Cuatro días después de que un terremoto de magnitud 8,9 en la escala Richter sacudiera Japón y un tsunami arrasara gran parte de sus costas, siguen llegando imágenes del desastre.
Las autoridades de Japón han elevado a casi 6.500 los muertos y desaparecidos, y han situado en 25.000 los rescatados, mientras que cada vez son mayores los problemas de abastecimiento para los supervivientes.
Las autoridades niponas creen que la cifra final de víctimas será mucho mayor, puesto que en algunos municipios afectados podría haber algunos miles de víctimas todavía no contabilizadas.