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Los campos de batalla'de las elecciones británicas

  • Los liberal-demócratas son fuertes sobre todo en el suroeste
  • El rico sureste y East Anglia, feudos tradicionales de los tories
  • Los laboristas tienen en el norte industrial su principal caladero
  • Escocia y Gales son terrenos baldíos para los conservadores

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La división de Reino Unido en 650 circunscripciones unipersonales oculta la importante tendencia regional que guía el voto en muchas ocasiones, de forma que a un sur tendente al conservadurismo y al liberalismo se le enfrenta un norte claramente laborista y unas regiones de Escocia y Gales donde el partido Conservador casi no 'rasca' escaños. Sin embargo, un puñado de escaños arrancados al enemigo en cada una de estas regiones puede ser clave en los comicios del 6 de mayo.  Éstos son los campos de batalla:

Suroeste de Inglaterra.  Uno de los lugares en los que es mayor la presencia de los liberal-demócratas, amenazados por una oleada conservadores hasta su despegue en las encuestas tras los debates electorales. Feudo tradicional de históricos dirigentes liberal-demócratas, este partido consiguió importantes ganancias en 2005 en la zona gracias a un discurso situado a la izquierda de Tony Blair.

Londres.  La capital de Gran Bretaña y su área metropolitana cuentan con nada menos que 73 asientos, de los que la mayoría están en manos de los laboristas gracias al vuelco que se produjo en 1997 con la victoria laborista. La derrota en las municipales del año pasado, en la que el conservador Boris Johnson, puede ser el preludio de una victoria arrolladora de los conservadores. Los liberal demócratas también pueden monopolizar el voto urbano de clase media, oscureciendo el ascenso de Cameron.

Sureste de Inglaterra y East Anglia. Dos de las zonas más ricas del país y feudos tradicionales de los conservadores, que tienen pocos asientos que ganar en estos comicios. Sin embargo, hay uno que tiene un alto valor simbólico: el del portavoz de Interior de los liberal-demócratas, Chris Huhne, situado en Eastleigh. En cuanto East Anglia, cualquier avance de los mismos podría suponer incluso la expulsar a los laboristas de la región.

Las Midlands. Situadas en el centro del país, las regiones del oeste y el este de las Midlands son clave en la victoria electoral, porque tradicionalmente suelen cambiar de un partido a otro cuando hay una corriente ganadora. Especialmente dolorosa sería la pérdida del escaño de Redditch, donde la ex ministra Jacqui Smith, se la juega. Es una de las zonas del país más débiles de los liberal-demócratas.

El NorteFeudo tradicional del Laborismo, el norte de Inglaterra es uno de esos lugares en los cuales cualquier avance conservador sería un signo de una victoria arrolladora, esquivando el 'hung parliament'. En esta zona se encuentran los escaños de personas tan cercanas a Gordon Brown como el ministro de Educación, Ed Balls, cuyo escaño podría caer a manos conservadoras. Si también cayese el histórico Jack Straw, ministro de Justicia, Cameron daría un golpe histórico.

Escocia y Gales.  Ambas regiones se caracterizan por una alergia histórica al voto conservador -visto como el máximo guardián de las esencias inglesas- y por un voto útil que perjudica a los importantes partidos regionales, el SNP (que gobierna Escocia) y el galés Plaid Cymru a favor del Laborismo. Escocia es un terreno especialmente simbólico para el Nuevo Laborismo, al ser la tierra de Gordon Brown. Los escaños del canciller del Tesoro, Alistair Darling y el secretario de Escocia, Jim Murphy, serían pérdidas especialmente dolorosas. Los liberal demócratas superan a los tories en ambas regiones.