Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

La mayoría de los comercios están arrasados tras la riada. En algunos de ellos no ha quedado ni un tabique y recuperar la normalidad sigue siendo una utopía. Pero hay quien se empeña en afrontar la catástrofe volviendo a la normalidad.

Bernabé lleva quitando trastos y barro de su gasolinera a la entrada de Catarroja desde el primer día. Este jueves ha querido abrir, aunque resulta chocante porque en el pueblo, mires donde mires, no hay ni un coche circulando. Es algo simbólico porque ayuda a sentir que todo podrá volver a ser normal.

Amalia ha llorado al ver que la óptica estaba abierta. Había perdido sus gafas en la riada y como en este comercio el agua no llegó a los productos, ha abierto sus puertas. "La vida sigue -dice Amalia- pero tardará mucho en recuperarse".

Alberto muestra a las cámaras de TVE el sarpullido que le ha salido y las heridas que tiene por limpiar, pero ya tiene lista la lavandería y, en cuanto pueda, la abre.

Más de dos metros de escombros tiene aún María Teresa en la puerta de su cafetería. Necesita arreglar el cuadro eléctrico y reabrir ya "por salud mental y por el futuro, que tengo cinco hijos a mis espaldas", explica.

Una de las polémicas de la DANA ha sido el funcionamiento de los sistemas de alerta temprana en España. Los avisos meteorológicos funcionan como en el resto de Europa. Es decir, por medio de un aviso rojo de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) que llega automáticamente a los servicios de emergencias. Sin embargo, la alerta a la población es competencia de las comunidades autonómicas, siendo un sistema complejo con muchos actores. Los expertos creen que quizá hay que plantearse si esos protocolos son lo suficientemente ágiles y el Gobierno de España reconoce que habrá que revisarlos.

La DANA ha dejado, hasta el momento, 219 fallecidos, pero también otras víctimas: sus familiares. Estos han perdido todo, mientras llevan días conviviendo con la tragedia. Muchos van a necesitar apoyo psicológico y en la iglesia de la pedanía de La Torre la ofrecen. Los expertos recuerdan que también es clave la reconstrucción, la salud mental, por lo que no solo están en puntos de atención, también atienden en la calle.

-Són efectius de muntanya de la Guàrdia civil. Estan en el barranc de poio a Ribarroja. Tracten de localitzar la mare d'una família que viatjava en cotxe quan es van vore sorpresos per l'aigua. De moment han localitzat el cos de la xiqueta de només 5 anys i d'un adult, que podria ser el pare. Ara mateix la xifra oficial de desapareguts és de 93 persones.

-Mentres a Torrent continua la recerca dels dos germans de tres i cinc anys que va arrossegar l'aigüa dimarts. Sobre el terreny desenes de voluntaris, bombers i la UME treballen per a localitzar els menors, i a altres possibles desapareguts.

Juan Dual es corredor e influencer y en cuanto se enteró de lo que estaba ocurriendo, decidió llenarse la mochila de bocadillos, coger su bicicleta y llevar ayuda a los afectados por la DANA. Una iniciativa a la que se le han unido ya hasta 100 voluntarios. "Seguiremos ayudando hasta que sea necesario, pero también hay que entender que las autoridades deben empezar a tomar cierto control ya", cuenta Dual a TVE.

El Gobierno de Aragón ha presentado la plataforma "Solidario", junto a entidades sociales, para ayudar a Valencia tras el paso de la DANA. Ya se han recaudado casi dos millones de euros. Un pacto solidario para centralizar el apoyo de la Comunidad a Valencia, que han ratificado los agentes sociales, para reactivar la economía.

"Esto es como un hotel, cuando llegamos estaba todo preparado, la gente estaba esperándonos. Nunca nos han recibido así". Así se expresa Silvina Villalba, una de las muchas vecinas de Paiporta que, tras la DANA que ha asolado la Comunitat Valenciana, se ha quedado sin nada. Una semana después de la tragedia se ha instalado junto a sus hijos en Yátova, un municipio ubicado a 41 km por carretera de su casa.

Silvina es la madre de una familia monoparental y vivía en la considerada como zona cero de la tragedia. La tarde del 29 de octubre, al igual que le ocurrió a cerca de 850.000 personas de la provincia de Valencia, vio cómo su localidad quedaba inundada de agua y cubierta de barro.

José González, superviviente de la DANA, estuvo seis horas agarrado a un semáforo en Alfafar (Valencia) hasta que pudieron rescatarlo. También vio cómo a su hija se la llevaba la riada. A la hija de José tuvieron que rescatarla con una cuerda tras haber desaparecido en la inundación. "Conseguí sobrevivir cuando vi que habían salvado a mi hija, porque estuve a punto de dejarme caer”, asegura el vecino de Alfafar. "Gracias a los vecinos que ayudaron a mi niña. Les estoy muy agradecido", dice José González en La Hora de la 1 de RTVE.

Las oficinas ante mortem habilitadas en distintos puntos de Valencia por la Policía Nacional y la Guardia Civil contabilizan a día de hoy 93 casos activos de desaparecidos como consecuencia de la DANA. Del trabajo en estas oficinas hablamos con la inspectora Cristina Pie, especialista de la unidad central de análisis científico de la Comisaría General de la Policía Científica. En las oficinas se recibe toda la información que los familiares y allegados de desaparecidos puedan aportar, incluidas muestras biológicas para, en caso de que sea necesario, poder establecer comparaciones. Cuentan con un equipo de médicos forenses y también con psicólogos que atienden a los familiares en un momento muy difícil: "Intentamos dar una atención integral para hacer que este trance necesario sea lo más llevadero para los familiares", nos dice.