Buenas noticias TV La 2

Buenas noticias TV

Domingos a las 09.30 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5623009
Para todos los públicos Buenas noticias TV - Cuando llega la tormenta -  ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Hola, amigos y amigas de "Buenas Noticias TV",

muy bienvenidos.

La fe es una herramienta para luchar en la vida.

Cuando tenemos que afrontar momentos de incertidumbre,

como los que estamos viviendo,

la fe es el ancla del alma.

Hoy nos van a hablar sobre su fe Nicolás y Cristina.

Pero antes, queremos invitarte a compartir tu opinión

en nuestras redes sociales, entra en el Facebook o Twitter

de "Buenas noticias TV" y cuéntanos,

¿cuándo la fe te ayudó a superar una crisis?

Por cierto, ya sabéis que estamos esperando vuestros vídeos

con la frase lema del programa: "Tú vales mucho para Dios".

Lo puedes grabar solo, con compañía, no importa.

Envíalo al WhatsApp...

y lo pondremos al finalizar el programa.

Anímate y envíalo hoy mismo.

Pues vamos ya a conocer a la familia de hoy.

"El Consejo de Ministros declarará el estado de alarma

para intentar contener la expansión del COVID-19..."

Sin duda, creo que a principios de marzo,

ninguno nos imaginamos lo que iba a ocurrir.

Si nos lo hubieran contado, hubiéramos pensado

que era una película, en el mejor de los casos.

"Fuerte incremento en el número de fallecidos a causa del COVID-19.

En las últimas 24 horas, son ya 288 los muertos."

Recuerdo la tarde en que anunciaron

que iban a suspender las clases.

El WhatsApp de los padres era...

ardía, era fuego.

Nadie comprendía qué pasaba y realmente,

yo ahí sí me di cuenta

de que si eso ocurría, es porque la situación

era mucho más grave de lo que pensábamos.

"Este país está sobrellevando como puede

una situación absolutamente excepcional.

Hoy amanecen millones de personas confinadas en casa."

Nos podemos hacer una idea de una guerra, pero de que un virus

iba a parar el mundo, sin duda, nadie lo hubiera pensado.

El día lunes, creo que fue el lunes 16,

empecé a encontrarme un poco regular

y al día siguiente, fue más o menos normal.

Pero la noche del martes al miércoles,

ahí sí que ya me empecé a encontrar con fiebre y llamamos,

y a partir del día miércoles, estuve aislado,

y a partir del día jueves,

noté que pasé de agitarme puntualmente

a incluso estar en la cama y estar agitado

mientras hablaba. -Nadie venía a verle,

todo era a través del teléfono,

todo era un poco incierto

y yo me sentía un poco perdida,

no sabía hasta qué punto teníamos que hacer algo más

o hasta qué punto era bueno seguir esperando

sin que nadie le viese físicamente.

Tenía la impresión de que podía encontrarme

infectado por el COVID.

Desde mi punto de vista, no quería asumirlo, ¿no?,

porque decía: "Esto igual les pasa a otros,

a mí no tiene por qué pasarme, seguro que no es para tanto".

También un poco con la incertidumbre de saber qué podía pasar.

¡Hola! -¡Qué alegría!

-Y hablamos con Miguel y Marta,

unos buenos amigos que además, son médicos.

Y Marta vino,

le vio

y le dijo: "Creo que es recomendable que vayas al hospital".

Nicolás no... estaba un poco desubicado,

no sabía exactamente si era tan necesario ir.

Y le dijo: "Tú vístete, no pasa nada,

te van a hacer una placa y todo va a ir bien".

Y cuando salimos de la habitación, en el salón, Marta me dijo:

"Se va a quedar ingresado, no está bien".

Me pasan a mí solo a la parte de urgencias

y mi mujer ya se queda fuera.

Cuando paso, sí que fue como un mundo paralelo

y la sensación que tuve fue:

"Madre mía, ¿dónde me he metido?",

porque lo que se veía era tremendo.

Había muchísima gente, estaba absolutamente desbordado.

Los enfermeros iban de un lado para otro,

gente en los pasillos...

Y en esas horas, sí que fue un poco angustioso

no saber qué estaba ocurriendo.

Él me enviaba algún mensaje de texto,

me decía que no había sillas,

estaba sentado en el suelo.

Le veía cada vez una cara un poco peor.

Fue un poco... fue un poco crítico.

¿Qué tal, chicos, en el centro de salud?

Marzo y abril... -Cuando me hacen la placa,

a mí ya me dio un poquito...

de miedo, porque el médico, entre todos,

dijo: "Nicolás Ierino, sí, ven, por favor".

Y cuando me llama a consulta, me dice: "Hemos visto unas manchitas

que en condiciones normales, no sería para tanto,

pero queremos dejarte en observación y tal".

Y al final, esta observación pasó de ser la 1 de la mañana

hasta las 6, cuando me comunican que me dejan ingresado.

-Y a las 7 de la mañana, volví a casa, porque Marta

tenía que marcharse a trabajar, y recuerdo que le preparé

un desayuno para agradecerle que se había quedado cuidando

de nuestros hijos, exponiéndose al virus,

que permanecía en casa seguro.

Y fue...

Fue muy emotivo poder compartir con ella,

poder quedarme tranquila, poder traducir a mi idioma

todo lo que había pasado de las noticias médicas.

Y de hecho, Marta y Miguel, para nosotros,

han sido un bastón.

-Sabía que perfectamente, podía morir,

sabía perfectamente que...

no tienen claro o no tenían claro la evolución

de lo que podía ocurrir en los siguientes días,

porque veían a gente que estaba perfectamente un día,

al día siguiente, empeoraba y el día siguiente, entraba en UCI

y yo tenía miedo.

El día después del ingreso de Nicolás,

yo estaba muy cansada, pero lo achacaba

a no haber dormido en toda la noche, y bueno,

ese día estuve muy alicaída.

Pero es verdad que un par de días después,

empezó a subir la fiebre,

ya los dolores de cabeza no se marchaban,

tenía una sensación de tener los ojos como inflamados

y empecé a sentirme mal.

Llegó un momento en que yo no me sentí con fuerzas

ni para levantarme de la cama. -Sinceramente, tenía miedo,

fundamentalmente, por mi mujer, por mis hijos

y ese era mi sentimiento,

de temor de dejarles solos,

de no poder estar,

estar con ellos, no poder cuidarles.

Y eso fue el sentimiento que refleja esos días.

-Recuerdo ese día

que los niños se portaron extraordinariamente bien.

La familia también, a través de...

Nos traían bolsas, las dejaban en el ascensor

y nos mandaban bolsas de comida fácil,

o para meter en un microondas,

o comida muy sencilla

que podían ellos manejar y prepararse.

Y bueno, pues así, así lo vivimos.

Entonces, hubo un momento en el que no sabíamos qué hacer

si verdaderamente ella necesitaba ser hospitalizada.

Entonces, insistimos mucho

en que si podía continuar el tratamiento desde casa, aislado,

me dejaran venir,

y al poder volver, verdaderamente, fue un alivio

el saber que esa parte estaba cubierta.

Podíamos atender a nuestros hijos y podíamos reencontrarnos

y volver un poco a ser una familia.

Una vez más, Marta y Miguel,

un poco de avanzadilla,

empezaron a decirme, bueno, yo soy asmática

y me dijeron: "Toma corticoides",

y realmente, eso fue lo que me...

me hizo salir un poquito antes adelante.

Si no hubiésemos tenido

esa experiencia de poder contar con él en nuestra vida,

creo que esto hubiera sido una angustia muy grande.

Creo que la situación hubiera sido mucho más dramática.

-El papel que jugó Jesús en esa experiencia,

para mí fue fundamental.

Poder tener la certeza, dentro de tantísima incertidumbre,

de que estaba en sus manos, de que pase lo que pase,

mi familia estaría en sus manos

y que podía confiar en él.

Saber que...

que todo lo que ocurre está en sus manos

y que él está al control de todo y que su voluntad es perfecta,

da una paz y una tranquilidad muy grande.

El día de mi boda

fue uno de los días más importantes de mi vida,

fue un momento en el que...

parecía que se cumplía

uno de los mayores anhelos que yo tenía,

que era formar una familia,

y que era, bueno, pues...

unirme a Nicolás y realmente, emprender un camino juntos,

que aunque ya habíamos emprendido antes en nuestro noviazgo,

se hacía, se materializaba de otra manera.

-Un día inolvidable,

un día que hemos podido compartir con amigos, con familia

y creo que lo más importante, delante de Dios,

poder reconocer que queríamos hacer un pacto

y estar juntos durante toda nuestra vida,

así que, sin duda, fue uno de los momentos más importantes.

-Benjamín llegó en un momento en el que no lo esperábamos.

Es verdad que era nuestro anhelo formar una familia grande.

Nicolás siempre decía que él quería tener cinco hijos

y yo me hacía un poco la loca,

pero es verdad que fue un susto,

pero fue una alegría maravillosa

y esos primeros meses fueron muy bonitos.

Empezamos a...

colocar las piezas del puzle de tal manera que todo encajase,

a hacer planes, a dejar todo acomodado.

Y coincidió en un periodo de vacaciones, donde volvimos...

unos días a Madrid,

para luego, volver a salir.

Y durante esos días, había una prueba médica

para ver cómo iba todo.

Y ese fue el momento, probablemente, más duro,

porque fue Cristina sola,

yo me quedé con los chicos,

y le dijeron que el embarazo no seguía adelante.

-En medio de una inmensa tristeza,

saber que algún día, voy a volver a encontrarme con Benjamín,

es algo que me reconforta.

-Un día, pues así como Jesús resucitó,

nosotros resucitaremos con él,

y aguardamos, en esa esperanza,

es lo que la Biblia nos transmite.

En un momento tan duro, tan difícil,

tan desolador como la pérdida de un hijo,

poder tener la esperanza y la convicción

de que los que durmieron primero, un día, despertarán con él,

sin duda, es, aunque durísimo de compaginar, reconfortante.

Saber que Jesús tiene planes,

que a través de la vivencia

del fallecimiento de Benjamín,

también yo puedo comprender

a otras familias que han pasado por esto

o que pueden pasar por esto y necesitan ayuda,

saber que puedo...

ponerme en el papel

y en la piel de otras madres,

saber que puedo ser empática,

creo que es una herramienta,

tiene un porqué y tiene un para qué.

-Es complicado, en momentos, compaginar la vida laboral,

la vida familiar, atender a los chicos,

el poder llevar el día a día de la familia,

pero sin duda, forma parte de un sueño cumplido

y es por lo que nos esforzamos con mi mujer

y por lo que luchamos cada día.

Es un jaleo, es un lío tremendo,

pero tener risas continuas en casa,

tener tres caras sonrientes cada mañana,

tener besos...

por todas partes, abrazos,

creo que es el mejor regalo que puedo tener

y en realidad,

uno de los mayores anhelos de mi vida era convertirme en madre

y siento que el Señor me ha regalado esa bendición con creces.

"98 días después, estrenamos por fin nueva normalidad

en todo el territorio tras el fin de la última prórroga

del estado de alarma..."

Hemos visto a gente que previamente, se ha jugado la vida atendiéndonos,

e incluso no tenían todos los medios necesarios,

pero lo dieron todo, y cuando salía a las 20 a aplaudir,

verdaderamente, me imaginaba cómo sería la planta

en la que había estado, pensaba en los médicos

que me habían atendido, pensaba en las enfermeras,

en los celadores y en cada personal sanitario

que había estado conmigo

y sin duda, me parecía...

Vamos, ¿qué menos que poder aplaudirles?,

y que tienen, creo,

un valor en la sociedad fundamental.

Como hemos visto, nuestros amigos viven confiados en Dios.

¿Qué puede aportar a nuestra vida esa confianza en Dios, José Pablo?

Pues, como dices, hemos visto que aporta mucho

a todas las áreas de la vida.

¿Y qué se pierden los que deciden no confiar en Dios?

Pues se pierden esperanza,

se pierden paz interior,

se pierden una conciencia limpia,

se pierden la certeza de la resurrección,

se pierden el sentirse amparados por el Dios Todopoderoso,

se pierden el consuelo que les da el Espíritu Santo

cuando tienen problemas, se pierden muchas cosas.

Y es curioso, porque el Señor Jesucristo

nos dice en el Evangelio lo siguiente:

"El que quiera salvar su vida, la perderá,

pero el que pierda su vida por causa de mí, la encontrará".

Esta es la gran paradoja que nos presenta Jesucristo.

Todos luchamos para ganar la vida e incluso vemos como negligentes

a aquellos que no se ocupan de ganarse un futuro.

Sin embargo, Jesús dice

que la verdadera ganancia en la vida

consiste en perderla por su causa,

es decir, ofrecer nuestra vida, nuestro tiempo, nuestra agenda,

nuestros bienes, a Dios y vivir cada día para amarle.

Ese es el punto de partida que nos ofrece Jesús

para encontrar el sentido de la vida.

Claro, ¿quién está dispuesto a renunciar a ganarse un futuro?

¿Quién se fía de Jesús, de que realmente,

él nos cuidará y proveerá todo lo que necesitamos

cuando renunciamos a ganarnos la vida?

Pues aquellos que dan un paso de fe

confiando en las promesas de Jesús,

espero que tú seas uno de ellos.

Nos tenemos que marchar, pero antes,

queremos animarte a leer la Biblia, por eso,

las iglesias evangélicas queremos regalarte este Nuevo Testamento,

la segunda parte de la Biblia.

Llámanos ahora...

y te lo haremos llegar gratis gracias a la Sociedad Bíblica.

Y para los que formáis parte del Club de Amigos,

vamos a sortear este libro titulado "El bautismo",

que nos llega gracias a la Editorial Peregrino.

Si no formas parte todavía del Club de Amigos

de "Buenas Noticias TV",

llámanos y te informaremos de cómo hacerlo.

Muchas gracias por tu atención y no lo olvides,

Tú vales mucho para Dios.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Cuando llega la tormenta

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Buenas noticias TV - Cuando llega la tormenta

12 jul 2020

La fe es una herramienta para luchar en la vida. Cuando tenemos que afrontar momentos de incertidumbre como los que estamos viviendo con el Covid-19, la fe es el ancla del alma. Hoy, Nicolás y Cristina nos hablarán sobre su experiencia.

ver más sobre "Buenas noticias TV - Cuando llega la tormenta" ver menos sobre "Buenas noticias TV - Cuando llega la tormenta"
Programas completos (647)
Clips

Los últimos 648 programas de Buenas noticias TV

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios