Loquillo reivindica un rock canalla y socarrón, pero que sabe madurar a tiempo. Cumplidos los 50, es el momento perfecto, dice, para alumbrar "Su nombre era el de todas las mujeres" en el que canta los versos del poeta Luis Alberto de Cuenca.
Con una actitud más reflexiva, más íntima, moldea el reto de unir poesía y rock and roll, para acercarlo después al gran público.