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Esta semana, miramos hacia las elecciones presidencial en Estados Unidos. Desde Las mañanas de RNE, contaremos la actualidad desde la capital estadounidense. En el último día de campaña electoral, desde Columbia Heights, un barrio residencial de Washington D.C. , nos recibe el profesor del American Enterprise Institute y de la Universidad de Harvard, Stan Veuger. ¿Qué va a pasar en unas horas? Veuger apunta que los candidatos de terceros partidos no son tan fuertes como en las elecciones de 2016. En Washington, Trump va a recibir menos del 10% del voto y Biden va a estar por encima del 90%. Para Veuger, la crisis de salud pública y lacrisis económica desencadenada por el coronavirus son los principales problemas en juego en estas elecciones. El paro, que duplica las cifras de principios de año, y la economía con un nivel de crecimiento negativo son los retos a los que se enfrenta el futuro presidente a corto plazo. "Los sondeos de apoyo a Trump y Biden este año han sido bastante estables", cuenta Veuger, sorprendido de que no hayan oscilado más. Trump tiene como fuerza principal la economía, los votantes lo prefieren en ese aspecto frente a Biden, ya que colocó al país en cifras muy positivas, algo que le podría haber ayudado si no hubiese llegado la pandemia de COVID-19. "Trump tiene muy claro quiénes son los votantes que le apoyan e intenta cambira las políticas del país, de modo que les ayude a ellos", cuenta Veuger. Biden, por su parte, lo que ha hecho desde siempre es representar el centro del partido demócrata, con políticas con consenso dentro de su partido. Según el profesor Veuger, "Trump, por su comportamiento, atrae un montón de atención y distrae de la figura de Biden". Sobre la polarización de Estados Unidos, Stan Veuger tiene claro que el espectro político está muy polarizado. "Por eso no cambian los resultados de elección a elección. Eso refleja la división y también se nota en términos retóricos". El carácter del Partido Republicano ha cambiado bastante, nos cuenta, y hay bloques enormes de votantes que han fluctuado de un partido a otro.

Estados Unidos afronta su nueva cita con las urnas con una gran expectación. Este lunes termina una campaña presidencial anómala y caracterizada por los ataques entre los candidatos. En la calle se palpa el temor de los ciudadanos, que han reforzado la seguridad por el miedo a la violencia, y, en los despachos y pasillos del poder, el recelo hacia las encuestas. Las más recientes insisten en que el demócrata Joe Biden ganará y expulsará a Donald Trump de la Casa Blanca. 90 millones de ciudadanos yan votado de forma anticipada.

Las encuestas de voto directo dibujan un escenario claro para laselecciones de Estados Unidos: Joe Biden es el candidato favorito para el 3 de noviembre. El demócrata ha llegado a tener más de diez puntos de ventaja sobre el republicano Trump con una clave, la estabilidad. Pero los sondeos no aclaran otra clave a tener en cuenta: quién se hará con los llamados estados pendulares. Hasta nueve estados están todavía en el alero: Texas, Arizona, Florida, Michigan o Pennsilvania... Ganar aquí decide la victoria final.

Donald Trump y Joe Biden han participado en varios actos este sábado para intentar atraer a los últimos indecisos en plena recta final de la campaña para las elecciones del próximo martes en Estados Unidos, donde más de 91 millones de ciudadanos ya han votado por adelantado. Alentadas por la pandemia, estas cifras de voto anticipado son casi el doble de las de hace cuatro años y en Texas la participación, tres días antes de que tengan lugar las elecciones, ya es mayor a la 2016. Tramo ha hecho campaña en Carolina del Norte, Florida, Georgia, Iowa y Michigan. Biden en Pensilvania. Son estados bisagra y claves para que cualquier candidato consiga la victoria. Informa el corresponsal Fran Sevilla

Uno de los quebraderos de cabeza del candidato republicano Donald Trump en su nuevo intento de continuar en la Casa Blanca, son las mujeres. Hace cuatro años el voto femenino le ayudó a ganar, pero en este 2020 las cosas no van igual, se le están torciendo y él es consciente, así que cada vez que tiene ocasión se dirige a las madres estadounidenses de clase media que por favor le voten, pero el mensaje por más empeño que le pone, no está calando. Según las últimas encuestas el 23 por ciento de las mujeres apoyaría a Biden, hace cuatro años solo el 13% de ellos votó democrátas. Nuestra enviada especial Carmen Buergo ha hablado con ellas en las calles de Washington.

La COVID-19 ha adelantado este año la cita con las urnas en Estados Unidos: más de 92 millones de personas, el 66,8 % de los 138 millones de votantes que participaron en las elecciones de 2016, ya han depositado sus papeletas. De ellas, más de 58 millones han optado por el voto por correo, alentados por el miedo al contagio en aglomeraciones el 3 de noviembre y el temor a que su voto no sea contabilizado.

Un último impulso antes de las elecciones del 3 de noviembre: Obama hace campaña junto a Biden para ayudarle a recuperar los estados industriales que, en una amarga sorpresa, perdieron los demócratas hace cuatro años. En pleno pico de contagios, el mensaje se centra en la gestión de la pandemia: el candidato demócrata acusa a Trump de haberse rendido: la mejor manera de vencer a este virus, dice, es vencer a Trump. Actos pequeños, con pocos invitados, y muchos escuchando desde el coche, marcando distancias con las multitudes que congrega el presidente. "¿Qué obsesión tiene con eso?", espeta Obama "¿Es que nadie iba a sus fiestas de cumpleaños cuando era niño?"

Mientras tanto, Trump hace una exhibición de energía en una frenética recta final de campaña. Repite la estrategia de 2016 y multiplica su presencia en los estados obreros que entonces le dieron la victoria. Aquí, en actos llenos de gente, agita el miedo al confinamiento: insiste en que si gana su rival cerrará el país. Y repite, sin pruebas, que puede haber fraude con el voto por correo y les pide a sus seguidores que vigilen la noche electoral.

A tres días de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, los candidatos Trump y Biden se esfuerzan en campaña por seguir arañando votos en dos estados bisagra: en Pensilvania el primero y Michigan, el segundo. El actual inquilino de la Casa Blanca sigue lanzando acusaciones contra su adversario, insistiendo que dirige un movimiento radical que destruirá el país. Un estudio de la Universidad de Stanford indica que los 30.000 seguidores de Trump se han contagiado en sus mítines de campaña, donde no se mantiene distancia social ni se exige llevar mascarilla. Biden repite mítines en aparcamientos a cielo abierto con los asistentes en sus propios coches. El expresidente Obama se le ha unido criticando con dureza la gestión de Trump y asegurando que Biden pondrá la pandemia bajo control. Informa el corresponsal Fran Sevilla

En este año de elecciones en Estados Unidos, las protestas contra el racismo y la brutalidad policial han sacudido el país y sus consignas todavía rodean la Casa Blanca con críticas al presidente Donald Trump. Los votantes afroamericanos pueden ser cruciales en varios estados reñidos y las dos campañas tienen mensajes para ellos. En 2016 solo el 8% de la comunidad negra votó al mandatario, pero otros muchos se quedaron en casa y eso también favoreció su victoria.

Estados Unidos ha batido porsegundo día consecutivo su propio récord de casos de coronavirus, a pocos días de las elecciones presidenciales. Supera los 100.000 en una sola jornada, medio millón más en la última semana, lo que sitúa el total por encima de los nueve millones de casos. Con 229.500 fallecidos, 926 el último día.

[Coronavirus: última hora, en directo]

Las cifras contrastan conel empeño del presidente Donald Trump de restar importancia al virus. Ha asegurado que el país ya lo está venciendo, que pronto estará lista una vacuna y que los médicos ganan más cuando sus pacientes mueren de la enfermedad.

El candidato demócrata Joe Biden le ha reprochado estas palabras y ha prometido organizar una estrategia nacional, hacer obligatoria la mascarilla en trasportes y edificios federales, y que las vacunas sean gratis para todos. Se da la circunstancia de que algunos de los estados más reñidos son los que registran peores datos, como Michigan, Ohio, Pensilvania y Wisconsin.

En Estados Unidos conforme se acerca el día de las elecciones aumenta el temor de que se puedan registrar situaciones de violencia tanto en el transcurso de las votaciones como durante el escrutinio. Donald Trump lleva toda la campaña acusando a los demócratas de orquestar un fraude electoral y ha pedido, en reiteradas ocasiones, a sus seguidores que vigilen los colegios electorales. Los grupos supremacistas de extrema derecha amenazan con intervenir si Trump pierde las elecciones. En Wahington el temor es que esa violencia se traslade a los alredores de la Casa Blanca y en los últimos días comercios y oficinas en esa zona han tapiado sus locales, dando una imagen de que la capital federal se esté preparando para un huracán y no unas elecciones y muchos vecinos no ocultan su intranquilidad. Informa el enviado especial de RNE Juan Tato