Anterior El compromiso contra la violencia de género de Miss World Spain 2017 Siguiente Kulunka tras las máscaras, Daniela Fejerman y 'Gente estúpida' y una familia ter Arriba Ir arriba
Fragmento de la portada de 'Hernan Esteve'
Fragmento de la portada de 'Hernan Esteve'

Esteban Hernández: "En el dibujo hay una erótica, una fertilidad"

  • El dibujante se confiesa en una nueva obra autobiográfica: Hernán Esteve

  • “Siempre he preferido ir de cara desnudo que huyendo bien abrigado”, asegura

|

Convertido en un referente del cómic nacional gracias a sus obras autobiográficas, Esteban Hernández (Ciudad Real, 1979), también es el dibujante más sincero y osado del cómic español. Sus obras nos hablan de emociones y sentimientos y nos invitan a reflexionar sobre nuestra propia existencia. Su nuevo cómic, Hernán Esteve (Libros de autoengaño) es un espejo en el que se mira y nos invita a mirarle y a mirarnos a nosotros mismos.

“Es una medio autobiografía –asegura Esteban-. Esta novela gráfica es una crónica de sucesos alrededor de lo sexual donde lo genital no es erótico ni pornográfico, sino simpático. Empático. El libro es un pequeño historial personal que se lee desde la experiencia de cada cual. Es una mediana compilación de anécdotas donde la identidad se pregunta por lo idéntico. Donde se piensa al Yo más acá del sexo después de, entre otras tramas, un caso del tan generalizado pasar por las manos de un manipulador a costa de la amistad”.

Los protagonistas del libro son Hernán Esteve y Esteban Hernández, las dos caras (ficticia y real) del propio autor. “Sí. Pasa por ahí –confiesa-. Pero es importante advertir que en el libro Hernán Esteve y Esteban Hernández también son personajes. El primero es un vehículo para los acontecimientos y el segundo un recurso reflexivo. Para mi es difícil hablar de ambos sin caer en las excentricidades desproporcionadas de Dalí, en aquel hablar de sí mismo en tercera persona del singular”.

“Ambos personajes –continúa- son dos de mis caras, sí, de entre otras tantas de las que, por ejemplo, no tengo noticia. Soy los dos pero no los soy en la medida en que literalmente no soy un tebeo. Además, relecturas aparte, creo que si hubiera dibujado el comic desde la autoreferencia el libro rebotaría en infinitas remisiones ególatras y estériles. Estoy seguro de que lo autobiográfico como género explica el “cualquier humano, lo humano” que aseguraba Cortázar y ocurre leyendo cualquier otra cosa, en el cine o en una performance”.

Viñeta de 'Hernan Esteve' Viñeta de 'Hernan Esteve'

Desnudo ante el lector

Para lograr esa sinceridad, esa autenticidad, Esteban desnuda su alma en cada página. “Me alegra mucho que del comic se desprenda ese tono y lo verosímil –asegura-. Quizá ocurre que las anécdotas que cuento de mis entornos han sido siempre medio excesivas y solo describiéndolas parezco estar muy expuesto”.

“Ocurre –continúa- que hablando con amigas más jóvenes o amigos de más edad confesaban haber pasado por algunos episodios del libro. Que, por ejemplo, la curiosidad sexual infantil es muy común, mucho, aunque esté silenciada. Que todos y todas la hemos teatralizado con nuestros juguetes. Que aunque hay grados cualquiera ha sido explícito con ellos. Para lo sincero, avanzada la historia, para con las relaciones humanas, en mis muchas ganas de ser más justo que justiciero no quise polarizar roles. No me interesaba que el malo fuera un miserable y el bueno un sufridor. Para evitarlo lo más duro fue armar los pasajes sin guion escrito y planificar todo el comic desde mis propios recuerdos. Lo difícil y redentor fue explicitar hechos donde me pedía el cuerpo hacer de Torquemada”.

Esteban asegura que una de las cosas más importantes para él es ser sincero en su trabajo y que, además, eso le sirve para autoanalizarse: “Sí. Pero dibujar estas cosas no sustituye a un psicólogo, y viceversa. Y romperé una lanza. Además de lo creativo como terapia, pensarse con la ayuda de un terapeuta eficiente es como hacerse un análisis de sangre a tiempo. Advierte. Ayuda a prevenir problemas, farmacias psiquiátricas y sobre todo a convivir con la sospecha más o menos muda e intermitente de que casi nada de lo que hacemos en vida tiene sentido”.

“Sobre mi pudor ante al lector o con mi chica y los míos siempre he preferido ir de cara desnudo que huyendo bien abrigado” –añade-.

Contraportada de 'Hernan Esteve' Contraportada de 'Hernan Esteve'

“Luego –continúa Esteban- creo que si una vez acabado el tebeo, éste me va a acompañar muchos años, nos debemos sinceridad. Hacer tebeos es solitario y deficitario, pero tengo chequeadísimo que en dibujar hay una erótica. Una fertilidad. Creo que ahí está lo sincero, el fundamento y la terapia”.

“Mientras dibujo un libro de texto para la ESO es casi lo mismo –añade-. Para mí es capital qué tema elijo a cada ocasión para mis comics pero mucho antes, en lo cotidiano, como dibujar nace y muere en dibujar suele pasar que en ese insistirle al dibujo a gusto, en el hecho en sí, en lo postural, en ese pacer y respirar sosegado, en cierta meditación aterrizada, en esa demora, remiten ciertos temas y siempre elijo uno de ellos para mis historietas cortas o para cada nueva novela gráfica”.

Cuadrar un guion tiene un pico de entusiasmo al que le siguen semanas o muchos meses de trabajo, así que creo que la sinceridad con aquello, dibujando, con ese Eros y en lo frontal, sí es sagrado. Sincero. Sin él. Donde cero es metáfora matématica de Nada. Así, creo que hay un porque sí en dibujar que si te aburre, si lo traicionas, se nota” –concluye-.

Viñetas de 'Hernan Esteve' Viñetas de 'Hernan Esteve'

Amor y amistad

El cómic también habla de lo difícil que es, a veces, diferenciar amor y amistad. “Etimológicamente –asegura Esteban- amistad tiene su origen en la palabra amor. Hernán Esteve, además de una reflexión sobre, digamos, el yo último, es un relato sobre la amistad. Un tebeo donde se cuenta qué es capaz de hacer un cualquiera por ayudar a un amigo. Un tomarse en serio al otro. Hoy, sin salir de lo etimológico, para disociar amor de amistad, por salud, intento sólo ser amable. Intento ser educado así. A grandes rasgos creo que si no se ve la diferencia entre coacción y amistad es porque o se está persuadiendo o se está sufriendo una persuasión”.

“Ocurre –continúa- que si en la historia de manipulación que sufre Hernán él fuese mujer quedaría al descubierto la absoluta y terrible normalidad con la que gestionamos algunos encuentros sexuales. Está cultural y silenciosamente consentida cualquier estrategia de imposición entre hombres y mujeres. Consentida e incluso celebrada. En Hernán Esteve no se denuncia esto pero se subrayan desproporciones. En la historieta es coacción, en cualquier discoteca seducción y conquista”.

“Además –añade-, si no lo digo reviento, para este libro saqué de la ecuación la patología psiquiátrica, crónica y desde hace lustros asintomática que ya dibujé en Suéter (Planeta DeAgostini, 2009). Así, la mezquindad contra Hernán no fue manipular a un casi menor de edad, fue engañar a un enfermo. Esto subyace en el libro pero no quise repetir recurso narrativo. Lo dejé pasar para, como dije más arriba, no polarizar roles”.

Viñeta de 'Hernan Esteve' Viñeta de 'Hernan Esteve'

El sexo

El sexo y las distintas etapas de su descubrimiento también son fundamentales en esta historia: “Creo que lo sexual en esta historia es un espejo para el lector –asegura Esteban-. Para mí dibujar parte de mi historial es psicología básica. Sobre sexo o sobre cualquier otro asunto, escribir qué le pasa a uno ordena pensamientos. Ocurre que en el momento en que el recuerdo se convierte en libro o en otra cosa, cuando se objetualiza, la carga emocional expuesta se gestiona de otra forma. Uno se escinde de sí mismo y se ve desde fuera. Paradójicamente des(es)peja y espejea. Suelo publicar un texto cada mes en mi web (www.estebanhernandez.net) y es mano de santo”.

“Dibujar Hernán fue lo mismo –continúa-. Y aunque de normal sólo escribir es suficiente y destruir después lo escrito no le resta nada al proceso, en mi caso, si publiqué el tebeo fue por mis muchas ganas de ayudar al chaval que fui y por serle útil a quien viva en un nudo parecido. "Amor verdadero" es algo que uno arma el día en que recopila con la misma persona un buen montón de años. A toro pasado. Quizá el sexo es poco más que una excusa para convivir y el amor un pretexto para huir de la carne que somos. Un disimular lo genital como cosa. Un adornar la geometría animal que es follar para no enseñarnos los unos a los otros las costuras y el sinsentido del mundo”.

“Y no digo –añade Esteban- que todo sea sexo o que sea mejor que sólo amar. Lo sexual también está desproporcionado. El amor verdadero o el sexo como algo fundamental son ideales creo que platónicos. Son la idea perfecta de lo que en realidad nos pasa, de los casos con los que todos y todas lidiamos. ¿Y no es completamente sospechoso que todos los hits en radio-fórmula le insistan tanto al amor y al desamor y todos los autoproclamados éxitos veraniegos tengan tantas metáforas preescolares sobre el follar? Creo que ambos asuntos están proponiendo un marco de sentido al mundo y aunque el amor y el sexo están realmente bien, quizá negándolos un poco reflotaría de ellos mismos qué son en realidad para, precisamente, amar a gusto y tener mejor sexo. No propongo ninguna renuncia. Propongo otras proporciones”.

Tinta de algunas páginas de 'Hernan Esteve' Tinta de algunas páginas de 'Hernan Esteve'

Una imagen vale más que mil palabras

Sorprende que Esteban logre transmitir casi todas estas cuestiones con los recursos mínimos. Por ejemplo, la primera mitad del libro es mudo. “Cuando empecé a planificar el libro me costó redactar los textos de las escenas. Incluso las frases de pocas palabras que a menudo uso de transición, para empujar la lectura, se me hacían cuesta arriba. Ya dije que me interesaba más una crónica que una columna de opinión. En mis muchas ganas de concretar, desde el ejercicio de recordar sin polarizar roles, sentí que iba a ser un gran desgaste psicológico construir escenas largas y articularlas entre sí con el 1+1=3 que es dibujo más texto en cualquier cómic”.

Quería ser riguroso con las anécdotas –continúa-, así que si pretendía medio dirigir por dónde quería que fuese el sentido del libro tenía que ahorrar energías. Al final narrar solo con imágenes resultó más cómodo y transparente. Me ha gustado mucho escribir así, dibujando”.

El dibujo también es un mensaje

Al contrario que otros autores que usan los dibujos como mero vehículo para transmitir el mensaje, los dibujos de Esteban forman parte de ese mensaje. Un dibujo cada vez menos académico y más exagerado, más caricaturesco. Pero mucho más expresivo.

“Decidí hacer el libro con tinta sobre papel cuando quedé agotado de dibujar en digital –confiesa-. Antes medio lo dejé caer. La relación frontal con lo que uno está haciendo es lo que después recuerda tras tantas horas dibujando. Para mí cambiar de herramienta también fue cambiar el lugar de trabajo. Es una tremenda tontería pero instalarme en el comedor de casa de vez en cuando fue genial. Ocurre que el octavo usted lo empecé a dibujar así y ya tenía la técnica rodada”.

“Además –continúa-, como durante estos años el hábito de dibujar del natural me dio recursos, todo caminó. Aún estoy decidiendo muchas cosas pero si hay algo de lo que estoy especialmente contento es de haber conseguido integrar cierto garabatear en el entintado. Por lo general, de puro dibujar a diario y tan solo cambiando de herramienta, el resultado es otro. Por eso parece que he adaptado el dibujo al proyecto”.

“En realidad, ahora que caigo, Nada, mi anterior novela grafica, que autoedité en 2015, estaba dibujada del mismo modo. Lo caricaturesco, además, viene de un haber empalmado algunos libros para la ESO. Son trabajos que siempre hago en digital porque es más fácil hacer correcciones, así que dibujando rápido aquello deformé un poco más mi dibujo. Quizá refleja cierta crispación en mis personajes, como si reaccionaran a golpe de estertor, pero no es tanto por mis sentimientos como por querer pasarla bien. Por humor” –concluye Esteban-.

Viñeta de 'Hernan Esteve' Viñeta de 'Hernan Esteve'

Sus proyectos

Como decimos, Esteban es uno de nuestros creadores más inquietos y siempre tiene varios proyectos entre manos. “Además de atender a lo alimenticio –asegura- sigo dibujando cómics y tengo un buen montón de cosas acabadas. Terminé otra novela gráfica de ciento y poco paginas hace un mes. La semana pasada maqueté el noveno Usted, que también editará Libros de Autoengaño; en él hay una historieta autobiográfica de veintiún páginas cuyo protagonista también es Hernán”.

“Tengo dos números más de Mister, mi otro fanzine, a falta de maquetarlos. En muy pocas semanas el sello discográfico Le Cassette editará lo primero de mi monobanda Moneda. Y así, publicando con una intermitencia de seis meses, tendré novedades editoriales hasta finales de 2019. Sería genial dibujar otro libro autobiográfico y también hacer ficción en la cuerda de El Duelo o Culpable. Lo mismo cruzo una cosa con la otra. Hoy todo son posibilidades”.

Portada de 'Hernan Esteve' y su autor, Esteban Hernández Portada de 'Hernan Esteve' y su autor, Esteban Hernández

Más contenidos de RTVE

anterior siguiente