La campaña electoral en Estados Unidos, omnipresente en la televisión, parece inexistente en las calles. No hay carteles, ni panfletos, sólo algunos comercios se decantan por uno de los candidatos y hacen lo que pueden por apoyarle.
Las dimensiones del país, algunas cuestiones culturales, los métodos de recaudación y la autonomia que tienen los candidatos respecto al partido, hacen la campaña estadounidense algo diferente a las que solemos ver en Europa. (21/10/2008)