Las conocidas lentillas de colores, o de fantasía, pueden provocar lesiones irreversibles en los ojos. No es un producto sanitario, pero los oftalmólogos y los ópticos advierten de que es mejor que un profesional evalúe al cliente antes de llevarlas para comprobar si las puede usar sin riesgo.
Según los oftalmólogos, a los pigmentos de estas lentes se adhieren con más facilidad las bacterias, por lo que hay más riesgo de infección si no existe una buena higiene cuando se usan y conservan. Los ópticos también recuerdan que antes de llevarlas es necesario una revisión.