Aprendemos en casa La 2

Aprendemos en casa

Lunes a viernes a las 12.00 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5549010
Para todos los públicos Aprendemos en casa - De 12 a 14 años - Ciencias sociales: Prehistoria; Edad Antigua y Edad Media - ver ahora
Transcripción completa

La Prehistoria es aquella época lejana en la que el ser humano

empezó a caminar sobre la Tierra.

Este viaje por nuestro planeta comenzó hace mucho tiempo

gracias a algunas especies que con el paso de miles y miles,

y miles de años, sufrieron un proceso de evolución.

Desde hace millones de años,

todas las especies de animales de la Tierra vienen evolucionando.

La nuestra surgió en África,

y su evolución siempre se ha debido a cambios climáticos o del entorno.

Hace unos cinco millones de años varios grupos de simios

tuvieron que hacer frente a cambios dramáticos

en su medio natural,

lo que les privó de las frondosas copas de los árboles

en las que vivieron durante miles de años.

-Espera, ¿que qué? En realidad no fue así del todo.

Todo comenzó cuando una chati se me escapó de un árbol

y salió corriendo por el prado.

Yo quise seguirla pero no la veía, así que me puse de pie y "voilà",

ahí estaba.

-Bueno, sea como fuere,

con el paso del tiempo tuvieron la necesidad de caminar

de un árbol a otro

y los individuos mejor adaptados a esta necesidad

fueron aquellos que sobrevivieron.

-Andar sobre dos piernas nos permitió liberar las manos y,

con ello, que estas evolucionasen en un proceso lento,

desarrollando el movimiento de pinza

para poder usar herramientas en piedras,

maderas y, en fin, ya sabes, para poder hacernos...

(PITIDO)

-Oye, un respeto.

A todo este larguísimo periodo que nos han explicado ahora

es a lo que llamamos Edad de Piedra.

¿Sabías cómo vivían aquellos primeros seres humanos en ella?

-¿Cómo vamos a vivir?

En pequeños grupos de cazadores y recolectores.

Alojándonos en cuevas o en chozas

y yendo de un lado a otro siguiendo a los rebaños

que nos proporcionan alimento y vestido.

-Así es,

con el paso y la llegada de nuevas especies

y el desarrollo intelectual del cerebro,

los homínidos perfeccionaron la caza con la invención de herramientas

en piedra cada vez más sofisticadas.

Así como la lanza, la fecha y del arco

con las que cazaban animales cada vez más poderosos.

Además, el dominio del fuego les dio la oportunidad de asar carne

o pescado, refugiarse de los depredadores

o alumbrar en la noche.

-El fuego, ¿qué haríamos sin él?

Jose, déjame que te cuente un chiste sobre el fuego.

-Bueno, venga, vale. -Estupendo.

Pues mira,

va una madre y le dice a unos niños que jugaban junto a la hoguera:

"Niños, no juguéis con fuego".

¿Y sabes qué? Y Fuego se quedó sin amigos.

(Batería)

(RÍE)

-Bueno, seguimos, ¿vale?

Para entonces, los homínidos ya habían salido de África

y se habían expandido por Europa y Asia.

En Europa, un nuevo cambio climático,

el de la glaciación, hizo aparecer al neandertal.

Nuestro primo más cercano.

-Vosotros pensáis que somos tontos y brutos.

Pero nada de eso.

Somos una especie muy inteligente

y con una cultura muy avanzada para nuestra época.

Somos capaces de comunicarnos con nuestro propio lenguaje,

hacer música o arte y enterrar a nuestros muertos.

-Hasta que aparecemos nosotros, nuestra especie:

la del homo sapiens. -¿Sapiens? ¿Dónde, dónde?

Perdona, pero yo soy un homo sapiens.

-¡Socorro!

-El homo sapiens nació en África hace unos 200.000 años,

aupado por el final de la glaciación salió del continente africano

y conquistó terreno con una extraordinaria rapidez.

-En Europa, entramos en contacto con nuestro primo el neandertal

y ello llevó a su extinción.

Pero aún no sabemos cómo se produjo.

Dicen que tenemos la culpa, pero, ¿por qué?

¿Por quitarles la comida y los recursos?

¿Por expulsarlos de su territorio?

Son los primos exagerados de la familia, ¿a que sí?

-Como decía,

el homo sapiens salió de África y colonizó otros continentes,

llegó a Oceanía y después a América,

llevando con ellos su excepcional cultura,

la de los microlitros, la de las pinturas rupestres

y las figuras de formas humanas como las Venus,

pero fue en un lugar entre Europa y Asia

donde el homo sapiens vivió un cambio extraordinario.

La última glaciación, la que se llevó al neandertal,

terminó en torno al 10.000 a. C.

y dio lugar al clima que, con pocas variaciones,

tenemos en la actualidad.

Estas nuevas condiciones climáticas fueron especialmente favorables

desde la costa oriental del Mediterráneo

hasta la actual Irán.

Allí, los seres humanos comenzaron a recoger

y sembrar cereales silvestres que ya consumían anteriormente.

Ello surgió como una necesidad

para alimentar a cada vez grupos humanos más numerosos,

cosa que era dificultoso usando solo la caza y la recolección.

Además, por esas fechas, comenzaron a domesticar animales,

primero al lobo, que convirtieron en el perro

mediante la selección artificial.

Y luego a ovejas, cerdos, cabras o caballos.

Durante miles de años,

todo ello lo compaginaron con la caza

hasta que, poco a poco, dejaron de necesitarla.

La agricultura les dio mayor seguridad de vida

y significó un acceso fácil a los alimentos,

aunque a costa de empeorar su nivel de vida

condenando al hombre a labrar la tierra

durante gran parte del día.

-Ni que lo digas,

los viejos dicen que con la caza se vivía mejor, bueno,

puede ser verdad,

pero ahora no tendríamos comida en abundancia ni grandes ciudades,

ni mercados, ¡viva el progreso!

Ay, ay, la espalda me duele de tanto moler trigo.

-Eso es, como recompensa, las aldeas crecieron

al son de un extraordinario aumento de la población.

Además, la producción agrícola y los primeros oficios

como la cerámica llevaron a la aparición

de las primeras desigualdades,

es decir, personas ricas y personas pobres.

Con el paso de miles de años,

y con la aparición de los utensilios de metal,

esta desigualdad se acrecentó.

Las aldeas se convirtieron en ciudades,

aparecieron guerreros para protegerlas y de entre ellos,

surgieron los primeros reyes.

La Prehistoria termina aquí,

cuando algunos de esos reyes fundaron grandes reinos

para cuya administración necesitaron la invención de algo

que cambiaría el rumbo de nuestra especie: la escritura.

Aquel invento con el que comienza nuestra historia

y termina este vídeo.

¿Te ha gustado? Deja tus comentarios y tu like.

Y no te olvides de suscribirte a "La cuna de Halicarnaso".

Nos vemos en el siguiente vídeo

estudiando historia de manera diferente,

porque aprender historia mola. Adiós.

(Música)

"El antiguo Egipto fue una civilización que surgió

cuando se agruparon los asentamientos situados

en las fértiles riberas del río Nilo.

Para entender la historia del antiguo Egipto,

los historiadores la dividen en varios periodos

que veremos a continuación.

Los más importantes son el Imperio Antiguo,

el Imperio Medio y el Imperio Nuevo.

Históricamente, fue dividido

en dos zonas geográficas diferenciadas.

Alto y Bajo Egipto. Al sur y al norte respectivamente.

El símbolo del Alto Egipto era una corona blanca

y el del Bajo Egipto, una corona roja.

Cuando veamos una combinación de las dos coronas,

estaremos hablando de un Egipto unificado.

La civilización egipcia

se desarrolló durante más de 3.000 años,

comenzó la unificación de varias ciudades

del valle del Nilo, alrededor de 3150 a. C.

y se da convencionalmente por terminada en el 31 a. C.

cuando las tropas romanas de Octavio vencen a Marco Antonio,

aliado y amante de la reina Cleopatra,

la última gran gobernanta

de una larga lista de faraones en Egipto.

El Nilo fue la clave para el éxito de la civilización egipcia

ya que este permitía el aprovechamiento de los recursos

y ofrecía una significativa ventaja sobre otros oponentes:

el Nilo, cada año, sufría enormes crecidas y se desbordaba.

Esto creaba una extensa capa fértil depositada a lo largo de los bancos

del Nilo que proporcionaba a la tierra ricos minerales

y nutrientes, y por ende, excelentes cosechas.

No había en el mundo una tierra tan extensa

que ofreciera tanto por tan poco.

Este es el gran secreto de Egipto,

esto se tradujo en que los egipcios podían practicar

una forma de agricultura menos laboriosa

que en otras zonas,

la población quedaba liberada de muchas tareas agrícolas

y podían dedicar más tiempo y recursos al desarrollo cultural.

Los egipcios aprendieron a controlar

las crecidas del Nilo por medio de diques y canales

aumentando la superficie cultivable.

Distinguieron entre tres estaciones anuales,

la de Inundación que va de julio a octubre,

la de Siembra que va de octubre a marzo

y la de Recolección que va de marzo a junio.

El Nilo, además de proporcionar enormes beneficios

a los agricultores

y por extensión, al resto de la población,

también favoreció el comercio, ya que el río funcionaba

como una gran autopista comercial.

Veamos a continuación los periodos históricos

de la civilización egipcia.

El Periodo Arcaico tiene lugar entre el 3100 y el 2700 a. C.

Antes tiene lugar el Periodo Predinástico de Egipto

en el que surgieron dos reinos independientes,

el Alto y el Bajo Egipto.

La tradición egipcia atribuye la unificación de los dos Egiptos

a Menes,

quedando esto reflejado en las listas reales.

Menes es también identificado con Narmer,

fundador de la primera dinastía y el primer faraón

que reinó sobre todo Egipto del que se tiene constancia.

Este Periodo Arcaico lo conforman las dinastías primera y segunda.

Bajo la dinastía tercera, comienza el Imperio Antiguo.

En el 2700 a. C.

la capital se estableció definitivamente en Menfis,

en la época de la tercera dinastía,

comenzó la costumbre de erigir grandes pirámides

y monumentales conjuntos en piedra gracias al faraón Zoser,

la pirámide escalonada de Zoser, en Saqqara,

es la primera pirámide que surge como una superposición de mastabas.

Con la cuarta dinastía, llegan las tres famosas pirámides

que hoy en día es la gran postal de Egipto,

hablamos de las pirámides

de los faraones Keops, Kefrén y Micerinos,

que componen la única maravilla del mundo antiguo

que ha perdurado hasta nuestros días.

A esta época le sigue una época de decadencia

que comienza en el 2250 a. C.

Es un periodo de hambruna y anarquía donde el poder de los faraones

se descentralizó y se vio muy reducido

hasta que Mentuhotep II

vuelve a unificar el Alto y el Bajo Egipto en el 2050 a. C.

fecha que marca el inicio del Imperio Medio.

Es un periodo de gran prosperidad económica

y expansión exterior con faraones pragmáticos

y emprendedores.

La capital pasa a estar en Tebas,

se realizaron ambiciosos proyectos de irrigación para regular

las grandes inundaciones del Nilo.

También se potenciaron las relaciones comerciales

con las regiones circundantes,

las representaciones artísticas se humanizaron

y se impuso el culto al dios Amón.

A mediados de 1800 a. C.,

los hicsos, un pueblo que tenía su origen en Canaán,

invadieron el norte de Egipto

y se establecieron en el delta del Nilo.

El poder de Egipto se debilitó

y se disgregó en decenas de poderes autonómicos

que desembocaron en una nueva anarquía.

Aun así, los hicsos no interfirieron en la cultura tradicional,

adoptando las creencias y las costumbres locales.

Tuvieron como capital la ciudad de Avaris,

dotándola de fortificaciones y dominando el Bajo Egipto.

Modernizaron a los egipcios introduciendo el caballo,

el carro de combate, el arco compuesto

y diversos elementos de la cultura del bronce.

A finales de este periodo,

los dirigentes egipcios de Tebas

que consiguieron mantener su independencia,

dirigieron una guerra de liberación contra los hicsos

que da origen al Imperio Nuevo que comienza en el 1550 a. C.

Este periodo es un periodo en constante estado de guerra

con afán expansionista, justificado, en principio,

como defensa ante posibles invasiones.

Requirió el desarrollo

de un ejército profesional permanente,

las nuevas armas que adoptaron de los hicsos resultan definitivas.

Es un periodo de esplendor y de arquitectura monumental,

Tebas vuelve a recuperar el poder del pasado

como atestiguan los templos de Karnak y Lúxor

dedicados, principalmente, al dios Amón.

El culto de Amón alcanzó, en este periodo,

una gran importancia.

Surgieron también nuevos centros de poder, de hecho,

las capitales del imperio fueron Tebas y Menfis conjuntamente.

El reinado de Amenhotep III

puede calificarse como el más próspero de este periodo

y de toda la historia de Egipto, pero con el ascenso de su hijo,

Amenhotep IV,

la estabilidad del imperio estuvo gravemente amenazada.

Aún más cuando este instauró una serie de reformas radicales

que tuvieron un resultado caótico.

Cambiando su nombre por el de Akenatón,

promovió como deidad suprema

la hasta entonces oscura deidad solar, Atón,

iniciando una reforma religiosa

que se puede calificar de monoteísta.

El faraón suprimió el culto a las demás deidades y, sobre todo,

trató de anular el poder de los influyentes sacerdotes

de Amón en Tebas, a quienes veía como corruptos.

Trasladó la capital a la nueva ciudad de Ajet-Atón,

actual Amarna.

La esposa de Akenatón, la hermosa Nefertiti,

también jugó un papel político y religioso fundamental

en este periodo.

Tras la muerte de Akenatón,

accede al trono el supuesto hijo de este,

Tutankamón, que restablece el culto al dios Amón,

devuelve a los sacerdotes su poder e influencia y vuelve el politeísmo.

Tutankamón era un hombre enfermizo que tuvo un reinado muy corto.

Ha pasado a la historia como uno de los faraones más conocidos

debido al descubrimiento de su tumba en 1922 por parte de Howard Carter,

el hallazgo arqueológico más famoso de todos los tiempos.

Es la única tumba egipcia intacta que se ha encontrado hasta la fecha.

En la siguiente dinastía encontramos a un faraón muy importante,

Ramsés II el Grande.

Se llamaron el Rey Constructor,

a raíz de su obsesión por construir templos enormes y espectaculares,

como el templo de Abu-Simbel dedicado a su esposa Nefertari.

En su reinado también alcanza el rango de capital

una nueva ciudad, Pi-Rameses, impulsada por él.

Este faraón también es conocido por sus exitosas campañas militares.

Ramsés II condujo su ejército contra los hititas

en la batalla de Kadesh, en la actual Siria.

Después de llegar a un punto muerto,

finalmente aceptó un tratado de paz con el reino hitita.

Es el tratado de paz más antiguo registrado.

Ramsés, no obstante,

presentó esta batalla, que quedó en tablas,

como una gran victoria.

Con la siguiente dinastía en torno al 1060 a. C.

comienza un largo periodo de decadencia

y fragmentación política que duró unos 700 años.

Egipto nunca volvería a recuperar su esplendor pasado.

A lo largo de este periodo,

Egipto sufrió el dominio de diferentes pueblos extranjeros:

libios, palestinos, nubios, persas y griegos

que llegaron a ocupar el poder.

A pesar de ello, la civilización egipcia,

lejos de quedar anulada,

influyó enormemente sobre la cultura de los dominadores

que adoptaron sus costumbres como propias.

Adelantándonos muchos años,

llegamos a la batalla fratricida de Actium,

en ella, las tropas de Marco Antonio y Cleopatra

fueron derrotadas por las de Octavio.

Egipto pasaría a ser una provincia más

del Imperio Romano.

A continuación, vamos a tratar algunos aspectos del Antiguo Egipto

de manera muy breve.

¿Qué son las pirámides?

Son los objetos que más han fascinado

a los estudiosos a lo largo de la historia

ya que esconden muchos misterios.

Eran monumentos funerarios reservados para el faraón.

La función de la pirámide era la de contener la esencia del faraón

para toda la eternidad.

Este resucita y asciende al cielo para vivir eternamente

entre los dioses transfigurado en una estrella.

Las pirámides son un vehículo de contacto entre la tierra

y el cielo, y para ello, es fundamental conocer su origen.

Las pirámides surgen de la mastaba.

Cuando a Imhotep, el arquitecto de Zoser,

se le ocurre la idea de superponer varias mastabas,

estas se transforman en pirámides escalonadas,

constituidas con varias gradas a modo de una escalera gigantesca

que se elevaba hacia el cielo.

Esta pirámide fue sufriendo una evolución

hasta llegar a la pirámide clásica de caras lisas.

No se sabe con certeza cómo se construyeron las pirámides,

pues no han perdurado documentos de su época que los describan.

Este es un tema que ha fascinado enormemente

a los que se intentan adentrar en la cultura egipcia

y han surgido muchísimas teorías sobre su construcción.

Algunas llegan a hablar incluso de ayuda extraterrestre.

¿Cómo era la religión egipcia?

La religiosidad estaba presente en todos los ámbitos de la vida,

e incluso después de la vida terrenal.

Los egipcios creían en el más allá,

y por ello, practicaban la momificación.

Embalsamaban los cuerpos con el fin de conservar el cuerpo difunto

para la otra vida.

También los acompañaban de un ajuar de pertenencias

y objetos valiosos.

A partir del imperio nuevo, los faraones,

sus familiares y miembros destacados del gobierno buscaron un lugar

a las afueras de Tebas para enterrarse

alejados de los saqueadores.

Allí construyeron sus necrópolis, el Valle de los Reyes,

el de las Reinas y el de los Nobles.

¿En qué dioses creían?

La mitología egipcia es muy compleja

y fue variando en los 3000 años de historia.

También varía según la zona geográfica.

Cada provincia mantuvo sus deidades protectoras.

Lo que significaba la veneración a decenas de dioses

que según la ciudad adquirían mayor o menor relevancia.

En el Heliópolis se adoraba a Ra, dios del sol.

En Tebas, a Amón.

En Menfis, a Ptah y Hathor.

Una característica del panteón egipcio

era la costumbre de agrupar a sus dioses entre triadas.

Normalmente, una pareja con un hijo.

En Heliópolis, se dio el culto a Isis, Osiris y su hijo Horus.

En la región de Tebas, la triada se componía de Amón,

su consorte Mut, y su hijo Jonsu.

En la mitología egipcia,

muchas deidades son representadas con cuerpo humano

y cabezas de otros animales.

Durante la época de influencia helénica sobre Egipto,

lo que perduró con más vigor fue la triada Osiris, Isis y Horus,

y su enemigo Seth, tal y como se ejemplifica

en "El mito de Osiris".

¿Qué escritura tenían los egipcios?

Los antiguos egipcios inventaron un sistema de escritura jeroglífica

utilizada desde antes del Imperio Arcaico.

Durante muchos siglos,

no se sabía muy bien qué representaba esta escritura,

pero en 1799 se encontró la Piedra de Rosetta,

en la que está grabado un texto en tres tipos de escritura,

jeroglífica, demótica y griega.

Gracias a esta piedra,

Jean-François Champollion logró descifrar

los jeroglíficos años más tarde.

La escritura jeroglífica es muy compleja,

pues los dibujos que conocemos con figuras

pueden representar ideogramas,

que serían la traducción figurativa del símbolo que representan

y fonogramas,

representan sonidos del lenguaje egipcio

que son signos consonánticos simples, dobles, triples,

e incluso de cuatro o más consonantes.

Esto se enreda mucho más ya que algunos ideogramas

pueden ser, a su vez, fonogramas.

Durante el Antiguo, Medio y Nuevo Imperio,

se calcula que existían alrededor de 700 símbolos jeroglíficos,

mientras que en la época grecolatina su número aumentó a más de 6.000.

Complicado, ¿verdad?

Para finalizar, vamos a ver cómo era la sociedad egipcia.

Los egipcios organizaron su sociedad como una gran pirámide.

En lo más alto se encontraba el faraón

al que el pueblo adoraba como a un dios.

Los sacerdotes eran la segunda casta en importancia,

ubicados por debajo del faraón.

Su objetivo era satisfacer las necesidades de los dioses.

Vivían de donaciones que estaban exentas de impuestos.

En algunas épocas, llegaron a tener casi más poder que el propio faraón.

Detrás de los sacerdotes, estaban los escribas.

Trabajaban en todos los departamentos

de la administración componiendo y copiando textos

y llevando tareas de contabilidad.

Algunos llegaron a ser altos funcionarios,

era un oficio noble que se transmitía de padres a hijos.

Después, tenemos a los soldados.

Luego, tendríamos a comerciantes, artesanos, campesinos,

y en la base de la pirámide, los esclavos.

Quienes tenían a su cargo la realización

de las tareas más pesadas."

(Música)

"Estamos en el siglo III a. C.

cuando la rivalidad entre Roma y Cartago nos introdujo directamente

en el ámbito de la historia universal.

Cartago fue fundada por emigrantes fenicios.

Escarmentado tras el declive comercial

de Fenicia,

pronto los cartagineses fueron conscientes

de que en un Mediterráneo disputado,

solo el dominio de diversas y punteras plazas

estratégicamente localizadas y manteniendo a las tropas,

podrían garantizar su estabilidad y hegemonía.

En España, los hijos de Cartago se dedicaron a fundar y a refundar

ciudades como Ibiza, Barcelona

o el magnífico puerto natural de Cartagena.

A este último enclave,

sus fundadores lo llamarían "La ciudad nueva".

Tal era su poderío y la importante labor

que la plaza estaba llamada a desempeñar en toda la península

que acabaría llamándose Cartago Nova,

es decir, la Nueva Cartago.

Durante un par de siglos,

el Mediterráneo había sido el escenario de una lucha

por la hegemonía entre los griegos

y unas coaliciones etrusco-cartaginesas que se aliaban

para disputar a los griegos las ricas rutas comerciales

y las estratégicas islas de Córcega y Sicilia.

Sin embargo, a la sombra de las tribus etruscas,

un nuevo poder surgido en torno al siete colinas

que estaba destinado a regir el mundo,

comenzaba a despertar y desperezarse.

Roma.

Más de un siglo después de su primer tratado de no agresión

y de repartimiento zonal, en el 509 a. C.

Roma y Cartago eran las únicas superpotencias

del Mediterráneo occidental

habiendo sido desbancados, completamente, griegos y etruscos.

A partir del 348 a. C.

ambas potencias renovaron su tratado añadiendo nuevas cláusulas.

Por la parte que nos ocupa,

era cuestión de tiempo que acabaran repartiéndose Hispania.

El conflicto entre romanos y cartagineses o púnicos,

según se prefiera, era inevitable.

Solo quedaban ellos,

pero el Mediterráneo no parecía ser lo suficientemente grande

como para albergarlos a ambos.

Pronto, la rivalidad comercial devino en una guerra fría

con mucho tratado de paz.

Con el tiempo, estos tratados fueron insuficientes

y se desató una terrible confrontación.

Por otra parte, inevitable.

Los romanos eran un pueblo campesino,

con poco mundo, no muy exquisitos, sin embargo,

atesoraban una determinación y un patriotismo sin igual.

Pocas veces visto en la historia de la humanidad.

Resulta increíble que consiguieran formar

una gigantesca escuadra de guerra copiando clavo a clavo

la tecnología de una nave enemiga varada en la playa.

Pero más inaudito resulta que a partir de ese acontecimiento,

consiguieran vencer en el mar a los cartagineses

que habían nacido y crecido sobre las olas

alzándose con la victoria

y quedándose con la codiciada isla de Sicilia.

En los años siguientes,

se hicieron con el control también de Cerdeña y Córcega.

Humillados por las condiciones impuestas

tras esta Primera Guerra Púnica, los cartagineses,

liderados por el laureado general Amílcar Barca,

desembarcaron en la península

y alternando la política con la guerra,

sometieron y enfrentaron a una gran cantidad

de pueblos íberos.

Quiso la suerte, o la falta de esta,

que cuando ya estaba el trabajo prácticamente acabado,

el gran general se cayó del caballo

ahogándose en un río durante una pequeña escaramuza.

Pero su legado no había acabado.

Asdrúbal y Aníbal Barca, yerno e hijo, continuarían su obra.

Asdrúbal el Bello, no confundir con Asdrúbal Barca,

consiguió, mediante sus buenas decisiones

y buena administración,

convertir a los territorios conquistados en la península

con Cartago Nova a la cabeza, en un verdadero imperio.

Todo marchaba a pedir de boca.

Pero cuando Asdrúbal comenzó a acuñar monedas con su efigie

y a envalentonarse cada vez más,

los ya decadentes senadores republicanos de Cartago

se incomodaron.

Asdrúbal fue asesinado.

Atravesado por una espada empuñada

por un esclavo pagado vete tú a saber por quién.

Pasó a la historia por dos cosas, por fundar Cartago Nova,

Cartagena y por firmar un tratado de paz con los romanos.

Roma se adueñaba de todo aquello

que estuviera por encima del río Ebro.

Mientras Cartago se quedaba con el resto.

Quedaba, pues, el famoso Aníbal,

quien a sus 21 años ya había probado sobremanera su destreza

como diplomático y general.

Este, conformando un gigantesco ejército,

se dispuso a pacificar toda la zona cartaginesa

que se extendía desde las tierras levantinas

hasta el río Ebro.

Sin embargo, por el camino, sitió una ciudad ubicada

dentro de la zona de control cartaginesa,

pero aliada en aquel momento, qué casualidad, con la propia Roma.

Se trataba de Sagunto, la épica defensa de Sagunto,

un episodio que sirve para mostrar esa bravuconería

y terquedad tan hispana llevada hasta el sacrificio final.

Se acabaron suicidando todos en masa antes que rendirla.

Solo sirvió, por aquel entonces, como el motivo o pretexto necesario

para que Roma y Cartago entrasen de nuevo en una guerra

que resolvería de una vez por todas su clásica enemistad.

La Segunda Guerra Púnica era el objetivo buscado

tanto por los romanos

que se habían hecho en aquel momento con el poder,

como por el último de los Barca antes citados.

Aníbal, que no podía ver a Roma ni en pintura.

Y menos por el ojo que acabaría perdiendo.

La campaña se desarrolló en dos escenarios.

Por una parte, Aníbal,

con un ejército en el que militaban muchos mercenarios

de la península ibérica,

vadeó los pirineos y atravesó los Alpes, elefantes incluidos,

protagonizando una de las grandes gestas militares

de todos los tiempos para atacar Roma desde el norte

evitando el mar.

Por otra parte,

un ejército de ciudadanos romanos trató de cortar los suministros

que desde Hispania llegaban Aníbal.

En el frente italiano,

los cartagineses obtuvieron sucesivas victorias

frente a ejércitos superiores en número al de Aníbal,

hasta llegar a Cannas.

La batalla más brillante de todos los tiempos

y estudiaba aún hoy en las academias militares

de todo el globo.

Solo así se puede entender el genio militar del cartaginés.

Tras muchos años de guerra empantanada,

la llegada de Escipión "el Africano" al frente hispano

decantó la balanza hacia el lado romano.

Con su genio y carisma,

condujo a las legiones por toda la península

hasta someter Cartagena y Cádiz.

Los últimos reductos del poderío púnico.

El desplome del frente peninsular influyó de manera decisiva

en la vertiginosa sucesión de acontecimientos

que llevarían al general cartaginés

a África en auxilio de la ciudad de Cartago.

Escipión, finalmente, consiguió derrotar en Zama

a uno de los grandes generales de todos los tiempos.

Al temido Aníbal Barca.

Los vencedores impusieron a Cartago

un armisticio lo suficientemente difícil

para asegurarse que nunca más podrían levantarse de la miseria.

No obstante, 50 años después,

mientras los romanos observaban con inquietud cómo su eterno rival

parecía estar recuperándose,

incendiaron la ciudad de Cartago durante 17 días,

destruyéndola piedra por piedra.

Además,

sembraron los campos de sal para que nada volviese a crecer

en la gran capital del estado púnico."

Hubo muchos inventos en la Prehistoria

que cambiaron la vida de los primeros homínidos.

El bifaz, la agricultura, la rueda,

pero solo uno significó un cambio tan revolucionario que con él

hablamos de una nueva etapa en nuestra vida como especie.

El comienzo de la historia, nada menos,

y este comienzo lo marca la invención de la escritura.

Escritura fue una necesidad ante el crecimiento de las ciudades

y la aparición de los primeros reinos.

Como estos crecían más y más en población y en recursos,

los dirigentes necesitaban un medio para controlar la producción

y los impuestos.

Y nació, con ello, la escritura.

Al calor de la escritura, en el creciente fértil, esta zona,

entre el Mediterráneo Oriental y la actual Irán,

varios reinos comenzaron a prosperar y crecer en extensión,

convirtiéndose en imperios.

En esta zona entre el Tigris y el Éufrates,

los sumerios desarrollaron

las primeras manifestaciones escritas,

que pronto se extendieron por toda Mesopotamia.

Durante miles de años,

esta tierra vivió el auge y la caída de grandes imperios

que siguieron a aquellas primeras ciudades sumerias.

Los acadios, los asirios y los babilónicos,

crearon estructuras de estado imperial

en amplísimos territorios.

-Así es, y para dominarlos, nos proveímos de un gran ejército

y unas leyes para controlar al pueblo

y una mitología religiosa que te contaré un secreto,

servía para legitimar mi poder.

Para nada más.

Aquellos pobres campesinos se creyeron que Marduk

me había nombrado protector de los hombres.

(RÍE)

-Al mismo tiempo, al otro lado del desierto de Arabia,

a orillas del Nilo, otro gran imperio se desarrollaba,

Egipto, la tierra de los faraones.

En el caso egipcio, un imperio que nació, y murió,

y revivió varias veces a lo largo de los milenios,

el poder se basaba en la premisa

de que el faraón era hijo de los dioses y que, por tanto,

su pueblo le debía sumisión absoluta.

Esta creencia en el faraón como alguien divino

levantó grandes construcciones como las pirámides,

grandes figuras como la esfinge y organizó un férreo control

de la agricultura en torno al Nilo.

-Oye, oye, no te habrás escapado de las obras de mi gran tumba, ¿no?

-¿Yo? ¿Cómo?

-Sí, sí, tú,

te pareces a ese campesino de Menfis que se resistió la semana pasada.

Debes trabajar en la construcción de la tumba de tu Faraón,

te lo piden Ra y Osiris.

-¿Pero de qué hablas? Si yo solo soy un profe.

-¡Guardias! ¡Apresad a este insurgente!

-Socorro, socorro.

Menos mal que he logrado escapar.

En el primer milenio a. C.

Mesopotamia y Egipto entraron en crisis

y fueron conquistados por pueblos extranjeros.

A Mesopotamia la absorbió el imperio persa, y a Egipto,

tras una breve dominación persa,

el imperio macedonio de Alejandro Magno.

¿De dónde venía Alejandro Magno?

Para conocer su origen,

tenemos que navegar por el Mediterráneo hasta Grecia.

Aquí, durante el primer milenio,

una serie de pequeñas ciudades independientes llamadas polis

crecieron y prosperaron y salieron al mar

a establecer colonias en gran parte de la costa mediterránea.

Debido a la necesidad de obtener materias primas

y productos agrícolas

de los que carecían en su territorio.

Antes que los griegos, los fenicios fueron el primer pueblo colonizador.

Asentados en la actual Costa del Líbano,

este pueblo de navegantes

fundaron numerosas colonias mediterráneas

hasta casi el fin del mundo.

A mediados del milenio,

variaciones griegas se hicieron muy poderosas

y rivalizaron por controlar la Hélade,

que es así como llamaron

a todo el territorio con el que compartían, en común,

lengua y tradiciones propias.

De entre todas las polis, destacaban Atenas y su democracia,

el primer ejemplo de sistema político

donde los ciudadanos participaban del gobierno,

y Esparta y su oligarquía militarizada,

con una sociedad que vivía por y para la guerra.

Eran ciudades rivales,

pero se unieron para vencer a los persas que,

tras conquistar Mesopotamia y Egipto,

pretendieron dominar Grecia.

La victoria contra Jerjes I desembocó más tarde

en conflictos internos entre las polis griegas,

lo que fue aprovechado por un reino al norte de Grecia, Macedonia.

Que mediante la acción de su rey Filipo II,

acabó dominando toda la Hélade.

Su hijo, Alejandro Magno,

se lanzó a la conquista del gigante persa

y lo consiguió tras una campaña militar

que lo llevó al Olimpo de la historia y a la tumba.

-Soy el más guapo, el más victorioso,

el más seguido en Instagram.

¡Nadie podrá conmigo!

Después de Egipto y del Imperio Persa,

el mundo entero... Ay, Ay...

Me duele un poco el estómago. -¿Te pasa algo, Alejandro?

-No será nada, iré a Babilonia a que me miren.

Habrá sido una indigestión.

-Bueno, yo de ti iba preparando el testamento,

que como no designes un heredero, no sabes la que se puede liar.

(Batería)

Por aquel entonces, otra ciudad se lanzaba a la conquista

del resto del mundo conocido, era Roma,

que en el centro de la península itálica

había comenzado a expandirse por el Mediterráneo.

Esta pretensión entró en conflicto con la de Cartago,

su rival histórico, una ciudad fundada por fenicios

que también había comenzado a expandirse.

Las guerras entre Cartago y Roma, llamadas Guerras Púnicas,

dieron como vencedor a esta última y fueron el pistoletazo de salida

para que Roma crease su gran imperio, en varios siglos,

y primero bajo la fórmula política de la República

a medio camino entre la democracia ateniense

y la oligarquía espartana, y luego bajo la del imperio,

con un emperador como cabeza de gobierno,

Roma se expandió de una forma nunca antes vista.

-Heredé un imperio en guerra

y lo transformé en un imperio enorme y en paz.

Y gracias a ello, en latín se habló en todos los territorios.

Y las leyes romanas se aplicaron, y se construyeron anfiteatros,

acueductos, y grandes construcciones romanas

desde Baelo Claudia hasta el Ponto.

-Así es, Augusto.

En el siglo primero d. C.

el Imperio Romano estaba "on fire" y parecía invencible,

pero a partir del siglo cuarto,

una serie de condicionantes lo desestabilizaron.

El empuje de las tribus germánicas del norte,

la extensión del cristianismo, las crisis agrarias

y la descentralización del poder entre Roma

y la gran ciudad de oriente, Constantinopla,

llevaron al final de Roma como cuna de un imperio

de casi un milenio y a un cambio tan drástico

que sumó al mundo en una nueva época de la humanidad.

La Edad Media con la que damos por concluido este vídeo.

"Las Cruzadas fueron sucesivas expediciones militares orientadas

a liberar Tierra Santa del control musulmán.

El objetivo consistía en restituir

la autoridad apostólica romana en el territorio

donde se desarrollaron los episodios relatados en la Biblia,

el lugar más importante era, sin duda, Jerusalén.

Famoso lugar de peregrinación para los cristianos más devotos.

Sin enredarnos en interpretaciones, vamos a ceñirnos a los hechos.

Viajemos al siglo XI,

los temibles turcos selyúcidas procedentes de Asia central

irrumpen en el escenario que nos ocupa; conquistaron Bagdad,

más tarde se hicieron con Alepo y Armenia,

no tardaron en poner la vista en occidente,

concretamente en el llamado Imperio Bizantino

y en empezar las incursiones

contra estos herederos orientales del Imperio Romano.

En el año 1071, los selyúcidas vencieron a los bizantinos

en la batalla de Manzikert.

Este golpe causó duros estragos.

Las crónicas bizantinas relatan con estremecimiento el desastre.

La pérdida de Anatolia supuso una terrible pérdida,

también pasaron a controlar la ciudad de Jerusalén

con una campaña de intolerancia religiosa

hacia los cristianos.

Alarmantes noticias de peregrinos asaltados

y torturados por sarracenos malvados comenzaron a circular por Europa.

En el año 1092,

la dinastía selyúcida alcanzó su mayor expansión.

Pasaron de ser un conglomerado de tribus del norte del mar de Aral

convertidos al islam en el siglo X, a ser un poderoso y extenso imperio.

Los bizantinos, aterrados ante el implacable enemigo,

no sabían qué hacer.

No tuvieron más remedio que acudir

a sus compañeros cristianos de occidente

a pesar del recelo creado

por el reciente cisma de oriente y occidente de 1054

en el que la Iglesia se había partido en dos,

católicos en occidente y ortodoxos en oriente.

Esta partición de la Iglesia era la consecuencia natural

de la división del Imperio Romano en dos.

Hecho que ocurrió más de 600 años atrás.

En 1095, se celebró en Francia el Concilio de Clermont,

del cual resultó la Primera Cruzada proclamada por el Papa Urbano II,

el concilio fue convocado por este Papa ante la petición

de ayuda del emperador bizantino, Alejo I Comneno.

Este solicitó refuerzos militares

para combatir al pueblo turco de los selyúcidas.

Al concilio acudieron obispos y abades

que trajeron a los nobles señores de sus localidades.

El 27 de noviembre, Urbano II declaró la guerra los musulmanes

que controlaban Tierra Santa.

El Papa concluyó su discurso con la expresión "Deus Vult",

que significa "Dios lo quiere".

El concilio se estableció que quien viajase a Jerusalén

para liberar a la Iglesia por piedad

y no para conseguir riquezas, obtendría el perdón de sus pecados,

pues dicha expedición significaría la penitencia completa.

¿Por qué atendió el Papa de Roma

la petición del emperador de Bizancio?

Probablemente porque el papá intuía que de esta manera reforzaría

su posición ante la Iglesia ortodoxa

y que incluso les podría recuperar para la causa.

primera cruzada, también denominada cruzada de los príncipes.

Acudieron, sobre todo,

cruzados franceses comandados por sus señores.

La primera cruzada transcurrió entre 1096 y 1099,

y concluyó con victoria cristiana.

Con esta victoria, se logró recuperar Jerusalén.

El reino de Jerusalén

quedó bajo el gobierno de Godofredo de Bouillón,

con el título de "Defensor del Santo Sepulcro".

El motivo de la guerra fue el control de Anatolia

y del levante mediterráneo

que habían ocupado los turcos selyúcidas.

Antes de esta primera cruzada de los príncipes,

existió un intento de cruzada llamada la cruzada de los pobres.

Liderada por Pedro el Ermitaño

y que resultó ser un estrepitoso fracaso.

Pasaron por Constantinopla y cruzaron el Bósforo.

No debe sorprender que los selyúcidas masacraran

casi por completo en Nicea a estos cruzados desentrenados,

hambrientos y sin armas.

Ni se acercaron a Jerusalén.

Segunda cruzada, tuvo lugar entre 1147 y 1149,

y la terminaron ganando los musulmanes.

La causa fue la caída del condado de Edesa en 1144.

Traza primera cruzada,

se habían formado pequeños estados cruzados.

El condado de Edesa fue el primer estado cruzado en formarse

y el primero en caer.

En respuesta,

hubo un nuevo llamamiento a cargo del Papa Eugenio III

con la promulgación de una bula al año siguiente.

En esta cruzada,

participaron los monarcas Luis VII de Francia

y Conrado III de Alemania.

Además, se contó con la persuasión

del influyente monje Bernardo de Claraval.

La campaña entera fue un fracaso para el bando cristiano

que no consiguió recuperar Edesa.

Aun así, los cristianas seguían controlando Jerusalén.

Tercera cruzada, en 1187,

tras la batalla de los cuernos de Hattin,

Jerusalén cayó en manos del sultán de Egipto y Siria,

Salah ad-Din Yusuf ibn Ayyub, conocido como Saladino.

Con Saladino da comienzo la poderosa dinastía ayubí.

Este gobernante, luego, se dirigió al norte

donde se apoderó del territorio de los estados cruzados

a excepción de sus capitales.

Lo cual motivaría el nacimiento de la tercera cruzada,

la caída de Jerusalén supuso un duro revés para la cristiandad.

En esta ocasión, el Papa Gregorio VIII

fue el que relató los desastres ocurridos

en Tierra Santa en su encíclica "Audita Tremendi" de 1187.

El emperador Federico I Barbarroja del Sacro Imperio Romano Germánico

fue el primer rey en ir y lo hizo con un numeroso ejército.

Otros monarcas europeos implicados en la cruzada

fueron Ricardo I de Inglaterra

conocido como Ricardo Corazón de León,

y Felipe II de Francia.

Esta vez, el imperio bizantino

luchó en el bando beligerante contrario a los cruzados.

Ya que el emperador Isaac II Angelo se alió con Saladino

cuando las tropas cruzadas atravesaron la frontera bizantina.

Como respuesta, Barbarroja ocupó el centro del Sultanato de Rum,

pero murió ahogado al intentar cruzar el río Saleph.

Felipe II acabó abandonando la cruzada

de modo que el conflicto se centró entre las imponentes figuras

de Saladino y Ricardo Corazón de León.

La tercera cruzada transcurre entre 1189 y 1192.

Y vuelve a concluir con victoria musulmana.

No obstante, los cristianos consiguieron éxitos parciales,

pero no llegaron a reconquista Jerusalén.

En 1192, se firmó el tratado de Ramla en el cual,

Saladino y Ricardo Corazón de León

acordaron un control musulmán de Jerusalén,

pero la apertura de la ciudad a la peregrinación cristiana,

así como la apertura del comercio.

Por otro lado, como los cruzados italianos

aseguraron el control de los puertos sirios.

Cuarta cruzada, ocurrió entre 1202 y 1204

tras la proclamación de una nueva cruzada en 1198

por el Papa Inocencio III.

Se la conoce como la cruzada torcida.

La intención era liberar Tierra Santa

que seguía en manos sarracenas,

pero al final no hubo ni un solo combate

entre cristianos y sarracenos,

y los cruzados terminaron saqueando Constantinopla.

Las figuras más importantes fueron Balduino de Flandes,

Luis de Blois y Bonifacio de Montferrato.

La ruta terrestre no era una opción puesto que los Balcanes

se habían vuelto una zona peligrosa.

Los cruzados contrataron al dogo de Venecia,

Enrico Dandolo, para encargarse del transporte por vía marítima.

Sin embargo, los cruzados no consiguieron el dinero suficiente

para cubrir los servicios de Dandolo,

por lo que este ofreció aplazar la deuda

a cambio de que conquistaran para Venecia

la ciudad húngara de Zara.

Y así se hizo. Incluso teniendo al Papa en contra.

El Papa acabó, pues, excomulgando a todos los cruzados.

A Zara llegaron las noticias de que el emperador Isaac II Angelo,

el que se había aliado años antes con Saladino,

había sido apresado y traicionado por su hermano Alejo III,

que había usurpado el trono.

Entonces, Alejo IV, hijo de Isaac II,

propuso a los cruzados cambiar el rumbo de la cruzada

hacia Constantinopla para deponer a quien había destronado a su padre.

Alejo IV, a cambio,

se comprometió a pagar la deuda contraída con los venecianos

y ofreció soldados para reconquistar Jerusalén.

También propuso terminar con el cisma de oriente y occidente

y afirmó que la Iglesia Ortodoxa Bizantina

volvería a obedecer al Papa.

Los cruzados lograron entrar en Constantinopla y Alejo III huyó,

pero la situación política era compleja,

y Alejo IV no pudo cumplir sus compromisos.

Finalmente, los cruzados saquearon Constantinopla durante varios días

cometiendo toda clase de tropelías.

El resultado fue la fragmentación del Imperio Bizantino

que quedaría muy debilitado.

Tras la cuarta cruzada,

ocurrió un evento conocido como la cruzada infantil

o la cruzada de los niños.

Los documentos son contradictorios

y es difícil distinguir lo real de lo ficticio.

La iniciativa habría venido de un niño

al que se le había aparecido Jesucristo.

La pureza de las almas de los infantes

permitiría reconquistar Jerusalén.

Quinta cruzada,

si la cuarta cruzada fue la cruzada torcida,

esta podría denominarse la cruzada inútil.

Aconteció entre 1217 y 1221, fue completamente ineficaz

y apenas cambió las relaciones de poder

ya existentes entre cristianos y musulmanes.

En 1913, el Pontífice Inocencio III

había proclamado la bula "Quia Maior",

y en 1215, la bula "Ad Liberandam".

El objetivo era acabar con el Imperio Ayubí

y recuperar Jerusalén.

Las figuras principales fueron Andrés II de Hungría

y Leopoldo VI de Austria.

En aquel momento,

los caballeros franceses estaban ocupados

en su cruzada albigense contra los cátaros.

Más tarde, en 1218,

Guillermo I de Holanda y Oliver de Colonia,

se unieron a la cruzada con sus respectivos ejércitos

para atacar la ciudad egipcia de Damieta.

Tras conquistar Damieta,

los cruzados avanzaron en Egipto y se dirigieron hacia El Cairo.

Pero el sultán Al-Kamil los repelió.

Tras la redención de los cruzados,

perdieron Damieta y Al-Kamil aceptó un tratado de paz de ocho años.

Sexta cruzada. Se desarrolló entre 1228 y 1229.

En ella, el emperador Federico II Hohenstaufen,

del Sacro Imperio Romano Germánico, logró que le entregaran Jerusalén,

Belén y Nazaret a través de un acuerdo diplomático

con el sultán egipcio Al-Kamil.

Por dicho tratado, Al-Kamil cedió territorios a Federico

a cambio de que este le apoyase contra Al-Naser

y se estableciera una tregua de diez años.

Federico II se había casado en 1225 con Yolanda de Jerusalén,

hija de Juan de Brienne.

La relación de Federico II con el Papa Gregorio IX era tensa,

tanto que el rey llegó a ser excomulgado en 1227.

En 1228, partió sin la aprobación papal

para terminar convirtiéndose en rey de Jerusalén.

Esto no hizo más que aumentar la tensión entre el papado

y el imperio.

El Papa declaró que no se podía interpretar esa acción

como guerra santa.

Séptima cruzada, se realizó entre 1248 y 1254.

Y fue encabezada por Luis IX de Francia.

Previamente, en 1244,

los musulmanes volvieron a tomar Jerusalén

y a atacar los dominios cristianos de la zona.

El Papa, Inocencio IV,

convocó una nueva cruzada en el Concilio de Lyon de 1245

entregando la dirección de la misma a San Luis.

La expedición se dirigió a Damieta y en un primer momento,

lograron conquistarla.

Como en la quinta cruzada,

los cristianos avanzaron hacia El Cairo,

pero esta vez dejando Damieta protegida.

Sin embargo, el resultado fue el mismo,

pues los cruzados tuvieron que rendirse ante los egipcios

y el rey francés fue apresado en Mansura.

Finalmente, fue liberado tras pagar un rescate.

Podríamos llamarla la cruzada inútil, segunda parte.

Octava cruzada,

se produjo en 1270 de nuevo por parte de Luis IX de Francia.

En esta campaña, el rey francés volvió a fracasar,

esta vez en su intento de cristianizar Túnez.

El emir logró defender la ciudad de la invasión cristiana.

Luis IX y buena parte de su ejército murieron por las enfermedades.

El príncipe Eduardo,

quien posteriormente se convertiría en el rey Eduardo I de Inglaterra,

tenía la intención de unirse a Luis IX en Túnez.

Pero el francés ya había muerto y su ejército se disponía a volver.

Aun así, el inglés se dirigió hacia Acre con un pequeño ejército.

Tras varias refriegas,

la cruzada terminó con la firma de una tregua,

hay quien considera la campaña de Eduardo de Inglaterra

transcurrida entre 1271 y 1272,

como una novena cruzada, pero por lo general,

se la comprende como una extensión de la octava.

Tras la victoria musulmana frente a esta expedición,

empieza el fin de los estados cristianos

en el levante.

Han existido otras guerras y campañas militares

que han sido calificadas de cruzadas,

pero que no tenían la intención de conquistar Tierra Santa.

Destacan la cruzada albigense

que proclamó Inocencio III contra los cátaros,

las cruzadas bálticas contra paganos de la región báltica,

la cruzada contra la Corona de Aragón

proclamada por Martín IV,

la cruzada de Segismundo de Hungría

contra el imperio otomano en Nicópolis,

y la cruzada de Juan Hunyadi,

también contra los otomanos en Belgrado.

También tuvieron carácter de cruzada algunos momentos

de la Reconquista española frente a los musulmanes

en los que el Papa concedió una bula de cruzada,

principalmente,

en la batalla de las Navas de Tolosa y en la toma de Granada.

De hecho,

los reinos cristianos peninsulares apenas mostraron interés

en las cruzadas de Tierra Santa pues bastante tenían con lo suyo.

En las cruzadas se crearon

diversas órdenes militares cristianas

para defender los santos lugares, una de las más conocidas es

La Orden De los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón.

También conocida como la Orden del Temple.

Fue fundada tras la primera cruzada

con el objetivo de proteger a los peregrinos

y también participaron militarmente en las contiendas.

Para acabar,

hay que explicar que existen muchas comprensiones del fenómeno

y hayque tener en cuenta diversos factores

que impulsaron a los cruzados a guerrear.

El componente económico motivó a Venecia, Génova y Pisa

a participar en las cruzadas para defender su control comercial

sobre las rutas de productos que venían de oriente a Europa.

Por otro lado, el factor estratégico hizo que la Iglesia Romana

impulsara campañas para afianzar su autoridad política

y recobrar el control de la Iglesia Bizantina.

Además de que las peregrinaciones a Jerusalén

se complicaran a finales del siglo XI.

Otro elemento impulsor fue el tratamiento de las cruzadas

como vía de escape para hijos de nobles sin herencia

y para las clases humildes que veían la oportunidad

de hacer fortuna en tierras extranjeras.

Las repercusiones en occidente más notorias de las cruzadas

fueron la consolidación de la autoridad del papado

sobre el mundo cristiano

y el impulso de los intercambios comerciales

que favorecieron el crecimiento de las ciudades mercantiles

como Venecia.

(Música)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • 12/14 - Ciencias sociales: Prehistoria; Edad Antigua y Edad

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Aprendemos en casa - De 12 a 14 años - Ciencias sociales: Prehistoria; Edad Antigua y Edad Media

31 mar 2020

Prehistoria; Edad Antigua (antiguo Egipto; dioses de las mitologías griega y romana; Guerras Púnicas); introducción a la Edad Media (feudalismo; las Cruzadas).

ver más sobre "Aprendemos en casa - De 12 a 14 años - Ciencias sociales: Prehistoria; Edad Antigua y Edad Media" ver menos sobre "Aprendemos en casa - De 12 a 14 años - Ciencias sociales: Prehistoria; Edad Antigua y Edad Media"
Programas completos (84)

Los últimos 85 programas de Aprendemos en casa

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios