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La pena de muerte ha llegado a su máximo en la última década, con al menos 1.518 ejecuciones en todo el mundo durante el 2024, según expone Amnistía Internacional en su nuevo informe anual, en el que la ONG denuncia el ocultamiento de miles de casos, especialmente en China. Beatriz Martos, responsable del trabajo contra la pena de muerte de Amnistía Internacional, cuenta en Las Mañanas de RNE con Josep Cuní que, aunque actualmente 54 países mantienen vigente la pena de muerte, son cifras positivas: "Cuando comenzamos nuestro trabajo contra la pena de muerte en 1977, solo 16 países eran abolicionistas", apunta.

Acerca de los datos reales de estas ejecuciones, Martos explica que es difícil acceder a ellos en países como China, Vietnam o Corea del Norte porque estas se consideran "un secreto de Estado" y no se tienen datos oficiales. "Siempre señalamos en nuestros informes que las cifras son a la baja, puesto que no tenemos confirmación exacta de las ejecuciones en estos tres países y en otros muchos", admite. Aunque ahora mismo el número de países con pena capital ha descendido, las cifras se han disparado, concretamente las de Irán, Irak y Arabia Saudí, donde tuvieron lugar, dice Amnistía Internacional, el 91% de los ajusticiamientos. "Estos tres países se llevan la palma en cuanto a ejecuciones judiciales se refiere. Irak casi cuadruplicó el número, mientras que Arabia Saudí las duplicó e Irán es el responsable del 64% del total de las ejecuciones, muchas de ellas relacionadas con delitos de drogas", desarrolla.

Brad Sigmon es el asesino confeso de los padres de su exnovia, a la que también intentó matar hace casi 25 años. Fue condenado a la pena de muerte por el doble homicidio. Si nadie lo impide, será ejecutado por un pelotón de fusilamiento la medianoche del viernes. Durante el proceso, será atado a una silla con una capucha en la cabeza y una marca en el corazón. Tres ejecutores le dispararán a una distancia de 15 pies, unos 4 metros y medio. Así lo establece el Departamento de prisiones de Carolina del Sur.

Brad tenía que elegir la forma de morir: la silla eléctrica, la inyección letal o el fusilamiento. Eligió este último por los problemas que dan algunos fármacos utilizados en la inyección letal. Algunos de ellos, están prohibidos incluso por la Administración y provocan una muerte agónica. Para muchos condenados a muerte, el fusilamiento es el método menos inhumano, según los expertos. Actualmente, solo cinco estados de Estados Unidos contemplan esta pena de muerto, aunque solo uno, Utah, lo ha aplicado tres veces en los últimos 50 años.

En Estados Unidos la pena de muerte es legal en 27 de los 50 estados. Pero este año solo se han aplicado en nueve. Hoy hay menos ejecuciones y menos apoyo social que hace una década, pero Donald Trump promete impulsar la pena capital. Joe Biden, por su parte, ha librado de la ejecución a la mayoría de condenados federales.

El japonés Iwao Hakamada es la persona que más tiempo ha pasado en el corredor de la muerte. 56 años después de ser condenado a la pena capital en Japón, este exboxeador ha sido declarado inocente del cuádruple asesinato del que se le había acusado con pruebas falsas. La absolución de Hakamada ha servido para recordar que en Japón sigue vigente la pena de muerte: más de un centenar de condenas se confirmaron en diciembre de 2023. 

Andrés Krakenberger, portavoz de la Asociación contra la pena de muerte Pablo Ibar, insiste en que "la pena de muerte es un castigo cruel, inhumano, degradante, sujeto al error judicial e irreparable". "Y no es más disuasoria que otras condenas", añade. Y reconoce que, para el preso absuelto, pasar más de media vida condenado y aislado es "incompensable".

La pena de muerte continúa existiendo en 60 países y han alcanzado una cifra récord en los últimos años. China es el primero en las clasificaciones, pero su número es desconocido debido al secretismo de Estado. Tanto Irán como Arabia Saudí concentran el 89% de las ejecuciones producidas por pena de muerte en el mundo en 2023. La mayoría son países con bajos índices democráticos, con la salvedad de Estados Unidos.

El caso de Rocky Miers es significativo por llevar más de 30 años en el corredor de la muerte de un penal de Alabama sin pruebas y con una acusación fundada. Un equipo de abogados se ha hecho cargo de su caso y lucha por abolir la pena de muerte en este estado. En Estados Unidos, hubo 24 ejecuciones en 2023, en su mayoría relacionados por delitos con drogas, lo que afecta principalmente a las minorías étnicas y personas en situación de pobreza.

Ramtin es un activista iraní condenado a dos penas de muerte en su país y que consiguió huir para convertirse en refugiado. Durante su cautiverio, fue torturado durante varios días acusado de "delitos contra dios" por su defensa de los derechos LGTBI. En el país persa, la disidencia se paga con la ejecución, y muchos acusados no siempre pasan por los tribunales; casos que no cuentan en las estadísticas oficiales.

El 2 de marzo de 1974 se produjeron las últimas ejecuciones en España por el método del garrote vil. Estos estremecedores hechos sacudieron a una sociedad que ya atisbaba el final de la dictadura, toda vez que la salud de Franco se iba deteriorando visiblemente.

Salvador Puig Antich, un estudiante barcelonés de 25 años, militante anarquista y miembro del MIL -Movimiento Ibérico de Liberación- fue una víctima propiciatoria del régimen y de su barbarie. Se le acusó de la muerte del subinspector de policía Francisco Anguas Barragán, sucedido en el tiroteo que se produjo cuando iban a detenerlo, pero las circunstancias reales de aquel suceso nunca fueron debidamente aclaradas.

Durante el consejo de guerra, carente de la mínima garantía procesal, ETA asesinó al presidente del gobierno, Carrero Blanco. El régimen clamaba venganza: Puig Antich fue condenado a muerte. Pero aún se buscó el medio más cruel para ejercerla: el garrote vil. El mensaje que se quería transmitir estaba claro: los vencedores de la guerra civil seguimos fuertes y tenemos el aparato del estado para utilizarlo contra los disidentes.

Para elaborar este documental, con guion de Ricardo Aguilera, hemos contado con el testimonio de las hermanas de Salvador: Carmen, Montse e Inma, que acompañaron a su hermano en la noche previa a la ejecución; y de Ricard de Vargas, ex-militante del MIL y compañero de Puig Antich. También escucharemos las voces del profesor de Historia de la Universidad Complutense de Madrid, Gutmaro Gómez Bravo; de Francesc Escribano, autor del libro Cuenta atrás. La historia de Salvador Puig Antich; de Manuel Huerga, director de la película Salvador; y de Raúl Riebenbauer, autor del libro El silencio de Georg.

Documentos RNE se emite los viernes, de 23 a 24 horas, por Radio Nacional.

"Esta noche Alabama hizo que la humanidad diera un paso hacia atrás", han sido las últimas palabras de Kenneth Smith, según los testigos. Es el primer reo en el corredor de la muerte ejecutado por asfixia con nitrógeno en Estados Unidos y en el mundo. Conejillo de indias de un polémico método que Naciones Unidas y ONGs califican de inhumano, cercano a la tortura.