15.000 vecinos de Puerto de la Cruz y Los Realejos, en Tenerife, llevan desde el miércoles sin poder beber ni cocinar con agua del grifo debido a la presencia de barro en el depósito de la zona.
Sanidad aún no ha levantado estas restricciones. La empresa suministradora tenía intención de colocar hoy cubas para los barrios afectados.