Una parte del forjado de la azotea del colegio San Vicente de Paúl de Gijón se ha desplomado este miércoles por la mañana sobre cuatro operarios que hacían labores de mantenimiento. Los cuerpos de los dos fallecidos han sido localizados tras horas de trabajo para retirar los escombros.
La dirección del colegio había aprovechado las vacaciones de Navidad para hacer obras, en principio menores, en la tercera planta. Las hermanas de la caridad ocupan este edificio desde principios del siglo pasado. El inmueble sufrió varias ampliaciones, la última en 1932. Cerca de 700 alumnos cursan estudios en sus aulas, estos días vacías, lo que ha evitado una tragedia mayor.