Buenas noticias TV La 2

Buenas noticias TV

Domingos a las 09.30 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5632437
Para todos los públicos Buenas noticias TV - Pastores del Siglo XXI - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Hola amigos y amigas de "Buenas Noticias TV",

muy bienvenidos.

El siglo XXI ha llegado con desafíos inesperados

que están implicando un reciclaje a toda velocidad para líderes

y responsables de todas las organizaciones.

También para las iglesias evangélicas.

Para tratar este tema, el director del programa,

José Pablo Sánchez, entrevistará a José María Baena,

escritor y pastor evangélico.

Pero antes queremos invitarte a compartir tu opinión

en nuestras redes sociales,

Entra en el Facebook o Twitter y cuéntanos:

¿cuál es el mayor desafío

para los pastores de nuestro tiempo?

Pues José María, bienvenido.

Gracias por recibirme.

Me alegro de estar con vosotros.

Hola, José Pablo. Encantado también de estar aquí.

Qué tal tu? ¿Estás bien?

Sí, muy bien. Vamos a hablar con José María.

Y tengo en mis manos el libro del que versa la entrevista,

"Pastores para el siglo XXI".

¿Qué te llevó a escribir este libro?

Bueno, en principio me gusta escribir,

siento la carga pastoral y la realidad de las necesidades

que tenemos los pastores hoy,

pero me dio un empujoncito el director de Editorial CLIE,

don Alfonso Triviño,

que me pidió escribir algo sobre este tema

y plasmar mis experiencias, ¿verdad¿

y lo que también yo pensaba

en la situación actual del siglo XXI.

La realidad es que necesitamos plantearnos

la cosa de manera distinta,

porque han cambiado muchas cosas. Muy bien, ahora te escuchamos.

Pues adelante, José María,

vamos a continuar hablando acerca de este tema

realmente tan necesario.

Pues llevamos solo dos décadas de siglo

y, aparte de las situaciones duras del día a día,

en nuestro contexto español y europeo

se han afrontado varias crisis:

el aumento del terrorismo islamista,

la crisis económica del 2008,

ahora una pandemia sanitaria...

y es esta una tarea, la pastoral,

que tiene un sentido desde mucho antes, claro.

Sin embargo,

el confinamiento creo que nos ha obligado

a la adaptación definitiva a nuevas realidades.

Por ejemplo,

todos los pastores hemos necesitado un curso intensivo

en Zoom y otras tecnologías.

¿No te parece, José María?

¿Cuáles son los grandes desafíos que tú crees que tiene hoy en día

el pastor en el siglo XXI?

-Bueno, evidentemente la cuestión tecnológica nos ha llevado a,

como tú dices, a un cursillo acelerado,

inmediato, para adaptarnos a la situación

y poder responder a nuestras congregaciones

con la administración habitual.

Sin embargo, yo creo que los verdaderos retos y desafíos

van más allá de la tecnología.

Evidentemente, tenemos que adaptarnos a la tecnología,

pero los retos siguen siendo los mismos,

las necesidades humanas.

No somos meros presentadores,

no somos simplemente, digamos,

gente que habla sobre temas espirituales.

Somos personas que ministramos a las necesidades reales

de las personas, y el mundo ha cambiado,

el ser humano sigue el mismo,

pero los problemas, las situaciones, las crisis,

son de una índole totalmente diferente

a lo que anteriormente habíamos vivido.

Se nos plantean problemas de ética biológica

que antes ni pensábamos en ellos.

-Claro, de hecho,

dicen los expertos que la pandemia está trayendo toda una serie

de secuelas de carácter emocional,

y yo digo, cuando uno se siente deprimido,

va al psicólogo;

cuando uno se siente enfermo, va al médico;

y cuando uno quiere aprender algo, va a Google, ¿no?

-Sí. -¿Cuándo va uno al pastor?

-Bueno, es una buena pregunta, ¿cuándo va uno al pastor?

Evidentemente, nuestro ministerio

es ayudar a las personas en sus necesidades,

sobre todo las espirituales,

pero también ministramos en muchas áreas.

Entonces, antes era bastante común ir al pastor a preguntar,

a consultar...

era natural. Hoy parece que eso se lleva menos.

Yo me pregunto también si algo de responsabilidad

nos toca a nosotros, a los pastores,

porque quizá se nos ve como si fuéramos la ley y el orden,

como si fuéramos simplemente ejecutores de disciplina,

de orden, de "no hagas esto, haz aquello".

Y entonces puede que, en alguna manera,

tengamos algo también que reciclar ahí.

En realidad, lo que se nos llama es a ser empáticos,

a comprender a la persona en su situación.

La Biblia habla de misericordia, ¿verdad?, y la misericordia es

ponerse en el lugar del otro y sentir lo que el otro siente.

Se parece a la empatía, pero es una palabra más clásica.

Y entonces yo creo que la gente

tiene que perderle el miedo al pastor...

El respeto está bien, pero miedo de decir:

"Le cuento al pastor, ¿qué va a pensar?".

Algo tendremos que hacer también ahí.

-Sí, sí. La verdad es que han cambiado muchas cosas.

Lo comentabas al principio.

Hay cosas que han quedado obsoletas;

la máquina de escribir ya creo que no la usamos,

la máquina aquella de pulsar.

-Está en los museos ya.

-Seguro que usaste tú muchos años, usaste alguna.

El teléfono este fijo que teníamos de cuerda,

de cable, los casetes;

decía: "Hay muchas cosas que han quedado obsoletas",

y a veces podemos pensar que la tarea pastoral está descrita

en la Biblia, un libro que se escribió hace 2.000 años.

¿Tiene validez una descripción de hace tanto tiempo?

-Yo creo que sí, porque, vamos a ver,

el modelo que nos da la Biblia es el de una figura rural,

como es el pastor de ovejas;

y se nos compara con el pastor de ovejas,

porque así como el pastor de ovejas cuida de las ovejas, es obvio,

nosotros cuidamos de las almas,

y tenemos al modelo de Jesús.

Hay todo un capítulo, en el Evangelio de Juan,

donde se habla del buen pastor

y cuáles son las características del buen pastor.

Ese modelo no ha cambiado,

aunque haya cambiado la tecnología.

Aunque muchas cosas hayan quedado obsoletas,

la atención de la persona a la persona no ha cambiado,

sigue siendo la misma.

Los seres humanos siguen necesitados,

siguen sufriendo; la gente muere, la gente enferma, la gente sufre,

los despidos están a la orden del día, la gente se arruina,

la gente hace... todo eso está ahí,

y la gente sigue pensando: "¿Más allá que habrá?".

Seguimos siendo relevantes.

El ministerio de pastor es necesario.

-Pues la verdad es

que estoy totalmente de acuerdo contigo,

con lo que me dices, José María,

y sabes que por las redes sociales nos ha llegado una pregunta

que ahora Beni te va a trasladar.

Pues sí, nuestra amiga Silvia Sánchez

nos pregunta lo siguiente, dice:

"Hay pocos pastores,

hay que sostenerlos, a ellos y sus familias;

hay pocos estudiantes en los seminarios evangélicos,

¿qué futuro les espera a las iglesias sin pastor?".

Yo no tengo una visión tan... tan pesimista, digamos,

de la situación pastoral.

Puede que haya crisis vocacional en algunas áreas.

Yo soy profesor del seminario

y nuestro seminario tiene número de presenciales

y después a distancia hay un número considerable.

Sé de muchos que estudian, no solamente en España,

sino también fuera de España, también por internet.

Y Dios siempre provee.

O sea, yo no soy pesimista.

La Iglesia siempre tendrá pastores y si faltan, por un lado,

Dios proveerá, por otro.

Creo que el futuro depende de Dios más que de nosotros mismos.

Si nosotros fallamos, Dios proveerá siempre.

-Sí.

La verdad es que las redes sociales,

YouTube, los medios masivos han dado lugar a un modelo de pastor

que a veces se parece a una figura de Hollywood.

¿Tú crees que ese es el modelo

al que deberíamos aspirar en el siglo XXI?

-Hombre, yo creo que evidentemente no.

(RÍE) Creo que está claro.

El modelo pastoral lo tenemos en la Biblia.

El mejor modelo es Cristo.

Pero nosotros, como perfil pastoral,

pues yo creo que lo que verdaderamente influye

en las personas de nuestro testimonio,

la credibilidad nuestra depende de nuestro testimonio.

Y creo que el modelo es un modelo...

el del pastor del campo,

el pastor rural.

Los pastores rurales de hoy han adoptado la tecnología,

pero siguen siendo pastores.

Yo recuerdo una entrevista que se hizo

en algún periódico a unos pastores de Galicia

y era interesantísimo, y en mi segundo libro,

que habla también del pastoreado,

habla del testimonio de esos pastores rurales.

De ellos tenemos que aprender.

-Pues lo queramos o no,

los pastores y pastoras son

lo que hoy en día se llama "influencers".

Son personas que tienen influencia en su entorno.

¿Cómo pueden aprovechar esa influencia para pastorear

y llevar a cabo su misión?

-La influencia que nosotros como pastores tenemos que ejercer

sobre la gente a la que servimos no es la de nuestras opiniones.

O sea, no son nuestras opiniones

las que tienen que influenciar a las personas,

es nuestro testimonio, en nuestra vida práctica real,

lo que predicamos si lo vivimos.

Y yo tengo aquí un texto que quiero leer.

En la Carta a los Hebreos que dice: "Acordaos o pensad,

traed a vuestra mente a vuestros pastores,

que os hablaron la palabra de Dios,

considerad o valorad cuál haya sido el resultado de su conducta,

e imitad su fe".

Entonces, la influencia que podemos ejercer

es la de nuestra propia vida.

Otra influencia será pasajera,

será superficial y no tendrá efecto real

en la vida de las personas.

-Pues me parece muy bien, pero también tú sabes,

por la experiencia, que los pastores fracasan,

son humanos y a veces pues también

tienen que pasar por situaciones de mucho dolor.

¿Qué consejo darías para que no fracasaran?

-El fracaso no ocurre, y todo el mundo lo sabe,

no ocurre nunca de la noche a la mañana.

El fracaso se siembra.

Como también se siembra el éxito.

Entonces, es cuestión de...

Yo no puedo... ¿qué le voy a aconsejar a los...?

Pues lo que decía Pablo,

que también tengo yo aquí un texto preparado,

en la primera carta que describe a su discípulo Timoteo,

que ya era pastor y le dice:

"Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina.

Persiste en ello,

pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren".

Entonces, el fracaso comienza con pequeños descuidos.

Poco a poco se van acumulando cosas,

se van agravando y acaba en el fracaso.

Quiero decir también una cuestión:

aunque uno fracase,

el fracaso puede recuperarse,

uno puede levantarse del fracaso,

puede iniciar una nueva etapa.

Nunca hay que quedarse...

a menos que uno ya se dé por vencido,

entonces ya se queda ahí.

Pero si fracasé, y en la vida fracasamos

muchas veces, volvamos a levantarnos.

Y me gusta...

un texto del profeta Oseas que dice:

"Sembrad para vosotros en justicia,

segad para vosotros en misericordia,

haced para vosotros barbecho".

El arar la tierra,

el preparar la tierra para una siembra,

y una siembra fructífera;

"porque es el tiempo de buscar al Señor

hasta que venga y os enseñe justicia".

Entonces, ¿el fracaso cómo lo vamos a evitar?

Pues sembrando el éxito y evitando esas pequeñas áreas

que nos llevan a desviarnos o a fracasar.

-De hecho, el verdadero fracaso es no volver a levantarse

y continuar.

Hablas también en tu libro de la unción,

y haces una diferencia entre la unción y la elocuencia.

¿Cuál sería esa diferencia?

-La unción es la presencia de Dios en la vida.

La palabra "unción" viene de untar,

y era una práctica antigua, del Antiguo Testamento,

y no solo de los hebreos,

sino de los pueblos.

Se derramaba un perfume especial sobre la persona ungida.

"Mesías" significa ungido,

y entonces esa persona quedaba señalada por ese olor

y por ese acto como una persona escogida por Dios

para hacer algo.

Los reyes, los sacerdotes, los profetas...

En nuestro tiempo, la unción, dice la palabra de Dios,

pertenece a todo creyente en Cristo Jesús,

que tenemos el Espíritu Santo y el Espíritu Santo es la unción.

Si tenemos al Espíritu Santo en nosotros,

si somos creyentes reales y tenemos al Espíritu Santo,

tenemos la unción.

La tendremos en mayor o menor medida,

pero es la presencia de Dios en tu vida,

y se ve y no se puede imitar.

-La verdad es que habría mucho más que hablar

y para eso está el libro,

espero que la gente que nos está viendo pueda leerlo

y así entender mejor todo lo que implica ser pastor

en el siglo XXI, y tenemos que dejarlo aquí.

Así que muchas gracias, José María.

Gracias a vosotros por haberme invitado.

Es un honor para mí estar contigo, José Pablo.

Nos tenemos que marchar,

pero antes queremos animarte a leer la Biblia.

Por eso, las iglesias evangélicas

quieren regalarte este Nuevo Testamento

si todavía no lo tienes.

Llámanos al teléfono 91 743 44 00

y te lo enviaremos gratis

por gentileza de la Sociedad Bíblica.

Recuerda, apunta al teléfono...

Y para los que forma parte del Club de Amigos,

vamos a sortear este libro,

que es el libro del invitado de hoy,

de José María Baena,

titulado "Pastores para el siglo XXI",

un regalo que nos llega gracias a la Editorial CLIE.

Muchas gracias por vuestra atención y no lo olvides...

(TODOS) Tú vales mucho para Dios.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Pastores del Siglo XXI

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Buenas noticias TV - Pastores del Siglo XXI

26 jul 2020

El siglo XXI ha llegado con desafíos inesperados que están implicando un reciclaje a toda velocidad para los líderes y responsables de todas las organizaciones, también para las iglesias.

ver más sobre "Buenas noticias TV - Pastores del Siglo XXI" ver menos sobre "Buenas noticias TV - Pastores del Siglo XXI"
Programas completos (647)
Clips

Los últimos 648 programas de Buenas noticias TV

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios