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Con un ojo puesto ya en el Congreso y otro en las elecciones del domingo los líderes de los principales partidos multiplican hoy su presencia en actos electorales. Quedan tres días de campaña y muchas ciudades por visitar. En Barcelona, Pablo Casado ha pedido el voto para que el PP sea un contrapeso al gobierno de Sánchez, para que el PSOE entienda que no tiene el camino libre para pactar con independentistas. En Sevilla, Sánchez ha reclamado "que PP y Cs contribuyan a la estabilidad y a la gobernabilidad de España" y, si no lo hacen, "que se echen a un lado". Por su parte, en Ferrol, Podemos ha reclamado que su peso "sea grande" en las elecciones del domingo para estar "más cerca de administraciones que trabajen al servicio de la gente".

VERÓNICA ELORZA - Además de los alcaldes, en las elecciones municipales de Esukadi se eligen también a los representantes en Juntas Generales, que son los parlamentos de cada provincia: Álava, Gipúzcoa y Vizcaya. Las juntas, entre cuyas competencias está la recaudación de impuestos, eligen a su vez a los diputados generales, que presiden cada diputación foral. En cuanto al mapa electoral, tiene peculiaridades, porque el electorado vasco tiende a opciones nacionalistas y de izquierdas según los resultados del 28A. El PNV intentará mantener las alcaldías de las tres capitales y los gobiernos de las tres diputaciones.

La candidata de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid, Isabel Serra, ha afirmado que, pese a que hay diferencias entre el programa de su partido y Más Madrid, tanto ella como el candidato por esta platafoma, Íñigo Errejón, tienen "claro que el objetivo es echar al PP y formar un gobierno de izquierdas". Ha pedido al candidato socialista, Ángel Gabilondo, que "aclare" antes de las elecciones municipales y autonómicas del 26M si está dispuesto a pactar con Ciudadanos y ha criticado que la Comunidad de Madrid es ahora mismo un "paraíso fiscal".

Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, ha comenzado la entrevista en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso mostrando su stisfacción por el inicio de una nueva legislatura, y ha afirmado que "estamos contentos con el papel que vamos a tener en el Congreso". Iglesias ha expresado la necesidad de un "gobierno estable" en el que se pueda "acabar con una dinámica de veto muy negativa" porque, dice, "cuando las formaciones políticas se miran el ombligo dejan de ser útiles para la sociedad". Preguntado por sus objetivos, ha expresado que es necesario un programa "de mínimos" que asegure que se cumplen los aspectos sociales de la Constitución. Pablo Iglesias ha dado por hecho un gobierno de coalición con el PSOE, aunque ha confirmado que la negociación, que cree que será "larga" y "difícil", comenzará "tras las municipales y autonómicas". Iglesias ha reconocido además que son conscientes que van a tener "que transigir" y de que no van a poder cumplir todos sus objetivos.

El líder de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Iglesias, ha participado en un acto junto Alberto Garzón para arropar a la alcaldesa de Barcelona y candidata a la reelección, Ada Colau. Iglesias considera que su gestión en el ayuntamineto es un ejemplo de un gobierno que piensa en las familias y no en los poderes económicos y considera que Colau tiene en contra a la clase alta porque "no se ha vendido nunca".

En el último fin de semana de la campaña para las elecciones del próximo 26 de mayo los líderes de los principales partidos se vuelcan en busca del voto. Sus caravanas electorales han pasado por Sevilla, Alicante, Estella y Málaga. En esta última ciudad ha estado el presidente del PP, Pablo Casado, que ha vuelto a descartar una posible investidura de Pedro Sánchez asegurando que "no se va a dejar engañar por los socialistas". Sí ve con buenos ojos que den ese paso Albert Rivera y los suyos. En Alicante, Pedro Sánchez ha defendido que "hay que completar la faena" y no confiarse "ante la amenaza de la suma de las derechas". "La izquierda se tiene que poner de acuerdo para gobernar en España como ha hecho la derecha en Andalucía", ha afirmado Iglesias en Sevilla, donde ha asegurado que "no piden la luna" a los socialistas, sino que quieren gobernar para la gente. Finalmente, en Estella, Rivera ha ignorado la propuesta de abstención y se ha centrado en las propuestas de su partido para Navarra.

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, ha afirmado este jueves que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, "con sus resultados electorales no está en condiciones de tumbar, como el ha dicho, a Miquel Iceta". Estas declaraciones llegan después de que el líder independentista sacara pecho porque la mayoría que él lidera en el Parlamento catalán haya bloqueado la designación del presidente del PSC como senador autonómico. "Seguramente va a ser la historia de una gran torpeza política", ha sentenciado Calvo. Desde el Congreso, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha manifestado que no cree que este escollo tenga que suponer un impedimento para la invesitudra de PEdro Sánchez como presidente del Gobierno. Por su parte, el PP sí ve el Gobierno socialista el peligro y le recomienda que busque apoyos en Ciudadanos.
 

El próximo 21 de mayo será cuando se escenifique el primer pacto de la nueva legislatura: la composición de la Mesa del Congreso. PSOE y Podemos dicen que siguen negociando pero el acuerdo se da casi por cerrado.

Los nueve puestos de la mesa del Congreso podrían repartirse entre las cuatro formaciones mayoritarias. Según fuentes de la negociación, quedaría en tres puestos para el PSOE, dos para el PP, dos para Ciudadanos y otros dos para Unidas Podemos.

El día 21 se constituyen las nuevas Cortes, y en la composición de la Mesa del Congreso se verá el resultado de las primeras negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos. De cómo quede el reparto en los puestos se podrá hacer la lectura de cómo va a ser la legislatura. Si habrá, por ejemplo, pacto de investidura o programa de gobierno compartido o Ejecutivo de coalición. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias encargaron este martes a sus números dos las negociaciones y, según fuentes socialistas, ese partdo quiere que la mesa tenga una impronta progresista con tres puestos para el PSOE y dos para Podemos. Quedarían otras cuatro sillas de la Mesa por repaetir y, aunque las negociaciones están todavía muy verdes, podría ir para PP y Cs que perderían la mayoría de la que disponían en la pasada legislatura.