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LUIS MIGUEL ÚBEDA (Corresponsal de RNE en París).- El informe oficial sobre los implantes de mama defectuosos acusa a la empresa PIP de fraude, pero se critican también los controles médicos. El informe admite debilidades del sistema de control y vigilancia. Las autoridades francesas tenían indicios de fraude desde 1996, cuando las prótesis estaban fabricadas con suero fisiológico. Existen casos de roturas peligrosas en los que las autoridades no intervinieron. El informe sugiere un refuerzo de los controles a nivel nacional.

  • El presidente de la FIFA, aturdido al conocer la tragedia en el fútbol egipcio
  • "Es una situación catastrófica e inimaginable" asegura Blatter apesadumbrado

La Junta Militar que gobierna el país ha anunciado la formación de un comité de investigación sobre los sucesos ocurridos en el estadio de fútbol de Port Said, donde murieron 74 personas en enfrentamientos entre aficionados. El jefe del Consejo de las Fuerzas Armadas y hombre fuerte del país, el mariscal Mohamed Hussein Tantawi, se reunió con futbolistas y anunció que los incitadores de la invasión del campo serían perseguidos.

"Estos incidentes ocurren en todo el mundo (...) He dado órdenes de comenzar una investigación inmediata. Desde ahora mismo el fiscal investigará esta situación lamentable que apena a los egipcios, los implicados serán juzgados con justicia y nos aseguraremos de localizar a los incitadores de este incidente", ha dicho Tantaui, quien además se comprometió a compensar a las familias de las víctimas.

El Ministerio del Interior informó anoche, en un comunicado, de que 47 personas habían sido detenidas por los enfrentamientos entre los hinchas. La Junta ha decretado además tres días de luto nacional por la mayor tragedia del fútbol egipcio.

La mayor tragedia en la historia del fútbol egipcio ha dejado en la ciudad mediterránea de Port Said al menos 74 muertos y sacudió a un país al borde de un ataque de nervios que atraviesa por una transición plagada de catástrofes.

La salvaje batalla entre los aficionados del club local, Al Masry, y los del equipo rival, el cairota Al Ahly, estalló nada más pitar el árbitro el final del partido que habían ganado los primeros por 3 goles a 1.

El Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de los Hermanos Musulmanes, ha acusado a los partidarios del antiguo régimen de Hosni Mubarak de los disturbios.

La Junta Militar que gobierna el país ha anunciado la formación de un comité de investigación sobre los sucesos ocurridos en el estadio de fútbol de Port Said, donde murieron 74 personas en enfrentamientos entre aficionados. El jefe del Consejo de las Fuerzas Armadas y hombre fuerte del país, el mariscal Mohamed Hussein Tantawi, se reunió con futbolistas y anunció que los incitadores de la invasión del campo serían perseguidos.

"Estos incidentes ocurren en todo el mundo (...) He dado órdenes de comenzar una investigación inmediata. Desde ahora mismo el fiscal investigará esta situación lamentable que apena a los egipcios, los implicados serán juzgados con justicia y nos aseguraremos de localizar a los incitadores de este incidente", ha dicho Tantaui, quien además se comprometió a compensar a las familias de las víctimas.

El Ministerio del Interior informó anoche, en un comunicado, de que 47 personas habían sido detenidas por los enfrentamientos entre los hinchas. La Junta ha decretado además tres días de luto nacional por la mayor tragedia del fútbol egipcio.

La mayor tragedia en la historia del fútbol egipcio ha dejado en la ciudad mediterránea de Port Said al menos 74 muertos y sacudió a un país al borde de un ataque de nervios que atraviesa por una transición plagada de catástrofes.

La salvaje batalla entre los aficionados del club local, Al Masry, y los del equipo rival, el cairota Al Ahly, estalló nada más pitar el árbitro el final del partido que habían ganado los primeros por 3 goles a 1.

El Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de los Hermanos Musulmanes, ha acusado a los partidarios del antiguo régimen de Hosni Mubarak de los disturbios.

La ola de frío que azota el Este de Europa ha costado ya más de 80 vidas desde el fin de semana. El gigante ruso del gas, Gazprom ha advertido no podrá atender el incremento de la demanda de los países europeos, porque en la misma Rusia las bajas temperaturas también han aumentado las necesidades de gas.