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No recomendado para menores de 7 años Acacias 38 - Capítulo 1234 (Parte 1) - ver ahora
Transcripción completa

Es de Mister Golden.

Nos invita a cenar esta noche en su hotel

pa hablarnos de los planes que tiene en Hollywood.

Marcos Bacigalupe, encantado.

-Encantado. -Y mi hija, Anabel.

-Encantada.

-Encantado, señorita.

No tiene usted muchas ganas de acompañar a su esposo.

-De acompañarle sí, que yo sin mi Jose no puedo vivir

y él tampoco sin mí.

Pero preferiría acompañarle por aquí, en España,

con nuestras cosas y nuestras costumbres.

-Pero allí hay otras cosas buenas.

Bellita, piense que hablamos de Hollywood,

podrá codearse con actores importantísimos

y podrá ir a fiestas...

Al menos, nada bueno.

Tuvo una crisis y se la llevaron. ¿Una crisis grave?

Tanto, que han venido a decirme que...

debo ponerme en lo peor.

-¿Y el niño?

Su vida va unida a la de su madre.

-¿Qué dice Mister Golden del viaje?

-Tiene planes grandiosos.

Quiere que haga, de momento, cuatro películas.

-Películas para distribuirse en todo el mundo.

Bueno, hasta en la China.

-Entonces, ¿cuánto tiempo vamos a estar en Los Ángeles?

-Eso no se sabe, lo que nos depare el destino.

(RÍE)

-¿Sabe que ha decidido entrar en política?

-¿En política? No me digas. ¿De verdad?

-Sí, con el Partido Liberal,

que yo no sé cuál es,

pero si mi suegro ha decidido estar ahí, por algo será.

-Ramón, ¿tú estás seguro de que te quieres dedicar a la política?

Piensa en Prim, que murió asesinado,

Cánovas, también, Canalejas, lo mismo.

O ese diputado, el atentado que sufrió en la barbería,

por cierto, barbería a la que vas tú.

¿Quieres acabar como ellos?

Pero sí creemos que el pasado ha vuelto...

a removerle esos sentimientos por el indiano.

-Sentimientos que quizá no estén tan olvidados como usted creía, Felicia.

Cada uno en su casa y Dios en la de todos.

-Veo que ha acabado muy harta de doña Rosina.

-Mire, se las da de señora

y... es una maleducada.

-Palabras muy graves son las que dice.

-Graves, pero medidas.

Es una desagradecida que no ha parao de malmeter de la pensión

y de quejarse por to,

cuando nos hemos desvivido por darle lo mejor

y por arreglarle el problema.

Camino, hija.

Qué alegría.

-Madre.

Perdone no haber venido antes, no hemos parado de atender a su esposa.

¿Cómo está?

Ha superado la crisis, está fuera de peligro.

¿Y mi hijo?

(NIEGA)

No. No puede ser, mi hijo tiene que estar bien.

Me encantaría decirle que es así,

pero no hemos podido hacer nada por él.

¡Miente, usted me dijo que mi hijo saldría adelante!

Eso pensábamos.

Pero... su esposa ha empeorado y el neonato no ha podido soportarlo.

¡Ha tenido que cometer un error, mi hijo tiene que nacer!

Comprendo su desesperación,

pero ha de comprender que era muy pequeño.

Quedaban meses de gestación.

No era viable que siguiera adelante.

La crisis de Genoveva ha sido fatal para él.

Nos ha costado mucho estabilizarla, pero está fuera de peligro.

Siento mucho la pérdida de su hijo, créame,

pero nadie hubiera podido sacarlo adelante.

-Don Felipe, cálmese.

¡Matasanos, usted me dijo que mi hijo saldría bien!

¡Asesino! ¡Asesino! ¡Socorro!

¡Ayuda! ¡Me dijo que saldría adelante!

¡Asesino! ¡Asesino! ¡Suéltenme! ¡Suéltenme!

¿Qué...?

Lo siento, lo siento, de verdad.

La noticia me ha hecho perder los nervios.

Traigan un calmante.

Lamento mucho la pérdida de su hijo,

pero su esposa y usted todavía son jóvenes,

podrán tener otro vástago.

Eso es imposible.

Si vuelve a perder los nervios, avíseme inmediatamente.

-Descuide.

(LLORA)

(Sintonía de "Acacias 38")

Camino, hija, ¿qué ha pasado?

¿Ha ocurrido algo en la luna de miel que yo no sepa?

-¿Ildefonso no se ha comportado como un caballero?

-No, no, todo ha ido muy bien.

-Me cuesta creerte, hija. Estos abrazos no son propios de ti.

-Será la emoción de volver a casa.

Creo que tienes cara de alivio. ¿Cuéntame todo lo que ha pasado?

-Nada que deba preocuparle.

Mi marido es un hombre bueno y atento.

Y... juntos hemos pasado unos días muy agradables.

-En ese caso, deberías estar más feliz, ¿no crees?

Me gustaría, pero...

se me hace muy raro volver aquí como una mujer casada,...

no hace tanto que terminó mi relación con...

-Eso es agua pasada.

Ildefonso.

-Es un placer estar de regreso, querida suegra.

-Camino me ha contado que han pasado unos días muy apacibles

en las tierras del marqués.

-Sí. Ha sido una delicia disfrutar del campo, ¿verdad que sí, vida mía?

-Sí, todo un acierto pasar allí nuestra luna de miel.

-¿Ha habido alguna novedad por aquí durante nuestra ausencia?

-Sí, bastantes, pero ya os las contaré en otro momento,

ahora tenemos temas más urgente.

-¿Cómo cuál?

-He encontrado una casa para vosotros con la ayuda de Liberto,

estoy deseando enseñárosla.

-Y a nosotros verla. Nos instalaremos de inmediato.

-Normal.

Unos recién casados necesitan su nido.

-Voy a buscar a unos mozos para que nos ayuden.

-Está bien.

-¿No te hace ilusión conocer tu nueva casa?

Te noto mustia.

-Claro que me hace ilusión, madre,

es solo fatiga del viaje, ya se lo he dicho.

-¿Seguro que es solo cansancio lo que te pasa?

-Nada más, no se apure.

¿Vamos a ver el piso?

-Está bien. Voy a por las llaves.

Espero que te guste.

-(LLORA)

Quién iba a pensar que Jose y Bellita viajarían a EE. UU..

-Ni que fuera la primera vez que cruzan el charco.

-Esta vez es distinta, que doña Bellita ha llenado teatros,

a la postre, quiere decir,

que la han escuchado cantar entre diez mil o doce mil personas.

-¿Te parece poco? -Comparado con el cine, sí.

Una película la pueden ver millones de personas, eso sí que es éxito.

-Te veo muy contento con este viaje. -Claro.

También es una gran oportunidad para mí, prima.

¿Quién me dice que no puedo viajar cuando estén instalados

y probar suerte en el cinematógrafo?

Prima.

Me podrías hacer más caso, ¿no? Esto es como hablar con la pared.

-Perdona, que se me ha ido el santo al cielo.

-¿Qué te preocupa?

(Puerta)

-Es don Jose.

-Buenas noches. -Buenas noches, padre.

¿Cómo ha ido la cena con el señor Golden?

-Supongo que bien.

-Le noto un pelín desazonado.

¿Ha ocurrido algo malo en la reunión?

-No, todo lo contrario,

hemos pasado la cena hablando del viaje,

ya tenemos los pasajes comprados.

Entonces,

¿a qué viene esa cara larga que se me gasta?

-Estoy un poco desasosegado...

porque me he encontrado con la criada de los Álvarez-Hermoso

y me ha comentado que Genoveva ha perdido el niño que esperaba.

-(RESOPLA)

Pobre mujer,... es toda una desgracia.

-Sí que lo es.

Alodia, ¿dónde está Bellita?

Me gustaría contárselo.

-Ya está en la cama.

-¿Qué le ocurre? ¿Está enferma?

-No.

-¿Qué es lo que pasa?

Venga.

¿Qué pasa?, no nos tengas en ascuas.

-Doña Bellita no se encuentra muy bien.

Se ve que en la cama,

sus preocupaciones son menores... y por eso prefiere estar tumbada.

-¿Puedes ser más concreta?

-Verá, don Jose,

creo que hay algo que debería saber.

Doña Bellita no está convencida de querer ir a Hollywood.

No puede ser.

¿De verdá que Genoveva ha perdió el niño?

-Tal y como se lo estoy contando.

-¡Qué drama más grande!

-No hay na peor que perder a un hijo.

-Los señores tienen que estar destrozaos.

-A la señora no la he visto,

pero el señor está que no parece ni él.

Ha querido pegar al doctor cuando le ha dado la terrible noticia.

-Es verdad lo que he oído, ¿ha perdido el niño?

-Sí, señor.

-Pa mí que ese matrimonio está gafao.

-Es verdá,

van de una desgracia a otra.

-Está desgracia se la han buscao ellos.

No podemos olvidar que todo comenzó con una discusión.

-En ese caso,

cada uno tendrá que apechugar con su parte de culpa.

-Mi señor no tiene culpa de nada. Eso fue un terrible accidente.

-Es posible,

pero también es verdá que dicen por ahí que...

don Felipe no siempre ha tratado bien a las mujeres.

-¿De dónde sacas esas falacias?

-Yo solo digo lo que he escuchao por la calle.

-Eso son chismes de comadres, haces mal en repetirlos.

-Disculpa, Laura, pero cuando el río suena, agua lleva.

-Eso no viene ahora al caso. Lo cierto es...

que don Felipe ha de estar pasando las de Caín ahora mismo.

-¿Y usted qué opina, Cesáreo?

-Yo no quiero responsabilizar a nadie de lo sucedido.

-Pero algo pensará del asunto. -Sí, pero me lo guardo para mí.

Ya he sufrido en mis propias carnes lo que es ser acusado injustamente

y no voy a hacer lo que me hicieron a mí.

-Qué calvario estará pasando esa pareja.

-Pa chasco que parece que la parca les persigue.

Primero la muerte de Marcia,

y ahora, pierden a la criaturita que venía en camino.

-Y esto no es más que el principio,

que lo que le vaya a pasar a doña Genoveva, tampoco está claro.

Esta Casilda, cada vez tarda más en servirnos.

-No seas impaciente, estará hirviendo la leche.

-Yo creo que se está haciendo vieja y lenta.

-Pues tiene muchos años menos que tú.

-Pero no compares, ¿no has visto mi genética?

Estoy como una rosa recién cortada,

en cambio, ella empieza a marchitarse.

-¿Ves, Rosina?

En eso te doy toda la razón, cada día estás más hermosa.

-(RÍE) A ver si nos sirve de una vez.

Es que he quedado con las señoras y no quiero llegar tarde.

Vamos a conocer la casa de Ildefonso y Camino.

-Muy pronto han regresado de su luna de miel.

-Es posible. Si vieras lo ilusionada que está Felicia

con enseñarnos el hogar de la pareja...

-Es una casa adecuada para ellos. -Sí.

-Liberto, esperemos que el uso del matrimonio haya corregido

las inclinaciones tan nocivas que tenía la muchacha.

-Esos asuntos de alcoba no nos incumben.

Aunque por el bien de todos, espero que así sea.

Yo aprovecharé para ir a ver a Felipe

-Espero que las cosas hayan mejorado, ya me contarás.

Yo luego saldré también para... Tengo algo pendiente con Fabiana.

-Aquí les traigo el desayuno. -¿Adónde vas sin tostadas?

-Perdone, señor, si quiere le preparo más.

-Estaba bromeando, hay tostadas para un regimiento de coraceros.

-Discúlpenme, que estoy que no me entero de na.

He pasao la noche en vela pensando en el hijo de don Felipe

y doña Genoveva.

-¿De qué hablas?

-Claro, que ustedes no lo saben.

-Doña Genoveva ha perdío a la criatura.

-¿Cuándo te has enterado de eso? -Anoche mismo,

como era tan tarde, no baje a contárselo por no molestarles.

Marcho al hospital, ya tomaré algo después.

-Te acompaño. -No, es mejor que te quedes.

Conozco muy bien a Felipe y quizás no quiera ver a nadie.

-Ay, Dios mío.

-Señora, yo sé que este no es el mejor momento, pero...

me gustaría pedirle una cosa muy importante.

-¿De qué se trata?

¿Qué se siente al desayunar con un miembro del Partido Liberal?

-Entiendo que ya te has inscrito.

-Efectivamente, ya lo he hecho.

-Ya sabes lo que pienso de eso.

-No seas siesa, no es un asunto que deba preocuparte.

-No sé qué necesidad hay de apuntarse a nada,

mejor estaríamos como antes, cuando nadie sabía de qué pie cojeábamos.

-Alegra esa cara, mujer.

Si quieres te doy un discurso, estoy deseando estrenarme.

-Lo que me faltaba.

Guarda las fuerzas para tus correligionarios.

-Buenas. -Buenas.

-Hola, hijo. ¿Qué trae la prensa? ¿Buenas noticias?

-No lo sé, todavía no la he ojeado, pero yo traigo malas noticias.

Marcelina me acaba de contar que Genoveva...

ha perdido al niño que estaba esperando.

-¿Cómo? -Me voy al hospital.

-Espera, que te acompaño.

Ahí tienes café y... -Vaya tranquila.

(Se cierra la puerta)

Espera que lo digiera.

La señorita quiere irse unos días de la ciudad.

-Sí, verá, es que Marcelina y Jacinto se marchan pal pueblo

y a mí también me han entrao ganas de irme con ellos.

Además, desde que trabajo aquí, apenas he tenido días de vacaciones.

-¡Vacaciones!

Eres peor que los bolcheviques.

-¿No tengo derecho a descansar unos días?

-¿De qué vas a descansar?

¡Si en esta casa no das un palo al agua!

-¿Lo dice usted en serio?

Señora, lavo su ropa, plancho su ropa también,

friego los suelos, hago la compra,

cocino, le pongo la comida,

le pongo la comida tres veces al día,

y solamente me ausento los domingos porque voy a misa.

¿No me merezco yo unos días de asueto?

-¡No te voy a consentir ningún capricho!

Ya te di permiso para ausentarte las Navidades pasadas.

Además, vienen unos días muy complicados

con lo que está pasando en el barrio.

-Pues me tengo que marchar. Es un asunto de causa mayor.

-Te he dicho que no y punto redondo.

A la faena, que tienes mucha plancha, que lo he visto.

Voy a arreglarme.

(RESOPLA)

¿Has visto esta mañana a Laura?

-No, y eso que he abierto el quiosco muy temprano.

-Me gustaría saber cómo estará doña Genoveva.

-A saber cómo habrá pasao la noche,

lo mismo ha entregao la pelleja.

-Pero no seas borrica, qué cosas se te ocurren.

Estoy pensando en ir a verles al hospital,

pero... no sé, lo mismo don Felipe de molesta.

-Cualquiera sabe, los señores son mu suyos,

solo nos quieren a su lao cuando nos necesitan.

-Muy buenos días tengan ustedes. -Buenos días, doña Bellita.

-¿Está usted al tanto de la tragedia del principal?

-Sí, Alodia me lo ha contado.

Esta pareja no gana para disgustos.

Qué cruel está siendo la vida con Genoveva.

-Pero uste va a dejar atrás to esto,

ya sé que se va de viaje a Norteamérica.

-Sí, eso parece.

-Y na menos que pa que don Jose sea toa una estrella de las películas.

-Va a ser una pena no tenerles por aquí.

Sí, les vamos a echar mucho de menos.

-¡Qué grande es su familia!

Cinta triunfando en Argentina y su marido en Hollywood.

-Y usted, en el mundo entero. -Ole.

Pasen, pasen.

Bueno, díganme, ¿qué les parece la casa?

No está mal, pero siendo Ildefonso de una familia de aristócratas,

pensé que se instalarían en una casa más señorial,

un palacete o algo así.

-Muchas personas encontrarían este piso de lo más adecuado.

-Claro, no lo discuto, pero sigue siendo poco para un futuro marqués.

-La nobleza va en la sangre, lo demás es superfluo.

-Claro.

De hecho, aunque mi marido tenga dinero de sobra,

yo seguiré ayudando a mi madre en el restaurante.

-¿Una futura marquesa sirviendo mesas?

¡Qué despropósito!

(Timbre)

-Si me disculpan...

Buenas. Las estábamos esperando.

-Muy buenas, Camino. Qué ganas tenía de ver tu casa.

Has de ver lo felices que vais a ser en el barrio tu marido y tú.

-Ojala que sí, doña Bellita.

¿Cómo se encuentra su nieto, doña Carmen?

-Perfectamente,

ya está restablecido y crece de un día para otro.

Ya lo verás cuando tengas tus retoños.

-Sí.

Pasen, por favor.

-Gracias.

-Buenos días. -Carmen.

-Buenas.

-Bueno, ¿qué les parece la casa? -Muy bonita.

-¿Les apetece ver el resto de la casa?

-Claro. -Vamos. De mil amores.

-Disculpen el desorden, la mudanza...

-Eso es lo que tienen la mudanzas, mujer, cajas.

-Ustedes, siéntense, por favor.

-Uy.

-Por cierto, he visto a Marcos y a su hija Anabel, es guapísima.

Estoy segura de que le salen muchos pretendientes,

no solo por la belleza, que la tiene, sino por la dote.

-No estoy muy segura, las muchachas criollas

carecen de la educación y de la elegancia de las de aquí.

-Le ruego que no hable así de ella,

estoy segura de que Marcos le ha dado a su hija

la mejor de las educaciones.

No comprendo por qué se empeña usted en que dé un discurso.

-Es lógico, usted es quien mejor conoce a los vecinos de Acacias

y sus necesidades.

-Es posible,

pero cualquier otro miembro del partido,

lo haría mejor, yo no estoy acostumbrado a hablar en público.

Además, no me he preparado nada.

-Basta con que exprese sus opiniones,

seguro que si es sincero,

se ganará al público para nuestra causa.

-¿Me puedo negar?

-Me temo que no,

los compañeros del partido han aprobado por unanimidad

que debe representar usted a los liberales en este barrio.

Alguna vez tiene que ser la primera.

-Está bien, espero no hacer el ridículo.

-Ánimo, don Ramón.

-Vecinos de Acacias, buenos días.

Si me disculpan...

Verán, yo quisiera...

robarles unos minutos, si no les importa.

Me gustaría decirles unas palabras

en nombre del Partido Liberal.

Vecinos de Acacias,...

sé que os horroriza el pasado

y que os avergüenza el presente,

por eso quiero hablaros,

para empezar a hacer correr la voz

de que hay una patria que redimir

y rehacer por medio de la cultura,

la justicia y la libertad.

En oposición a la España introvertida

que desean muchos reaccionarios,

una España poblada de hombres acurrucados al sol,

-Qué piquito de oro que tiene.

Ni yo mismo lo hubiera dicho mejor.

-Pero mucho. Bueno, yo no he entendido ni una coma.

...cuyo objetivo es reanimar reanimar la historia de España.

Una generación completamente decidida

a tomar un nuevo rumbo

y una nueva meta

en las antípodas de esa España retrógrada

-Carmen, ¿qué hace su marido ahí subido?

-Me temo que empezar su carrera política.

-Ha llegado el momento de dar un paso adelante,

y en el Partido Liberal...

tenemos a las personas más competentes que se pueden encontrar

para llevar a cabo esta tarea.

Hombre que, como yo,

están dispuestos a entrar en la vida pública

con el propósito de analizar los problemas nacionales

y solucionarlos.

Gentes...

sinceramente preocupadas por el devenir de nuestra nación,

gentes sinceramente comprometidas con el desarrollo

y el bienestar de nuestro pueblo,

¡gentes que son capaces de enfrentarse a los problemas

y no ignorarlos!

-Menuda labia tiene su padre! -Es preciso, en suma,

-La verdad es que no se le da nada mal.

Está dejando a todo el mundo con la boca abierta.

-Por eso, os pido que os unáis al Partido Liberal,

para hacer que nuestra patria

se convierta en una nación moderna y cabal.

La política...

no es solo obra de pensamiento,

sino también de voluntad;

no basta con que unas cuantas ideas revoloteen velozmente

por nuestras mentes.

¡Es menester que socialmente se realicen,

y para ello,

es necesario poner realmente a su servicio

las energías más decididas!

(Aplausos)

-Pa mí, que mi suegro es un orador como la copa de un pino.

-Si parece un cónsul romano arengando a sus tropas.

-Nadie tiene más energías

para llevar a mejor nuestra tierra, ¡que el partido al que represento!

Por el bien de nuestra nación,

por el bienestar de nuestras familias

y el progreso de nuestra sociedad,...

os pido encarecidamente vuestro apoyo

y vuestro voto al partido Liberal.

(Aplausos)

-Se nota que ha nacido para esto.

Don Ramón va a llegar por lo menos, a ministro de Gobernación.

-¿Ministro? Presidente.

¡Presidente!

¡Presidente! ¡Presidente!

¡Presidente! ¡Presidente!

¡Presidente! ¡Presidente!

¡Presidente! ¡Presidente!

¡Presidente! ¡Presidente!

¡Presidente! ¡Presidente!

¡Presidente! ¡Presidente!

-Don Ramón, don Ramón,

¿le ocurre algo?

Se ha quedado traspuesto. -Discúlpeme,

no he pegado ojo en toda la noche y se me han cerrado los ojos.

Además, estoy muy preocupado por Felipe y Genoveva.

-Tengo entendido que la situación de la pareja es muy mala.

-Así es,

ella no termina de mejorar, y... Felipe está destrozado.

-No es para menos,

es terrible perder un hijo aunque este todavía no hubiera nacido,

son muchas las ilusiones que se ponen en los hijos.

-El pobre Felipe está dándole vueltas

a cómo le da tan terrible noticia a su esposa.

-Tendrá que esperar a que se mejore.

-Pero no puede demorarse mucho,

ella se daría cuenta de que algo pasa.

-Ah.

Tengo que preguntarle una cosa. -Le escucho.

Se acercan las elecciones y me gustaría saber

hasta dónde está dispuesto a involucrarse en el partido.

-Todo lo que crean preciso,

si he dado este paso es para implicarme absolutamente.

-Me alegra que piense así, estas elecciones son muy importantes

si queremos que nuestro país siga progresando.

-Por eso me he entregado a la causa. Haré lo que me pidan.

-Sabía que podía contar con usted.

-Don Armando, mire a este joven.

¡Qué ropas tan raras!

-Yo diría que son bereberes.

¿Qué hará tan lejos de su tierra? Oiga, joven.

-¿Sí, señor?

-¿Busca a alguien?

-Efectivamente, busco a una persona.

Se llama Casilda.

Según me han contado otras criadas, puede que esté de viaje.

-Casilda está al servicio de unos amigos míos

y no tengo constancia de que se haya marchado de viaje,

quizá esté haciendo algún recado.

-Muchas gracias, muchas por su información.

Son ustedes muy amables.

(HABLAN EN ÁRABE)

¿Qué querrá ese muchacho de Casilda?

-Vaya usted a saber.

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Acacias 38 - Capítulo 1234 (Parte 1)

03 abr 2020

Una vez dada la noticia, Genoveva no puede creer lo que ha ocurrido, es incapaz de reaccionar y no llega a asimilarlo creyéndose que es mentira. Así que un médico va a contarle toda la verdad: ha perdido a su hijo. Mientras duerme, Felipe se disculpa ante Genoveva, quien haciéndose la dormida le clava una mirada de odio. Es su momento de destruir a Felipe.

Bellita tiene que disimular tras la pregunta que le ha hecho su marido. ¡Claro que le hace muy feliz irse a Estados Unidos! Pero Jose conoce a su mujer así que decide que quien disfrute de esa experiencia sea ¡Julio!

Felicia descarta una relación con Marcos a pesar de las insistencias de Rosina. Ahora mismo le preocupa más la relación de su hija con Ildefonso. Quien está muy seco con la joven.

Servando intenta sonsacar a Casilda cuando ella le pide una habitación en la pensión y además descubre algo del concurso que no sabía. Casilda acaba confesándole a Fabiana su gran secreto.

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  1. Felisa

    RAE: Festivo: día no laborable que puede ser fiesta de la Iglesia u oficial; Feriado equivale a festivo.- LADRAN SANCHO, SEÑAL QUE CABALGAMOS

    14 abr 2020
  2. Martis

    ¿Tantos feriados?¿Se refiere ud. a festivos?¿Jueves Santo y Viernes Santo son demasiados festivos?¿Nos rascamos el higo demasiado en España? ¿Podría ud. compartit sus opiniones sin ordinarieces y sin ofender? Muchas gracias

    13 abr 2020
  3. Felisa

    No se aburren en España con tantos feriados? se rascan el higo demasiados días al año

    10 abr 2020
  4. Ester

    No me digan que el 9/4/2020 NO pasan el capítulo 1237 porque es jueves santo? que tendrá que ver !! y como dicen en España: ¡¡¡ JODER !!!!!!!!!!!!!!

    10 abr 2020
  5. Marilu

    Capítulo 1235: no le creo nada a Genoveva, su reacción ante la noticia de la pérdida del embarazo está SOBREACTUADA y es falsa ( igual que lo es ella.) y la última escena del capítulo junto al abogado me lo confirma .- Otra egoísta, Bellita, que cuando tiene la oportunidad de devolverle al esposo tanta atención, devoción y compañerismo, parece que se saldrá con la suya .- >Extraño está Ildefonso, ¿ será que se enteró de las " inclinaciones " de su esposa?

    08 abr 2020
  6. Maria

    ¿Qué queréis? Son político, necesitan minutos y minutos de televisión. Total...para mentir como bellacos.

    07 abr 2020
  7. Sarah

    Estoy totalmente de acuerdo,por favor dejen Acacias 38, que los seguidores estamos en vilo.Nos han cortado o no retrasmitido la serie...Y los seguidores estamos todo el día con ilusión esperándola. Ojalá hoy pongan un capítulo entero, así la cuarentena se está haciendo más larga. Gracias

    07 abr 2020
  8. Martis

    Marcela y María, me uno a vuestras protestas. Estamos hasta el moño de los mítines políticos a costa del Coronavirus, ya tenemos cada mañana los datos, y son espeluznantes, pero tampoco hace falta que los conozcamos en realtime, ni que nos cuenten lo muchísimo que están trabajando, porque es lo que tienen que hacer. ¡¡¡Queremos nuestra serie!!!, que es el mejor ratito del día en medio del confinamiento. Si tienen que sacrificar una serie, que sea, por favor, cualquiera de los bodrios (con perdón) que ponen antes de Acacias.

    07 abr 2020
  9. Marcela

    06/04/2020, siendo las 17:25 horas (5:25 pm) en Argentina ( 10:25 pm) en España AUN no subieron la 2da.parte del capitulo 1234

    06 abr 2020
  10. María

    Me molesta enormemente que siempre sea Acacias 38 la que se "corta" para las noticias del Covid-19; tanto las noticias como las entrevistas a los ministros ya las repiten en los telediarios, además, me pregunto para qué está el "Canal 24 Horas". Supongo que TVE escoge precisamente a Acacias 38, porque el confinamiento al que todos estamos sometidos, hace que las series no sigan grabándose y podría ser que la nuestra no tenga demasiados capítulos rodados como para hacer frente a un mes más de programación con la extensión de la cuarentena; aunque supongo que las otras dos series que preceden a la nuestra, estarán también en las mismas condiciones, por lo qué en algún momento, deberían acortarlas en lugar de que sea siempre Acacias 38 la que tenga que dividir sus capítulos en dos. Los seguidores de Acacias estaríamos agradecidos si TVE atendiera nuestros requerimientos.

    04 abr 2020