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Los niveles de transparencia en las monarquías europeas varían de unos países a otros. En general, se conocen las asignaciones que recibe cada casa real, porque es algo a lo que obliga la ley. Otra cosa es el patrimonio que poseen los monarcas, mucho más difícil de determinar. En Reino Unido, la casa real publica todos los años los detalles de sus cuentas: cuánto gastan en agua, en electricidad o incluso el presupuesto de cada visita oficial.

Si un Noruego, danés o sueco quisiera saber cuál es el patrimonio real de respectiva casa real, lo tendría bastante difícil, porque la única cifra transparente es la del sueldo oficial y los gastos de funcionamiento de la corona que pasa por los presupuestos generales y por el Parlamento y se puede consultar, pero otra cosa es el Patrimonio, las propiedades. La de Bélgica ha sido la monarquía más opaca: su ley de transparencia es de 2013. La Casa Real holandesa recibe cerca de 46 millones de euros de dotación total y publica con todo detalle en qué emplea el presupuesto, pero no tiene obligación de publicar su patrimonio, del que poco se sabe.

Al menos seis personas fallecieron este domingo tras embestir un coche un cortejo de carnaval en la localidad de Strépy-Bracquegnies, al sur de Bélgica, indicaron las autoridades locales en una rueda de prensa, en la que informaron igualmente de 10 heridos graves y 27 leves. La Policía ha arrestado a las dos personas que viajaban en el vehículo y se ha abierto una investigación por asesinato, aunque la Fiscalía no da preferencia al móvil terrorista. Fue esta madrugada cuando un vehículo aceleró contra un grupo de entre 150 y 200 personas que acompañaban a los Gilles, tradicionales personajes carnavalescos de diversas localidades del sur de Bélgica.

Foto: EFE/EPA/JULIEN WARNAND

La caravana de vehículos contra las restricciones anti-COVID lleva casi dos semanas activa en Canadá y bloquea varias de las principales arterias de comunicación con los Estados Unidos. En Francia, los antivacunas tratan de imitar esta modalidad de protesta. Unos cientos de vehículos han salido de varias ciudades en dirección a París para después avanzar hasta la frontera con Bélgica. También se han producido fuertes protestas contra la vacunación frente al parlamento de Nueva Zelanda, con enfrentamientos con la policía que se han saldado con 120 heridos. En la mesa de corresponsales del informativo 24 horas, Sandra Urdín y Carlos Núñez profundizan en esta nueva ola de movilizaciones y bloqueos con los corresponsales de RNE en Washington (Fran Sevilla) y París (Antonio Delgado).

En Italia la vacuna es obligatoria para los mayores de 50 años. Se multa a quien no se vacune. Y sigue vigente el pasaporte covid para acceder a comercios, transportes y espacios públicos. La semana que viene el gobierno italiano decidirá si retira la mascarilla de la calle. Es el único país de la Unión Europea que queda en tomar esta medida.

Otros países como Dinamarca y Noruega han ido más allá y han eliminado toda restricción. Le seguirán en breve Suecia y Finlandia. En Bélgica la hostelería puede abrir una hora más. Y el dato lo pone de nuevo hoy Rusia que supera por vez primera los 180.000 contagios en un solo día.

FOTO: Varias personas pasean sin mascarilla por las calles de Estocolmo, capital de Suecia. Jonathan NACKSTRAND / AFP.

Miles de personas se han manifestado en Bruselas contra las restricciones. Una marcha que ha terminado con graves disturbios. Hay más de 40 detenidos, 3 policías heridos y muchos daños materiales.

FOTO: Manifestantes incedian barricadas en una marcha contra las restricciones en Bruselas. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

Miles de personas han participado en Bruselas este domingo en una marcha de protesta contra las medidas restrictivas por la covid y las vacunas. Una manifestación autorizada que ha terminado en enfrentamientos con la policía y con varios eficicios dañados.

FOTO: Un manifestante arroja un ladrillo contra un vehículo policial durante una marcha contra las restricciones por la pandemia en Bruselas. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ.

La capital cultural de Valonia, en el oeste de Bélgica, reúne una hermosa colección de arquitectura gótica y barroca en torno a su alargada plaza mayor, presidida por una elegante casa consistorial del siglo XV. Aquí comienza nuestro recorrido con la guía Montserrat Soler, que nos muestra algunos rincones escondidos de la ciudad como el Jardín del Alcalde antes de introducirnos en la gran colegiata de Santa Waltrudis, patrona de Mons. Sus reliquias protagonizan la procesión del Carro de Oro, tradición declarada Patrimonio de la Humanidad que renueva anualmente el agradecimiento a la santa por haber librado de la peste a la villa hace setecientos años. Se trata de una parte fundamental de la Ducasse de Mons, gran fiesta local que vive su momento álgido en una multitudinaria escenificación de la batalla entre San Jorge y el dragón. Una de sus participantes, Florine Agneessens, nos explica la importancia de estas celebraciones conocidas popularmente como el Doudou, que tienen su reflejo en un nuevo museo próximo al ayuntamiento. La oferta museística de Mons es, de hecho, una de sus grandes bazas. El BAM (Beaux-Arts Mons), el Mundaneum –auténtico templo de la biblioteconomía– o el Mons Memorial Museum, de historia militar, forman parte de la amplia oferta que nos desgrana Natacha Vandenberghe, responsable de turismo y cultura de la ciudad. Recorremos también su corazón más animado y juvenil, la plaza del Marché aux Herbes, con el estudiante universitario Antoine Rossignol, que también nos invita a descubrir el floreado parque Waux-Hall. Ningún visitante puede marcharse de esta ciudad belga sin subir al Beffroi, el campanario civil de estilo barroco que ocupa la parte más alta de la ciudad; hasta allí nos acompaña la guía Patricia Laurent, que también nos propone conocer la casa del barrio de Cuesmes donde residió algún tiempo un joven Vincent Van Gogh. Sus vivencias le inspiraron de tal modo que fue en Mons donde empezó a pintar.