Aprendemos en casa La 2

Aprendemos en casa

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Para todos los públicos Aprendemos en casa - De 12 a 14 años - Lengua e idiomas: Lengua castellana y Literatura - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Música)

Con la filóloga Luna Paredes aprendemos a cuidar nuestra lengua,

recordamos las normas gramaticales y corregimos errores.

Precisamente de esto último vamos a hablar hoy,

de algunas expresiones que han sido normalizadas

por los hablantes pero que no por usarlas

son correctas.

Luna, muy buenos días. -Buenos días.

-Claro, las usamos, las normalizados,

pero son incorrectas.

-Pero son incorrectas.

Hay algunas expresiones que están muy normalizadas.

Por ejemplo, vamos a empezar con la primera,

que es "estaba sentado delante mío".

¿Dónde está el error ahí? -Ay, que suena muy mal, sí.

-Claro, en realidad,

deberíamos decir "estaba sentado delante de mí".

Pero voy a explicar de dónde viene el error y por qué lo decimos así.

Lo primero que tenemos que decir es que "mío" y "de mí"

significa lo mismo.

Entonces, el hablante y la lengua

lo que hace es tender a simplificar.

Si lo puedo decir en una palabra,

"mío" en vez de decirlo en dos palabras, "de mí",

para hacer que mi mensaje sea lo más claro,

breve y conciso y la información llegue cuanto antes,

lo que hago es decir "mío".

Por otro lado, tenemos otras expresiones locativas,

de lugar, que son similares, se parecen,

se refieren más o menos al mismo ámbito

y que sí admiten "mío",

por ejemplo, "al lado mío" o "alrededor mío".

-Claro. -Entonces, el hablante dice:

"Si estas expresiones lo admiten,

¿por qué no lo va a admitir 'delante mío'?".

Ahora bien, lo que ocurre es que "delante mío",

"delante" es un adverbio.

Con los adverbios ocurre también esto,

que los adverbios es una categoría de palabras un poco ambigua,

ecléctica, que admite muchas cuestiones dentro.

Por ejemplo,

solamente los sustantivos permiten diminutivos,

pero hay algunos adverbios que permiten diminutivos,

como "cerca/cerquita".

Tienen un comportamiento los adverbios

que a veces es ambiguo.

Entonces, se juntan estas tres cosas de tratar de simplificar,

de tratar de regularizar, si lo puedo decir en otros ámbitos,

también en este,

y que los adverbios es una categoría más confusa que otras,

entonces, el hablante dice: "¿Por qué no lo voy a decir?

Y tiramos. -Claro. (RÍE)

Bueno, pues la cuestión es que no se dice

porque el adverbio "delante" suele ir seguido de "de".

Si yo digo "delante de mi casa".

"Delante de ese niño", etc., entonces se combina con "de".

Y esa categoría gramatical

del adverbio "delante" no admite posesivos.

Es decir, no existe "mi delante".

No se puede decir ni "mi delante" ni "tu detrás"

como para poder decir "delante mío" o "detrás suya".

Entonces, tenemos que tratar de evitar estas combinaciones...

-Estos atajos.

-Claro, porque es cierto que la lengua

tiende a regularizarse, y es normal esto que hacemos,

pero tenemos que tratar de evitar estas cuestiones

y pensar que entonces,

lo correcto es decir "estaba sentado delante de mí",

y debemos evitar "delante mío" y "delante mía".

"Delante mía" es en femenino,

cuando el referente es femenino.

Es todavía menos frecuente,

y por tanto, es todavía más incorrecto,

porque no se encuentra.

Pero tengo que decir que esta expresión de "delante mío"

y "delante mía", ya se está colando en la lengua culta.

Ya hay obras de literatura que utilizan esta expresión.

Y puesto... -O sea, que quizás, en unos años,

podamos decir que el uso es correcto.

-Eso es, eso es.

Ahora mismo, lo recomendable es decir:

"estaba sentado delante de mí"; "delante de nosotros";

"delante de ellos"; siempre con el "de",

igual que decimos "delante de mi casa".

Y porque no existe "mi delante" ni "tu detrás".

Esto es lo que debemos pensar, aunque dentro de unos años,

a lo mejor esto ha cambiado.

-La lengua está viva, va cambiando,

se va adaptando a los nuevos tiempos.

-Y porque como hemos dicho,

hay otras expresiones que lo permiten.

Por ejemplo, eso, "al lado mío", "alrededor mío",

"en contra de mí", "en mi contra", "en contra mía".

Entonces, todas estas expresiones lo admiten.

-Bueno, nos quedamos con eso.

Que, de momento, "delante mío", no. -No se dice.

Y por ejemplo, hablando de "contra",

tenemos una expresión muy común, que es en este ejemplo:

"Contra más deporte hago, más me gusta".

Eso también se escucha mucho. -"Contra más", sí.

-Cuando lo correcto es "cuanto más".

Pues ¿de dónde puede venir esta necesidad de usar el "contra"?.

Hay como una idea, yo creo, en los hablantes de...

"Contra" denota oposición o contrariedad,

y hay esa idea de oposición o de contrariedad, de esfuerzo,

de "yo lucho por conseguir esto", y entonces,

consigo o no consigo mi objetivo.

Hay como esa imagen detrás, la lengua funciona por imágenes,

así que tiene sentido utilizar esto.

Pero detrás de este tipo de expresiones

no hay una idea de contrariedad y oposición,

sino de cantidad o de acumulación, incluso.

Por eso debemos decir "cuanto", "cuanto más".

-"Cuanto más deporte haga". -Claro.

Porque hay una acumulación de una cosa

y que tiene una consecuencia, mayor o menor.

"Cuanto más estudio, más me cunde".

O "cuanto más estudio, menos duermo",

tenemos esta cuestión.

Pero tenemos que recordar que es por una cantidad,

por algo numérico,

por eso es un "cuanto" y no es un "contra".

Entonces, lo correcto es decir:

"cuanto más deporte hago, más me gusta"

y no "contra más deporte",

porque no hay ninguna oposición ahí.

No hay ninguna lucha. Por eso no debemos usar el "contra".

Y de la misma manera el "cuanto" debemos ligarlo

con lo que venga después.

Si digo "deporte", pues hablaré en masculino singular.

Pero si digo "cuantas más personas" o "cuantos más alumnos", etc.

Esto es lo que tenemos que utilizar. -Que tener claro.

El "contra", de momento, no.

-Eso es, y que no es ninguna oposición

y no estamos contra nada.

No es un equipo contra otro, sino que es "cuanto". Cantidad.

-Sumamos. -Eso es.

-Fenomenal, ¿qué más?

-Y de la misma manera que utilizamos el "cuanto más",

vamos a ver un uso del "cuanto menos"

que no es correcto.

En este ejemplo.

"Su actitud es, cuanto menos, sorprendente".

-Esto se usa mucho también. -Cada vez está más extendido,

pero tenemos que pensar que el "cuanto menos" funciona

más o menos como el "cuanto más".

El "cuanto menos" es una locución

que se utiliza para conectar dos elementos

que están relacionados entre ellos.

Y si cambia uno, cambia el otro.

Por ejemplo, "cuanto menos tengo, menos quiero".

Estoy relacionando el tener con el querer

y están relacionados entre sí.

Para eso sirve la locución "cuanto menos".

En este caso, no estamos relacionando ningunos elementos.

Lo que estamos haciendo es meter

una apreciación valorativa del hablante.

Yo podría decir solamente "su actitud es sorprendente".

Pero como hablante, lo que hago es meter un inciso,

una apreciación valorativa para decir algo

que es equivalente a "por lo menos" o "como mínimo".

"Su actitud es, 'por lo menos' sorprendente".

"Su actitud es 'como mínimo', sorprendente"

Igual que podríamos decir "cuanto más".

"Le puedo subir el sueldo, 'cuanto más', un 10%", por ejemplo.

Tenemos que pensar que no estamos combinando elementos y, por tanto,

no debemos utilizar "cuanto menos",

y sí debemos utilizar, por tanto, "cuando menos".

"Su actitud es, 'cuanto menos', sorprendente", no,

porque no estamos haciendo ninguna comparación

entre dos elementos, que para eso sirve esa locución.

Y sí debemos decir "su actitud es, 'cuando menos', sorprendente".

Es como una apreciación valorativa circunstancial temporal.

Por eso decimos un "cuando" y no un "cuanto", de cantidad.

-Claro, claro,

de ahí vienen los errores que decimos que son comunes,

que los vamos utilizando en nuestro día a día

pero que también se van introduciendo en las redes sociales

e incluso en la literatura, como decías.

-Bueno, y tampoco pasaría nada por ir ampliando,

la lengua va evolucionando.

Entonces, de hecho, con el ejemplo del "contra más", debemos evitar,

por ejemplo, el "contri más", "cuanti más",

todas estas cuestiones, realmente vienen de la Edad Media,

o sea, que no es una cosa actual de ahora

de que estemos utilizando peor la lengua.

No, la lengua va evolucionando y vamos adaptándonos

a los usos necesarios.

Pero si podemos intentar respetar estas cuestiones,

porque nos vamos al significado último

de las palabras, pues mejor que mejor.

-Claro, un término medio.

No ser del todo purista

pero también estar con los pies en la tierra.

-Y de pensar de dónde vienen las expresiones para poder decir:

"Pues es un 'cuanto' porque es de cantidad".

"Cuanto más hago una cosa" y no es una oposición.

O decir "delante de" igual que digo "delante de mi casa".

O decir, "cuando menos", porque no estoy oponiendo nada.

Si pensamos un poco en estas cosas, es más fácil.

-Y cuando tenemos dudas, ¿a qué recurrimos?

-Bueno, podemos recurrir por ejemplo a la Fundeu,

que podemos escribirles por Twitter,

por redes sociales lo podemos encontrar muy rápido.

Y si no, la Real Academia de la Lengua

también tiene respuestas para todo, también por redes sociales,

así que podemos acudir a ello o a Internet,

que tiene todas las respuestas Internet.

-Además, siempre estamos pendientes de todas esas novedades

que va incorporando la RAE,

de esas palabras del año que recientemente,

por ejemplo, la Fundeu nos ha dado a conocer.

-Sí, eso es.

Así que, como la lengua está en boca de todo el mundo,

podemos utilizarla y acudir a ella

y tratar de evitar estas cuestiones para adaptarnos a la norma.

Y cuando la norma cambia, pues ya no hay nada que hacer.

-Pero tenemos muchos de este tipo de errores gramaticales.

Son frecuentes en la lengua.

-Sí, sí, tenemos muchísimos.

Es normal cometerlos, porque además,

se escuchan con frecuencia en los medios de comunicación.

O sea que tranquilidad,

pero sí que es verdad que es necesario tratar de acudir

sobre todo al origen de las palabras

y a ver qué estamos contando exactamente

para tratar de ceñirnos a la norma culta.

-Es que, Luna, quien tiene boca...

Se equivoca y no tenemos un corrector automático, ¿verdad?

-Efectivamente.

-Otro día hablamos de los verbos, ¿no?

-Otro día hablamos de los verbos, del "dijistes",

del "habían muchas"...

-Uy, ese duele mucho, el "dijistes".

-Sí, pues otro día tratamos de los verbos.

-Fenomenal, Luna Paredes, como siempre,

nos lo has dejado muy clarito y te esperamos en unos días.

-Muy bien.

(Música)

Hace 15 días comenzábamos a hablar

sobre el uso de los signos de puntuación

con la filóloga Luna Paredes,

y como nos dejamos unas cuantas cosas en el tintero,

prometimos retomar el asunto.

Así que hoy hemos vuelto a invitarla

para aclararnos esas normas de puntuación que nos quedaban.

Luna Paredes, muy buenos días. -Buenos días.

-Claro, el otro día hablamos de los puntos, de las comas,

puntos suspensivos, dos puntos,

de cómo escribir correctamente un correo electrónico...

Pero nos quedaban unas cuantas cosas por decir,

así que vamos a por ellas.

-Claro, el otro día hablamos de los signos simples,

que son los signos que van individuales,

aunque sean tres puntos, solamente se escriben una vez.

-Solo tres. Lo dejamos claro. -Eso es, solo tres.

Y hoy vamos a hablar de los signos dobles.

De esos que tienen un principio y un final,

que sirven para enmarcar esos enunciados.

Esos signos dobles son, por ejemplo,

los signos de interrogación y de exclamación.

Que son signos de puntuación y que son dobles.

Como vemos, aquí tenemos los signos de interrogación,

que son estos primeros, y los signos de exclamación,

que son estos segundos.

Como vemos, son signos simétricos, y además, invertidos,

y tenemos el de inicio y el de final.

Y sirven para indicar la modalidad en el habla.

Es decir, para indicar que estoy haciendo una pregunta

o para indicar que estoy tratando de expresar una emoción

o de influir en el hablante etc.

Los primeros para una pregunta, los de interrogación,

y los segundos para una emoción normalmente.

Ira, alegría, etc. Los usamos para esto.

Y son signos de apertura y de cierre.

Tenemos que poner siempre los dos. -Siempre.

-Siempre los dos.

-No nos tenemos que dejar llevar por el inglés, ¿no?

Solo poniendo el del final. -Efectivamente.

El único caso en el que podemos escribir

solo el signo del cierre es en casos

como estos, cuando lo tenemos entre paréntesis.

El signo lo escribimos entre paréntesis.

En estos casos,

lo que estamos tratando es...

Decimos en un enunciado: "voy a dejar de venir".

Por ejemplo, es un enunciado afirmativo

pero introduzco, humorísticamente, artísticamente,

ese signo de interrogación

Para expresar pues eso, que es un recurso artístico.

-Un guiño. -Eso es, un guiño.

O "está lloviendo en Madrid",

una cosa que se comenta mucho en las redes.

De repente, empieza a llover en Madrid y todo el mundo...

Es una especie de guiño humorístico, artístico, etc.

Este es el único caso en el que podemos escribir

solo el signo de cierre.

El único caso. Si lo escribimos entre paréntesis.

-Y nada de escribir muchos signos de interrogación al final

o al principio de exclamaciones,

porque eso se utiliza, sobre todo, en redes sociales.

Esto sí que lo podemos hacer, es totalmente válido.

Combinar los signos, escribir signo de interrogación o de exclamación

O varios signos de interrogación o varios signos de exclamación.

Esto está totalmente permitido.

Evidentemente, en escrituras formales no se recomienda tanto,

pero como recurso humorístico, poético, etc.,

por supuesto que lo podemos utilizar,

pero tenemos que guardar la simetría.

Es decir, si he empezado con un signo de interrogación,

Terminaré con un signo de interrogación.

Respetaré esta simetría.

Si he utilizado dos signos,

volveré a utilizar dos signos para el cierre o tres o etc.

Lo que no podemos hacer es comenzar nuestro discurso

con un signo de interrogación

y terminarlo con tres signos de interrogación.

No, tenemos que respetar la simetría. Esto es así.

El único...

Hablando de lo anterior, solamente el signo de cierre,

el único contexto en el que se permite

un poco "sottovoce",

es cuando estamos en mensajería instantánea:

en WhatsApp...

Pero porque son contextos muy informales,

porque es complicado encontrar los signos de apertura

y porque es muy difícil

que nos equivoquemos en dónde empieza la pregunta

o dónde empieza la exclamación, porque son mensajes muy cortos.

Incluso ahí es recomendable buscarlo y hacer el esfuerzo,

porque no tardamos nada en buscarlo y en hacer el esfuerzo.

-Y porque después, nos acostumbramos...

-Efectivamente.

-Cuando vamos a la escritura formal, a hacer ese tipo de...

-Claro.

Me decías antes, no debemos cometer el fallo de asimilarlo al inglés,

pero es que el inglés tiene estructuras gramaticales

que nos indican que estamos haciendo una pregunta.

Por ejemplo, en vez de decir "I am", en una pregunta diré "Am I",

entonces, estas estructuras gramaticales

en español no las tenemos siempre.

No siempre que hacemos una pregunta

tenemos una partícula interrogativa: quién, dónde, cómo...

Por eso es importante delimitar bien la pregunta

o la exclamación

y no saltarnos y no comernos el signo de apertura.

-Es que tiene todo su porqué. -Claro, efectivamente.

-Bueno, ¿con qué signos de puntuación seguimos?

-Vale, pues otros signos de puntuación dobles,

esto también es importante,

la combinación con otros signos de interrogación y de exclamación

antes de pasar a otro. -Vale.

Sí, como ya hemos dicho muchísimas veces,

el signo de cierre de interrogación

o de exclamación equivale a un punto.

Entonces, no tenemos que poner un punto después.

Entonces, podemos volver a abrir otra pregunta.

Como en este caso: "¿Cómo estará? ¿Querrá que nos veamos?

¿Querrá hablar del tema?".

Si yo considero que son tres ideas diferentes,

no tengo que añadir un punto detrás del signo de cierre,

y simplemente, pues abriré el siguiente signo

o la siguiente mayúscula, etc.

-Voy enlazando una con otra. -Eso es.

Es decir, los signos de interrogación

y de exclamación de cierre no se combinan con puntos,

pero sí se combinan con el resto.

+Puedo añadir una coma:

"¿Cómo estará?, ¿querrá que nos veamos?,

¿querrá hablar del tema?".

Puedo añadir dos puntos

o puedo añadir el punto y coma detrás del signo de cierre.

-Todo seguido de minúscula.

-Esto es porque he considerado que estoy siguiendo

con la misma idea.

Hasta que no llegue al punto final, que es el fin del enunciado,

que es el punto final o el signo de interrogación o de exclamación.

Esto es todo lo que hay que decir sobre los signos de interrogación

y de exclamación, básicamente. -Vamos a por más entonces.

-Eso es.

Ahora vamos a hablar de los paréntesis,

las rayas y los corchetes. -Eso suena a matemáticas.

-Sí, además, se utilizan para símbolos matemáticos también.

Pero los paréntesis y todo lo demás nos sirven para introducir

un discurso complementario o aclaratorio

sobre nuestro discurso principal.

Es como si metiéramos un discurso paralelo.

Es algo de información que no consideramos superrelevante,

pero que queremos que esté ahí.

Entonces, la metemos como en un parte.

De hecho, se llaman así, por ejemplo, en las obras de teatro,

los apartes.

Metemos entre paréntesis eso que hace el personaje

o que va a decir el personaje.

Entonces, para esto sirven los paréntesis,

las rayas o los corchetes.

Estos son los paréntesis, los primeros.

Las rayas y los corchetes.

Las rayas tenemos que buscarlas.

En nuestro procesador de texto, tenemos que insertar símbolo.

Porque lo que nos aparece primero es el guion,

que es más corto que la raya.

Entonces, esto es algo que hay que buscar.

-Yo pensaba que era lo mismo, y mira.

Sí, sí. -El guion y la raya, no.

El guion es algo más corto y la raya es más larga.

Y tenemos que buscarlas en insertar símbolo.

Pues sirven para esto y podemos elegir, por ejemplo,

entre paréntesis y rayas.

Es decir, tengo estos dos ejemplos

y es una cuestión estética elegir un paréntesis

o elegir las rayas, lo que yo prefiera.

No hay...

Pues eso, las rayas es más complicado,

porque tienes que insertar símbolo.

El paréntesis está muy a mano.

Pero hay gente que, estéticamente, prefiere la raya al paréntesis.

Entonces, podemos optar por utilizar el paréntesis o la raya.

Como vemos,

el punto se escribe detrás del paréntesis

o detrás de la raya.

Siempre.

No se escribe dentro del enunciado que está entre paréntesis

o acotado por las rayas.

Siempre detrás, siempre.

Entonces, esto es a elección. O elijo paréntesis o elijo rayas.

Cuando quiero meter un discurso

dentro del discurso entre paréntesis,

tengo que respetar esta jerarquía.

Es decir, los paréntesis enmarcan corchetes,

que es esta opción de aquí, o bien, los paréntesis enmarcan rayas.

Esta es la jerarquía. Vamos a verlo con un ejemplo.

Por ejemplo, aquí.

"Imagino que estarás bastante liado por el cambio, pero estarás feliz".

Abro paréntesis, porque voy a introducir

una nueva idea complementaria o aclaratoria.

"(Y ahora, cobras más)".

Y quiero todavía introducir una tercera idea complementaria,

que es este "bravo".

Entonces, puede elegir introducir el corchete o bien,

introducir la raya.

Y siempre, detrás de todo esto, el punto.

Esta es la jerarquía que hay que respetar con paréntesis,

rayas y corchetes.

Elijo entre paréntesis o rayas, y luego,

el hijo entre corchetes o rayas.

-Continuamos, ¿qué más?

-Pues, además de esto,

las rayas se utilizan en los diálogos,

es decir, cuando voy a escribir un diálogo, no escribo guion,

que es lo cortito, sino que escribiré las rayas,

como aquí.

Y por último, otro de los signos dobles

de puntuación son las comillas.

-Las comillas... -Las famosas comillas.

(RÍEN)

Lo primero que hay que decir

es que hay tres tipos de comillas diferentes,

que son las angulares, que son estas primeras,

las segundas son las comillas inglesas,

y las terceras son las comillas simples.

Y esta es la jerarquía que se utiliza.

Si yo tengo que introducir una cita o un pensamiento,

que para eso sirven las comillas, dentro de otra cita,

tendré que utilizar siempre esta jerarquía.

Primero, las comillas angulares o españolas,

también se llaman así;

después, las comillas inglesas y después, las simples.

Las comillas inglesas son las que se usan más,

son las más accesibles.

Entonces, es normal utilizar estas siempre.

Pero en textos impresos,

se recomienda las comillas angulares,

las primeras, estas de aquí.

En textos impresos,

siempre utilizaremos las comillas angulares.

Bueno, a mí, personalmente,

son las que más me gustan y trato de utilizarlas siempre

y las busco siempre o inserto... -Estéticamente.

-Estéticamente me parecen...

Y porque son las comillas latinas, las comillas angulares o españolas.

Entonces, yo prefiero utilizarlas.

Pero si no, siempre podemos utilizar las inglesas.

Eso sí, respetando esta jerarquía.

Entonces, las comillas sirven o bien para reproducir citas

o pensamientos o bien para marcar que una palabra esta usada

con un carácter especial.

Por ejemplo, que estamos ironizando

o que esa palabra es vulgar o es impropia.

Para esto sirven las comillas, básicamente.

-Y para títulos de obras, ¿no? -Y para títulos.

Primero, vamos a explicar con un ejemplo:

"Me encontré con tu madre hace una semana y me dijo...",

(dos puntos, abro cita, para esto sirven las comillas).

"Escribe a Javier, que ha dejado su 'trabajo'".

Veis que he metido unas comillas inglesas

dentro de las comillas angulares, respetando la jerarquía.

Entonces, con las primeras comillas, las angulares,

con estas de aquí,

lo que estoy haciendo es abrir una cita.

Y con estas, las inglesas,

lo que estoy haciendo es decir que una palabra está usada,

en este caso, irónicamente.

"Me encontré con tu madre hace una semana y me dijo:

"Escribe a Javier, que ha dejado su 'trabajo'",

que es el mismo gesto que utilizamos cuando hablamos.

Este famoso gesto.

Lo que estamos haciendo es decir

que esta palabra está ironizada en este caso.

Y también para títulos, como tú decías,

pero para títulos

cuando nos referimos a la parte dentro de un todo.

Por ejemplo, cuando nos referimos a una canción

dentro de un disco o cuando nos referimos a un poema

dentro de un poemario.

Por ejemplo, para esto, utilizamos las comillas.

"¿Has escuchado 'Ellas', (que es una canción),

del disco Zoologic de Bye Bye Lullaby".

O "Voy a recitar 'Para que yo me llame Ángel González'

del poemario Áspero mundo.

Los títulos de libros o de álbumes

o de obras artísticas las escribiremos en cursiva.

Pero los títulos de las partes dentro del poemario

o el álbum etc., las escribiremos entre comillas.

-Pues con todas estas explicaciones,

ya no podemos cometer errores con los signos de puntuación.

Luna Paredes, muchas gracias, hasta la próxima.

-Gracias.

(Música)

Taller de humanidades hoy con la filóloga Luna Paredes,

coautora de este libro del que hablamos en su día,

"Las 100 dudas más frecuentes del español", publicado por Espasa.

En su día, Luna no pudo acudir a aquella cita

y hemos aprovechado la oportunidad

para seguir hablando de algunas de ellas.

Vamos a tratar de recordar su fundamento teórico y así,

poder estar seguros de que no cometemos un error.

Aunque no sé ya si he cometido el primero.

Porque no sé si es "que no cometemos un error",

"estar seguros que no cometemos un error"

o "estar seguros de que no cometemos un error".

-Pues no, no has cometido ningún error.

Y lo correcto es "estar seguros

de que no estamos cometiendo ningún error".

-¿Y por qué? (RÍE)

-Bueno, las dudas con el queísmo y con el dequeísmo,

con usar la estructura "de que" o pensar que eso es un error

y entonces hacer una ultracorrección, que se llama,

y usar sobre el "que",

que eso es como más frecuente incluso en la lengua culta,

en la lengua más elevada,

son errores muy frecuentes que se dan en todo el territorio.

-En todos los ámbitos, sí. -Sí, en todos los ámbitos.

Entonces, para evitar ese error, hay dos trucos muy básicos...

-Eso me encanta, lo de los trucos.

-Sí, hay dos trucos muy básicos que son o hacer una pregunta

o sustituir todo lo que va detrás del verbo

o de la construcción por un pronombre como "eso".

Es decir, si decimos: "Estoy seguro de eso"

o "estoy seguro eso".

¿Qué es lo correcto?

-Qué fácil, ¿no? -"Estoy seguro de eso", ¿no?

Entonces, ya sabemos que no estamos cometiendo ningún dequeísmo...

O sea, en que ese verbo rige "de". -Eso es.

O por ejemplo, preguntar:

"¿Qué estás seguro?," o "¿de qué estás seguro?".

¿Qué es lo correcto? "¿De qué estoy seguro?".

Entonces, ya sabemos que siempre vamos a necesitar

la preposición "de".

Por ejemplo, en otros casos,

que hay gente que lo puede confundir,

"me gusta de que me hables" o "me gusta que me hables".

Pues hacemos lo mismo.

Qué es, "¿me gusta de eso?" o "¿me gusta eso?".

-"Me gusta eso", claro.

-Pues entonces, ya sabemos que ahí no necesitamos la preposición.

-Bueno, "tirao", eso ha quedado... Para siempre.

Y luego, a ver, el tema del "cómo" y "como".

Es decir, "cómo" con acento

y el "como" sin acento.

Cuando estas partículas como: cómo, dónde, qué, todas estas,

se acentúan,

es decir, le ponemos una tilde, se convierten en tónicas.

Y cuando no le ponemos la tilde, son átonas.

Solamente ya en la misma pronunciación,

ya sabemos. -Ya se nota.

-Si decimos: "Cómo se te ocurre",

ya sabemos que son tónicas y que necesitan la tilde.

Pero si decimos: "Como no me has llamado, no he venido".

Ya vemos que esa es átona.

Entonces, la diferenciación por la pronunciación

es lo más sencillo.

Pero hay otro truco...

-Sí, porque a veces, a lo mejor ese truco es más difícil, ¿no?

-Sí, como es la pronunciación, puede liar un poco más.

Bueno, pues hay un truco básico.

Si podemos poner detrás de esa partícula expresiones

como "narices", seguramente lo vamos a acentuar.

-"Cómo narices me dices eso".

-"Qué narices", "dónde narices he dejado el libro", ¿no?

Entonces, cuando podemos poner esas expresiones,

entonces, acentuamos y ponemos la tilde.

-Otro de los grupos más nutridos de dudas que hay es el tema

de la acentuación cuando se trata de hiatos o de diptongos.

Hablemos un poco de esto.

-Sí, bueno, lo de los hiatos y los diptongos

tiene su complicación al principio.

Es una regla básica, pero bueno, tiene su complicación.

El diptongo y el hiato

son secuencias de vocales

en una misma palabra

pero en el diptongo están en una misma sílaba

y en hiato están en sílabas separadas.

Recordamos que el español tiene cinco vocales.

-"A", "e", "i", "o", "u". -Eso es.

La "a", la "e" y la "o" se pronuncian

con la boca más abierta, entonces son vocales abiertas.

Y la "i" y la "u", que se pronuncian con la boca más cerrada,

pues son las vocales cerradas.

Entonces, para saber esto,

también hay una regla como fácil de memorizar

que es pensar que las vocales abiertas

son las vocales fuertes.

La "a", la "e" y la "o" son fuertes.

Y la "i" y la "u", las cerradas, son las débiles.

Entonces, los diptongos son siempre solidarios.

Es decir,

tenemos una vocal fuerte y una débil

y solidarizan y se juntan y se unen en una misma sílaba.

-Y suena en la misma sílaba. -Por ejemplo, "agua".

Que tenemos una vocal cerrada, una vocal débil

y una vocal abierta, fuerte.

Se unen en la misma sílaba. Y lo mismo pasa con las débiles.

Las débiles si se unen, van a ir en una misma sílaba.

Es decir, tenemos ahí como la idea de la solidarización:

la vocal abierta con la cerrada o las dos vocales cerradas.

Por ejemplo en "ciudad", esas son dos vocales cerradas...

-Y hacen diptongo.

-Y hacen piña.

-Eso es, hacen piña.

-Y, sin embargo, en los hiatos, se separan las vocales.

Porque son dos vocales abiertas,

dos vocales fuertes no van a estar en la misma sílaba.

Por ejemplo, "Jaén" o "caos" están en sílabas separadas.

-Es "ca-os", "Ja-én".

-Eso es, en dos, porque son dos vocales fuertes.

Entonces, no casan. -No pueden convivir.

-O cuando tenemos dos vocales iguales,

que tampoco pueden convivir.

Por ejemplo, "loor" o "alcohol", que aunque haya una hache,

como no se pronuncia, pues se separan.

Y luego también hay un tercer caso

de hiato que es cuando tenemos combinación de vocal fuerte

y vocal débil pero la vocal débil es la que está con la tilde.

-La que está acentuada.

-Es como si la convirtiéramos en vocal fuerte

y volvemos a tener dos vocales fuertes

que tienen que ir separadas, como en "María".

La "i" es la vocal débil, la vocal cerrada.

Pero la estamos acentuando, le estamos poniendo la tilde,

entonces, se separan.

-Excepto cuando hablamos de Mariah Carey...

Ahí ya es distinto. -Ahí ya hablamos otro idioma.

(RÍEN) -Bueno, está bastante claro.

-Sí, sí, al final, es fácil.

Es un poco infantil el truco, pero realmente...

-No, pero es perfecto.

Yo creo que hay que olvidarse a veces del idioma

como institución social e ir más al idioma como comunicación.

Como necesidad de hacerte entender por los demás.

-Bueno, que es su principal función,

que nos entendamos tú y yo ahora y...

-Claro. Bueno, vamos a ver.

Y lo de la puntuación,

que es también otro de los temas que yo creo que,

con todas las nuevas tecnologías y eso, se ha complicado un poco.

Porque claro,

como nos comunicamos casi hablando pero escribiendo mismo tiempo...

Por ejemplo, los wasaps.

No estás escribiendo realmente,

estás diciendo lo primero que se te ocurre.

-Sí, sí. -Vamos a hablar de puntuación.

Primero, ¿se puntúan igual todos los idiomas?

-No. -Para nada.

-Para nada, de hecho, el español es el único idioma

que tiene signos de apertura de interrogación y de exclamación.

De momento, por lo menos, hasta que no acabemos con ellos.

-Hasta que WhatsApp no acabe con eso.

Porque a veces, es muy difícil buscar

el signo de interrogación al principio.

-De hecho, bueno, en el libro, los tres autores:

Florentino Paredes, Salvador, Álvaro y yo, decimos:

"Bueno, es que es comprensible que,

en determinados aparatos electrónicos,

que es difícil encontrar el signo de apertura y cierre

y que, además, son de escrituras muy rápida...".

-Claro, además, que es como una paradoja,

es escritura pero es oral.

Porque prácticamente estás como diciéndolo.

No es pensado... -Sí, sí, de hecho,

estamos en una época realmente que es muy buena para la escritura,

porque escribimos más que nunca.

Antes nos pasábamos notitas en el cole.

Pero ahora, nos escribimos wasaps constantemente.

No hacemos tantas llamadas.

-Escribimos y leemos,

porque también los leemos los wasaps.

-Eso es, realmente, es un buen momento para fijarnos

en todo este tema de la puntuación, de la ortografía etc.

Pero bueno, no, no se escribe igual...

-¿Y cuándo se pone un punto y seguido y cuándo se pone una coma?

-Bueno, lo primero,

no se puntúa igual en todos los idiomas

porque no son los mismos idiomas, o sea, el alemán tiene palabras

que ya incluyen elementos gramaticales etc.

No pensamos igual en todos los idiomas.

-Eso pasa lo mismo con...

Iba a decirlo en inglés, las mayúsculas, ¿no?

No se ponen las mismas mayúsculas en castellano que en inglés.

Ni de lejos.

-No, porque concebimos el mundo a través del lenguaje,

lo concebimos de otra manera.

Entonces,

vamos a estructurarlo gracias a los signos de puntuación

también de otra manera.

Entonces, bueno, pues no.

Y me preguntabas sobre...

-Sí, en castellano,

¿cuándo pones un punto y seguido y cuándo pones una coma?

Yo tengo un truco, pero no sé si será bueno.

-A ver, a ver.

-Si hay verbo y termina la frase, punto.

Y si no hay verbo, coma.

-Bueno, es...

De hecho, es lo lógico.

Quiero decir, los puntos separan frases enteras.

-Unidades de sentido.

-Eso es, con un sujeto y un predicado.

Y las comas separan elementos dentro de la oración.

Es decir, en la jerarquía, el punto es lo que está más arriba,

lo que separa más cosas,

después tendríamos el punto y coma, y después, la coma.

Ahora bien, por ejemplo, si tenemos oraciones muy cortitas,

por ejemplo: "Hoy he ido a comprar. He comprado tomates.

Los tomates estaban maduros. Me los he llevado".

Y son oraciones muy cortitas, es a elección...

-Si coma o punto.

-A elección del autor si coma o punto.

Si escribimos todo como oraciones cortas,

que tendemos al sentido primario, es una oración completa, entonces,

acabaría en punto.

Tendríamos una lectura mucho más rápida.

Sin embargo, si lo escribimos con comas,

vamos a tener una lectura más sosegada.

-Claro, como que todavía no he acabado de contarte

y tienes que mantenerlo en la memoria.

-Eso es.

Si tú te enfrentas a un párrafo y ves muchos puntos,

lo vas a leer más rápido.

Si te enfrentas a un párrafo y ves comas y un único punto,

te lo tomas más despacio,

porque sabes que la oración es todo eso.

Entonces, es a elección del autor. -Nunca lo había pensado.

O sea, que se puede puntuar de varias maneras distintas

y varias maneras correctas de hacerlo.

-Correctamente, sí.

-Me están diciendo que tenemos que terminar,

pero es que apenas hemos empezado, ¿no?

-Es que la lengua... -La lengua es infinita.

(Música)

(Música)

En "La aventura del saber" cuidamos y mimamos este tesoro

que todos tenemos que es nuestra lengua.

Por eso recibimos en nuestro taller de español

a la filóloga Luna Paredes,

contigo vamos a hablar hoy del uso de las mayúsculas,

del uso correcto.

Luna, muy buenos días. -Buenos días, ¿qué tal?

Porque es que parece que, a veces, cuando ponemos mayúsculas,

se acabaron todo tipo de reglas ortográficas.

-Sí, sí.

A veces nos equivocamos un poco con el uso de mayúsculas

y de minúsculas.

Y bueno, sobre todo,

lo primero que hay que decir es que hay una falsa creencia

de que las mayúsculas no llevan tilde o no hace falta poner tilde.

Hay mucha gente que dice esto. -Una leyenda urbana.

-Absolutamente, porque es una falsa creencia.

La Real Academia nunca ha dicho que no haya que poner tilde.

De hecho, la mayúscula y la minúscula

son variantes formales para un mismo grafema.

Es decir, es lo mismo una "A" que una "a",

suenan igual, etc.

Entonces, no hay ninguna razón por la que no debamos poner tilde,

diéresis, etc. a mayúsculas o minúsculas.

Así que esa falsa leyenda urbana...

-Mayúsculas o no... -Siempre llevan tilde.

-Pero es cierto que, en algunos procesadores de texto,

tipo Word, que es el que solemos utilizar todos,

muchas veces no te pone que sea un error.

No te lo subraya, vamos.

-Claro, lo que ocurre es que lo que el procesador cree

es que estamos escribiendo siglas.

Las siglas son expresiones que se conforman

por las iniciales de las palabras y se escriben en mayúsculas.

Las siglas no tienen puntos, no tienen plural

y no tienen tildes.

Entonces, el procesador cree cuando escribimos siglas como MENA,

ONU, o incluso siglas que, en la pronunciación,

sí que deberían llevar tilde, por ejemplo, CIA

o ENAF, que es la Escuela Nacional de Árbitros,

que sí que lleva tilde "árbitros", ENAF no lleva tilde.

Ahí tenemos que hacer un esfuerzo mayor para decir:

"Bueno, el procesador está pensando que esto es una sigla,

pero yo tengo que poner la tilde porque es una mayúscula.

-Muy bien, que se nos quede aquí. -Que se nos quede grabado.

Sí, porque esto viene de antiguos tipos de impresión

o del poco espacio que había en las máquinas de escribir,

que hacían que la letra mayúscula tuviera que ser de menor tamaño.

Cosas que hoy no existen, así que...

-Con las nuevas teologías, todo eso está resuelto.

-Y de hecho, nunca ha habido ningún problema

para escribir a mano...

El problema de espacio no era un problema, entonces...

-Muy bien. Vamos a empezar por lo básico.

Nos hemos ido primero a la leyenda urbana,

pero vamos a empezar por lo básico.

¿Cuándo debemos utilizar las mayúsculas?

-Bueno, pues las mayúsculas normalmente se usan

para nombres propios.

O sea, los nombres comunes: mesa, mujer, cámara, etc.,

no tienen mayúscula, no se usan.

Pero los nombres propios, es decir,

los que usamos para referirnos a seres únicos,

concretos o específicos,

que esos nombres no tienen un significado léxico,

esos van con mayúscula.

Entonces, ahí tenemos que diferenciar

entre si estoy diciendo mujer u hombre

o estoy diciendo Alfonso, Barcelona, etc.

-Aunque nos encontramos con excepciones, ¿no?

Por ejemplo,

hay algunas ambigüedades en las disciplinas científicas

y hay veces que dudamos, por ejemplo,

si poner "matemáticas" con mayúscula o con minúscula.

-Pues depende del contexto. Depende de lo que estemos haciendo.

Si estamos tratando matemáticas como un hombre común,

como una disciplina, por ejemplo,

"de pequeña me gustaban mucho las matemáticas",

pues esas "matemáticas" irían con minúscula.

Sin embargo, si estamos refiriéndonos a "matemáticas"

como asignatura o dentro de un contexto académico,

"el profesor de Matemáticas se ha jubilado este año",

pues esas "matemáticas",

porque estamos hablando de ellas como una asignatura,

iría con mayúscula.

En general, depende un poco.

Por ejemplo, con "iglesia" pasa lo mismo.

Si iglesia se considera un edificio,

"están construyendo una nueva iglesia en mi barrio",

iría con minúscula, porque es un nombre común.

Pero si es un nombre propio, un nombre de una institución,

"el papa Francisco es el papa de la Iglesia Católica",

esa "iglesia" como institución iría con mayúscula.

Entonces, tenemos que diferenciar cuándo son nombres comunes

y cuándo son nombres propios.

-Claro, y hablando del papa Francisco,

también nos suelen surgir dudas

cuando son tratamientos a personalidades:

el rey, un ministro, o cuando hablamos de instituciones.

El Ministerio de Economía, por ejemplo.

-Claro. -Ahí también surgen dudas.

Pero tenemos que recordar que los cargos, los títulos,

siempre se escriben con minúsculas.

"Papa" se escribe con minúscula, "rey" se escribe con minúscula,

a menos que nos estemos refiriendo a Elvis Presley,

que es "el Rey del rock'n'roll" y entonces es un apodo

y lo escribiremos con mayúscula.

En el resto de casos,

debemos escribir "presidente" con minúsculas.

Todos esos nombres de cargos, de títulos etc.,

son nombres comunes y se escriben con minúsculas.

Sin embargo,

las instituciones y organismos se escriben con mayúsculas.

Es decir, "presidente del Gobierno",

"presidente" con minúscula, y "Gobierno" con mayúscula;

"jefe del Estado",

"jefe" con minúscula, y "Estado",

que es el nombre de una institución, de un organismo,

se escribirá con mayúscula.

Entonces, tenemos que diferenciar ahí los dos conceptos.

Los cargos son nombres comunes y, sin embargo,

las instituciones son nombres propios.

-Ahí, que nos quede bien claro del todo.

-Sí, además,

estos días vamos a escribir mucho "presidente del Gobierno",

por ejemplo. -Sí, continuamente.

Bueno, Luna, sabemos que después del punto

va la mayúscula.

Pero con las puntuaciones tenemos dudas.

Los puntos suspensivos, punto y coma...

¿Qué va después de cada uno?

-Efectivamente, después del punto, siempre escribiremos mayúscula,

tanto si es un nombre propio como si es un adjetivo un artículo,

siempre escribiremos mayúscula.

Después del signo de interrogación y de exclamación de cierre,

ese signo ya cierra un enunciado, equivale a un punto.

Esto tenemos que recordarlo también.

-Solemos ponerlo mucho después de la interrogación.

Después de la interrogación,

ponemos un punto cuando no es necesario.

Un truco para recordarlo es que ya el propio signo tiene un punto,

entonces, debemos recordar

que estos signos de interrogación o de exclamación

ya cierran enunciados, no hace falta poner un punto detrás,

y todo lo que pongamos detrás,

siempre va a ser con mayúscula inicial, siempre.

A menos que pongamos una coma, obviamente.

Porque detrás de las comas y de los puntos y comas,

siempre ponemos minúscula.

Entonces, estas dos siempre tienen como la regla básica.

El punto y el signo de exclamación y de interrogación de cierre,

ponemos mayúscula después.

Coma y punto y coma, ponemos minúscula después.

Dos puntos o puntos suspensivos, pues dependerá del contexto.

Si estamos cerrando un enunciado con ellos o si no.

Por ejemplo, puntos suspensivos.

Si decimos una frase como:

"No sabemos aún si vamos a ir o no... Te aviso mañana".

Hemos cerrado un enunciado.

"No sabemos aún si vamos a ir o no".

Abrimos un nuevo enunciado, mayúscula.

Pero por ejemplo, si decimos: "Es un músico un poco... mediocre".

No he cerrado el enunciado hasta terminar con ese adjetivo.

Entonces, eso irá con minúscula.

Siempre tengamos en cuenta eso,

cuándo estamos cerrando enunciado y cuándo no.

-Claro, en eso nos tenemos que fijar.

-Sí, y en los dos puntos, exactamente lo mismo.

Si estamos cerrando enunciado o si no.

Si decimos una frase como:

"He ido a la compra y he comprado todo lo que necesitaba:

tomates, verduras, etc.", no pondré mayúscula,

pero si estoy escribiendo una carta, por ejemplo:

"Hola, Mara:", línea aparte... -"Querida mamá:".

-Efectivamente. Pues ahí escribiremos la mayúscula.

Entonces, es pensar un poco esto.

-Hablando de cartas, otra cosa en la que solemos fallar:

la fecha.

-Sí. (RÍE) -¿Cómo escribimos la fecha?

¿Mayúscula en el mes, en la ciudad...?

¿Dónde ponemos la mayúscula?

-Bueno, las ciudades siempre van escritas con mayúscula,

porque son nombres propios.

Pero los días de la semana y del mes son nombres comunes.

O sea, que irán siempre con minúscula.

Si yo escribo hoy:

"Madrid, jueves 21 de noviembre",

pues el "jueves" y el "noviembre", siempre se escriben con minúscula.

Se escribían con mayúscula en el siglo XVIII. Pero ya no.

-Ya no. -Los días de la semana...

-En el siglo XXI, ya no.

-Efectivamente, los días de la semana y los meses,

siempre se escriben con minúscula, porque son nombres comunes.

-Algo que me ha llamado la atención últimamente,

los títulos de los libros en mayúsculas, ¿eso es correcto?

-El título, ¿todo el título en mayúsculas

en la portada del libro?

Es correcto.

Escribir en mayúsculas todo un enunciado

es correcto dentro de determinados ámbitos.

Una portada de un libro trata de llamar nuestra atención,

de hacer como una advertencia hacia nosotros.

Tiene como una intención artística.

Entonces, dentro de todo eso,

sí que se puede escribir todo con mayúsculas.

Pero cuando no es portada de libro, cuando estamos hablando de un libro,

debemos escribir solamente la primera letra,

la inicial con mayúscula, y el resto, con minúscula.

"Cien años de soledad"... -Estaba pensando yo esa misma...

(RÍEN)

-Pues "Cien años de soledad" solo tiene la primera "C"

en mayúscula, el resto irá en minúscula.

Lo mismo con las canciones.

"Dulce introducción al caos", una canción de Extremoduro,

la primera "D" irá con mayúscula y el resto, con minúscula.

A menos que haya un nombre propio.

"Yo me bajo en Atocha",

Atocha también tiene que llevar mayúscula

porque es un nombre propio.

O "Las tres bodas de Manolita",

pues Manolita tendrá que llevar la mayúscula.

Si no, el resto, ya lo estamos poniendo cursiva

y ya lo estamos poniendo...

Entonces, no tenemos que cometer el error de,

por la influencia del inglés,

poner muchas mayúsculas a todas las palabras.

Porque el inglés sí que lo hace, pero el español, no.

Entonces, no debemos poner "Cien Años de Soledad", no.

Si son nombres comunes, siempre con minúscula.

-Es cierto, estamos derivando hacia eso.

Se ve mucho en las redes sociales,

donde cometemos tantos fallos ortográficos.

Pero sí que cuando queremos llamar la atención

sobre alguno de nuestros mensajes,

las palabras en grande y en mayúsculas.

-Sí, sí, de todas formas,

esto es una innovación del lenguaje dentro de Twitter

y de otras redes sociales por la que ponemos mayúscula

cuando gritamos, por ejemplo.

Entonces, sí que tiene un carácter artístico, poético,

humorístico el tamaño de las letras.

Pero bueno,

una cosa es utilizarlo con una intención artística

o poética o comunicativa

y otra cuestión diferente es poner mayúsculas sin tener muy claro

si se trata de nombres propios o nombres comunes.

-Es una pequeña licencia que nos podemos permitir.

-Claro, pero todo en mayúsculas

y siempre poniendo tilde a las mayúsculas.

-Eso. -Pero si no...

La mayúscula...

Lo que ocurre es que la mayúscula

tiene como un cierto carácter sacralizador, dignificador,

la expresión "Amor con mayúsculas", este tipo.

Entonces, muchas veces,

ponemos mayúscula inicial porque queremos como sacralizar

o resaltar esa palabra,

pero hay otros mecanismos para hacerlo.

Subrayar la palabra, ponerla en cursiva, ponerla en negrita...

Para resaltarla mejor que sacralizarla,

porque además, eso es muy subjetivo.

Entonces, se sale de las normas de ortografía básicas.

-Pues tomamos muy buena nota.

Hemos recordado todos esos usos de la mayúscula.

Luna Paredes, muchísimas gracias. -Muchas gracias a ti, Mara.

-Hasta la próxima.

(Música)

(Música)

En este vídeo te voy a hablar de un tema muy importante:

la diversidad lingüística.

En el mundo existen cientos o miles de lenguas diferentes,

cada una con su conjunto de hablantes.

Algunas, con un altísimo número de ellos, otras,

con un número mucho más reducido.

Algunas de ellas, en peligro de extinción,

mientras que otras, en clara expansión.

Lo que es claro es que son el reflejo

de la facultad humana del lenguaje,

de nuestra capacidad y deseo de comunicarnos.

Y, por otro lado,

representan uno de los pilares fundamentales

de la cultura de cualquier pueblo.

Pero ¿cuántas hay? ¿Por qué hay tantas?

Antes de continuar, te invito a que reflexiones

sobre algunas cuestiones fundamentales.

La primera, ¿cuántas hemos crees que hay en total en el mundo?

Además,

¿crees que coinciden las delimitaciones lingüísticas

con las delimitaciones políticas?

Es decir, ¿crees que las fronteras de los territorios

coinciden con las de una lengua

o las de una lengua con las de un territorio?

¿Consideras que toda esta diversidad lingüística es deseable?

Y por último,

¿piensas que hay lenguas más importantes

o más primitivas que otras?

Tómate un segundo y responde a todas estas preguntas.

Pausa el vídeo incluso y reflexiona sobre ellas.

En un segundo,

reflexionaremos conjuntamente sobre su mejor respuesta.

Bien, para ayudarte a contestarlas,

voy a invitarte a ver un vídeo elaborado

por la Unesco titulado "Languages matter",

que traducido del inglés,

vendría a significar algo así como "Los idiomas sí que cuentan".

Espero que te guste.

(Música)

Cuando vemos las curvas que nos muestran

la diversidad lingüística por un lado

y la cantidad de internautas por el otro,

vemos que, por ejemplo,

en Europa tenemos una baja diversidad lingüística y,

sin embargo, tenemos una gran cantidad de internautas,

lo mismo en América del norte y lo mismo en lo que llamaríamos

el Asia desarrollada.

Se supone que hay actualmente unas 60 lenguas aproximadamente

que están bastante bien representadas,

el resto está muy mal representado.

El hindi es una de las lenguas más numerosas del mundo.

No olvidemos que el kisuali es una lengua

con unos 30 millones de locutores,

sin embargo, están casi ausentes en el ciberespacio.

(Música)

¿Qué te ha parecido?

¿Te ha gustado?

Eso espero.

En el vídeo se señala que existen 7.000 lenguas en el mundo.

Aunque es difícil alcanzar una cifra exacta.

De hecho, en un artículo en la revista Muy interesante

se publicó otra cifra menos optimista.

Entre 3.000 y 5.000 lenguas solamente.

Bueno, "solamente", de las cuales, por cierto,

solamente 600 son habladas

por al menos 100.000 hablantes.

Las demás tienen un número inferior de hablantes.

Situación que, de acuerdo con los expertos,

las hace peligrar a medio y largo plazo.

Están, pues, en vías de extinción.

Este problema llevó a la Unesco a hacer un catálogo de las mismas

en su "Atlas de las lenguas del mundo en peligro".

Por supuesto, fijándonos ahora en la segunda pregunta,

no coinciden las fronteras territoriales

con las lingüísticas.

En el vídeo habrás observado

que se señala el curioso caso de Nigeria,

país en que se hablan nada menos que aproximadamente 515 idiomas.

Observando nuestro propio caso, el castellano,

es una lengua hablada por 572 millones de personas

repartidas por todo el mundo

que la tienen como idioma oficial en 20 países.

En muchos de ellos, además, no es la única.

En Perú, por ejemplo, también son cooficiales,

entre otros, el quechua y el aimara, como en España,

donde se hablan otras lenguas también:

el euskera, el gallego, el catalán...

Dejo la tercera pregunta para el final.

Así que,

¿hay lenguas más importantes o más primitivas que otras?

La respuesta es clara y contundente: no.

No hay lenguas más importantes.

Habrá lenguas con un mayor número de hablantes

o lenguas que hayan adquirido un determinado estatus internacional

para la comunicación entre pueblos, como el inglés,

a causa de la supremacía política de los Estados Unidos,

pero nada de esto conduce a que podamos considerar

que estas lenguas son más importantes que otras.

Tampoco hay lenguas primitivas,

todas son instrumentos válidos para la comunicación interpersonal

y cualquiera de ellas es capaz de expresar

los más altos pensamientos

o de reproducir los más bellos versos.

Que existan pueblos primitivos, o mejor dicho,

pueblos con un estilo de vida primitivo o no civilizado,

no significa que sus lenguas sean igualmente primitivas.

Se ha demostrado que su gramática es tan compleja

como la de cualquier otra lengua y,

si su léxico carece de palabras para referirse

a los últimos descubrimientos científicos

y tecnológicos, posee otras, en cambio,

referidas a otras realidades, normalmente, del ámbito natural,

de las que las lenguas que conocemos carecen.

En conclusión, recuperando la tercera pregunta,

la diversidad lingüística es un hecho deseable

y una realidad por la que es imprescindible trabajar,

pues con cada lengua que se pierde,

se pierde un fragmento de la cultura del ser humano.

Como profesor de lengua durante algunos años,

he tenido ocasión de escuchar irresponsables opiniones de alumnos

que consideraban que,

si el fin último de las lenguas era la comunicación,

¿por qué no se dejaban de hablar las otras lenguas cooficiales

en los territorios en los que se habla,

por ejemplo, castellano, y se usaba tan solo esta lengua?

Por supuesto, habían olvidado que aquellas lenguas,

algunas incluso más antiguas que la nuestra,

habían requerido también muchos siglos para llegar a ser.

Que también tenían hablantes que, como ellos,

deseaban así mismo poder utilizarla para comunicarse.

Que los poetas que las habían usado

para sus versos jamás serían entendidos totalmente.

Que, con ellas, se perdería su forma de ver y entender el mundo.

Solo cuando veían peligrar su propia identidad lingüística,

reculaban.

Solo cuando les planteaba la posibilidad de que,

en un mundo globalizado como el nuestro,

se impusiera el inglés, por ejemplo,

desde la Unión Europea

o desde cualquier otro organismo supranacional,

admitían que decidir lo que otro tiene que hablar,

la lengua en que se tiene que hablar,

es incorrecto o está mal.

Espero que tú no pertenezcas a este grupo

y demuestres una mayor empatía lingüística.

Precisamente por esta falta de consideración

hacia las otras lenguas, fue aprobada en 1996

la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos,

que contó con el apoyo moral y técnico de la Unesco.

En su artículo 10, exactamente,

se recoge que todas las comunidades lingüísticas,

todas sin excepción,

son iguales en derecho y que se consideran inadmisibles

las discriminaciones

contra las comunidades lingüísticas a partir de criterios

como su grado de soberanía política, su situación social,

económica o de cualquier otro tipo.

En este mismo sentido, para invitar a la reflexión,

me gustaría cerrar con un fragmento extraído

de un libro de Jesús Tusón titulado,

precisamente, "Los prejuicios lingüísticos".

"Las lenguas humanas son objetos frágiles que,

si no son cuidados y defendidos,

pueden morir y morir con ellos una parte sustancial

de nuestra memoria.

Tal vez, toda nuestra memoria.

Hay que cuidar las lenguas porque todas ellas, sin excepción,

carecen de puños;

ninguna oculta en el fondo de sus estructuras armas secretas

y mortíferas.

Son todas absolutamente inocentes y nada saben de agresiones

y preeminencias.

Las lenguas no tienen parlamentos

ni organismos internacionales en los que dirimir conflictos;

las lenguas desconocen los conflictos

porque no tienen inteligencia ni tienen voluntad.

Aunque hay quien sí posee voluntad

y poder y convierte a las lenguas en banderas.

Y hay también gentes inocentes que así lo creen

y caen en la trampa de la agresión, precipitándose,

tal vez sin saberlo,

por la teniente de una mala educación multisecular

que nos quiere fieles a esquemas preconcebidos.

Y por eso mismo,

el mundo de los humanos rebosa de prejuicios."

Resalto las ideas de que las lenguas son

objetos frágiles, como ya he apuntado.

Que si no son cuidados y defendidos, pueden morir.

Y con ellas,

morir una parte esencial de nuestra memoria.

Y también resalto la idea de que sí hay quienes poseen

voluntad y poder para hacer de las lenguas,

de cualquier lengua, banderas.

Pero en ese caso,

ten por seguro que las estarán empleando mal.

Las lenguas, en realidad,

son únicamente instrumentos de comunicación

entre los seres humanos.

Eso es todo por este vídeo.

Espero que te haya servido y ya sabes,

si algo no ha quedado suficientemente claro,

vuélvelo a ver.

Nos vemos en clase.

(Música)

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Aprendemos en casa - De 12 a 14 años - Lengua e idiomas: Lengua castellana y Literatura

02 abr 2020

Contenidos de Lengua castellana y Literatura: uso correcto de expresiones comunes; ortografía (uso de los signos de puntuación, las mayúsculas); entrevista a la filóloga Luna Paredes. Finaliza la sesión acercándonos al tema de la diversidad lingüística: "¿Es deseable la diversidad lingüística? (los idiomas sí que cuentan)".

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