Con los cuatro rehenes liberados y el secuestrador abatido. Así ha terminado el secuestro que ha mantenido en vilo a Estados Unidos durante más de 11 horas. Los hechos ocurrían en una sinagoga en Texas, durante un acto religioso que estaba siendo retransmitido por Facebook. Más de 8.000 personas se conectaron al directo cuando surgieron las primeras informaciones. Antes de que se cortara la emisión, los agentes ya habían comenzado a negociar con el secuestrador que, tras seis horas, liberó a un primer rehén. Para los demás feligreses retenidos, la pesadilla duró unas horas más, hasta que la policía abatió al sospechoso.
Foto: Vehículos policiales en Colleyville, Texas (Brandon Bell/Getty Images/AFP)