La furia de los manifestantes incendia las calles de Francia. Las protestas han derivado en disturbios, actos de vandalismo y saqueos. ¿Qué hay detrás de tanto malestar?
La falta de profesores y recursos en las aulas ha sido el detonante. Pero a las reivindicaciones estudiantiles, se suman la pérdida de poder adquisitivo y el deterioro de los servicios públicos. Una presión social que choca con las dificultades del Estado para contener su deuda.
La crisis económica agrava la fractura política. A pocos meses de las presidenciales, el centro pierde terreno frente a los extremos, que aspiran a capitalizar el descontento.
Foto: MOHAMMED BADRA/EFE
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