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La eurozona y el FMI prevén un rescate completo para Chipre

  • Deberá tener un programa de ajuste completo junto con la ayuda
  • El país solicitó oficialmente el rescate el pasado lunes
  • Es el quinto país comunitario que pide un rescate en dos años

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Los ministros de Finanzas de la zona del euro han determinado este miércoles que Chipre debe ser rescatada con un programa de ajuste completo junto con la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y no solamente ayudar a la banca de ese país.

Los ministros han admitido "que un programa de ajuste parece justificado en este momento" y consideran "responder favorablemente al mismo", ha señalado el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, en un comunicado tras la teleconferencia, según informa Efe.

Este lunes, Chipre solicitó oficialmente ayuda a la Unión Europa para hacer frente a su grave crisis financiera, con lo que se convierte en el quinto país comunitario que pide un rescate en dos años. Aunque no precisó la cuantía requerida, el préstamo cubrirá las necesidades de la banca y las del propio Estado, miembro de la eurozona, según ha informado el Gobierno.

La noticia era esperada desde que hace más de veinte días el Gobierno admitió que su banca no podía recapitalizarse antes de fin de junio en los términos exigidos por la UE, llega justo antes de que en esa fecha asuma la presidencia rotatoria de los Veintisiete.

"El objetivo de la ayuda requerida es contener los riesgos para la economía de Chipre especialemente los que se derivan de la crisis del sector financiero debido a su gran exposición a la economía griega”, dice un inextricable comunicado oficial difundido este lunes al cierre de los mercados.

Un programa de ajuste completo

Sin dar cifras por el momento, el Eurogrupo ha señalado que a cambio del rescate, Chipre deberá seguir un programa que negociarán la Comisión Europea, el Banco Central Europeo, las autoridades chipriotas y el FMI.

Juncker se ha mostrado "confiado" que con la implementación de ese programa, que se basará en las recomendaciones de la CE para Nicosia publicadas el 30 de mayo por Bruselas, "Chipre resolverá sus retos financieros y fiscales y la economía del país volverá al camino del crecimiento sostenible", informa Efe.

El programa se basará en medidas "ambiciosas" para asegurar la estabilidad del sector financiero "reconduciendo la falta de solvencia de los bancos y reestructurando esas entidades cuando se necesario", apunta la misma agencia.

Así como también en "continuar las medidas ya iniciadas para el ajuste fiscal" y las "reformas estructurales que debe afrontar la economía chipriota para ser competitiva". El comunicado señala que el paquete de asistencia lo podrá proveer o bien el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera o el Mecanismo europeo de Estabilidad "sobre la base de sus instrumentos financieros".

El Eurogrupo "espera que el FMI tenga una respuesta rápida para Chipre" tras completar su procedimiento interno.

El contagio de la crisis griega

La quita de la mitad de la deuda pública de Grecia en manos privadas, cerrada en marzo, ha golpeado con dureza al sector bancario de Chipre, que ahora requiere de una recapitalización. El sector bancario está lastrado, además de por su dependencia a país vecino, que pasa atraviesa también una depresión, por el efecto que está teniendo la recesión económica y el aumento del desempleo en la propia isla mediterránea.

A finales del año pasado Nicosia tuvo que negociar un crédito con Rusia por valor de 2.500 millones de euros y en las últimas semanas estaba tanteando otro préstamo fuera de la UE, según medios especializados. Las medidas de austeridad adoptadas por el Gobierno chipriota han elevado el paro hasta un 10,1%,  cuando hace tan sólo cuatro años era del 3,8%, informa Efe.

Hasta el momento la isla, que representa el 0,2% de la economía de la eurozona, ha sido reticente al rescate, porque entre otras cosas, se supone que le obligaría a cambiar su sistema impositivo, uno de los más bajos de la UE, según Reuters.

Además, los rescates acordados hasta ahora por instituciones comunitarias o internacionales (FMI) han implicado una cesión de soberanía y grandes recortes de gasto público que han empobrecido a una parte de la población.