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En la cuarta sesión del juicio contra Garzón, en relación con su investigación de los crímenes del franquismo. Hoy los jueces del Supremo han escuchado a dos nietas de represaliados que pusieron denuncias en la Audiencia Nacional.

Josefina Musulén, representante de la Asociación de Memoria Histórica de Aragón, ha testificado en el juicio contra Baltasar Garzón y ha contado que el 13 de agosto de 1936 un falangista se llevó de su casa en un pueblo de Aragón a su abuelo, que era de la CNT, y a su abuela, embarazada, a la que les dijeron que "en el tiro de gracia le habían reventado la tripa". Tras la muerte de Franco, la familia de Musulén se enteró de que su abuela había dado a luz una niña sana. "Mi padre se enteró de que había tenido una hermana y llevamos 33 años buscándola", ha contado.

Dos representantes de asociaciones para la recuperación de la memoria histórica han declarado este jueves en el Tribunal Supremo que decidieron acudir a la Audiencia Nacional porque consideraron que era la única vía por la que podrían obtener "justicia y reparación" y conseguir que las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo pudieran "cerrar heridas".

En el juicio que se sigue contra el juez Garzón por declararse competente para juzgar los crímenes del franquismo hoy las víctimas han sido las protagonistas. Testimonios emotivos de familiares de fusilados durante y después de la guerra civil. Fueron ellos los que acudieron a la Audiencia Nacional reclamando justicia.

"Cuando se llevaron a mi padre se nos llevaron el pan y la sal". Los siete magistrados del Tribunal Supremo que juzgan a Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo han oído este miércoles el testimonio de Pino Sosa Sosa, una mujer de Gran Canarias de 75 años cuyo padre fue asesinado en la Guerra Civil. Esta mujer, uno de los tres testigos citados para este miércoles (en total declararán 22 en el juicio), ha explicado que acudieron a la Audiencia Nacional a pesar de tener interpuestas otras denuncias en juzgados canarios "por Justicia". "Se lo llevaron de casa, los apalearon, los tuvieron presos. Cuando se llevaron a mi padre yo era muy pequeñita. Se nos llevaron el pan y la sal de nuestras casas. Mi madre murió enferma tras su desaparición", ha relatado ante el tribunal.

En el Tribunal Supremo continúa el juicio a Baltasar Garzón por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo. En esta segunda sesión el magistrado ha dicho que no se saltó la Ley.

Miles de personas han salido a la calle para protestar contra las causas judiciales que el magistrado Baltasar Garzón tiene abiertas en el Tribunal Supremo. Entre los asistentes, los secretarios generales de UGT y CC.OO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, además del coordinador federal de IU, Cayo Lara. Todos defienden el legítimo derecho del juez Garzón para investigar la represión franquista.

El magistrado del Supremo ha dado por concluida la investigación al juez Garzón por los patrocinios de unos cursos que dirigió en Nueva York. El juez ve indicios de un delito de cohecho impropio, y lo ha trasladado a la partes para que se pronuncien antes de decidir si fija juicio oral.