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Para todos los públicos Cine en TVE - Ni distintos ni diferentes: Campeones - ver ahora
Transcripción completa

Yo soy Gloria Ramos,

tengo 23 años y voy hacer 24 en verano.

Y me encanta lo que estoy haciendo, vamos.

(Música)

Yo me llamo Sergio. Mis amigos me llaman "El Risitas",

porque siempre estoy con la risa en la boca.

(Música)

Alberto Nieto. Toma 1.

(Música)

¿Cuánto mides?

1,90.

(GRITOS)

Soy Stefan y...

me gusta jugar al baloncesto.

(Música)

¿Cómo te llamas?

Francisco José.

¿Y cuántos años tienes?

21.

(Música)

A lo largo de mi vida siempre he sido muy deportista,

he conseguido 352 medallas.

(Música)

ÁLVARO LONGORIA: Naciste en la capital. ¿En qué parte?

-En un hospital.

-¿Pero no te acuerdas cuál? -No.

-Yo tampoco me acuerdo.

(Música)

-Me llamo José, tengo 31.

Me gusta la música... clásica.

(Música)

-Mi madre y mi padre no se lo creían al principio:

cómo yo iba a salir en una película de alguien tan importante.

(Música)

HOMBRE CLAQUETA: Esta es la doblada. Graba.

Entrevista a Loli de la Torre.

ÁLVARO: No le des tan fuerte, ¿vale? -Primera.

-Oye y ¿qué te parece el nombre...?

O sea, es que no tenemos título para el documental.

¿Te parece que "Distintos" es un mal título?

-"¿Distintos?", ¿con signos de interrogación?

-Uff... (DUBITATIVA)

Madre mía.

-"Distintos" es que me suena mal.

-"Diferentes" quizás mejor que "Distintos".

-Ellos saben que son distintos.

Mi hijo sabe que es distinto

y lo dice, lo asume, con mucha naturalidad.

-Y quizá un título más enfocado al desconocimiento.

-¿"Desconocidos"?

-"Ocultos", es un colectivo que ha estado oculto.

-Es especial,

pero no lo hemos tratado como a alguien distinto.

Para nosotros siempre ha sido nuestro hermano.

Le tenemos que ayudar más, pero no porque sea...

Para nosotros es uno más de la familia.

-A mí me gusta que digan "diferente".

-No, "distintos" no. Ni diferentes tampoco. No pega.

-Somos personas iguales.

-Personas.

Para mí y para nuestro colectivo, la palabra siempre es personas.

-Y ahora, como se habla de diferentes...

diferentes inteligencias,

no sé qué, a mí me gusta más "diferentes" que "distintos".

-Son diferentes, pero todos somos diferentes

según el punto de referencia. ¿Con quién nos comparamos?

-¿Es que qué es lo distinto? ¿Qué es lo distinto, José?

En realidad somos iguales, somos personas.

O sea, él hace sus cosas, yo hago las mías;

él tiene su proyecto de vida, yo el mío...

-Sí.

-Distintos somos todos.

-No sé, me parece un buen título.

Me parece perfecto. Es que "distinto" no es peyorativo.

Ese es el tema. Creo que se tiene que utilizar la palabra "diferente"

o "distinto" sin que implique malo.

-"¿Distintos?". ¿Con interrogación?

-No.

-¿Alguno que se te ocurra a ti?

-Somos ciudadanos diversos.

-¿Porque quién está bien al final?

-¡Venga!

-Venga, baila.

-(RISA)

-Venga, un circulito aquí.

Los actores delante. Los papás y amigos detrás.

-Os vamos a pedir que, a partir de ahora, vosotros rodéis.

Os vamos a dar a cada uno un teléfono móvil.

Aquí lo tenéis para que podáis rodar.

-¡Mira qué guapo! ¡Qué guapo!

-¡Bien!

-Jesús Lago Solís. -¡Presente!

Gloria.

Me llamo.

Gloria Blanco. ¿Fran? -¡Dios, qué guapo!

-Fran.

¡Ah! (RÍE)

¡Qué guapo!

Y Alberto. Stefan, el tuyo estaba el primero, pero se ha quedado debajo.

-¿Cuál es el PIN? -No, no tienen PIN.

-Error en...

-No, tú dale con el dedo hacia arriba y ya te sale todo el menú.

-Mira, mira, mira.

-Bueno, lo importante es que ahora no solamente podéis decir

que sois actores, sino que podéis decir que sois directores de cine.

¡No os vayáis sin el cable!

-¡Bueno, hasta luego!

-Este es un teléfono para que grabe...

pues a mí mismo, a parte de mi familia y demás.

-Voy a rodar

los superamigos que tengo,

porque no saben que voy a salir en la tele.

-¿Y cómo ha ido el rodaje hoy?

Bien.

¿Contento? ¿Sí? Venga, pues despídete con un pitidito así.

(PITIDO BUCAL)

A ver, Stefan, cuéntanos, ¿que vas a rodar?

Mi pueblo.

Hay terneritos.

¿Por qué me mira?

Porque tú le miras a él.

¿Por qué le miras tú a él?

Vaca, leche.

¿Qué es eso?

Esto es un tipo de escarabajo

que me he encontrado arriba, en este pino.

No sé qué tipo es, pero me parece raro.

Me lo he encontrado por casualidad.

¿Por qué lo estás grabando?

Porque es muy raro.

Vale.

Ya está.

Os voy a enseñar mi casa por dentro.

Esta es mi cocina.

La habitación mía. Y la tele.

Esto es el salón.

Y esto es el baño.

¿Quién soy yo?

Y esta es la terraza.

Esta es la vista.

La vista desde casa.

Vale, ya he grabado todo.

No tiene un diagnóstico claro.

Es lo que llaman un TGD, que es un trastorno general del desarrollo

y está en el espectro autista.

Tenía cuatro años cuando fuimos a buscarlo, ya era un poco mayor,

y adoptarle

fue una decisión entre mi mujer y yo,

por tener un hijo.

La única opción que había en aquel momento más clara

era la adopción, y además adopción internacional.

(Música de violín)

MADRE: Estas fotos son de cuando fuimos a verle.

Le vimos como media hora,

él hablaba en búlgaro.

Y estuvimos en un sitio un poco de juegos.

Yo creo que él nunca había visto este sitio en el orfanato.

Yo creo que estaba reservado para las visitas

y no para los niños en sí.

Le vimos un rato y nada más.

Y luego, a los dos años más o menos, que tardó el proceso legal,

fuimos a recogerlo.

Lo recogimos, lo llevamos al hotel y eso,

y, bueno, más o menos enseguida notas que, claro,

que estaba muy nervioso, no dormía,

saltaba de la cama a dormir en el suelo,

no sabía utilizar el váter, por ejemplo. Cosas muy básicas.

Le llevamos al médico y nos decía:

"No, no, claro, es la adaptación.

Es un gran cambio para él, también vosotros sois padres primerizos.

Y yo decía: "No, no, hay algo más, hay algo más".

Bueno, insistimos con los médicos

y al final tuvimos un poco de apoyo...

con el colegio, ya después de un año y pico aquí,

diciendo si tiene síntomas de autismo.

-Vivir el día a día con él es complicado.

Te requiere mucho tiempo

porque primero es su discapacidad, evidentemente,

y luego el entorno en el que vives es duro para él y para nosotros,

pues también porque te requiere mucho tiempo.

Al final lo que hace es que te cambia tu vida, claro.

Te la cambia, pero a todos los niveles.

Esta es mi habitación.

Estas son mis películas favoritas de terror.

Esta es "Harry Potter".

Esta es un clásico, esta es la que más le gusta.

-¿"The Shining"? ¿Cuál es?

-"La noche de los muertos vivientes". -Ah, sí.

Estas son las fotos de Bulgaria.

Poco antes de la adopción tienen un programa

en de que tienen a una cuidadora que los sacan a la calle un poco

para acostumbrarse a salir del orfanato.

¿Y qué hacíais vosotros en Bulgaria?

Pues ir a verte. -Ir a buscarte.

-Y volver.

Hacía sol, hacía buen tiempo.

Aunque era invierno.

¿Y ya había cambio climático?

Pues hay cambio climático en todo el planeta, no solamente ahí.

¿Y mis padres?

Pues de tus padres no sabemos nada de ellos.

¿Me echarán de menos?

Seguro que sí, Stefan. Muchísimo.

-¿Ya está grabando? MUJER: Sí.

-Bueno, venga.

-Seis. -Seis.

Tres. Tiras tú.

Seis.

Dos.

Tres. Tú.

Cuatro.

Tres. Tú.

Eso tenía que estar ya grabando cuando estamos ya jugando.

ÁLVARO: Cuando quieras.

-Las perspectivas de su vida iban a ser

muchísimo peores de lo que son.

Prácticamente no iba a tener autonomía,

se te viene el mundo encima.

Yo fui padre de Alberto con 24 años,

entonces es algo que te cae y te quedas muy en blanco.

"¿Cómo ando?". No lo sé.

Vamos a echar un pie y luego otro.

-Nació la niña y, cuando me desperté

al día siguiente, mi marido me lo dijo.

Pero es que yo pensaba que los médicos se habían equivocado,

no me lo podía creer.

Recuerdo, fíjate, que en el hospital

pensé que jamás podría sonreír.

No sé cómo pensé aquello.

Y esta criatura lo único que me ha hecho

ha sido hacer reír continuamente, o sea, ¡qué cosas!

A veces lo pienso y digo: "¿Cómo se me ocurrió?".

-¿Cuándo os disteis cuenta de que Fran tenía....?

-Cuando nació.

-¿Eso te lo dicen en el momento?

-A las 2 o 3 horas.

-¿Y qué pensasteis? -¡Fatal!

PADRE: Se nos vino el mundo encima, nos hundimos.

Fue muy triste.

-(IRÓNICA) Pero ahora no lo queremos.

(RÍEN)

A mí me gusta.

Ahora estáis encantados.

-No por que haga la película, ¿eh? -¿No?

-No, por eso no.

-¿No te gusta que haga la película?

-No porque haga la película lo quiero más.

Que lo quiero muchísimo.

Me gusta que la gente me quiera.

¿Y tú me quieres?

Sí. Y a él.

Yo no había visto un síndrome de Down, no lo había tratado jamás.

A mí, gente que venía a lo mejor al hospital,

recuerdo que me decía: "Pero si aprenden a leer".

No me lo había planteado jamás.

Pero, bueno, empiezas con la estimulación precoz

y ahí ya coges el carro.

Recuerdo que se nos pasó la pena muy pronto, muy pronto.

-Quizá los primeros años fueron de mayor conflicto, ¿no?

Por la inexperiencia nuestra,

de mi mujer y mía, porque éramos muy jóvenes.

Estuvimos siempre muy juntos.

Para esto, yo creo que es fundamental.

Y yo creo que esta experiencia,

a nivel personal y a nivel de matrimonio,

nos ha hecho más fuertes y nos ha unido.

-Mi hijo nació bien, pero hubo un error médico.

No le pusieron vitamina K, que es la que coagula la sangre,

y a las 48 horas de nacer tuvo una hemorragia cerebral.

Fue por un error médico.

Yo salí del hospital, me fui a mi casa

y, cuando fui a dar de mamar a mi niño, vi que tenía mucha fiebre.

Entonces llamé a mí puericultor y me dijo: "¡Derecho al hospital!".

Entonces yo le llevé y me dijeron que se moría,

que no contara con él porque el niño se moría.

Entonces, la enfermera que me abrió

la puerta para entrar a coger a José,

me dijo unas palabras que, la verdad, es que me cambiaron la vida.

Aquella mujer me dijo:

"Mire usted, señora,

cuando yo ayer me marche de aquí,

yo pensé que su hijo estaba en el depósito de cadáveres.

Cuando lo he visto esta mañana, no me lo podía creer".

"Su hijo quiere vivir", me dijo esa muchacha.

Ya no me planteé nada más.

Si él quería vivir, íbamos a tirar para adelante.

¿Sus hermanos? Yo tengo unos hijos gemelos y una hija,

tenían de 12 y 10 años, y, cuando llegué a casa, les dije:

"Si queremos que salga adelante, todos le tenemos que ayudar".

Y en mi casa todo el mundo ayuda a José.

(Música y ambiente de fiesta)

MADRE: ¡Arriba!

PADRE: Baja, baja, baja.

-¡Arriba, arriba!

¡Arriba!

(GRITAN CONTENTOS)

-Bueno, estamos aquí, en el cumpleaños de mi primo.

Ahí está mi primo Josué, hablando.

El mejor de todos, el más grande de todos.

-A ver. Dime, Daniela. NIÑA: Van a venir los enanitos

-¿Sí? ¿Adónde? -A casa.

-¿A casa?

-Un discapacitado en una familia de hijo único es tremendo.

Es un peso tremendo para los padres y para él.

El motivarlo y animarlo.

Sin embargo, Jesús vino a una casa en la que ya había 6 chavales...

No me acuerdo ahora, pero, vamos, 6 o 5.

La mitad adolescentes, alguno más pequeño de su edad casi.

Todos le han cuidado, le han querido, le han motivado.

Y yo creo que él es como es gracias a todo eso,

si no, pues seguramente no tendría esa capacidad

y esa autonomía que tiene tan grande.

-Vivía con mis padres pero no podían cuidarme.

Entonces me dejaron en el hospital cuando era pequeño

y me acogió luego Nieves.

NIEVES: Él no podía vivir con sus padres, no podían atenderle.

También, en estas familias,

la cuestión de la incapacidad suele ser general, padres e hijos.

Los padres no lo cuidaron nunca.

De hecho, el padre ya estaba entonces en...

-¿Sus padres son discapacitados? -Sí.

-¿Los dos? -Sí.

Motor... ¡Acción!

"Yo soy" y mi nombre.

Mira, aquí tengo el corcho donde estoy con mi hermanito.

Luego estoy yo aquí con una hermana.

Y aquí parezco una sirena.

Mis hermanitos siempre me está disfrazando mucho,

me disfrazan.

Yo he tenido mucha suerte,

no he visto nunca una mirada mal hacia mi hija. Jamás.

Vivo en un entorno donde ha sido superacogida en cuanto a vecinos,

los amigos de mi hijo...

O sea, Gloria es que es algo... Todo el mundo,

todo nuestro entorno, sabe de la existencia de Gloria.

Aquí cuando era bebé.

La señora madre.

En casa siempre he sido un juguete más.

Y aquí me han "metido" en un mueble.

Y aquí Sibilita y yo en Málaga.

Me encantó ese día, fue genial.

Con Silvia y Bárbara, "Los Ángeles de Charlie".

(RÍE)

Me hace gracia.

Esto es en La Dehesa, montado a caballo.

Este es mi abuelo, lo echo de menos.

¡Guapo, qué mono eras! Cómo te echo tanto de menos...

Gloria ha sido un pilar en la familia

y nos ha hecho reír mucho a todos.

-...y tres. ¡Queremos que Gloria nos baile la gallina!

¡Queremos que Gloria nos baile la gallina!

¡Gallina por aquí, gallina por allá!

¡Gallina por delante, gallina por detrás!

(Silbato y ovación)

-La relación familiar, para personas con discapacidad,

es absolutamente importante y primordial.

Desde chiquititos hasta la vida más adulta.

Durante la vida adulta,

yo entiendo que la situación familiar es compleja,

porque, bueno, estás trabajando con una persona adulta

que tiene ciertas necesidades de apoyo en algunas áreas de la vida,

con lo cual no vuelan autónomamente como podemos volar los demás.

Muchas veces nos encontramos con familias que sobreprotegen

o familias que están muy vinculadas a la persona,

a veces en edades... Choca que de pronto lo estén.

-Siempre son las familias las que cargan con todas las consecuencias.

Con este colectivo, siempre.

PADRE: Una cosa para reclamar de inmediato sería....

MADRE: Una ley de protección. -Residencias.

Para el día de mañana, cuando faltemos los padres.

-Ese es el gran drama de los padres.

HERMANA: Alberto tiene hermanos,

pero es que hay chavales que no tienen esa opción.

-Y tiene hermanos que quieren cuidar de él.

Hay otras familias en que a lo mejor los hermanos no quieren eso.

Porque, aunque no lo creáis,

hay hermanos que quieren que se les vea con sus hermanos discapacitados.

Les avergüenza.

Y padres, hablo de hombres,

que no quieren ir con sus hijos discapacitados.

-Cada familia es diferente, como cada persona,

y al final el núcleo se organiza de manera muy particular.

Pero, efectivamente, cuando de pronto a una familia

llega una persona con discapacidad,

las ideas que teníamos proyectadas de lo que la familia podía ser

no se materializan. O no de la misma manera.

Entonces, lógicamente hay un duelo

y hay una serie de etapas que se van sucediendo

en la que la familia tiene que estar muy apoyada

para poder canalizarlo de la mejor manera posible.

-Hola, fans de Roberto Chinchilla,

aquí os presento a mi familia.

-Sandra, di hola. -Hola.

-Y a mi madre Lola.

-Hola! ¿Qué tal?

Soy la madre de Roberto y esta es mi hija Sandra.

Bueno, son mis dos únicos hijos.

Estoy encantada con ellos. Son preciosos y además buenísimos.

-Bueno, como podéis ver, aquí está la familia del actor.

Ya iré informando

a lo largo de la tarde y a lo largo de la mañana.

Un beso para todos y hasta luego. Adiós.

Di adiós. -Adiós.

-Adiós.

Mi hermana Sandra, desde muy pequeña,

tenía la misma enfermedad que padezco yo,

pero yo la tengo más pequeña y mi hermana tiene el aumento mayor.

Cuándo nací yo, el 16 de mayo de 1982,

los médicos nos detectaron que teníamos esclerosis tuberosa.

Y nada, entonces a raíz de ahí es cuando

mi hermana y yo...

éramos inseparables.

¿Cuándo tienes que ir?

Vale.

MADRE: La llevé al neurólogo

y el neurólogo en principio no sabía la enfermedad que tenía.

A los 4 meses fue cuando le diagnosticaron

que tenía crisis epilépticas.

La enfermedad no se supo hasta después de nacer Roberto.

Tienen el síndrome de Bourneville o esclerosis tuberosa.

Tienen unas calcificaciones en el cerebro y en el riñón.

-¿El doctor te dijo que Roberto nacería así?

-No, nos animaron a tener otro hijo, ya que yo era la menor de 9 hermanos.

Tenía treinta y tantos sobrinos ya,

y no había ningún caso en la familia.

Yo mi vida, la trayectoria de mi vida, no la cambiaría.

A mí me dicen antes de tener, de conocer, yo a mis hijos:

"Esto es lo que vas a haber en tu vida", y lo primero, que no.

-Este yo soy yo sentadito en la alfombra,

mirando a las cámaras, como la vida del actor.

Y esta es mi abuela, que decía:

"Madre mía con el chiquillo tan guapo que tenemos".

Cuando estoy solo o triste, o lo que sea,

pues la Biblia me sirve como de...

Leerme, por ejemplo, la vida ajena de...

La vida de Jesús o la vida de san Pedro.

O la vida de san Pablo, de san Mateo y demás.

Creo en Dios, sí, siempre he creído,

cuando me dieron el bautismo de pequeño.

-Verdaderamente sí creo en algo,

pero, al nacer mis hijos, empecé a no creer en nada.

Todavía no acepto

que unos niños tan pequeños empiecen a sufrir desde que nacen,

a nivel de medicación, a nivel de hospitales,

a nivel médico, a nivel de todo.

Esos sufrimientos sí que no lo acepto

y no acepto tampoco que Dios los haya mandado,

si es que es Él quien los manda. No lo sé.

Ni psicólogo ni nada, ¿eh?

Nadie te prepara para vivir esta vida.

No te preparan para tener un niño "normal",

y menos a esto.

Cuando Sandra nació,

no sabía ni que existía lo de la estimulación precoz.

No sabía nada.

Era meterme en casa con mi hija

y nada, a llorar, a llorar, a llorar y a llorar a solas.

Yo no he tenido apoyo ni de mi ex marido,

yo sola he salido adelante.

Tengo la familia que yo quiero: mis dos hijos y yo.

-Las personas con discapacidad no dan problemas a la sociedad.

Durante muchísimos años han estado metidos en su casa,

pero ya llegaba un punto en que los padres queríamos

que nuestros hijos formaran parte de la sociedad,

porque son personas, como todos.

Un momento muy bueno

ha sido empezar a convivir con niños en los colegios,

porque la integración hace como 30 años que empezó en España.

Esos niños, que conocen a nuestros hijos desde pequeños,

los ven como ellos.

Todos tenemos capacidades y discapacidades.

-Para gente con discapacidad era muy difícil

entender lo que decía el profesor.

Claro, yo iba a apoyo, como chaval con discapacidad,

para intentar sacar las clases,

solo que yo me quedé en 2 de la ESO.

Terminé los estudios,

pero con unas notas bastante malas.

-Los coles de integración son fundamentales.

Hay padres que no los consideraban antes,

porque decían que se iban a reír de nuestros hijos.

No es cierto,

los niños aprenden a convivir con otros niños.

Desde luego, la experiencia de José ha sido siempre excelente.

Con 18 años, mira lo que le regalaron sus compañeros y sus profesores.

¿Lo lees tú o lo leo yo?

-Mejor tú. -¿Mejor yo? Bueno.

Mira.

Dice: "Muchas gracias por darme tantos besos y abrazos,

que me han ayudado mucho". Y luego una de sus amigas:

"Espero que vengas a vernos porque te echaremos mucho de menos".

-Aún tengo el contacto de uno del instituto, vive aquí en Rivas.

ÁLVARO: ¿Ah, sí? ¿Lo tienes en Facebook?

-Y en su momento la educación no tenía nada que ver con ahora.

Muchos de ellos iban a un colegio ordinario,

donde no recibían los apoyos suficientes,

y, claro, no se entendía bien qué era eso de la discapacidad.

Cuando yo estaba en el instituto, por ejemplo,

yo tenía dificultades con los estudios,

porque era la única persona con discapacidad que había en la clase.

-Lo ponían en la última mesa

y ahí abandonado, pasaban de él.

Yo les decía a los psicólogos

que mi hijo no estaba para un colegio público. Y no me hacían caso.

Por eso decidieron los del instituto

mandarlo a un colegio especial.

En un mes o dos aprendió a sumar,

a restar, a multiplicar y a leer.

Lo que nunca han conseguido ni el instituto ni en los colegios.

-Yo tengo un chaval en casa

que se ponía en la puerta de clase en el instituto a llorar:

"¡No quiero entrar!".

Porque él tenía cosas diferentes. Claro, tenía material diferente.

"¡Yo quiero ser normal!". Bueno, me da una tristeza tremenda,

porque toda la vida se la ha pasado llorando.

Y eso es tremendo.

-La integración en el colegio para mi hijo fue fatal.

-Muchos chavales me hacían la vida imposible,

me decían: "¡Te espero a la salida!", y tal.

Me decía: "¿Tú se lo has dicho a tus directores?".

Y yo: "Sí, se lo he dicho".

"¿Y qué te han dicho?". "Pues nada, que me siente un poco,

que me quede ahí a esperar a que se vayan ellos".

No podía salir a las 4:30 o 5:30,

tenía que esperar a que se fuesen los que se metían conmigo

para irme yo tranquilo a casa.

-A raíz de ya saber que mi hijo tenía una enfermedad rara

y que le podía dar alguna crisis o alguna ausencia,

a mi hijo lo apartó totalmente.

A mi hijo lo trataba como el tontito de la clase.

-En el colegio sí se han metido mucho conmigo.

El tema de estar en el recreo a jugar al fútbol o algo:

estás ahí en medio del campo,

decir "Pasa la pelota" y no la pasan.

Es estar ahí haciendo bulto, nada más.

-En el caso del "bullying", se ve muy bien.

Si a mí el resto del aula, de mis compañeros, me excluye,

yo voy a querer, como niño de 11, 12 o 13 años,

participar del resto de actividades con mis compañeros

y voy a pasar por encima

el daño que me están haciendo

con tal de tener este trocito

de inclusión en la sociedad.

Si mis compañeros me dicen: "Vale, te puedes venir con nosotros,

pero tienes que robar esta botella en el supermercado",

a lo mejor el chico con discapacidad sabe que eso no lo debe hacer,

pero, con tal de participar de esa normalidad,

va a acceder algo que no le apetece.

ÁLVARO: Entonces, ¿integración o educación especial?

-Yo me quedo con educación especial.

Creo que hay que incluirles en la sociedad, por supuesto,

y tienen que llegar a eso.

Pero el camino por el que lleguemos,

pues yo creo que puede ser diferente,

no tiene por qué ser el mismo.

-Unos profesionales con ese empuje

es lo que han conseguido que hoy Gloria llegue a esto, porque si no...

-Estamos en Hong-Kong.

(Música oriental)

-Nos damos cuenta de lo importante que es

que desde pequeños tengan los apoyos suficientes,

porque si de pequeño,

que es cuando más se puede hacer por ellos,

no lo hacemos, luego a lo mejor es demasiado tarde.

-Primeramente fue a Fray Bernardino, allí lo empezaron a "modelar".

Le enseñaron a comer muy bien, porque come estupendamente.

Le intentaron enseñar a leer y no podía.

Nos preguntaron: "¿Queréis que aprenda a nadar?".

"¡Hombre, todo lo que le hagáis, es bueno para él!".

-Ahora, con los recortes, hay muchas menos.

Estos chavales necesitan muchísimos más apoyos y no los tienen.

Entonces, si se les integra en una clase de 25,

25 y 2 discapacitados,

pues la integración... O te ocupas de los "normales"

o de los otros. Hay apoyos, pero no tantos como había.

-Nuestro Centro de Atención Temprana

tiene una lista de espera enorme.

No os puedo decir números, no los tengo,

pero una barbaridad de lista de espera.

¿Y por qué pasa esto? Porque no se abren más plazas públicas.

-La educación es...

como a cualquier niño de su edad, pero educación especial para él.

Y, en concreto, ellos pueden estar hasta los 21 años.

Después de las 21, pues....

a lo que haya.

-¿Cómo estás?

-Bien. -¿Y las vacaciones?

Bien, empecé el día 24 ya con vosotros.

A currar, que llevas una racha....

Soy operario de taller.

ÁLVARO: ¿A ti te divierte trabajar?

-No es que me divierta, me tengo que ganar la vida de alguna manera.

Este trabajo lo conseguí hace 11 años.

Yo, cuando entré, no sabía ni que iba a entrar para 11 años.

Y muchos años.

En este trabajo entré con 18 añitos,

un crío.

Hola.

Yo llevo 11 años y debería por lo menos estar cobrando

un poquito más que los que llevan tres o cuatro años.

Me gusta leerme los convenios,

me gusta que los trabajadores tengamos derecho a un trabajo digno.

La ley laboral, que es un asco, la que tenemos ahora,

nos perjudica mayormente a los trabajadores con discapacidad.

Yo he votado.

He votado a Podemos.

Me hubiera gustado a Izquierda Unida,

votar a Izquierda Unida, más moderada.

Pero como se unieron, pues no se podía hacer nada.

Y desde que estoy aquí, pues estoy más acogido, mejor,

me gusta el trabajo que tengo.

Que sí, ¿que he sido actor? Bueno,

una experiencia.

Pero al final esto es lo que me da de comer realmente.

-A ver si te van a dar un Goya. -No.

Ya, pero me gusta, me gusta esto.

-Si vas a los Goya, me invitas, ¿no? -Sí.

FESSER: Baja un pelín. Vale.

Vale.

Eso, ¿no?

-¡Buagh!

-Eso, eso es. Se marea. ¿Vale?

Cuando diga eso Jesús, ¿vale?

Tú estás atento a la conversación.

Y tú,

cualquier cosa que quieras repetir, la repites.

-Vale. -¿Vale?

FESSER: Él dice una cosa y tú repites.

Lo que quieras, cuando quieras.

¡Venga, acción! Míralo.

-"Exactamente". -Exactamente.

(GESTO DE ASCO)

-"Aquí". -Aquí.

-"Serio". -Serio.

-"Aquí". -Aquí.

-¡Ya, corta! ¡Corta!

(RISAS)

-¡Qué máquina!

-Para mí ha sido una lección no solo de vida, sino de profesionalidad.

Un rodaje es una guerra.

Los actores nos ponemos nerviosos, el director, los productores,

todo el mundo se pone nervioso. Y en este caso, miras

al resto de los actores, esos maravillosos actores,

y te das cuenta de que no pasa nada, que esto es un juego.

Hay que no solo mantener las formas, sino que hay que divertirse,

jugar, como hacen ellos.

-Cuando me hago la pregunta de cómo...

han vivido ellos esta experiencia, esta aventura, este "Gran Hermano",

en el fondo, no me sale de forma natural

hacer ningún tipo de distinción,

más allá de que son personas para las cuales

esta era su primera película, su primera experiencia

en un rodaje, como actores.

En el fondo, el concepto este de "inclusión" que hemos manejado

es simplemente un concepto muy espontáneo y normal.

"Inclusión" significa incluir.

Estamos haciendo entre todos una película. No he tenido nunca

la sensación contraria.

Ellos entienden que esto es un proyecto que encima

los coloca de verdad

en el mismo lugar que estamos colocados nosotros,

y donde deben estar.

Creo que saben que estamos trabajando en algo

que, más allá de ser una buena o mala película,

divertida o un coñazo,

puede ayudar a abrir y a derribar alguna que otra barrera

que a ellos les interesaría mucho, y a todos, que fueran derribadas.

-A mí me parece que en general son superdotados emocionales.

Es gente que se acepta a sí misma, que respeta al diferente

y, frente a nosotros,

carecen de ese ego malsano del que hacemos gala todos,

carecen de esos celos personales y profesionales

que habrían hecho muy difícil,

desde un punto de vista de producción o de dirección,

rodar una película con 10 personajes con la misma importancia.

Y, además, como son "disfrutones" y aprovechan cada buena noticia

o cada pequeño detalle para demostrar su alegría,

pues ha hecho que el entorno de rodaje sea muchísimo más agradable

de lo que es habitualmente un rodaje, que suele ser una actividad muy dura.

-Vale. -¡Hola!

-Y las personas con capacidades diferentes, discapacidades,

llámalas como quieras,

son capaces de grandes cosas, que nosotros ni siquiera sabemos hacer

o estamos llamados a hacer.

De hecho, hay una pureza, una inocencia, una falta de filtro,

que a mí me desarma y me parece necesaria

para la vida que estamos viviendo, que es...

tan de mentira a veces.

ÁLVARO: ¿Que quieres ser de mayor?

Cocinero.

"Masterchef".

¿Te gustaría ir a MasterChef? Sí, pero papá no me deja.

-¿No?

-Él se podría desenvolver solo en una sociedad que lo arropara,

lo protegiera.

Él solo no,

pero con un grupo de gente que lo apoyara,

incluso con sus características, se desenvolvería,

porque de hecho en casa lo hace.

Este es el huerto

donde trabajan los alumnos.

Las gallinas.

Estas son las palomas.

Eso es lechuga.

Lechuga, lechuga de maravilla.

Luego tenemos lechuga batavia. Luego tenemos las espinacas.

Luego tenemos las escarolas, ahí.

¿Lo puedo coger?

¡No! No está crecido. Te voy a contar lo que nosotros hacemos aquí.

Aquí plantamos, removemos la tierra,

ponemos abono, tierra vegetal, arena de río.

subimos la madera para los huertos, que está aquí,

quitamos las malas hierbas...

Lo que cosechamos nosotros aquí nos lo llevamos a casa,

para comer.

Y está buenísimo, ¿eh?

-Stefan, por ejemplo, está trabajando conmigo la jardinería.

A nivel laboral, puede trabajar de jardinero sin ningún problema.

Siempre como ayudante de otros. O sea, no puede tomar decisiones

de organizar un trabajo y tal,

pero sí puede, desde luego, trabajar como un jardinero más.

-Gloria, ¿qué estás haciendo ahora?

Pelar las gambas.

¿Para qué? ¿Qué vamos a hacer? La pasta.

¿Y te gusta?

Me encanta la paella "crujiente",

con su pimiento.

Centollo del mar,

con sus pinzas.

(ASIENTE)

Qué rico.

Gloria, date prisa, que tenemos que comer. No terminas con las gambas.

Ay...

Y ahora... los ajos.

Vamos pelando los ajitos.

¡Fuera, suelta!

Suelta. ¡Suelta!

¡Pero, bueno, Gloria! Nos vas a preparar una buena paella, ¿eh?

Falta el champiñón.

Hay mucho trabajo detrás de cada niño discapacitado, mucho esfuerzo.

Ellos se esfuerzan, hay mucho trabajo.

Buenos días.

Ahora.

Buenos días.

Hola, Gloria.

Para hoy tenemos que hacer este carro, ¿vale?

Las etiquetas, si no están, las tienes que sacar.

Todo esto es para "alarmar" y ponerlo en la percha.

Un apoyo natural es la figura que en la tienda

supervisa el trabajo de Gloria.

-Hay alguna tarea, a nivel manual, que no hace,

por ejemplo, perchar pantalones. Los perchamos de una forma especial

y siempre se los perchamos nosotros. Ella tiene mucho problema de visión.

A veces, si está un poco oscuro

o ha visto alguna letra un poco pequeña, le cuesta un poco.

¿La encuentras?

No.

De todas maneras,...

¿Sí?

...te voy a separar las que son de accesorios, ¿vale?

Vale. Es que Laura siempre habla en chino, en japonés, en portugués...

Sabe hablar en la lengua de India.

Pues yo un día estaba cobrando en caja,

estaba cobrando a una persona china.

Estábamos hablando en inglés y Gloria se quedo así.

"No tenía ni idea de que sabías hablar chino".

Y nos reímos mucho.

Yo me quede flipando, me quedé con la boca abierta. Dije:

"¿Pero qué está haciendo esta mujer?".

Pues este es Poto, es un experto de televisión.

Salió en "Los Serrano", en Tele 5,

Y fíjate, aquí estoy, en Adidas.

Con Fran Perea, con Guille, con Teté, con Eva, con Fiti, con Diego...

Se los sabe todos, ¿eh?

-Hace muchos años

no existían este tipo de proyectos.

La persona con discapacidad

estaba al final encasillada en...

toda la vida estar en talleres, estar en formación,

y no se les daba la oportunidad de desarrollarse

ni de "salir al mundo exterior", por así decirlo.

-Si antes estaban todos poniendo un tapón sobre otro durante 20 horas

a lo largo del día, pues con un monitor les sobraba.

-Es que ahora no. Ahora pretenden que estas personas tengan vida,

que trabajen, puedan salir, se diviertan y tengan ocio,

se formen y hasta hablen en público. Y eso exige un trabajo.

-Entonces las opciones que tienen en el mercado laboral,

la principal, la primera, es el taller ocupacional.

No está remunerado, pero aprenden a trabajar,

a llevar el ritmo de trabajo.

Y si una vez se considera que ya son productivos,

pueden pasar a un centro especial de empleo,

donde tienen un contrato y un sueldo como cualquier trabajador.

-Tienen gratificaciones a final de mes que dependen de muchos factores,

pues de los años de antigüedad,

del grado de realización real del trabajo...

Todo el mundo no tiene la misma autonomía

para realizar el mismo trabajo,

entonces eso, digamos, que es algo relativo.

Depende de...

Depende también del trabajo que haya.

Nos pagan un cheque.

El cheque va repartido por la Comunidad de Madrid.

Este mes me pagaron muy poco, este mes fueron 10 u 8.

Depende de la categoría de la persona.

Alberto tiene un 47% de minusvalía.

No tiene ni pensión.

No, porque hay que tener de un 63% en adelante.

Entonces está en terreno de nadie.

No está apto para trabajar,

porque él no puede llevar un horario de 8 horas continuo,

porque se cansa.

-Ni puede, por psicomotricidad.

-Pero es que tampoco lo consideran

suficientemente minusválido para una pensión.

-Realmente, rodar una película es un trabajo mucho más intenso

y más exigente de lo que se puede pensar.

La verdad es que nuestros "campeones" se han quejado cero

y han demostrado una capacidad de trabajo...

Probablemente porque estaban motivados, ilusionados

con esta aventura de la película.

Y, bueno, han demostrado una capacidad de concentración,

una capacidad de resistir al cansancio en el trabajo,

fuera de lo normal.

-No, no, Roberto no tiene.

Es que tiene 38% de discapacidad.

-Se hace así,

se dobla.

Una vez que esté hecho así el papel, se van poniendo las velas.

Y, bueno, con mucha paciencia,

no hay prisa ahora.

Se pone aquí.

Y esto que vaya justamente así.

-Con Roberto nosotros tenemos una relación absolutamente estándar:

un contrato por horas, o sea, a tiempo parcial,

pero no obtenemos un beneficio fiscal.

ÁLVARO: ¿No hay ninguna subvención? -Nosotros nada,

puede que algo a lo que no estamos optando.

Nos habíamos planteado siempre que nos gustaría

hacer algo: colaborar e integrar

a gente, de forma que tuviera sentido para nosotros y para ellos.

Y surgió en un momento en que teníamos

unas tareas muy concretas, muy específicas,

que no justificaban un gran infraestructura,

pero que podían solucionar una persona con discapacidad.

-El dinero que me dan ellos

yo lo recibo con cariño.

-Lo bueno es que a nosotros nos resuelve muy bien la necesidad.

Y yo creo que encaja muy bien con algo que aporta en su vida

y lo complementa con una actividad en que participa

en algo más grande, que contribuye...

El valor no es tanto por el coste,

que es un coste pequeño, sino porque verdaderamente es cómodo.

A lo mejor otra persona en este trabajo, diría que está aburrida

y prefiere hacer otra cosa. Roberto está muy contento de hacerlo.

Sin duda volveríamos a contratar a más personas con discapacidad.

Sin ninguna duda.

-Veo que mi hijo, con 200 euros, que es lo que está ganando ahora,

el día de mañana no va a poder vivir.

-Se trata de que esto no sea un pozo sin fondo,

sino que genere beneficios suficientes para...

poder funcionar como otra empresa. Aquí tenemos una oficina de empleo,

un servicio de integración de empleo, muy grande y muy importante,

y trabaja mucho en ese ámbito,

conseguir que se integren en empresas ordinarias.

Intentamos que no sean una carga,

sino que contribuyan a la sociedad como lo hacemos los demás.

Y para ellos, a nivel personal, por supuesto,

es muy satisfactorio decir: "Yo vivo de mi trabajo".

-Si tú tienes trabajo, puedes hacer ocio.

Y si tienes trabajo, tienes un dinero para salir,

para gastártelo en tu fútbol, en tu baloncesto....

Si tú tienes trabajo, puedes pagarte lo que sea.

ÁLVARO: ¿Qué es lo que más te gusta hacer?

¿Ir al cine, jugar al baloncesto...?

Yo de cine entiendo poco,

pero, como películas, "La guerra de las galaxias"

y la de Indiana Jones.

La música me relaja un montón.

Cualquier trilogía de cualquier película me gusta.

Desde que yo era pequeña, a mí me gustaba muchísimo hacer judo.

El judo es como que...

Si alguien se mete contigo, te defiendes, ¿no?

Te defiendes y haces una llave de judo.

Yo juego más al fútbol, porque tengo un equipo de fútbol. Juego al fútbol.

A mí me ha gustado siempre el deporte.

También he jugado al fútbol.

Yo delantero, a marcar goles como Cristiano.

Un "killer".

Me he comprado una bici nueva

y tengo 3 ahora. CHICA: Buenas...

A falta de una... (RÍE)

Pero lo que se me da muy bien, muy bien, muy bien, es el "FIFA".

¿El...? El "FIFA".

Y el "San Andreas", que es un juego de robar coches.

También se me da bien.

Entonces pues me gusta la tele, la música,

el ordenador,

salir,

llegar a las 8 de la mañana...

Hombre, de fiesta por la noche, no. -No.

-Para eso tendríamos que salir con alguien más, ¿sabes?

Pero a Madrid, salir a las discotecas de Madrid,

no.

Porque, claro, es que el metro cierra a las 1:30.

Está cerrado.

-Este mes igual ir a un karaoke donde sea

y echarme un cante. Aunque lo hago fatal, canto fatal.

Pero me río de mí mismo.

(CANTA FLAMENCO)

-¡Otra, otra!

-Canto fatal, pero me gusta.

Me alegra.

-Me gusta la música desde pequeño y desde entonces...

empezó.

Me gusta la música.

(Música electrónica)

Me gustaría conocer Ibiza.

-(ASIENTE)

Ibiza, vale. Pues yo también voy contigo, ¿eh?

Ahí a conocer muchachas, ¿no? -Sí.

Me gustan los gatos.

Y correr.

Y también me gusta jugar al baloncesto.

Y ya está.

¡Hola!

(RÍE)

¡Y acción!

¿Qué tal te lo estás pasando en la película?

Bien.

Me gusta jugar al baloncesto, es como los bolos.

¿Eres bueno?

¡Hombre!

Es que él siempre se está riendo.

Por cualquier cosa se ríe, él es muy feliz.

Y yo a ti.

Él, con tal de salir de casa, ya es feliz.

Vamos a tomar copitas.

¿Ah, sí? ¿Copitas?

Un cafelito.

Vamos por ahí, copitas.

Qué sexy, tío.

Es un vídeo, te puedes mover.

-Oye, y me dicen que te gusta mucho bailar.

Bailar sí.

ÁLVARO: ¿Eres bueno? ¿Eres buen bailarín?

-¿Que si baila bien? De maravilla, de maravilla.

(Música latina)

-¡Bravo!

Hay que pagar primero, tú.

Hoy invitabas tú, ¿no?

¿No vas a invitar?

¿Cada uno paga lo suyo?

Jolín, macho, no era lo que me habías dicho.

Ahí tenemos a la figura, a la máquina de los bolos.

Un estilo propio.

Una serie que me encanta a mí es...

una serie de un estudio de baile.

Y me gusta muchísimo, porque cuelgo posters,

decoro mi dormitorio,

pero mi señora madre no me deja.

Y entonces, cuando yo cuelgo posters, me dice:

"¡Como vuelvas a poner un póster más, te quito todos!".

Estas son las canciones de la gira.

(CANTA SIGUIENDO UNA CANCIÓN ROCK)

Tengo teatro los martes,

los viernes tengo baile, los sábados tengo ocio...

Me están obligando a ir a natación, pero yo no quiero ir.

Es sana, pero me canso. No quiero llegar de noche a casa.

¡No! Me tienen obligada, no quiero nadar.

Padre, yo no quiero. ¿El qué?

Yo quiero hacer otra cosa. Me parece muy bien.

PADRE: Aquí tenemos a la sílfide

dispuesta a comenzar su función.

-Gloria, ¿preparada para saltar? ¡A ver ese salto!

(RÍE)

Venga, vámonos. Estirando los brazos.

¡Coge aire de lado!

Muy bien. Muy bien, máquina.

Muy bien.

Un saludo, máquina.

Ya tengo suficientes actividades,

no puedo más.

Con la asociación, nos vamos una semana a la playa

y lo pago yo de mi dinero para irnos.

Con los voluntarios y con el coordinador

a la playa nos vamos.

Aquí son 12 pisos.

Aquí vivimos 7 personas y un monitor de apoyo.

Este es nuestro salón.

Esta es nuestra TV, nuestros sofás.

Y ahí está la mesita del monitor.

Y aquí están las habitaciones de los compañeros.

Separan las casas por puertas.

Ahí está la casa 6, la puerta separa la casa 6,

y la del fondo separa con la casa 4.

Cuando hablamos de residencias o pisos tutelados,

no es porque las personas, sobre todo si son jóvenes,

no tengan familias,

sino porque entendemos que, como nos independizamos todos,

las personas con discapacidad también tienen que vivir sus vidas.

Y estas vidas independientes normalmente son

en residencias, o en pisos tutelados o supervisados.

Es un poco el ideal, que no vivan siempre con sus familias.

Hasta luego, chicas. Buen fin de semana.

-Igualmente.

-Pórtate bien, ¿eh? Adiós, chicas, y gracias.

-Y luego en la Asociación justo es el trabajo que hacemos,

intentar tener pisos para el futuro.

Ahora mismo, él está yendo por eso

dos veces al mes a un piso a entrenamientos, a "respiros".

Se va el viernes o se va el jueves, y vuelve el lunes.

Una cosa ya estipulada y pagada,

pero tienen un monitor, son 4 que llevan una vida medianamente normal.

Las viviendas tuteladas tienen sus pros y sus contras,

pero pasa el tema de la convivencia:

a lo mejor con unos no te llevas bien o con otros te llevas mal.

¡Bien!

-Oye, la de "Bailar pegados".

# -...el arte de volar. Bailar pegados es bailar. #

-¡Muy bien! Muy bien, Bea.

Me gusta mucho la música, me gusta mucho Alejandro Sanz,

Ahora os ha cantado una de Sergio Dalma.

¿Sabes qué podrías hacer?

Hacer dúo con Tamara.

Tamara tiene una sala de...

¿Quién es Tamara?

Tamara, la de "Soy".

-Estoy aquí por las tardes.

Vengo aquí de 4:30 a 11, y luego por la noche viene otra persona.

-Cada casa tiene un educador.

-Por si pasa algo.

-Por si pasa algo o por si se pone alguno malo.

-Ellas se encargan del dinero, del horario, del libro de registro...

-Yo vivo ahora con mis padres. Tengo una casa en Arganda del Rey,

mía propia,

que me ha costado mi dinero, pagar una hipoteca

a 30 años.

Estoy viendo al Atleti.

¡Me pierde el Atleti, pero con dos cojones ganamos!

¡Vamos!

Voy de vez en cuando,

para cuando me salga alguna chavala, pues emanciparme yo solo.

ÁLVARO: ¿Y novia tienes?

Sí.

¿Y cómo se llama?

Concha.

Yo vivo con mis padres y ella con su madre.

Tiene 33 años. Yo tengo 28 y ella tiene 33 años.

Es celosa, es celosa.

No mucho, pero un poquito.

Tuve una novia.

Duró 7 años la relación,

muchos años.

ÁLVARO: Bueno, ahora que vas a ser famoso...

-Seguramente me caiga alguna. Eso espero.

-Sobre todo ir a Toledo, ¿eh?

¡Ole, yuju!

Por lo menos ha ido 5 o 6 veces. Siempre quiere ir a Toledo.

Yo no sé qué tendrá allí. A lo mejor tiene una chica.

En Toledo. Porque como tiene chicas por todos lados...

A mí me gusta que las chicas me quieran.

Hola.

Es muy bueno. Muy cariñoso, ¿verdad?

Sí.

El caso hipotético de que él conociera una pareja

y vivieran en pareja,

que podría ser, evidentemente.

El problema, pues claro, si es una pareja de su perfil,

alguien los tiene que tutelar.

-También es un tópico que las personas con discapacidad...

Se cree que las personas con discapacidad no pueden tener pareja,

no sienten, no pueden tener hijos.

-Para tener una relación con una chica con discapacidad

se tiene que poner el hombre un preservativo.

Sin preservativo, puedes tener una enfermedad

pues por todo el cuerpo.

-Históricamente, las personas con discapacidad

han recibido una educación afectivo-sexual

muchísimo menor que el resto de personas, ¿no?

Y entenderse que las personas con discapacidad no tienen sexualidad

o son como ángeles.

-Pero realmente sienten como nosotros.

Tienen derecho a una sexualidad, a una pareja, a una intimidad

y a que se les explique todo ese proceso.

Porque muchas veces se les dice: "No, esas cosas no se hacen".

-¿Muchas familias cómo solucionan que sus hijos no tengan hijos?

No les permiten tener novio o novia, y arreglado el tema,

lo cual es tremendo, porque ellos suelen tener relaciones.

-Es verdad que existe otro cliché ahí muy fuerte:

"Tienen una sexualidad muy desarrollada".

Es tan desarrollada como la nuestra.

ÁLVARO: Oye, ¿y novia tienes o has tenido?

-He tenido, sí.

-Y tengo una que es nueva. -¿Ah, sí? ¿Y cómo se llama?

-Esta es Vero, que vive en Getafe. Y es mi novia.

¿A que sí?

Y además poco a poco nos hemos conocido,

de amigos.

Y luego hemos hablado.

Y luego nos hemos dado los teléfonos y todo, para algún día quedar.

¿A que sí?

Y luego ya poco a poco he estado convenciéndola.

Tenía antes uno que le pegaba.

-Desde luego las personas con discapacidad intelectual

son un colectivo vulnerable, por no decir el más vulnerable,

a sufrir abuso o maltrato.

De hecho, hay estudios que nos dicen que entre el 60% y el 80%

de las personas con discapacidad van a sufrir abuso en sus vidas.

Ese porcentaje es tremendamente elevado.

Históricamente se ha pensado que si la persona con discapacidad

permanece en contextos más seguros, como puede ser

su recurso residencial o como puede ser su ámbito familiar,

este efecto va a ser menor.

Pero resulta

que más de la mitad de los agresores que cometen un delito o un abuso

contra una persona con discapacidad

son cuidadores principales, es decir, son los profesionales de referencia

o los familiares.

Casi el 50% de las personas con discapacidad intelectual

va a sufrir un abuso de carácter sexual a lo largo de sus vidas.

-¿Qué porcentaje, perdona? -Casi el 50%.

Posiblemente el abuso de carácter sexual

sea el que porcentualmente más detectamos.

-Y cada vez nos están llegando más casos,

nos están llegando más casos de este tipo,

porque yo creo que antes no lo decían,

antes era como: "¿Cómo voy a contar esto? ¿Qué van a pensar de mí?".

No se decía. Y ahora cada vez se está luchando más por los derechos.

Ya lo conocen, tienen cada vez más información.

Luchan por ello y entonces cada vez llegan más casos.

No creo que ahora pase más, sino que ahora lo dicen,

lo reivindican y vienen a pedir ayuda.

A veces son un poco más influenciables algunos de ellos,

no distinguen mucho entre "conocido" y "desconocido".

Y eso es un trabajo, por nuestra parte y de la familia,

que tienen que aprender a separar.

Con el novio que tuve antes

mi señora madre no estaba muy contenta con él.

Yo estuve hablando con un sexólogo,

fui a informarme, porque es un tema al que no le podemos dar la vuelta.

Eso está ahí y está ahí.

En aquel momento estuve hablando y estuvimos observando porque, claro,

a ver qué medidas se pueden tomar llegado cierto momento.

Eso puede ocurrir. Porque si ella tiene una relación

y vemos que ellos van a tener unas relaciones,

desde luego yo estoy abierta a todo lo que haya,

a todas las medidas que se tengan que tomar.

O sea, estoy abierta totalmente.

-Si tú quieres esterilizar a tu hijo, a tu hija normalmente,

tienes que ir al juez.

El juez estudia el caso y él es el que dice si sí o si no.

Bueno, en la asociación nuestra hay niñas que lo están,

pero eso ya depende mucho de los padres también.

Porque es tremendo. Luego, además, es como todo:

si se casan dos discapacitados,

tienen más posibilidades de tener hijos discapacitados.

Yo conozco un caso en Rivas, de un matrimonio

que ha tenido 10 hijos, ellos dos discapacitados,

y, de los 10 hijos, 8 son discapacitados.

Hay casos de parejas: una persona discapacitada y una persona normal,

y tienen una hija o un hijo normal.

Pero la hija normal

se está dando cuenta ahora, tiene 14 años, de que su madre no lo es.

Y eso es durísimo.

¿Eso cómo lo llevas cuando tus amigas van a merendar a casa

y ves que tu madre grita?

A mí me gustaría irme con mi pareja a vivir

y a ella también le gustaría irse a vivir conmigo también.

¿Quieres conocer a mi novia? ÁLVARO: Hombre, claro.

Pues un día que quede con ella.

Yo estoy encantada de estar con Sergio, es especial.

Yo creo que es el mejor chico que hay.

Me ha tocado la lotería con él, no lo cambio por nada. Y ya está.

Igual digo yo de ella. ÁLVARO: ¿Estáis enamorados?

-Yo sí. Si no, no estoy con él. Eso por supuesto.

Para estar aguantándola 8 años, imagínate.

¡Asqueroso! Yo me quiero ir a vivir con él.

Desde que lo conocí eso es lo que yo quiero.

Yo también.

Eso no me lo quita nadie de la cabeza. Y no pararé.

Sí, yo hago lo que me da la gana en este caso.

Como es mi vida, hago lo que quiero.

Como quiero estar con él, me da igual lo que digan.

ÁLVARO: ¿Te puedes quedar a dormir en la casa con él?

-No, de momento no.

Para eso hay que pedir permiso, porque...

te puedes quedar embarazada. Y como que no.

A mí me gustan los niños, pero por ahora no.

Eso más adelante. Cuando tenga un trabajo estable, sí.

Hay una pareja que conocemos que llevan por lo menos 16 años.

Ambos tienen discapacidad,

pero se han hecho cargo de su hijo.

Se lo ha quitado la Comunidad de Madrid, pero, bueno, lo ven.

-Si decidís tener un hijo y os dicen que va a tener discapacidad,

¿lo tendríais igualmente? -Yo sí.

Le querríamos igual, le aceptaríamos igual.

¿Pero lo tendríais? AMBOS: Sí.

-Yo he vivido esta cosa de ir con tu hijo...

con una discapacidad por la calle cogido de la mano.

Y hay algo de crueldad a veces, sin darnos cuenta,

y algo también de compadecer,

tanto a la persona que tiene esa discapacidad

como al que le ha tocado en suerte

tener un hijo con una capacidad diferente.

Yo creo que hay mucha gente

que se cachondea de ti

y sienta fatal.

Te miran así, de arriba a abajo, y...

Tendemos a tratar con miedo

aquello que nos suena extraño y diferente.

"Desde que yo he ido creciendo,

nadie me ha mostrado la realidad de un colectivo tan importante

como el de las personas con discapacidad.

Yo no voy a conocer cuáles son sus necesidades,

no voy a conocer cuáles son sus realidades."

-Como no estamos acostumbrados a ciertas cosas

ni a ciertas situaciones, cuando te enfrentas por primera vez,

no sabes cómo hablar.

A veces le pasa que le hablan como si fuese muy pequeño,

le hablan muy alto, le hablan muy despacio...

Y es que se sienten increíblemente incómodos.

Y al final nosotros, Alberto también,

nos sentimos incómodos de su propia incomodidad.

Entonces intentas cortar la conversación, la situación,

lo antes posible, porque como no me aporta nada...

-Generalmente, yo creo que cada vez

se trata mejor a las personas con discapacidad intelectual.

Bueno, siempre te encuentras con alguno que no es así.

No se meten con él, pues no,

porque él es una persona que no se da mucha cuenta de que se meten.

Jesús ha estado pagando el metro 3 veces

porque el de la puerta le decía: "Tienes el carné mal, sal".

Salía y volvía a pagar.

No se dan cuenta de su discapacidad.

"Se hace el tonto". "No, perdona, tiene una discapacidad".

Jesús, yo creo, tiene más discapacidad y es feliz.

Pero no todos son felices.

Los que son más limitados

o los que han sufrido más o se aceptan menos, sufren mucho.

Yo sí los he visto llorar diciendo "Quiero ser normal". Eso es un horror

porque precisamente eso no lo van a ser nunca.

Entonces eso es lo que tienes que trabajar, que se acepten.

Y que la sociedad los acepte también, claro.

Yo todavía conozco a gente que te dice cosas como:

"Entonces, ¿cuándo se cura esto?".

Y, bueno, es ya el colmo de no saber nada.

"¿Cuándo se cura?". "Es que esto no tiene cura".

-El rechazo se ve. Y él lo ve.

Mi hija no lo ve, mi hija seguro que es más feliz que Roberto.

-Stefan en concreto tiene

unos rasgos muy peculiares, muy marcados,

muy claros, y la gente a veces se aparta de él en el metro.

Si encima él lo acelera o lo remarca

por sus tics o por sus comportamientos, es peor.

¿Miedo? Bueno, miedo a lo desconocido.

La gente se aparta. Algunas personas.

-Uno de los problemas de los autistas es que les cuesta hacer amigos.

Y no tiene amigos ahora.

Él está desesperado por tener amigos,

siempre.

Y que la gente lo quiera.

-Es curioso lo de Stefan.

Creo que un momento muy emocionante de la película

le pregunta a mi personaje si yo le quiero.

Es uno de los momentos en que a mí como actor,

no como personaje, como actor, se me ponen los huevos aquí.

Porque esa pregunta son muchas preguntas.

Y no es una pregunta del personaje a otro personaje,

es una pregunta que seguramente se harán muchos chicos

con capacidades diferentes

y que nos tendrán que preguntar

cara a cara, mirándonos a los ojos:

"¿Tú me quieres? ¿Tú me aceptas?

Yo soy así. Así me entrego, así me doy,

¿qué piensas?".

La discapacidad es un rasgo de la persona,

no es una enfermedad, es como si eres rubio o moreno.

Entonces, no puedes decir "discapacitado" como si dices...

Es siempre "persona con discapacidad intelectual".

Ahora se empieza a hablar de personas "con capacidades diferentes",

pero no está todavía oficialmente reconocido.

Nosotros preferimos persona "con discapacidad".

Pero antes no se decía "niño con el síndrome de Down",

antes se decía "niño subnormal".

Y eso dolía, eso duele,

que te digan: "¡Mira, un niño subnormal!".

Pues no, es un niño muy normal, que tiene un problema.

Sí, la nomenclatura ha cambiado mucho en estos 30 años que llevo aquí.

Ha cambiado mucho.

Y ahora sí se les llama "con diversidad funcional",

"con capacidades diferentes"... Pues bueno, sí, no es mentira eso,

pero yo tampoco veo malo decir que son discapacitados.

Ellos mismos lo saben y lo dicen:

"Yo soy discapacitado porque me pasa esto,

porque me cuesta hacer esto".

Pero no lo ven como nada peyorativo ni nada malo.

# -Ayúdale a caminar, necesita de ti,

# de tu apoyo y tu aliento.

# Acércate y con tu amistad

# él podrá conseguir de su vida gozar.

# Ayúdale a... #

-En este mundo hay que entrar.

Y además, cuando entras, es un mundo que engancha.

Yo no lo había visto de cerca. Para nada, para nada.

Entonces, cuando yo llego con Gloria a estimulación,

que Gloria tenía meses,

y resulta que descubro que hay chicos que dedican su fin de semana

a llevarse a los Down que ya son mayores al Retiro,

a las barcas y tal, yo me quedo y digo: "¡Dios mío!".

-A mí me gusta decir que soy experta.

"Experta" no sé si es la palabra, pero sí soy fan absoluta

de la inclusión de personas con capacidades diferentes.

Ser experto en personas es muy difícil.

Cada persona es un mundo y nunca llegas a ser experto en nadie.

Ni en ellos ni en nadie.

Pero sí creo que se me da muy bien y me gusta mucho

ese proceso de inclusión y de transformación del entorno

para que las personas pueden estar incluidas en donde lo estamos todos.

-Nos parece difícil, complicado,

la inclusión de personas diferentes, en este caso,

personas con discapacidad intelectual,

dentro de la sociedad, cuando realmente

es mucho más sencillo de lo que creemos.

La inclusión, básicamente, creo que trata

de encontrar las capacidades de cada uno de nosotros.

Es que todos tenemos discapacidades.

Todos somos muy capaces en algo

y muy inútiles en otras, en otros aspectos.

Creo que se trata de buscar en cada una

aquello para lo cual es única e irrepetible.

Y, desde luego, todos ellos nos han demostrado

que son únicos e irrepetibles para bastantes cosas.

(ACOMPASANDO MÚSICA) -¡Eh! ¡Eh! ¡Eh!

-Pero sincronizaos. Intentadlo, chicos. ¡A la una...!

-Quizás si hace 70 años

le hubiesen preguntado a un profesor de universidad

si es realista pensar que se pueden incorporar las mujeres

a la universidad, alguien le podría haber dicho:

"No, las mujeres van a sufrir aquí toda la vida".

A día de hoy vemos que, dando pasos, eso se puede conseguir.

Y que igual que las mujeres negros, gays, lesbianas,

pudieron acabar incorporándose a la sociedad

en plenitud de condiciones,

luchemos también para que las personas con discapacidad

partan con las mismas condiciones

y participen de la sociedad en las mejores condiciones.

Di algo a la cámara. Di algo a la cámara.

ÁLVARO: Gracias.

¿Qué te gustaría? Dime un sueño.

-Que juegue la Champions el Leganés.

A mí me gustaría ser actriz de mayor.

Entonces quiero seguir en el teatro,

más teatro.

Pero estoy pensando si quiero hacer un curso de teatro.

Prefiero que me cambien de natación a teatro.

Yo creo que es una gran oportunidad para todos los que estamos aquí,

creo que esta película nos va a cambiar a todo el mundo.

Hombre, espero que sí.

O sea, me va a gustar. Me sentiré muy orgulloso.

(OVACIÓN)

¿Cambiará algo?

Pues no sé, yo creo que sí.

Porque a lo mejor si hago bien esta película,

quién sabe, a lo mejor hacemos una serie

o me llaman para hacer otra película.

Me gustaría ser actor de cine. ÁLVARO: ¿En serio?

¿De pequeño decías que querías ser actor de cine?

O sea, esto es un sueño. -Sí.

-Qué guay, ¿no? -La verdad es que estoy contento.

-Pues yo, mi día a día,

ser feliz, estar con mi gente.

Eso sí, echarme una novia que me quiera.

Y que me quiera yo a mí mismo.

-¿Un sueño mío?

Que el sector de las personas con discapacidad deje de serlo.

Que de pronto lo que seamos es ser ciudadanos

que trabajan en la cultura, en el sector servicios

o en la hostelería... Y ya está,

que no se nos vincule con ninguna otra cosa

que no sea a lo que nos queramos dedicar o lo que queramos hacer.

¿Te puedo quitar la raya? No.

No, así.

Vale... (RÍE)

ÁLVARO: Un sueño.

-Ay, madre...

Yo no morirme nunca.

-Ese es el gran problema de los padres, ¿no?

El futuro.

Cuando yo no esté, ¿mi hijo...?

-Yo no tengo preocupación, ninguna.

Y habrá gente que diga no es verdad. Pues os lo digo de verdad, que no,

porque yo sé lo muchísimo que mis hijos quieren a su hermano

y que nunca lo van a dejar. Además, hay veces que me lo dicen:

"Tú muérete tranquila y no te preocupes por José, mamá".

Pero yo sé que muchos padres sí tienen problemas.

-Me preocupa faltar yo,

que sea una carga para su hermano,

que se deteriore, porque estos chicos

envejecen antes que el resto de la población.

O sea, todo eso que yo no pensaba, ahora lo pienso.

-Últimamente mi madre ha estado muy mal.

Él ve lo que pasa con la vejez y cuando...

alguien muere. Él está preguntando mucho

qué va a pasar cuando nosotros muramos y no estemos.

ÁLVARO: ¿Y qué va a pasar? -Pues no lo sé.

Yo sí supiera... Lo decimos todos, los padres cuando nos juntamos,

verdaderamente somos así.

Yo firmaría, porque sé positivamente

que es muy duro, debe de ser muy duro, ver a un hijo morir,

pero yo creo que sí firmaría

porque sé que a lo mejor me iría más tranquila.

Sé que la vida no es así

porque a mí me va a tocar irme antes que ellos.

Pero sí que en el fondo es así.

No lo sé, a lo mejor lo que estoy diciendo una barbaridad,

pero sí que me gustaría dejarlos colocados.

Más que morirse, dejarlos colocados.

El futuro de ellos me angustia, me preocupa.

-¿Un sueño? ÁLVARO: ¿Cuál sería?

-Que Stefan tuviera amigos.

Uno o dos.

-¿Con eso es suficiente? Parece sencillo, ¿verdad?

-Sí.

-A estos chicos no hay que ponerles techo,

eso es fundamental.

Porque no sabemos hasta dónde van a llegar.

Y eso es una cosa que yo he visto,

porque hasta yo misma le había puesto a Gloria techo.

O sea, cuando a mí me decían: "Que haga esto",

y yo me asustaba...

Si no es por la mano de unos profesionales que tiran,

pues Gloria no...,

hoy no la tendríamos aquí, ni estaría trabajando ni nada. No.

O sea, que aquí la tenemos, fíjate. Y nos la queríamos perder.

Sí.

-Mi hijo es...

amoroso, bueno. Bueno.

Es un regalo,

una persona así en casa es un regalo.

Es un regalo.

-Manejamos nombres, manejamos etiquetas, porque nos encanta

clasificar, y hacer saquitos y grupitos de cosas,

y a veces hablamos de personas con discapacidad intelectual,

a veces hablamos de capacidades diferentes,

a veces hablamos de discapacitados...

Yo he encontrado en ellos otro nombre distinto

y único para cada uno de ellos. Uno es Sergio, otro es José,

otro es Roberto, otro es Fran, otro es Alberto, otro es Jesús,

y Julio y Gloria.

-¿Qué te parece lo más importante? Si tuvieses que cambiar una cosa

de tu interacción con el resto de la gente o del mundo,

o de lo que crees más importante, ¿qué te gustaría cambiar?

-Pues que nos trataran como a personas.

Eso sería emotivo.

Que no "descalifiquen", entre muchas cosas.

Eso es lo que para mí sería...

Que nos trataran como a gente normal,

que lo somos, pero nos cuesta.

("Este es el momento", Coque Malla)

# Esta vez solo quiero ganar,

# ganarle tiempo al tiempo.

# Voy a salir a caminar,

# me pongo en movimiento.

# Nos gusta el rock and roll,

# nos gusta lo que venga,

# porque este es el momento.

# Este es el momento. #

-¡Vamos!

-¡Bravo! FESSER: Fran Fuentes.

José de Luna.

Roberto Chinchilla. # -Este es el momento.

# CORO: Este es el momento.

# -Este es el momento. # -Sergio Olmo.

# CORO: Este es el momento.

# -Este es el momento. # -Stefan López.

# CORO: Este es el momento. # -¡Bravo!

# -Este es el momento. # -Jesús Lago Solís.

# CORO: Este es el momento. # -Este es el momento.

-Gloria Ramos. # CORO: Este es el momento.

# -Este es el momento.

# CORO: Este es el momento.

-Alberto Nieto. # -Este es el momento.

# CORO: Este es el momento.

# -Este es el momento. # -Julio Fernández.

# CORO: Este es el momento. #

TODOS: ¡Oé! ¡Oé!

Cine en TVE - Ni distintos ni diferentes: Campeones

22 dic 2019

Documental que cuenta las historias reales de los protagonistas de la película CAMPEONES mientras transcurría el rodaje.

Contenido disponible hasta el 15 de noviembre de 2031

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