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Colombia y las FARC han firmado este jueves en La Habana un histórico acuerdo por el que ambas partes se comprometen a un alto el fuego bilateral y definitivo. El político y abogado Humberto de la Calle, en nombre de la delegación del Gobierno colombiano, y el guerrillero Iván Márquez, por parte de las FARC, han sido los primeros en rubricar el acuerdo, a las 19:30 hora española.

Les han seguido a título de mediadores y garantes, los representantes de Cuba y Noruega, para finalizar como acompañantes, dos firmantes de Venezuela y Chile. "El proceso de paz no tiene vuelta atrás", ha afirmado el presidente de Cuba, Raúl Castro. "Será la victoria de toda Colombia,  pero también de toda América", ha dicho.

La firma pone fin a medio siglo de hostilidades que se han cobrado 300.000 muertos, 45.000 desaparecidos y decenas de millones de afectados,  entre ellos más de seis millones de desplazados, según informes oficiales. El documento despeja el camino hacia el acuerdo definitivo de paz.

Las delegaciones las han encabezado el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en representación de su Gobierno, y el máximo líder de las FARCRodrigo Londoño "Timochenko".

Colombia y las FARC han firmado este jueves en La Habana un histórico acuerdo por el que ambas partes se comprometen a un alto el fuego bilateral y definitivo. El político y abogado Humberto de la Calle, en nombre de la delegación del Gobierno colombiano, y el guerrillero Iván Márquez, por parte de las FARC, han sido los primeros en rubricar el acuerdo, a las 19:30 hora española.

Les han seguido a título de mediadores y garantes, los representantes de Cuba y Noruega, para finalizar como acompañantes, dos firmantes de Venezuela y Chile. "El proceso de paz no tiene vuelta atrás", ha afirmado el presidente de Cuba, Raúl Castro. "Será la victoria de toda Colombia,  pero también de toda América", ha dicho.

La firma pone fin a medio siglo de hostilidades que se han cobrado 300.000 muertos, 45.000 desaparecidos y decenas de millones de afectados,  entre ellos más de seis millones de desplazados, según informes oficiales. El documento despeja el camino hacia el acuerdo definitivo de paz.

Las delegaciones las han encabezado el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en representación de su Gobierno, y el máximo líder de las FARCRodrigo Londoño "Timochenko".

Colombia y las FARC han firmado este jueves en La Habana un histórico acuerdo por el que ambas partes se comprometen a un alto el fuego bilateral y definitivo. El político y abogado Humberto de la Calle, en nombre de la delegación del Gobierno colombiano, y el guerrillero Iván Márquez, por parte de las FARC, han sido los primeros en rubricar el acuerdo, a las 19:30 hora española.

Les han seguido a título de mediadores y garantes, los representantes de Cuba y Noruega, para finalizar como acompañantes, dos firmantes de Venezuela y Chile. "El proceso de paz no tiene vuelta atrás", ha afirmado el presidente de Cuba, Raúl Castro. "Será la victoria de toda Colombia,  pero también de toda América", ha dicho.

La firma pone fin a medio siglo de hostilidades que se han cobrado 300.000 muertos, 45.000 desaparecidos y decenas de millones de afectados,  entre ellos más de seis millones de desplazados, según informes oficiales. El documento despeja el camino hacia el acuerdo definitivo de paz.

Las delegaciones las han encabezado el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en representación de su Gobierno, y el máximo líder de las FARCRodrigo Londoño "Timochenko".

Según las encuestas, un 90% de los gibraltareños está a favor de permanecer en la UE. Apuestan por mantener el statu quo. El Peñón es un paraíso fiscal para miles de empresas financieras y de seguros. Además, en Gibraltar no se paga IVA. Si el Reino Unido sale del club comunitario llegarían los cambios.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el líder de la guerrilla, Rodrigo Londoño Echeverri, conocido bajo los alias de Timoleón Jiménez o Timochenko, han rubricado el acuerdo alcanzado para implantar un cese definitivo de las hostilidades, que pondrá fin a medio siglo de conflicto armado.

El Tratado de la Unión establece un plazo de dos años para el divorcio, pero los expertos vaticinan un proceso más largo: habría que negociar la salida, un nuevo marco de relaciones que requiere el visto bueno del Parlamento y los Estados y revisar los pactos con terceros países en los que participa el Reino Unido. El plazo empezaría a correr tras informar Cameron a los demás líderes europeos. Para ampliarlo se requiere la autorización de los otros 27 socios. Si al cabo de los dos años no hay acuerdo, el Reino Unido podría liberarse de todas sus obligaciones con la UE, un escenario improbable porque, sin el nuevo marco de relaciones, sería el más perjudicado.