Anterior Remite el temporal en España, aunque se mantienen avisos en una veintena de provincias Siguiente España sigue perdiendo población y registra 32.000 muertes más que nacimientos en 2017 Arriba Ir arriba
Los investigadores han analizado restos de 110 vasijas procedentes de los sitios arqueológicos de Takarkori y Uan Afuda en el Sahara libio.
Los investigadores han analizado restos de 110 vasijas procedentes de los sitios arqueológicos de Takarkori y Uan Afuda en el Sahara libio. AFP

La cocina se inventó hace más de 10.000 años, en el Neolítico

  • Un equipo arqueológico analiza restos de vasijas procedentes del Sahara

  • Demuestra que ya se cocinaban plantas en estos recipientes de barro

  • La cocina representó uno de los grandes pasos del desarrollo humano

|

Los humanos del Neolítico en el Sahara, entonces una sabana, ya procesaban y cocinaban plantas para alimentarse hace 10.200 años y lo hacían en vasijas de barro, según un estudio publicado por Nature Plants. El artículo señala que las técnicas para procesar plantas "pudieron haber sido fundamentales" para permitir a los cazadores recolectores al inicio del Holoceno satisfacer sus necesidades dietéticas en el Sahara de Libia.

Expertos de las universidades británica de Bristol e italianas de Módena, Milán y La Spienza (Roma) han analizado restos de 110 vasijas procedentes de los sitios arqueológicos de Takarkori y Uan Afuda en el Sahara libio, de los que estudiaron los niveles isótopos de carbono de los residuos grasos.

Los análisis han demostrado que los humanos usaron esas vasijas para procesar una gran variedad de vegetación, como semillas silvestres, plantas de hoja y acuáticas, que recogían de los lagos cercanos y la sabana. La interpretación de esas huellas químicas viene refrendada por la existencia de múltiples restos de plantas muy bien conservados gracias al ambiente árido del Sahara.

La invención de la cocina ha sido reconocida desde hace tiempo como un paso crítico en el desarrollo humano. La cocina antigua habría implicado inicialmente el uso de fuegos o pozos y la invención de recipientes de cocina de cerámica, que llevaron a una expansión de las técnicas de preparación de alimentos. La cocción habría permitido el consumo de alimentos previamente desagradables o incluso tóxicos y también habría aumentado la disponibilidad de nuevas fuentes de energía. Notablemente, hasta ahora, se carecía de evidencia de plantas cocinadas en los recipientes prehistóricos.

Hasta este hallazgo, aunque existían evidencias de que esos recipientes cerámicos eran usados para productos de origen animal, como la leche, no se sabía que tuvieran además un uso para procesar o cocinar plantas.

Importancia de las plantas en la dieta prehistórica

La doctora Julie Dunne, de la Universidad de Bristol indica, en un comunicado, que la importancia de las plantas en la dieta prehistórica había sido, hasta ahora, poco reconocida, pero este trabajo la muestra con claridad. Otro de los autores del artículo, Richard Evershed, también de Bristol, señala que el hallazgo de residuos grasos de plantas y cera en esos utensilios prehistóricos proporcionan "una visión completamente diferente de como la primera alfarería fue empleada en el Sahara en comparación con otras regiones".

Los investigadores detectaron residuos lípidos de alimentos conservados dentro de ollas sin esmaltar. Significativamente, se encontró que más de la mitad de los recipientes estudiados había sido utilizado para cocinar plantas sobre la base de la identificación de aceite vegetal y compuestos de cera. Las investigaciones detalladas de las composiciones de isótopos moleculares y estables mostraron una amplia gama de plantas procesadas, incluyendo granos, partes frondosas de plantas terrestres e incluso acuáticas.

Las firmas químicas vegetales de la alfarería demuestran que el procesamiento de plantas se practicó durante más de 4.000 años, lo que indica la importancia de las plantas para los pueblos antiguos del Sahara prehistórico.

"Hasta ahora, la importancia de las plantas en las dietas prehistóricas ha sido insuficientemente reconocida, pero este trabajo demuestra claramente la importancia de las plantas como una fuente de energía", dijo Julie Dunne, investigadora de post-doctorado de la Escuela de Química de Bristol.


 

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente