Presentado por: Javier García Peña | Tamara Falcó | Soraya Arnelas |

Programa que recorre toda España para mostrar a los espectadores la calidad y variedad del producto gastronómico nacional, sus lugares de producción, los agricultores y profesionales encargados de su producción y, por supuesto, las recetas más adecuadas para esos productos y la temporada de verano. Será una cocina fresca, de gran variedad nutricional y accesible para todos los bolsillos

El chef y presentador Javier Peña de ‘Comerse el mundo’ y la ganadora de la última edición de MasterChef Celebrity Tamara Falcó unen fuerzas en este programa de cocina.

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5713189
Para todos los públicos Cocina al punto con Peña y Tamara - Arroz negro con calamares con majado de perejil - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a todos a "Cocina al punto".

Oye, Tamara, ¿tú crees que es posible

dejarlo todo, tu sueño, por la cocina?

Por supuesto. Por algo que te apasiona, claro.

Incluso te lo estás pensando, ¿verdad?

Pues... (RÍE)

Bueno, es que hoy recibimos a Begoña Fraire,

que tenía una carrera estupenda como modelo y, de repente,

decidió ser chef. Es la segunda vez que nos visita.

Su historia es maravillosa. Nos trae un plato que me encanta:

el corzo. Sí.

Hoy nos trae caza, pero antes, siempre tenemos una receta

antes de que venga nuestra invitada.

Vamos a hacer un arroz negro, pero de esos bien hechos.

Ingredientes.

Tamara, ¿cuál es el arroz que a ti más te gusta?

¡Si tengo sangre asiática! A mí todos los arroces me gustan.

Da igual. A mí hay uno que me encanta

los fines de semana, que es hacer arroz negro,

porque es muy fácil, sabroso y sueles quedar bastante bien.

Es verdad. Hoy vamos a dar además

dos puntitos a nuestro arroz que, créeme,

van a hacer la diferencia del que solías hacer en casa.

Sin más, nos ponemos al lío. Lo primero que vamos a hacer

para este arroz negro va a ser pasar el calamar por la paella

para que nos vaya dejando todo el sabor

y que luego nuestro sofrito tenga...

pues bueno, que tenga sabrosura, ¿eh?

Venga. Aceite de oliva, un poquito, no demasiado, ¿vale?

Luego añadiremos más para hacer el sofrito

y aquí vamos a ir haciendo el calamar.

Vamos a pegarle una marcada, que quede doradito,

y rápidamente lo vamos a sacar, ¿eh?

Y lo distribuimos todo bien por toda la paella,

para que se haga rápido.

¿Queda el arroz igual de bien con calamar que con sepia?

A ver, podéis hacerlo con sepia o con calamar.

La mayoría de la gente lo hace con sepia,

pero a mí me gusta ese puntito que te deja el calamar;

además, porque la piel nos desprende

un poquito más de sabor, ¿eh?

Estos son truquitos míos.

De todas formas, este arroz,

yo soy de los que dice que lo aguanta todo,

como el anuncio del pan.

Venga, pues esto,

nada, lo vamos a sacar rápidamente a un plato.

Ya ves que se hace muy rápido.

Pero que nos va dejando eso de lo que hemos hablado

tantas veces aquí en el programa, que es la parte del azúcar

del producto, que luego nos viene muy bien

para dar sabor a nuestro plato.

Venga, pues el calamar... Esto es superrápido, ¿eh?

...lo sacamos.

Yo sí que recomiendo,

si vais a poner unas gambitas ya peladas al final,

es coger las cabezas y sofreírlas aquí al principio.

Le va a venir muy bien para luego dar sabor.

Bueno,

pues esto aquí reservadito para después.

Y ahora nos ponemos con el sofrito:

ajo y pimiento verde en este caso, ¿vale?

Tenemos un poco de ajo bien picado y ahora echamos más aceite.

No queríamos pasarnos con el aceite al principio y aquí sí,

aquí necesitamos echar un poco más.

El ajo y el pimiento verde.

Yo soy de los que le gusta para este arroz

hacerlo un poco a fuego vivo, ¿eh?

¿Por qué? Porque me parece que queda mejor

el pimiento una vez que se recubre de ese tostado dorado

a fuego vivo y queda luego el sabor dentro.

Aquí necesito que quede así.

Bueno, mirad, esto ya empieza a coger doradito.

Voy a echar el tomate.

Aquí necesito que le tomate reduzca,

que quite todo el agua, porque esto luego nos puede influir

a la hora de hacer el arroz y que se pase de cocción, ¿vale?

Así que, venga, tomate.

Hay gente que aquí le echaría azafrán.

Bueno, si te gusta, puedes echar unas hebras.

A ti te encanta. ¿Por qué no le estamos echando?

Bueno, porque este es un poco un arroz...

Ya que nos vamos a gastar un poco más de dinero

en la vieira, bueno, pues... Vale.

...compensamos, ¿eh? Me parece bien.

Para que no sea demasiado caro, oye.

Que sí, que sí, que hay que comer el resto de la semana también.

Y mirad cómo el tomate va haciendo su trabajo,

el agua, y va quitando el resto del calamar

que teníamos por la paella, todo ese sabor.

Esto va a quedar ahora marroncito.

Y aquí voy a echar el arroz y después el pimentón

y le damos un par de vueltas, echamos tinta de calamar

y rápidamente el caldo.

Pues echamos el arroz, ¿vale? Echamos el arroz.

Le vamos a pegar un par de vueltas,

que a mí me gusta aquí que quede un poco nacarado,

transparente por fuera. Sellarlo, ¿no?

Sí. Vamos a echar primero ahora los calamares,

damos una vueltecita, que suelten un poco de agua,

así, que nos suelte un poco el arroz.

Mirad, ¿eh? Ya va cogiendo ese aspecto.

Y hay una cosa que me gusta mucho en el arroz negro,

que es echar pimentón.

Yo le suelo echar una gotita de pimentón picante,

pero esto ya sabéis que como os guste más en casa.

Vamos a echar... Mirad,

como media cucharada de pimentón. Eso que estás haciendo, Tamara,

está muy bien, que es ir aplanando para poder luego echar

todo el pimentón. Pero yo prefiero este truco

que enseñaste, que es como echarle solo en la parte de arriba.

Eso es, pero al aplanarlo, lo tienes mucho más fácil

para saber lo que tienes que echar, ¿vale?

Así.

Echamos, damos una vuelta y ya tengo aquí el caldo caliente.

Antes de que se me queme, proporción,

dos a uno de arroz y de caldo.

Distribuimos bien.

Eso que ha hecho el arroz de... (EMITE SONIDOS)

...y que va a hacer ahora, eso es lo que tenemos que lograr

cuando echemos el caldo, ¿vale?

Nos va a ayudar a separar un poco el arroz.

Así.

Momento en el que movemos un poco, echamos...

Voy a coger otra cuchara.

...la tinta. Así estaría muy bueno, pero esto que vamos a echar ahora

le va a dar mucho sabor. Con media cucharada nos va a valer.

Movemos así un poquito con la cuchara.

Distribuyendo un poco el calamar para que no nos quede todo

en el centro, y ahora... ¡Eh!

...le voy a dar cuatro minutos o tres minutos más bien

a fuego un poco más vivo y luego lo voy a bajar.

Y siempre muy pendiente de que no se me quede sin caldo.

En cada sitio donde lo hagáis, pues por altitud,

pues puede variar bastante la cocción

y la evaporación del agua, así que siempre mirando mucho

que no nos quedemos sin agua.

Y metiendo todo lo que se ha quedado aquí

por la paella para que nos quede también limpita

y buena.

Probamos el caldo.

Vamos a echar un poquito, pero luego,

antes de que termine la cocción, volveremos a probar de sal, ¿eh?

Ya sabe, ¿eh? Sabe a lo que tiene que saber.

Un poquito de sal. Y lo que os digo,

tres minutitos, bajamos ahora el fuego

y no lo tocamos, ¿vale?

Hala, recogemos esto y nos vamos a poner con el alioli

que vamos a hacer con el coral de la vieira y leche,

para que nos quede blanquito. Venga, recogemos esto.

Bueno, si hay un ingrediente que es muy agradecido

a la hora de hacer cualquier plato y que tiene mucho sabor a mar

es la vieira. Y esto que es tan bonito,

que es su coral.

Lo vamos a utilizar, lo vamos a saltear un poco

en una sartén para hacer el alioli y que nos dé todavía

mucho más sabor a mar. Pues este es el momento perfecto.

Ahora sí te voy a dar un regalo. He traído dos.

¡Oh!

¡Oh!

Qué bien. Ya era hora, ¿eh? Por cierto.

Y esta para que me la autorregales. O sea, me la regales.

Te la tengo que regalar yo ahora. Claro.

Tamara, te he traído unas pinzas. ¡Gracias, Peña!

Y después de este momento surrealista,

seguimos con la receta, y mira, ya que me las ha regalado,

pues las voy a estrenar. Vamos a hacerlo aquí, a la sartén,

un poquito el coral. Gracias, Tamara, ¿eh?

Muchas de nada. Unas pinzas...

Si tenéis que regalar estas Navidades unas pinzas

a alguien que le guste la cocina, es un buen regalo.

Y eran las últimas iridiscentes, porque son las que más salen.

Me lo han dicho en la tienda. Que son las que más salen.

Sí. Tenían justo dos. Es que creas tendencia, Tamara.

Bueno, las que tú me regalaste. Bueno, mirad.

Esto va a tardar muy poco en hacerse,

pero necesitamos que se dore bien.

Y el alioli que vamos a hacer va a ser con leche.

Me apetecía haceros un alioli diferente.

Hemos hecho alioli con mortero, hemos hecho salsas de mayonesa

con huevo, pero nunca las habíamos hecho

con leche.

No. No.

Así que hoy sustituimos la proteína del huevo por leche.

Una opción muy buena para la gente que tiene alergia al huevo.

Esto así, bien doradito.

Necesitamos que se dore bien, que esté a fuego vivo.

Cuanto más doradito esté, mucho más sabor.

¿Cuánto vamos a utilizar para nuestro alioli?

Bueno, no queremos peinar a nadie, como siempre digo

cuando nos pasamos con el ajo, así que vamos a tener que echar

un cuarto. Venga.

Un cuarto de ajo.

El alioli tiene que acompañar, no se tiene que comer.

Y al bote. No se tiene que comer el sabor del alioli.

Digo, del arroz.

Leche, ¿vale?

Mirad lo que voy a echar de leche y ya veréis qué rápido sale de aquí

una mayonesa, o como dice ahora la gente,

lactonesa.

Esto así,

bien pasadito,

y cuando lo tenemos así,

lo que hacemos

es meterlo aquí, ¿vale? Esto fuera.

El arroz ahí sigue, lentamente, que se vaya haciendo

por todos los sitios, sin tocarlo. Pues eso, ahí dentro.

Y como recomendamos siempre a la hora de hacer estas salsas

es no mover la batidora.

Y vamos echando un hilito.

Ahí.

Bueno, mayonesa preparada. Hay que echar sal,

que no hemos echado nada. Vale.

Que hay que tener sabor. Eso era una pregunta,

pero no sabía si el coral ya tenía suficiente sal.

No es suficiente. No. Hay que echar un poco.

Pero lo puedes mover con la cuchara ya si quieres también.

Queda un color muy bonito. Sí.

Con el coral queda un alioli un poco diferente.

Esto lo vamos a meter en una manga porque luego vamos a poner ahí

unos churretones encima de nuestro arroz,

que ya casi lo tenemos.

Lo metemos aquí en una manga.

Si no tenéis una manga, podéis usar un biberón,

y si no, una cucharada pequeña, luego podéis poner encima, ¿eh?

Manga. Toma.

Una lengua, otra lengua...

Mirad, yo cuando es un poco complicado,

lo que hago es ponerlo así y me ayudo yo mismo

haciéndolo así y metiendo por aquí la manga;

digo, la lengua.

Que muchas veces te pilla solo en casa

y a ver cómo lo haces. Pues sí.

(RÍE) También está esa otra opción

para hacerlo, ¿vale? ¿Por qué? Era la misma opción.

Está muy bien. Venga.

Pues esto lo reservamos, y lo que vamos a hacer ahora,

que prácticamente tenemos el arroz, es cocinar las vieiras,

que lo vamos a cortar muy finito y lo vamos a poner justo encima

del arroz, para que se termine de hacer

con el calor residual que tiene.

Venga. Pues esto fuera. Tenemos la manga preparada.

Con un montón de aire. (RÍE) No pasa nada.

Eso luego se quita. Y mirad, lo que vamos a hacer

con la vieira es cortarla finita, así.

Metemos el cuchillo.

Y vamos poniendo encima del arroz.

Ahí.

Hombre, cuantas más pongáis, mucho más rico, ¿verdad?

Así.

Distribuyendo por encima del arroz.

Y con ese calor que tiene ahora, esto ya prácticamente lo tengo.

¿La has cortado en tres la vieira? Sí.

¿Y si soy generosa y la corto a la mitad?

Pues eres muy generosa, claro que sí.

El arroz generoso de Tamara. Claro.

Mira, voy a dar un truquito.

Para cortar siempre ponéis dos deditos,

que nos van a hacer de guía, movemos un poco el cuchillo

y sale perfecto, ¿eh?

Siempre a la hora de hacer este tipo de cosas, con calma,

sin tener prisa, que si no, nos llevamos un dedo

y eso no es lo que queremos, ¿eh?

Queremos la vieira, no el dedo en el arroz.

Sí.

Bueno, mirad, esas ahí. Voy a poner una más.

Eh...

Otra aquí en el medio.

Y esta, porque soy generoso como Tamara,

voy a poner un poco más.

Al cortarlo así finito, aunque Tamara lo haya cortado

un poco más gordo, eso no pasa nada,

porque el calor se va a terminar de hacer.

La vieira se hace muy rápido, así que esto

apagamos, que ya lo tengo,

ponemos...

Esto por aquí, te quito todo esto.

Lo vamos a poner por aquí... Vale.

A mí me gusta terminar o con cebollino o con perejil, ¿eh?

Ponemos así un poco de perejil.

Y ya que teníamos hecho el alioli,

ponemos unos puntitos de alioli.

Y ponemos un poco así de este alioli por aquí.

A mí me gusta ir mojando un poco de alioli

con el arroz.

Y mirad qué cosa más chuli y lo que hemos tardado en hacer

un arroz con mucho, mucho,

mucho sabor.

¿No te recuerda al verde que hicimos,

pero en negro? No, me recuerda a un arroz negro.

Bueno, pues hemos hecho hoy "black rice".

Pues yo creo que es un plato muy bueno para recibir

a nuestra invitada de hoy, Begoña Fraire,

que ya es la segunda vez que viene. La primera vez vino a probar.

Esta vez viene a cocinar. Ya, ya.

Pero vamos, es muy perfeccionista. Yo me quedé con esa idea.

A ver si le gusta el arroz. Ya estamos metiendo presión.

Bueno, damos la bienvenida a Begoña Fraire.

Hola, guapa. Hola. ¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

Muy bien. Esta chica siempre sonriendo...

De verdad. Yo os prometí...

Os amenacé en volver y volví.

Nos hace mucha ilusión.

Te hemos preparado un arroz, que no sé si te gustan los arroces.

Me encantan los arroces. ¿Sí?

Yo creo que a cualquier español nos gustan los arroces

de cualquier forma. Me flipan además.

¿Sí? Sí. Lo comería a todas horas,

como la pasta. Es verdad.

Sí, pero el arroz incluso más. Sí.

Es mi lado asiático, pero es verdad que el arroz

lo puedes tomar de desayuno, de postre...

Bueno, hoy te volvemos a recibir para que pruebes,

pero luego nos vas a cocinar algo que tienes en tu restaurante.

Eso es. Sí, sí. ¿Puedo? Sí, puedes anunciarlo,

claro que sí. Vamos a hacer una receta de caza.

La vamos a hacer del corzo... Eres una osada, ¿eh?

Porque el corzo es difícil. Bueno, luego me dirás.

Vale, vale. Nada, nada. Es que es verdad

que tratar bien esa carne... La tenemos muy estudiada ya.

Qué bueno. Me encanta el corzo. Es maravilloso.

Tengo que decir que esta receta me está costando

quitarla de la carta. Siempre estoy como:

"Vamos a poner otra cosa, vamos a añadir otro plato...",

y el cliente es como que siempre anda pidiéndomela,

así que ahí lleva tiempo. Hoy hemos vuelto a hacer

otra cosa que me flipa, que hemos hilado todos los platos

y todos tienen un componente común: el color.

Va a haber ahí colores oscuros, ¿eh?

Bueno, es verdad. Totalmente. Y también lleva esos toques

de blanco... Sí, sí. Nada. Oye, tienes aquí arroz,

así que no te voy a decir más que pruebes.

Mira, tienes aquí las cucharas. Si quieres, te sirvo.

Si quieres coger de la paella, puedes coger. No hay problema.

De la paella, ¿vale? Venga, sí, sí, sí.

Nosotros estamos encantados. Va a probar la mía.

Estás en casa. ¿Es la tuya?

Es la mía. Me la habéis puesto delante.

Ya. Es que... la presión, la presión.

Presión ninguna. Ya estás hecha profesional total.

¡Um!

¿Qué tal de sabor?

Está buenísimo. Begoña,

tienes los dientes supernegros. (RÍE)

Esto es lo malo de este arroz. Es un arroz muy familiar.

¿Qué quieres, que los tuviera blancos?

No, pero nos viene de las invitadas más guapas

que ha pasado por el programa...

¿Querías que los tuviera blancos? Tienes toda la razón.

Era un plato con trampa este.

Si os parece... Y a mí que me da igual...

...en lo que le das la servilleta, vemos los ingredientes de ese corzo

que tienes en el restaurante. Fenomenal.

Ingredientes.

Begoña, veo aquí un despliegue de ingredientes...

Se me ha ido, ¿no? No, qué va.

Las recetas necesitan lo que necesitan.

Vale. Tengo aquí un lomo de corzo. Eso es.

Que esto, digamos, es un costillar.

Y de aquí lo que queremos o lo que quieres...

Queremos sacar todo esto. Esto de aquí,

que sería el lomo, ¿verdad? Ajá.

¿Esto te lo puedo limpiar yo? Venga.

¿Y con qué más seguimos para esta receta?

Vamos a empezar por las endivias. Vamos a ir de más a menos.

Empezamos por las endivias y las pringás.

Y a la vez vamos a ir pochando las verduras para el caldo.

Venga. Lo que vamos a hacer es... Un encurtido.

Con las endivias. ¡Qué rico! Sí. Además, un encurtido rápido.

Lo vamos a usar al momento. No vamos a dejarlo mucho en nevera

porque como lleva un poco de agua, se nos va.

Venga. Empezamos con el encurtido, yo me pongo a limpiar esto

y nos vas contando un poco cómo lo vas a hacer

y lo que añades tú para que tenga ese saborcito.

Fenomenal. ¿Necesitas algún bol?

No. Necesitamos el cacito. Vamos a ir añadiendo aquí todo,

vamos a ir poniendo nuestro vinagre...

Vinagre que utilizas de vino blanco normal.

Usamos vinagre de Chardonnay. De Chardonnay. Bien.

Es que esto ya cambia la receta. Acidez, sabores... Nada que ver.

El nombre... Pero es vino blanco.

Sí.

Es un tipo de uva francesa muy refinada.

Sí. Era mi siguiente explicación. Al final es una uva.

Que se puede usar cualquier tipo de vinagre.

O sea, no hay ningún... A ti te encanta encurtir verduras,

¿verdad? Sí.

Y los escabeches me vuelven loca. Exacto. Pero es muy original

lo de la verdura. Al final das un toque de acidez

a los platos, que no es el típico de la naranja,

del limón... Claro. Está muy bien.

Y con los vinagres, por eso decimos muchas veces

los nombres, porque con los vinagres

puedes sacar diferentes sabores. Claro.

Pero vamos, que vale cualquier vinagre.

Vamos a añadir la sal y el azúcar.

Y lo vamos a llevar, nada, a que se disuelva simplemente.

Begoña, ¿por qué el corzo?

Te digo por qué me gusta a mí y a ver si coincidimos.

A mí me gusta el corzo porque pienso en él

en el aire libre y digo: "Este no ha tenido que comer

nada de porquería". Yo estoy aquí con el ronqueo,

¿vale? Ya te veo, ya te veo.

Te estoy oyendo. Además, esto sí que me gustaría

decírselo a la gente, que es fácil limpiar un lomo.

Es simplemente seguir el hueso. Totalmente.

Y además... Sí, es que es muy sencillo.

Es que yo creo que es de las piezas más fáciles

que hay para limpiar. Y con esto

vas a hacer luego el caldo. Exactamente.

Venga. Si tienes una familia grande,

pues un lomo de corzo fenomenal. No te dura nada.

No, claro, claro.

Bueno, mientras calentamos esto, vamos a...

¿Ahí está bien de temperatura? O sea, está fuerte.

Para que no tardemos mucho. Está a temperatura media. 6,5.

Y el máximo es 9. O "bush". No, está bien.

O "bush". O "bush".

Vale. Necesito un poco de aceite. Venga.

Venga. Vamos a... Te da ahí Tamara.

Ahí tenemos simplemente el encurtido,

que se está calentando, para luego poner las endivias,

¿vale? Vale.

Las dejamos aquí si quieres para luego acordarnos.

¿Las vas a poner enteras? Enteras para encurtir,

aunque si quieres ahora, vamos a cortarlas a la mitad.

Venga, guay. Y así las llevamos más rápido.

Venga. Y aquí

vamos a poner... Nada, cubrimos el fondo

y que vaya calentando para añadir las verduras del caldo.

Yo te pongo aquí el hueso, ¿vale? Y quitamos esta piel,

que le encanta a Tamara... ¿Le encanta?

La fascia. Es que me encanta como lo dice.

Pero ¿te encanta quitarla o...? No, quitarla no.

Quitarla tiene su aquel. Ahí va la ironía, ¿no?

No, me horroriza encontrármela, pero es verdad

que es una parte del cuerpo que antes estaba

totalmente abandonada, y que ahora, todas las nuevas técnicas de masaje

le dan mucha importancia. A la fascia.

Es verdad. Parecerá una tontería, pero mi sobrino...

O sea, cuando los niños son pequeños

y empiezan a comer, tienen unos retortijones tremendos,

y si les masajeas la fascia, se les va.

Bueno, yo no sé si procede, pero mi hija tuvo ese problema

y se lo quitamos con masajes. Fíjate. ¿Ves?

Pues seguramente era eso. Son unos masajes especiales.

De hecho, le dimos de todo, y hasta que no le hicimos

esos masajes, no...

Bueno, vamos a ir añadiendo las verduras.

Soy un pozo de sabiduría y no me aprecian.

(RÍE)

Eso yo creo que se lo ha dicho ella sola, ¿no?

Claro. Yo creo que sí lo aprecian.

Bueno, a ratos, ¿eh? Que también tengo mis momentos.

Di que sí. Hay que quererse un poco.

No siempre es momento de luz. Bueno, verduras.

Normalmente en un restaurante las vamos echando

por orden de dureza y vamos ahí pochándolas...

Pero bueno, como es poca cantidad, no nos va...

¿Esto para cuánta gente lo hacéis, el corzo?

¡Uf! El corzo es uno de los platos que más sale en el restaurante.

Lo bueno del corzo es que lo puedes envasar al vacío

y mantenerlo. Bueno, en este caso,

con la marinada que lleva, que lleva una marinada muy larga,

se mantiene bastante bien. Vale. Eso es interesante. Genial.

Sí. Entonces no necesitamos esos procesos ni congelarlo,

a no ser que ya vayamos a tiempos muy altos.

Ni necesitamos congelarlo ni nada por el estilo.

O sea, se mantiene muy bien. Tendría que haber

un tercer programa en el que vinieras

y nos demostraras cómo eres de buena pastelera,

que se te dan bien los pasteles. Me gusta mucho.

Tengo pastelera, ¿eh? Vale, vale.

Tengo pastelera. Hombre, no se puede estar en todo.

Por eso. Tengo pastelera, pero... ¡Qué bien!

Oye, con uno tenemos para la receta, ¿no?

Sí, sí. Esto me lo puedo guardar

para otra receta que haya yo aquí. Claro.

Te estoy viendo las intenciones. Estaba:

"Por favor, que me diga que sí". Te estoy viendo las intenciones.

Y esto simplemente pocharlo. Perfecto.

¿Te dejo al cargo? Sí. No sé si está un poco alto.

Vamos a bajarlo un poco, ¿no? Sí.

Lo que pasa que cuando lo hemos echado

todo a la vez, prefiero darle temperatura.

Venga. Vale. Perfecto. Oye, muy bien, ¿eh? Qué fina.

La estás enseñando... Está aprendiendo un montón.

¿Esto lo podemos meter al horno? Vamos a dorarlo, sí.

Vamos dorarlo en el horno. ¿Qué va a tardar? ¿40-50 minutos?

Por ahí andamos. Perfecto.

¿A 180, 200 grados? 180.

Venga. A mí me gusta no pasarme del 180.

Tenemos el... Bueno, pues esto 180 grados,

40-50 minutos. Está haciendo la verdura

para luego hacer el caldo, así como nos gusta, rico.

Yo sé que este es un plato estrella en tu restaurante,

pero si no tenemos lomo de corzo, danos una idea.

Si queremos seguir con caza, podemos poner ciervo, jabalí...

Incluso la marinada que le vamos a hacer

le va bastante bien a aves. A aves.

A ti te encanta la caza. Es que es superdifícil

cocinar la caza bien. Mira, hace unos años

no podía ni verla.

Estupendo. Hace ya muchos años.

Pero ¿de pequeña habías tomado caza?

Sí, sí, y más en Extremadura. Por eso te iba a decir.

Yo creo que fue mi momento tabú de... Pues todos tenemos...

Como chefs, todos tenemos momentos...

Yo no sé si te habrá pasado. Cierto.

Pero yo he cogido manías a ciertas cosas, y al final,

todo va desapareciendo. Yo creo que son momentos chefs,

como yo digo... Sí, yo tengo. Algún día lo contaré,

pero hoy no, hoy eres tú la invitada.

Pero no podía ni verlas; sin embargo,

empecé con un solomillo de jabalí, empecé a añadirle cosas;

te hablo de siete, ocho, nueve años,

hace ya mucho tiempo, y me empezó a gustar.

Luego la marinada... Este plato tiene mucho significado para mí

porque la marinada que lleva la encontré

en el margen del cuaderno de mi abuela.

(AMBOS) Ah... Amiga, aquí hay algo más.

O sea, no solo es... En el margen.

En el margen ahí apuntado, como cualquier cosa.

Ya, ya. Qué bueno. Y entonces yo al principio...

Ponía: "Marinada", pero había palabras

que no entendía. Y empecé a usarla con vaca...

Empecé a usarla... Y sí, me gustaba, quedaba muy bien,

pero era como que me faltaba algo, ¿no?

Y hubo una palabra que entendí, que ponía: "Caza".

Digo: "¡Leches! Esta es". Y en efecto.

En el momento que empecé a usar la caza,

nada que ver. Esto lo vamos a marinar...

Con todo esto que vemos aquí. ¿Quieres que lo marinemos ya,

mientras se va dorando la verdura? Sí. El vinagre ya lo tenemos. ¿Ves?

Y ahora vamos a moverlo un poco para que se disuelva todo,

que queremos que se disuelva todo. ¿Quieres que te dé un bol

o lo metemos ahí directamente? Como quieras. Yo prefiero un bol.

Sí. Así lo ve la gente mejor. Claro, es porque se ve.

Eso es. La magia de la tele. Pensamos siempre en que vosotros

lo podáis ver bien. Claro. Si no, no tiene sentido.

Vamos a poner esas tres, y con esas, tenemos suficiente.

Esto es muy rico hacerlo y siempre es una buena solución

como alternativa a una guarnición. Totalmente.

Además, yo añadiría que lo podemos hacer caliente

y frío. ¿Tapo o lo dejo así?

Yo lo dejaría así, porque lo que queremos

es que enfríe. Pues nada, lo dejamos aquí.

¿Esto cuánto tiempo lo dejas en el restaurante?

Yo lo dejo 12 horas. 12 horas.

Como he dicho antes, es una marinada cortita,

pero vamos, si lo hacéis a mediodía y lo utilizáis por la noche,

también está perfecto. Bien.

La marinada del margen del cuaderno de tu abuela.

O sea, esto id apuntando también. Venga. ¿Qué le vamos a poner?

Mira, vamos a ponerle... vamos a salmuerarla también.

Vamos a hacerle una salmuera de sal.

Yo le vengo echando unos 50 gramos por litro.

Por litro a... Son dos cucharadas.

Venga, perfecto. A un litro de... Agua, perdón.

A ver, yo lo hago con agua, pero lo podemos hacer

con cualquier líquido y con cualquier...

Un litro de agua tengo aquí. Pum. Genial.

Yo creo que con un litro cubrimos, si no, sacamos otro, me das otro.

Sí, claro. Vale.

Hombre, por agua va a ser, con el agua que tenéis

aquí en Madrid... ¿Eso es un litro?

Es un litro. Vale. Vamos a poner primero...

Yo creo que va bien. Sí.

Vamos a ponerle nuestro pimentón.

¿Aquí le pones un poco de picante?

Sí. Dulce y picante.

Marinada muy de caza además. Claro, totalmente.

Necesito cuchara. Toma, cariño.

Gracias. Y para esta marinada...

Normalmente las marinadas llevan un tiempo...

Nosotros las tenemos entre 18 y 24 horas.

Como tiene tan poca sal, no se nos va a quedar salado.

Nunca. Porque además, es una proporción de sal

que lo que te va a hacer es mantener la humedad

además de la pieza, te va a mejorar sabores, ¿vale?

Porque todos sabemos que la sal, o quien no lo sepa,

pues lo decimos, pues la sal es un mejorante,

siempre ayuda a potenciar, y en proporciones tan bajitas,

casi no va a salar.

Venga, pimienta negra en grano. Riquísimo.

Yo creo que la caza no la concibo sin pimienta negra. No sé por qué.

Totalmente. Y luego vamos a...

Eres de las mías con el ajo y la mano.

Yo es que lo del cuchillo nunca he sabido.

Y yo, cuando "arrivo" a casa, nadie se quiere acercar a mí.

Nunca he sabido, y además, ¿sabes qué pasa?

Que al final me corto, ya verás. (RÍE)

Bueno, y al final... ¿Cuántos ajos más o menos?

Y depende del ajo, ¿no? Pero ¿cinco o seis?

Sí. Dientes de ajo.

Y luego le ponemos nuestras hierbas,

que por esto es por lo que a veces le doy un poco de temperatura.

Para que suelte bien el aroma. Sí.

Mira, ese es un truco muy bueno para que sepáis,

que las hierbas aromáticas al final...

Se disuelve la sal, suelta el aroma las hierbas

y luego nuestra carne tarda menos. Incluso podríais rebajar un poquito

el tiempo de la marinada. Perejil, que también has echado...

Perdón. Perejil, tomillo y... Y romero. Muy bien.

Son todas además hierbas del campo de Extremadura.

Por allí hay mucho de esto. Claro.

Y esto ya te digo: 12, 18, 24 horas...

Va un poco a gustos.

Nosotros en el restaurante lo dejamos entre 18 y 24.

Yo ya lo tengo hecho, ¿eh? Ya lo tenemos hecho aquí.

Qué bueno. Te lo tenía ya marinando.

Ahora tiene otro color. Es que este ya tiene esa noche

que vosotros lo dejáis ahí, 24 horitas.

¿Eso lo tenemos ya para hacer el caldo?

Eso es. ¿A ver ese hueso que te he dejado antes?

Eso.

Y esto es algo que hablamos aquí muchas veces,

que nos encanta hacer caldos primero en el horno

y después a la olla.

Y lo voy a poner por aquí sin que nos quememos.

Venga, lo dejo... Aquí.

Aquí. Si lo envasáramos al vacío

con esa salsa, con ese aliño, tardaríamos mucho menos.

Aceleraríamos, ¿no? Aceleraríamos un poco.

Vale, pues entonces introducimos el...

Vamos a añadir primero el vino. Este es de Málaga, ¿verdad?

Este es fino. Fino de Málaga,

que tiene un aroma... Es muy aromático.

Sí. Y vamos a darle un poco de temperatura

para que no se nos baje... Y vamos a añadirle también

pues nuestra pimienta, que en este caso

es pimienta de Jamaica. De Jamaica.

Es más aromática. Es enorme, ¿no?

Sí. Es más grande. Vamos a ponerle unos ajos, ¿vale?

Y nuestro bouquet garni.

Más o menos las mismas hierbas que hemos utilizado

para el marinado. Sí, parecidas.

Lo único que en este caso no lleva...

No lleva romero. No.

Y ahora dejaríamos que redujera un poco y...

añadimos nuestro hueso de corzo. ¿Quieres cortarlo?

Sí, yo lo corto. Se lo tenemos que echar

a esta olla. Sí.

Yo creo que en dos nos vale, ¿no? Yo creo que sí.

Vale. Para cortar hueso... Si coges... Eso te iba a decir.

Encontramos ahí... Ahí, ahí lo tienes. Ahí lo tienes.

¡Ah! (RÍE)

¡Hulk!

Ay, me encanta. ¿Ves? Querer es poder en la cocina.

Yo quiero a un hombre como tú en la cocina.

Créeme que no. No, ¿no?

Créeme que no. Venga, pues ese caldo, ese hueso,

y te damos un poco de agua también. La tenemos aquí.

Vale, perfecto. ¿Vale?

Entonces ahora ya añadimos agua. Yo siempre reitero algo,

que a muy bajita temperatura.

Parece que nunca pasa nada, pero pasa.

Va pasando, va... Sí, pasa muchísimo.

Y además, los caldos te quedan, a la larga, más brillantes...

Que yo sé que a lo mejor... Pero que no hierva.

De que no hierva. Damos el primer hervor. Eso sí.

Vale. O sea, damos el primer hervor

y después bajamos temperatura. Eso es.

Perfecto. Pues eso lo vamos a dejar ahí,

que vaya haciéndose, ¿vale? Así es.

Tenemos que hacer las pringás para que vayan caramelizando

con el vino. Estas las tomaba mi abuelo.

¿Sí?

Cuéntanos qué es eso de la pringá, venga.

Bueno, en Extremadura hay muchas recetas con pan,

y sobre todo, con el pan viejo, ¿sabes?

Entonces hay una receta que son las pringás de vino tinto.

Freímos el pan un poquito,

y una vez que está frito

y está bien duro, lo dejamos secar.

Es un pan que es de ayer o de anteayer...

Como si lo queréis coger del mes pasado, ¿vale?

Lo freímos y luego vamos caramelizando

con el vino. Con ese vino tinto de ahí, ¿no?

Con este vino tinto, que a lo mejor, no lo usamos todo.

Venga. Pues tú me dices de aceite. Vale. No le des más.

No. Aceitito caliente. Sí.

Si me he pasado, me lo dices, ¿eh? No, no, no.

Que quito un poquito. Que no queremos

que se nos quede aceitoso. No, no.

Luego no me eches la bronca y me digas: "Ha sido culpa tuya".

No va a quedar.

Vale, vamos a hacer una cuarta, vamos a cortarla un poquito.

Tenemos aquí cuchillo, ¿no? Sí. Te quito esto.

¡Uh! A tope. ¡Que quema! Sí, pero...

La verdad que parece que no, pero aguanta mucho el...

Bájalo un poquito. ¿Sí?

Sí. Bájalo un poquito.

Y ahora lo que vamos a hacer es tostarlas así,

con este color, por todos lados, ¿vale?

A mí me gusta ponerlas así, como a un ladito, y así voy...

Bueno, Begoña, vamos mojando ahora con...

Eso es. ...un poquito de vino.

Vamos a irle dando... Voy a trabajar mi lado zurdo.

Esto me gusta. Esto que vas a enseñar ahora

me gusta mucho porque queda muy divertido esto.

No nos olvidemos que al final el vino también tiene azúcar.

Claro. Exactamente. Y además, podéis coger

cualquier tipo de vino que tenga aromas a cerezas,

a ciruelas... Todo lo que sean frutos rojos,

que los tintos son muy dados, podemos encontrar muchos

en el mercado; o sea, da igual, no tenéis que...

Yo utilizo este de Málaga porque tiene mucho azúcar,

es un tinto que me gusta, pero puede ser "anyway".

"Anyway".

Pues esto mientras se va haciendo, esto hay que cortarlo y marcarlo.

Eso es. Ahora lo vamos a sacar y a limpiar un poco.

Venga, pues yo voy a sacarlo aquí a un pequeño bol.

Yo te lo voy limpiando si quieres y ahora me dices tú

cómo lo quieres de tamaño, ¿vale? Pero que no se nos vaya a ir...

Bien limpito, ¿no? Pasado un poquito por agua, vamos.

Eso es. Eso es. Eh...

¿Caldito? Ajá.

Que ya lo tenemos, lo podemos empezar a colar.

Vale. Fenomenal.

Ahí.

Venga, pues el corzo está limpio.

¿Qué sueles poner? ¿Uno? ¿Dos trocitos en esta receta?

Bueno, lo que hago es que... A ver, yo lo que corto...

Te lo voy a secar un poco. Sí, yo creo que sí.

Que queda mucho mejor.

Bueno, todo lo que sea lavarlo y secarlo, siempre...

Nosotros de hecho lo dejamos orear un poco.

Te has venido muy arriba, Tamara. ¿Por qué?

Pero está fenomenal. No, está muy bien.

Chicas atrevidas, así me gusta. Ahora vamos...

Vale, colamos ese caldo, que ese caldo todavía

tiene que reducir mucho más.

Ahora tenemos que llevarlo a demi-glace.

Una reducción del 70 u 80%. O sea...

Ahí.

Venga, ahí lo tienes. Fenomenal. Vale.

Bueno, pues este caldo después tiene que volver a reducir,

que quede una salsa... Eso es.

Que a lo mejor ligas con mantequilla,

de vez en cuando, o no.

Bueno, lo podemos terminar con la propia grasa del caldo,

que es algo muy útil,

que todo el mundo a veces liga con aceites

o con mantequillas, pues bueno, en este caso...

Con la propia grasa que nos va a dejar encima.

Eso es. Cuando desgrasamos. Muy buena idea.

Y mola, mola. Mola esa grasita. Le da un sabor chulo.

Bueno, pues al final lo que hacemos es que de un lomo cortamos...

No sé si te atreves. ¿Quieres? Vale.

Venga, y cortamos... ¿Ves? Sacamos tres piezas.

Y luego te contaré después cómo lo vamos a presentar.

¿Solamente cortar aquí? A la mitad.

Ah, vale. Sí, sí, sí. A eso sí que me atrevo.

Vale. Y lo vas a marcar con unas hierbas...

Con un aceite que tienes aquí aromatizado.

Este que tenemos aquí. Eso es.

Aceite, hierbas, 70, 80 grados, como si estuviéramos confitando,

todo el tiempo que podáis. Todo el tiempo que podáis.

Y queda ese olor. Madre mía. Madre mía.

Mira. Os voy a llevar esto de aquí.

Si queréis marcar ahí, que os resultará más sencillo.

Y bueno, si queréis, podemos empezar...

Tenemos las pringás, el caldo está reduciendo,

mantecamos después...

...a montar el plato. Pues venga.

Vamos calentando sartenes. Tenéis aquí dos.

Sí. Esta vamos a calentarla para las endivias.

Yo esto le voy a dar un poco de fuego,

para que se termine la pringá, porque esto se tiene que quedar

sin vino ninguno. Sin vino ninguno y más rojo

y más duro además. Crujiente, ¿no?

Eso es. Le falta un pelín.

La endivia también la vamos a marcar.

Mira, cuando hacemos la endivia, yo lo que intento además

es abrirla un poquito para que se nos marque

toda por igual y así queda como muy bonita, ¿no?

La abrimos para que la vean... Qué buen truco.

¿Sabes? Y le quito todas las hojitas así que...

Bien. Además, yo creo que en una parrilla, ¿no?

Que queda como más bonito. Sí. Claro. Claro, claro.

Te queda marcadita. Entonces, mira, si te parece,

pues igual. Vamos a ponerlas... ¿Cuántas endivias pones por plato?

Vamos a poner tres. Tres.

Pero no tres de este tamaño. Ahora las cortamos un poco.

¿Cómo va? Bien, muy bien.

Va cogiendo un poco. Y ahora ya va cogiendo crujiente.

Ahora lo que te va a pasar es que te van a empezar a crujir

con el azúcar y el pan.

Es como si estuvieras friendo ahora, pero ya con vino tinto.

¿Quieres que pongamos un plato ya?

Que veo que tienes prácticamente todo.

Sí. Solamente necesitaría un recipiente un poco más alto

para darle un poco de aire a esto. Pues no se hable más.

Vale. Genial.

Y vamos a hacer esto que nos gusta a todos

los chefs hacer,

¿eh, Peña? Dime que no te gusta hacer esto.

Sí, eso me encanta. (RÍE)

Tengo que decirlo.

¿Las endivias las voy cambiando o las voy moviendo?

Sí, pero dame esto. Si quieres, te las voy...

Mira, todavía le queda un poquito. Sí.

Bueno, para que quede bien claro. Tenemos aquí reduciendo el caldo.

Pero que yo ya lo tengo hecho, porque ya sabéis que en la cocina

hay cosas que tienen su tiempo.

Mirad. ¿Esta es la salsa, Begoña? ¿Puede ser?

Puede ser. Estas salsas,

que nos habéis visto hacer mucho, estos jugos tan concentrados,

que dan otro punto a todos los platos.

Tenemos la pringá. La pringá.

La pringá de vino con el pan del día anterior

o de dos días, que aquí no se tira nada.

Ahora mismo tenemos aquí las endivias encurtidas

y ahora ya Begoña está terminando de marcar

ese lomo de corzo, así que si queréis,

un minuto, dejamos esto desplegado y montamos el plato.

Bueno, Begoña, tenemos casi todo ya.

Ese caldito que estabas ahora removiendo,

que tiene un pintón... Casi, casi me falta algo.

Esto. ¿Esto qué es? ¿Esto que me has dado qué es?

Bueno, eso es un "buttermilk".

El "buttermilk" es el suero de la nata

cuando hacemos mantequilla, es el suero que sale.

Cierto. Pero en casa podéis poner

un queso de cabra, haciendo una crema

con un poco de leche y un poco más ácido.

Y funcionaría también, ¿no? Totalmente.

Vale. Y esto que tengo aquí, que es una batidora.

Eso es tu moto, ¿no? ¿Para qué es?

Esta es mi moto. Bueno, hemos añadido

un poco de lecitina, que es un emulsionante

que al final nos provoca un poco de burbujas...

Y lo que vamos a hacer es un aire, ¿no?

Vamos a hacer un aire. Eso es. Mirad cómo va subiendo ahí...

Eso es. Hemos puesto papel film aquí

para que no nos salte, que luego son esas cosas

que pones en los platos en los restaurantes,

para que sepáis cómo se hace. Además, no tiene ciencia.

Al final con lo que nos quedamos es con la parte de arriba

y lo que tenemos es nuestro aire. Eso es. Qué maravilla. Qué bonito.

Claro, que lo podemos hacer con...

¿Qué pasa? El sabor puede ir o debéis de fortalecerlo,

porque luego al final es un aire, entonces casi no se os va...

Es un toquecito, pero si no tiene sabor esto,

tampoco tiene el aire. Ahí vamos.

Venga, emplatamos. Y si necesitamos más aire, yo...

yo me lo monto, y nunca mejor dicho.

Lo montas con el aire. Exacto.

Con el "buttermilk".

Bueno, vamos a poner pringás, ¿vale?

Que va a ser la base del plato. Ajá.

¿Vale?

Vamos a coger nuestras endivias, que las vamos a dividir a la mitad.

Y vamos a coger tres piezas. Esto nos encanta a Tamara y a mí,

cuando viene algún cocinero y se pone a emplatar.

¿Sí? ¿Verdad? Siempre se aprende.

Te digo una cosa. A mí me flipa verlo. O sea...

Cuando vamos a las ferias y ves cuando están emplatando,

¿verdad? Y es de las cosas más bonitas

que hay y creo que se aprende mucho además.

Y luego vamos a coger nuestro corzo,

que lo que hacemos es cortarle los bordes, ¿vale?

Para que quede bien bonito.

En casa, pues los bordes yo me los comería.

Ya lo hemos hablado alguna vez, ¿verdad?

Los bordes siempre son los del cocinero.

De hecho, es lo que te iba a contar.

Los bordes en nuestra cocina se los reparten.

Y vamos a partirlo a la mitad, ¿vale?

Le podemos dar un poco de forma si queremos.

Y entonces ahora vamos a poner nuestra glace...

Que tiene pintón y color, ¿eh? Sí.

Además, mira: textura, brillo... Eso es muy importante

a la hora de hacer salsas. Sí, porque...

Es que si no, no... ¿Vale? ¡Oh!

Yo ahora mismo estoy como Homer Simpson aquí.

Habéis visto cómo rueda, ¿no? Que es como que resbala.

Es como que poco a poco va... Sí.

Y entonces quieres un poco de aire. ¿Lo monto un poco más?

Yo creo que tenemos aquí. ¿Tienes?

Sí. Muy rica.

Y vamos a...

ponerle...

¿Vale? Si te estoy molestando...

¡No, no! Todo lo contrario, por Dios.

¿Molestando? Soy yo la intrusa, ¿eh?

Y como los cocineros somos un poco maniáticos,

yo siempre pongo tres.

¿Vale?

Y ahora nos vamos con nuestras hierbecitas.

Que esto al final es simplemente para darle un toque de color

y, bueno, como tengo esa manía también,

pues pongo impar.

Manías de cocinero. Y este sería nuestro plato.

Bueno, y menudo plato.

Bueno, podemos probar esto, ¿no? Venga, dale.

Un poco de todo. Un poco de carne, un poco de...

Eso me ha encantado, lo del vino y el pan.

Eso es maravilloso. Y luego si le pones

un poco de la endivia... Sí.

Tamara tenía especial curiosidad por la...

Por el encurtido. ..por la pringá, ¿no?

Te he visto como probarla primero. (ASIENTE)

Toma ya, ¿eh? Dale, dale.

Sí, sí, sí. Tiene mucha fuerza este plato.

Nos quedamos con ello y espero que la gente

haya cogido al menos la idea, el concepto.

Claro. No, me encantaría. Me encantaría.

Pero bueno, oye, no te trajimos solo a hacer esto.

¿No? Tienes que probar otra cosa.

¿En serio? Como somos así de espléndidos,

vamos a hacer una cosa con un par.

De huevos. Ingredientes.

Bueno, pues vamos a hacer un aperitivo

de esos que gusta mucho a la gente, que es muy fácil

y resultón y pintón. Totalmente.

Esto que tengo aquí son unas yemas de huevo.

Las he puesto en esta minicopa, ¿vale?

Porque hay que tomársela entera.

Y lo que vamos a hacer es rellenarlas con el caldo

que tenías tú ahí antes, que estaba riquísimo.

Digo: "Esto no se puede desaprovechar".

Pero la gente lo puede rellenar de cualquier otra cosa.

De una crema de espinacas, crema de setas...

De lo que más os guste.

Mirad, tengo aquí un palillo y lo que voy a hacer en la yema

es hacer un pequeño agujero aquí, ¿vale?

Ahí. Y con una jeringuilla, un instrumento complicado,

lo que voy a hacer es meter la jeringa

por donde hice el agujero y voy a empezar a absorber,

absorber, absorber,

absorber la yema.

Ah, qué chulo. Esto no lo tiramos, ¿eh?

Esto nos lo guardamos para otra cosita.

Y aquí ahora lo que hago es coger...

¿La misma cantidad? Sí, más o menos la misma. Ahí.

Medimos... Joder, madre mía, ¿eh? A ojo.

Podría ser... Podría ser...

Y luego hay que hacer lo que hacen los médicos. Ahí.

No le metamos aire.

Y metemos...

Mira que es pequeña, ¿eh? (RÍE)

Metemos el juguito dentro, dentro, dentro, dentro...

Mola. ...para que tenga ese sabor

al juguito y a la yema. ¿Cómo terminamos esto?

Pues aunque ya el jugo tiene su saborcito...

Un poquito de escamas... La escama de sal siempre...

Y así nos cierra bien ese huequito que hemos hecho

y nos lo podemos tomar. ¿Qué os parece?

¿Os animáis a probarlo? No.

¿Por qué, Tamara? No, porque...

porque esto se lo voy a dar a nuestra invitada.

Hay tres, ¿eh? Hay tres, ¿no? Ya...

Bueno, sobra uno si quieres. Es que a mí unas yemas...

Yo sí me atrevo contigo. ¿Tú sí te atreves?

Venga, pues voy a coger este que lleva aquí un ratito,

que va a estar mejor a la hora de comer.

Venga. Por vosotros. Te doy las gracias

por estar aquí con nosotros en un programa muy especial.

Y nada, recordaros... Hala, brindo con la yema.

¡Claro! Brinda con la yema. Feliz Navidad a todos.

Es un líquido. Sí, sí, sí.

Daros las gracias, de verdad. Tamara, también muchas gracias.

Recordaros que estas recetas las tenéis en el nuevo portal

de Radio Televisión Española: rtve.es/cocina.

Un saludo a todos. Se os quiere mogollones.

Cocina al punto con Peña y Tamara - Arroz negro con calamares con majado de perejil

13 nov 2020

Programas completos (86)
Clips

Los últimos 364 programas de Cocina al punto con Peña y Tamara

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios