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El Gobierno estadounidense acusa a la Policía de Ferguson de discriminación racial

  • El Gobierno ha investigado al cuerpo policial tras la muerte de Michael Brown
  • Detectan un uso excesivo de la fuerza y detenciones sin motivo aparente
  • El 93% de los arrestados en Ferguson son ciudadanos afroamericanos

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El Departamento de Justicia de EE.UU. acusa a la Policía de racismo "sistemático"

El Gobierno de Estados Unidos ha acusado de discriminación racial a la Policía de la localidad de Ferguson, donde en agosto de 2014 un joven afroamericano murió por los disparos de un agente, lo que generó una ola de disturbios en todo el país, tras un informe realizado por el Departamento de Justicia.

Entre los elementos de discriminación recogidos en el texto, que previsiblemente se dará a conocer este miércoles, destacan la rutinaria revisión de conductores sin sospechas razonables, detenciones sin motivo aparente y uso excesivo de la fuerza.

Según la investigación del Departamento de justicia, en los últimos dos años, los ciudadanos afroamericanos de Ferguson (Misuri), que suponen el 67 % de la población, fueron objeto del 85 % de las detenciones de tráfico, el 93% de los arrestos, y el 88 % de los casos en los que la policía empleó la fuerza.

El informe se basa en la revisión de más de 35.000 documentos de la policía de Ferguson entre 2012 y 2014.

También se espera un texto que exonere al agente de policía Darren Wilson de violación de derechos civiles, tras matar a tiros al joven Michael Brown, de 18 años, en agosto del año pasado en la pequeña localidad de Ferguson, a las afueras de Saint Louis. Desde la muerte del joven afroamericano, la protesta racial se extendió desde Ferguson a más de 170 ciudades de todo el país, con especial intensidad en Nueva York, Washington y Los Ángeles, toda vez que se registraron graves disturbios en la localidad.

Obama exige cambios para recuperar la confianza de las minorías

Esta semana, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, urgió a la Policía a realizar "cambios" para recuperar la confianza perdida entre las comunidades de minorías, al recibir las recomendaciones de un grupo de trabajo creado tras los disturbios de Ferguson.

Este grupo abogó por una mayor supervisión del trabajo de la policía local, a través de la recolección y envío al Gobierno federal de todos los casos de agentes involucrados en tiroteos, letales o no, y en fallecimientos de personas en custodia.

Asimismo, se mostraron a favor de que los agentes lleven cámaras incorporadas a su uniforme o su cuerpo para grabar sus interacciones con civiles, propuesta presentada por Obama en diciembre pasado