Este lunes se cumplen 80 años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz. Es el gran símbolo de la barbarie que supuso el nazismo. Se calcula que un millón cien mil personas fueron asesinadas allí. Todavía quedan supervivientes que alzan la voz para que no se olvide ni se repita.
Hablar de Mussolini 80 años después de su muerte sigue ejerciendo un efecto divisorio entre los italianos. Cada año, ante su tumba, no faltan los nostálgicos del fascismo que, brazo en alto, ensalzan su memoria.
La serie M, que acaba de estrenarse bajo la dirección del británico Joe Wright, ha resucitado la polémica. En ella, Mussolini se presenta como un megalómano que disfruta de los placeres de la vida mientras los camisas negras cometen atrocidades. La serie, que está barriendo en audiencia, no ha gustado en algunos círculos de la ultraderecha. Al presidente del Senado, que presume de coleccionar bustos de Mussolini, le parece que no enseña nada, que solo le ridiculiza.
La ficción se basa en un libro del conocido escritor italiano Antonio Scuratti que reconoce que cedió a las intenciones del director de darle ese tono de humor negro.
En Italia, a diferencia de España, no existe una ley de memoria historia para borrar la huella del dictador. No es extraño ver en muchos lugares de Roma el símbolo que dió nombre a su partido, el fascio.
La vida de Enric Marco fue una farsa. Decía que era un superviviente de un campo de concentración nazi de la Segunda Guerra Mundial y eso le convirtió en un icono social. Sin embargo, un historiador le desenmascaró en 2005. Su historia, contada a través de documentales y libros, será versionada en el cine.
El ganador de 13 Premios Goya, Eduard Fernández, protagoniza Marco. Nos hemos reunido con el actor para visualizar algunas de las declaraciones originales de Marco que posee el archivo de RTVE.es. "Me está pasando una cosa mientras vemos esto y es que siento nostalgia de seguir interpretando Marco. Yo seguiría trabajando con Jon Garaño y Aitor Aregi (directores) y seguir haciendo Marco porque no paro de descubrir cosas", declara.
Fernández, toda una vida dedicada a actuar. Marco, toda una vida dedicada a mentir. Tal vez hemos estado frente a uno de los mejores actores, pero no hemos podido verlo a través de sus calumnias.
El 16 de octubre de 1946 diez líderes nazis condenados en Núremberg fueron ejecutados. Otros murieron asesinados sin juicios o huyeron a países como España. ¿Qué se hizo desde entonces con los criminales de guerra?. Escúchalo en RNE Audio con Julián Casanova.
Luda Merino es una joven española que restaura fotografías hechas en campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Este es el objetivo principal de su proyecto Restaurando la dignidad, un proceso que sirve para darle una segunda vida a estas fotografías. Su pincel es un lápiz electrónico y su lienzo una pantalla que sirve para rejuvenecer estos recuerdos.
El paso del tiempo deteriora este tipo de materiales tan antiguos, pero Luda les da color y recupera las facciones de sus protagonistas. Lo hace a petición de sus familiares porque son, para muchos, el único recuerdo que tienen de los suyos. Pilar es una de esas personas que tuvo un tío en Mauthausen. Gracias a Luda, esa única fotografía deteriorada y envejecida que poseía como recuerdo ha sido restaurada. A través de la red social X, su proyecto se ha viralizado y ha provocado que sus obras lleguen a miles de usuarios, entre ellas, familiares que fueron víctimas del nazismo.
Hitler era austríaco y tenía su casa natal en Braunau, un pueblo en la frontera con Alemania visto por muchos como la cuna del mal. En su documental ¿Quién teme al pueblo de Hitler?, el cineasta Günter Schwaiger se adentra en el agrio debate sobre qué hacer con el edificio, símbolo del pasado nazi que Austria no logra digerir.
Francia rememora este fin de semana uno de los momentos más importantes de su historia: el 80 aniversario de la liberación de París de la ocupación nazi. Una historia heroica protagonizada por los republicanos de La Nueve que llegaron un día antes a la capital gala.
Alemania se ha propuesto que los turistas de la Eurocopa conozcan la historia de su país. El campo de concentración de Dachau, donde murieron más de 40.000 prisioneros, tiene abiertas las puertas a los aficionados. Además, en Berlín, junto al Olímpico, una exposición cuenta la relación entre el nazismo y el fútbol: cómo los clubes de la liga alemana expulsaron a sus jugadores judíos, que acabaron en campos de concentración.
Este jueves se han dado cita en Francia reyes y presidentes para conmemorar el 80 aniversario del desembarco de Normandía. Cientos de veteranos que participaron en aquella histórica operación durante la Segunda Guerra Mundial han ido llegando durante estos días a las playas, ciudades y campos donde combatieron. El presidente estadounidense, Joe Biden, ha destacado que hoy la defensa de la libertad pasa por Ucrania. El Día D marcó el inicio de una campaña que llevaría a la victoria a los aliados en Europa el 8 de mayo de 1945.