En Afganistán, las autoridades han confirmado la muerte de 2.100 personas en los deslizamientos de tierras producidos este viernes. Los equipos de rescate prosiguen hoy la búsqueda de víctimas. El primero se produjo cuando una colina se desplomó sobre una localidad en la que vivían unas mil familias y sepultó 300 casas bajo 30 metros de barro y rocas. Hay pocas esperanzas de encontrar supervivientes.