

A lo mejor después de esto te conviertes en el Divo del Lechón.

(RÍEN)

¡Ábrete, sésamo! (RÍE)

Aquí es donde hace una mezcla con leña.

¿Le proporciona un sabor especial? Por supuesto.

Porque si en lugar de carbón usáramos un horno de gas,

el olor del gas se adheriría a la piel.

Es más barato, más sencillo y más rápido de cocinar,

pero yo no lo hago así.

Y un Divo del Lechón tampoco lo haría así.

(RÍEN)

¡Javier Peña, ven aquí!

(RÍE)

Pero ¿qué tenemos aquí? ¡Madre mía!

Esto es el festín "boodle" filipino.

Así es como los soldados del ejército filipino solían comer.

Compartían la comida de pie alrededor de la mesa.

Los filipinos lo llamamos la lucha del "boodle".

Pero con la Diva del Lechón no es una lucha, es un festín.

Por eso lo llamo festín "boodle".

Esto es un auténtico festival de colores y de comida.

Porque está precioso. (RÍEN)

¿Tú crees que ya estará terminado el lechón?

Yo creo que sí.

¿Lo comprobamos? ¡Vamos!

¡Javier Peña! (RÍEN)

Bueno, ¡fijaos qué pintaca!

Huele maravillosamente. Muchas gracias.

Este es el mejor sonido del mundo.

(Crujidos)

Lo he rellenado de arroz con grasa de cangrejo

y chorizo español.

Lo he bautizado como lechón hispano-manileño.

¡Guau!

Pues nada, lechón manileño relleno de arroz con chorizo.

¿Cómo te quedas?

Yo "to" loco, ahora mismo.

(RÍEN)

Es que fijaos la vajilla, lo lleva todo a juego.

Por eso es una diva, de verdad.

Es un lechón.

Sírvete.

(BESA AL AIRE) (RÍE)

¡Guau!

Comida de dioses. ¡Gracias!

La piel está...

Para no parar. Lo voy a comer con la mano.

Ahora entiendo por qué te llaman la Diva.

Vente conmigo a España y les enseñamos a hacer esto.

Vale, haremos noche del lechón en tu restaurante.

(RÍE)

Y en nada España tendrá un Divo del Lechón.

El Divo del Lechón. (RÍE)

Muchísimas gracias, ha sido un verdadero placer.

Gracias. Muchas gracias.

"Salamat".

(Música)

No me puedo creer que mi viaje toque a su fin.

Y es que estos días en Filipinas se me han pasado volando.

Chele González me va a prestar su cocina de I+D.

Así que el plato me va a salir redondo.

Seguro que me dejan volver.

(Música)

Charlie. -Hola.

Una de las manos derechas de Chele va a estar muy atento.

Si no lo hago bien, me das un collejón.

Vale, vale.

Si hay algo que es complicado para un chef

es coger un plato tradicional, darle una vuelta,

y hacerlo un poquito más actual.

Yo he cogido dos que creo que han aparecido todo el programa,

el "sinigang" y el "adobo".

Voy a juntar esas dos recetas en un solo plato.

Voy a utilizar los ingredientes que se utilizan para esta sopa.

Cebolla, tomate, no puede faltar,

y ajo, nabo,

jengibre, espinaca, judía verde

y para darle un poquito más de sabor,

vamos a utilizar una técnica que a mí me encanta

que es llevar todas esas verduras al horno,

producirles la reacción de Maillard, y hacer a partir de ahí el caldo.

Vamos con el primer paso de la receta.

Lo tengo ya cortado.

Y lo que voy a añadirle son cabezas de gamba.

Todo al horno a 180 grados.

Lo voy a tener 15 minutitos, miramos cómo está de dorado,

y si hace falta más tiempo, le damos otros cinco o diez.

(Música)

El siguiente paso de la receta: el "adobo".

(Música)

Jengibre.

Aquí utilizan para todo, voy a echarle bien.

Voy a echarle un poquito de guindillita.

Vamos a utilizar el vinagre de coco, que me pareció una maravilla.

Y luego, salsa de soja.

Removemos un poco.

Y vamos a añadir estos chipis pequeñitos

que se van a adobar,

pero, además, cocinar un poco por el vinagre y la soja.

Voy a dar el mismo tiempo al "adobo" que a lo que tengo en el horno.

Así planifico bien toda la receta.

Y vamos a por el siguiente paso.

(Música)

(INAUDIBLE)

Soy Dedet, la Diva del Lechón.

-¿Y tú eres...? -Anthon. Encantado.

Gracias, igualmente.

Voy a hacer un pequeño crujiente de tinta del chipirón.

Bien fácil. Voy a utilizar agua.

Sesenta de aceite.

En este caso, Chele se ha tirado el rollo,

y me ha dejado un poquito de aceite de oliva.

Harina de trigo.

Lo vamos a mover bien.

Y la tinta que tengo aquí del chipirón.

Hala.

Vale, pues con todo esto bien mezclado, a la sartén,

que tiene que estar bien caliente.

Para que lo veáis.

¿Vale?

Fijaos cómo mola este crujientito de sepia

que le va a dar ese rollito a mar al plato.

Las mismas verduras que tengo en el horno

las voy a hacer en diferentes texturas.

Lo que he hecho ha sido cortar todas las verduras del horno,

y del tomate me he quedado con lo más chachi,

que es la pepita.

Y lo que voy a ir haciendo ahora, lo va a ir haciendo Charlie,

me ha dicho que se animaba él a hacerlo,

es ir blanqueando las verduras. ¿Qué es eso?

Es meter en agua hirviendo y cuando vuelve a echar a hervir,

sacamos a hielo para cortar la cocción.

(Música)

Hola.

-Hola, Chele. -¿Qué tal?

-Hola, Chele. -Buenas, Anthon.

Tú no pareces filipino.

¿Cuánto tiempo llevas en Filipinas? -Ocho años.

-¡Oh! ¡Vaya! -Sí.

Y, además, estoy casado con una filipina.

Sí.

Vuelvo a España cada año, pero este también es mi hogar.

-Claro. -Está muy bien tener dos hogares.

Sí, eso está muy bien.

¡Lo tengo!

(CANTURREA)

Tenemos las verduritas bien doraditas.

Nomer echaba un poquito de azúcar.

Yo no quiero echar azúcar, que lo eche la propia verdura.

Lo que voy a hacer ahora se llama "desgrasar",

que es echar aquí agua caliente, moverlo un poquito,

y coger todo ese azúcar que se ha quedado aquí

y va dentro del caldo.

Además, nos va a dar un toque dorado,

que es lo que estoy buscando. ¡Lo quiero todo, papi!

Echamos más agua, pero justo hasta cubrir.

Diez minutos cociendo y después lo colamos

y terminamos con el resto de ingredientes del "sinigang".

Fijaos qué dorado.

Apretamos un poquito

para coger todos los jugos.

Esto es cansado, ¿eh? Debí dejárselo a Charlie.

Este es el caldo que yo estaba buscando.

Voy a probarlo primero.

¡Guau!

Es de "guau", ¿vale?

Lo que voy a hacer ahora es ponerlo aquí, al fuego,

e ir añadiendo el resto de ingredientes.

El "patís" os gusta mucho. ¿Tengo que echar mucho o no?

Sí. ¿Sí?

Sí, con esto y un poco de azúcar, yo creo que bien.

Yo creo que un par de cucharadas es suficiente.

Sí, una está bien. ¿Una está bien?

O menos. Sí. ¿Menos?

¡Pues menos mal!

He intentado buscar pasta de tamarindo,

pero he encontrado tamarindo en polvo.

¿Cómo lo ves así? ¿Bien? Bien. Es famoso.

¿Es famoso? Sí.

El caldito lo vamos a terminar de texturizar

con un poquito de harina de maíz.

Muy poquito, ¿eh?

Tengo los chipirones.

Tengo ya la sartén caliente.

Vamos a ir planchando, abriendo así.

No le voy a echar nada de sal porque ya tenía soja

y va caramelizando. Huele bien.

Quiero probarlo ya. (RÍE)

Empezamos el emplatado.

Vamos a ir poniendo los elementos de nuestro "sinigang". ¿Vale?

A ver, vamos a poner aquí las patitas.

Siguiente paso: nuestra pepita chachi de tomate.

Gambitas.

Nabo, zapallo,

chayote o papaya verde,

judía verde.

Y aquí, cebollita.

Cuando hablé con Chele,

me comentaba que lo que le gustaba era la piel rallada del "calamansi".

Vamos a rallar un poquito.

¡Guau, cómo huele!

Es increíble el aceite que puede llegar a soltar

esta lima tan pequeñita.

El crujiente, con cuidado.

Vamos a ponerlo así.

Para arriba.

Y el toque final, la sopita bien caliente.

La echamos aquí. Se la echa cada uno en la mesa.

Yo creo que es un plato muy filipino con mucho color.

¿Cuál tu plato filipino favorito?

El lechón relleno de arroz.

Buena elección. (RÍE)

-Me gusta mucho el "sinigang". -¿De cerdo o de pescado?

De cerdo.

Pues me parece fatal que sea el de cerdo, ¿vale?

Porque algo parecido hemos tratado de hacer aquí.

Bienvenidos, invitados. Os voy a ir sirviendo.

¿Vale?

Por aquí.

Aquí tienes. -Gracias.

Os cuento un poquito ahora, antes de probar.

Vamos a abrir la cerveza, por favor. ¡Sí, por favor!

Primero vamos a brindar. Gracias por aceptar.

-Salud.

-Lo importante es pasar un buen rato. Claro que sí.

Bueno, he tratado de coger un poco el espíritu de Filipinas.

Y si hay un par de platos que han aparecido sin parar,

aparte del lechón... (RÍEN)

Han sido el "sinigang" y el "adobo".

No he sido fiel a la receta original.

Es el encanto de todo esto,

coger la experiencia y decir: "yo lo haría así".

Y esto se sirve aquí.

Echáis un poquito en el medio.

-¿El caldo qué es? El "sinigang".

El caldo es el "sinigang". Sí.

Pero de... Pero tiene también marisco.

De marisco.

¿Y el "adobo" dónde está?

Está dentro del chipirón.

(Música)

Hasta me estás dando a mí una idea. Eso, para mí, ya...

Estar aquí cocinando en tu casa y que encima digas eso...

Claro. Creo que estoy colorado incluso.

(RÍE)

Porque, al final, no deja de ser un "bisque"...

Sí. Pero con este toque más ácido.

Sí.

Diva, ¿cómo está? Delicioso.

-Delicioso, sí. (RÍE)

Yo quería hacer lechón, pero no tenía el mismo horno.

(RÍE) No lo hagas tú, ya lo hago yo.

-¡Ah! (RÍEN)

Y también tiene un toque picante. ¿Dónde lo has echado?

En el "adobo". Es un plato con lo que vi contigo.

Que era el "adobo" de chipirón. Me encantó.

Y dije: "Lo tengo que meter en el plato".

Yo creo que el "sinigang" es el plato filipino más importante.

También el "adobo".

Los dos, al final, tienen esa acidez.

O sea, no es nada...

El tamarindo y el vinagre.

Esto se lo da el "calamansi".

Pero siempre, en la cocina filipina, tenemos ese punto de acidez.

Así que has cogido... Te he cogido un ingrediente.

¿Qué me has cogido? No me asustes. (RÍE)

He cogido un poquito de vinagre de coco.

¡Ah, está en el "adobo"! Está en el "adobo".

Ahí está el picante. Ya lo entiendo.

Todos los cocineros se enamoran. Me ha encantado.

Ya he terminado, no me ha durado nada.

¿Cuál es tu secreto? ¿Se puede saber?

¿Mi secreto?

No tengo secreto.

(RÍE) Yo lo cuento todo.

Vale, vale.

-Y eso es un punto muy importante que hemos hecho en nuestro país

que ha sido siempre compartir.

Y esa ha sido la gran evolución que hemos tenido.

Chele, de verdad, muchísimas gracias.

No se cocina todos los días en una casa como la tuya.

Muchísimas gracias a vosotros.

Me voy como más cocinero

a la hora de saber todo lo que he aprendido aquí.

Y como mejor persona, en Filipinas sois encantadores.

-Muchas gracias. -Aquí tienes tu casa.

No solo para cocinar, sino para divertirte conmigo.

Pues estaré encantado. Así que salud.

Por eso, por el encanto y por volver.

Y por Filipinas, de verdad.

(Música)

Uno siempre vuelve a los lugares donde amó la vida

y por eso yo he vuelto a Filipinas.

Un país en el que el tiempo transcurre de otra manera,

donde el bullicio, los olores a cítrico y el calor

te arropan y te acogen.

Es una suerte poder reencontrarse con amigos

que en su día te echaron una mano

y hacer nuevos y talentosos compañeros de viaje.

Volver a Manila ha sido como viajar a otra época,

a aquella en la que fantaseaba con lograr muchos de los sueños

que ahora, afortunadamente, están en mi mano.

Ha sido toda una experiencia

redescubrir este país con otra mirada.

La mirada que te da la experiencia.

Manila ya no es la misma que hace ocho años, es mucho mejor.

"Salamat", Filipinas.

Comerse el mundo - Filipinas

26 may 2020

Programas completos (17)

Los últimos 17 programas de Comerse el mundo

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Nuevo Filipinas Completo 58:46 8% ayer
    Filipinas ayer Filipinas ha sido uno de los grandes descubrimientos de esta temporada de Comerse el Mundo. Una gastronomía sorprendente, cargada de influencias y un viaje muy especial para Peña, que desarroll&oacu...
  • Japón Completo 55:11 29% 19 may 2020
    Japón 19 may 2020 Comerse el Mundo viaja por primera vez a Asia Oriental y lo hace por todo lo alto; visitando Japón. Nuestro chef realizará un viaje de lo más auténtico visitando las izakayas (tab...
  • Israel Completo 50:32 23% 12 may 2020
    Israel 12 may 2020 Esta semana Javier G. Peña viaja a Israel. En la moderna Tel Aviv descubrirá los rincones del Mercado del Carmel de la mano del prestigioso cocinero Michael Katz y conocerá la cocina creativa...
  • Túnez Completo 50:33 18% 05 may 2020
    Túnez 05 may 2020 Nuestro chef y aventurero, Javier G. Peña, viajará esta semana al exótico Túnez. Alrededor de su medina descubrirá la mejor comida callejera, siempre picante y muy especiada. Ta...
  • Portugal Completo 50:58 28% 27 abr 2020
    Portugal 27 abr 2020 Javier Peña visita Portugal. En el país vecino conocerá los "petiscos" clásicos en Lisboa, aprenderá a cocinar en una cataplana, visitará Nazaré para ver...
  • Ecuador Completo 54:28 23% 21 abr 2020
    Ecuador 21 abr 2020 En el segundo programa de esta temporada, el chef Peña visita Ecuador, en concreto la zona de costa de Guayaquil. El chef descubrirá su comida callejera en las mejores "huecas" y probar&aa...
  • Chile Completo 53:38 24% 14 abr 2020
    Chile 14 abr 2020 Javier Peña comienza su aventura gastronómica en Chile, un país con una riqueza culinaria muy amplia. Con la ayuda de anfitriones locales buscará la esencia de los sabores más a...
  • Perú Completo 54:56 56% 28 nov 2019
    Perú 28 nov 2019 Javier Peña recorre el mercado de Surquillo de la mano del prestigioso chef Palmiro Ocampo, fundador de la ONG Ccori y prueba el sorprendente cuy (cobaya) de Ricardo Gutiérrez. Histórico de ...
  • Cuba Completo 53:49 21% 22 sep 2018
    Cuba 22 sep 2018 COMERSE EL MUNDO CAP 10 HD CUBA
  • Bolivia Completo 52:17 25% 15 sep 2018
    Bolivia 15 sep 2018 Dicen que Bolivia es el tesoro mejor guardado de Sudamérica y Peña da fe de ello en este episodio. El chef vallisoletano descubre una comida callejera sorprendente, disfruta del colorido mercado lle...
  • Turquía Completo 50:18 56% 01 sep 2018
    Turquía 01 sep 2018 Javier Peña viaja a Turquía, un país bullicioso, ecléctico y lleno de vida.Nuestro chef se deleita con los olores y colores del Bazar, de su especiada comida callejera, de sus aceituna...
  • Marruecos Completo 50:11 25% 25 ago 2018
    Marruecos 25 ago 2018 En el sexto episodio de Comerse el Mundo Peña se adentra en el colorido y bullicioso Marrakech. Además de degustar la comida callejera y de comprar en el Zoco, el chef vallisoletano se emp...
  • Jordania Completo 50:41 23% 18 ago 2018
    Jordania 18 ago 2018 El cocinero Javier Peña recorre Jordania. En esta ocasión, viajará hasta el desierto de Wadi - Rum dónde convivirá con beduinos, se bañará en el Mar Muerto y visit...
  • Grecia Completo 50:33 18% 11 ago 2018
    Grecia 11 ago 2018 El cocinero Javier Peña viajará hasta Atenas para disfrutar de su historia y sabor mediterráneo a través de sus gyros, "moussaka", mezzes, botarga, tsatziki, las aceitunas Ka...
  • Sicilia Completo 47:56 31% 04 ago 2018
    Sicilia 04 ago 2018 El cocinero Javier Peña viaja a Palermo para perderse entre sus olores, sabores y sus gentes.
  • México Completo 53:16 15% 28 jul 2018
    México 28 jul 2018 El cocinero Javier Peña recorre diversos lugares de México y nos descubre toda su riqueza gastronómica.
  • Colombia Completo 51:59 26% 21 jul 2018
    Colombia 21 jul 2018 El chef Peña comienza su aventura gastronómica en Medellín, Colombia. Allí se enamorará de los alimentos, las prácticas y tradiciones culinarias de las culturas indoameri...