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Francia tendrá que ahorrar 10.000 millones adicionales en 2012 y 38.000 millones en 2013

  • El Gobierno había previsto el recorte para este año, pero no para el que viene
  • El 'agujero' se debe a que la economía francesa crecerá menos de lo previsto
  • El próximo miércoles, el Ejecutivo presentará su proyecto de ley de Finanzas

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Francia necesitará nuevos ajustes económicos para conseguir rebajar su déficit

El Gobierno francés tendrá que ahorrar entre 6.000 y 10.000 millones de euros adicionales en 2012 y cerca de 40.000 millones más en 2013 para poder dejar su déficit en un 3% el año que viene, según un informe sobre las finanzas francesas elaborado por el Tribunal de Cuentas -a petición del Ejecutivo-, que se ha publicado este lunes.

El estudio -que servirá al Gobierno para preparar el presupuesto de 2013 el próximo otoño- señala que el esfuerzo presupuestario necesario será "de la misma amplitud que el realizado por Francia en la víspera de la entrada en la zona euro", entre 1994 y 1996.

El ajuste presupuestario propuesto por el Tribunal de Cuentas para 2012 está en línea con el que había asumido ya el nuevo Gobierno, que recientemente había evocado una horquilla de entre 7.000 y 10.000 millones de euros de ahorro suplementario.

En el proyecto de ley de Finanzas que presentará el miércoles el Ejecutivo se incluirá una subida de impuestos valorada en 7.500 millones de euros, que incluye incrementos en el impuesto a las grandes fortunas y en el de transacciones financieras.

2013, año "crucial" para Francia

Por eso, lo más difícil para el país es la desviación anunciada por el Tribunal de Cuentas para el año que viene: 33.000 millones de euros debido al desajuste entre ingresos y gastos, a los que hay que sumar otros 5.000 millones que deberá abonar Francia en 2013 por perder varios contenciosos sobre impuestos perdidos en el Tribunal de Justicia de la UE. Esos 38.000 millones suponen el 3,8% del gasto público del país.

"2013 es un año crucial. La ecuación presupuestaria va a ser muy dura, mucho más dura de lo esperado debido al empeoramiento del cuadro económico", ha destacado el presidente del Tribunal de Cuentas, Didier Migaud, en una rueda de prensa.

El golpe para las cuentas públicas francesas podría llegar ese año, según los auditors, "cuando el Gobierno debe dar el mayor paso para reducir el déficit y debe hacerlo con un crecimiento débil, una persistente crisis de deuda en la zona euro y un creciente descontento interno debido al alto paro".

Migaud ha advertido que "se necesitarán recortes de gasto público sin precedentes así como incrementos de impuestos". Además, ha añadido que "si el Gobierno quiere conseguir algo de margen de maniobra en la política salarial [de los funcionarios], se tiene que reducir la plantilla", algo que Hollande negó que haría en su programa electoral.

La subida del IVA, "difícilmente evitable"

Para alcanzar el compromiso de reducir el déficit galo hasta el 4,5% en 2012 y al 3% en 2013, los magistrados del Tribunal de Cuentas francés recomiendan que la mitad del esfuerzo de ahorro se haga recortando gastos y la otra mitad aumentando ingresos.

Así, en lo referente a ingresos, consideran "difícilmente evitable" no subir, aunque sea "temporalmente", el IVA o el CSG, una tasa que contribuye a financiar la política de protección social.

Actualmente, la tasa del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) más extendida en Francia es del 19,6%. El expresidente galo, Nicolas Sarkozy, pretendía elevarlo al 21,2% , pero Hollande se mostró contrario a hacerlo durante la reciente campaña electoral.

Pero lo más complicado será recortar en los gastos, sobre todo, si se tiene en cuenta que Hollande prometió aumentar un 1% el gasto público en su programa electoral. Para lograr el recorte, el organismo estatal recomienda revisar todas las partidas, incluidas las de gasto social, inversiones y transporte.

Según el informe del Tribunal de Cuentas, las desviaciones presupuestarias del anterior Gobierno del primer ministro François Fillon -con Sarkozy como jefe del Estado- , fueron de una "amplitud reducida" en 2012 en lo que se refiere a gastos (se quedaron cortos en una horquilla entre 1.200 y 2.000 millones de euros).

El presidente del Tribunal de Cuentas es un político socialista, nombrado por Sarkozy. Migaud ha descartado que el Gobierno saliente haya ocultado esos 'agujeros' de más de 1.200 millones dejados en Defensa, Agricultura y Vivienda y considera que se trata de desviaciones "habituales" en todo presupuesto.

Cálculos erróneos

Sin embargo, en ingresos sí calcularon mal, ya que realizaron sus previsiones con un crecimiento superior en una décima al que ahora se estima (un crecimiento del 0,4% frente al 0,5% con el que se hizo el presupuesto). Esa variación es la que genera en 2012 el 'agujero' de entre 6.000 y 10.000 millones.

Así, en una entrevista publicada este lunes por el diario Le Figaro, el ministro francés de Economía, Pierre Moscovici, ha reconocido que el Gobierno rebajará el próximo miércoles su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), tanto para 2012 como para 2013.

"El Instituto Nacional de Estadística (Insee) acaba de publicar su diagnóstico: prevé un 0,4% en 2012. El miércoles, el dato rectificativo que contemplaremos en el proyecto de ley de finanzas será de ese orden", señaló el titular galo de Economía.

En esa entrevista en prensa, el ministro de Economía añade que "todo el mundo sabe" que Francia no crecerá en 2013 el 1,75% que se ha estimado hasta ahora y agrega que "fijar la progresión del PIB sobre una horquilla comprendida entre el 1% y el 1,3%, como estiman todas las grandes instituciones, sería más creíble".

El informe del Tribunal de Cuentas no ha tenido en cuenta las medidas aprobadas por el Ejecutivo desde que tomó posesión a mediados de mayo, incluida la subida de un 2% en el salario mínimo o la eliminación del retraso en la edad de jubilación para determinados trabajadores.

Tampoco se incluyen la repercusión que tendrá la reciente decisión de la UE de gravar los fondos de inversión extranjeros -que costará a Francia más de 9.000 millones de euros- ni la participación que le corresponde al país en el rescate de la banca española.