Los cinco arrestados fueron bloqueados por la policía turinesa en la salida de una autopista piamontesa, y se les impedirá acudir al encuentro del Juventus Stadium, según confirmó el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, con un mensaje en su cuenta de Twitter.
"Luchamos contra todo tipo de violencia fuera y dentro de los estadios. Estos delincuentes no deben volver a entrar en un campo de fútbol. Gracias a la Policía de Turín, y ningún partido para los vándalos holandeses", escribió.