Anterior Joan Mir, campeón del mundo de Moto3 Siguiente El cese del Govern será efectivo el sábado tras el aval del Senado y su publicación en el BOE Arriba Ir arriba
Diseño para el otoño de 2017 de Roberto Verino. EFE
Madrid Fashion Week

Roberto Verino declara su amor por París

|

¡París, je t´aime! Este es el mensaje de amor de Roberto Verino a la ciudad de la luz, el lugar en el que comenzó su carrera allá por los años 70 cuando la alta costura dejaba paso al irrefrenable prê-à-porter. “Me pilló allí, aprendiendo el oficio, y ahora que han pasado 35 años quiero hacer un guiño a su bandera y a los grandes modistos como Balenciaga, Chanel, Dior y Saint Laurent".

Por eso ha hecho vestidos negros de noche que recuerdan al genio de Getaria, chaquetas en tweed al más puro estilo Coco, siluetas de fantasía con aroma de Monsieur Dior y mucha sastrería, "como la que Saint Laurent trasladó al vestir cotidiano”, dice, a la vez que recupera una frase de Balzac: "Quien no venga a menudo a París, no será jamás completamente elegante”.

 Verino tiñe sus prendas con los colores de la bandera francesa. EFE

La bandera tricolor se utiliza para hacer un discreto pañuelo o decorar con rayas una bufanda XXL, pero también presta sus tonos, juntos o por separado, para teñir una camiseta bicolor o tintar distintas prendas en azul noche, rojo intenso o blanco con textura de astracán.

Salvo esas concesiones al color, la paleta de esta colección viene bastante contenida y está dominada por los tonos oscuros, entre los que se desmarca algún camel.

Una carta de colores precisa que se une a una bandera de tejidos muy estudiada para favorecer la atemporalidad de las prendas, algo de lo que Verino presume.

“Por un lado es como volver al origen y por otro lado tiene un importante factor económico. Yo lo hago pensando en el cliente o la clienta que nos compra prendas, para que se las pueda poner durante años, hago prendas que no caducan nada más terminar la temporada”, insiste Verino.

 Sastre para mujer de Roberto Verino. EFE

Esa mirada al pasado se nota también en los estampados, que tienen historia, su historia, a la que ya hacía referencia en la colección anterior cuando recuperó ideas del verano de 1892. “Es curioso que lo que fue muy novedoso en esos años ahora sigue estando en pleno vigor." 

Quizá el éxito sea que hace prendas que para gente joven, gente de espíritu joven. Y para demostrarlo ha contado con dos mujeres de distintas generaciones unidas por la moda: la veterana Alicia Borras, con 70 años, y Clara Mas, que está embarazada. Dos tipos de feminidad, dos ideales de belleza.

 Roberto Verino con Alicia Borras, Clara Mas y el resto de sus modelos. EFE

Destacan también en la colección las prendas de abrigo, en piel o lanas, algunas con un aire muy masculino y otras un tanto unisex. Además, las chaquetas muy cómodas, los sastres fáciles de llevar y algunas piezas más sofisticadas, como las blusas de enormes lazadas para ella o el esmoquin impecable que se alía con la napa para él

“Ahora hay menos espectáculo, menos vestidos de plumas tan difíciles de poner que casi es necesario un manual. Eso no es la realidad, ¡ahora no se lleva el disfraz!”, sentencia. La joyería del desfile la firma la modelo y diseñadora Laura Ponte que ha hecho pendientes y broches con símbolos de París como la Torre Eiffel o la Pirámide del Louvre. 

 Laura Ponte firma la joyería de Verino. EFE

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente