Presentado por: Hermanos Torres

Los hermanos Torres, Sergio y Javier, nos cuentan cómo sacar partido a los productos de temporada con recetas sanas y diferentes. Recetas originales, sabrosas y asequibles para todos, buen producto, trucos y técnicas, todo acompañado cada día con el toque personal que caracteriza a los gemelos Torres. Su objetivo, 'intentar hacer fácil lo difícil'. Un nuevo programa diario para las mañanas de La 1 de TVE dirigido a todos los públicos.

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Para todos los públicos Torres en la cocina - Especial invitados - ver ahora
Transcripción completa

Hola a todas y a todos. Un placer estar aquí con vosotros

un día más. Y hay recetones. Venimos del mercado.

Hemos ido a por vieiras pero hemos encontrado volandeiras

que se llaman. Que es de la familia...

...de la zamburiña. Lo único es que la volandeira es redondita

Hemos intentado buscar zamburiña pero no hemos encontrado.

Pero el próximo día os enseñaremos la diferencia.

Diferencia a priori es que la volandeira tiene este coral

de aquí rojizo muy grande, y la zamburiña no lo tiene.

Lo tiene, pero muy pequeñito, muy disimulado.

Os vamos a enseñar a hacer un aperitivo muy fácil

y muy bueno. Nunca falla.

Hemos dicho: "Bueno, ya que están las vamos a hacer".

Vale, Sergio. Vamos allá. Lo primero que vamos

a hacer es un aceite para regar estas volandeiras, y le vamos

a poner un poquito de vino blanco seco.

No mucho. Stop. Exacto. Hemos cogido un albariño

que teníamos, pero podría ser un vino seco.

Vamos a poner un poco de cebollino.

O cebolla tierna podría ser.

Para hacer un aceite.

Que le vamos a poner ahora, aún no le he puesto aceite.

¿Veis qué receta más simple? De verdad es apoteósica.

Es alucinante esta receta. De verdad, muy buena, muy fácil.

Aceite. Aperitivo que tiene toque.

Y truco. Y ahora déjame aquí el brazo.

Y ahora trituramos. ¿Le has puesto sal y pimienta?

Ahora le pondremos. Tengo que estar encima.

Bueno, ya está. Mirad qué emulsión más bonita.

Y sin ningún tipo de ligazón.

Fijaos cómo queda.

Tiene dos pasos: uno, el aceite; y después, pan rallado

que lo vamos a mezclar con jamón picado muy fino.

Y unas hierbas también.

Aperitivo fácil pero brutal. Picado muy finito.

Y más fácil imposible, es nada. Superrápido de hacer.

¿Veis? Cortado bien pequeño el jamón.

La grasa y todo. Que la grasa, sabéis, que es buena.

Cómo estaba el mercado esta mañana. Pletórico

Qué bonito es ir al mercado y encontrarse a la gente

preguntando, diciendo... Nos encanta ir al mercado

a comprar. Viva el mercado.

Exactamente. Bueno, yo tengo esto aquí.

Javier, cuando tengas el pan...

Aquí, tan fácil como un poquito de pan. No mucho, un poquito.

Cocina de aprovechamiento. Pon un poco más, tampoco seas

tan austero. Vale.

Un poquito de pan. Pan, jamón picadito bien pequeño.

Espérate, hierbas le va. Tomillo le va.

Tomillo limón o el que tengáis.

Mira, yo tengo aquí tomillo limón, le voy a poner un poco.

Y le voy a poner un poco de romero también, que sabéis

que somos amantes.

Vale, vamos a picarlo a cuchillo.

Voy a poner un poquito de sal y pimienta como siempre. Aliñamos.

Pero aliñas las zamburiñas o las volandeiras.

Sí, pero el pan también, Sergio.

Me gusta hacer las cosas bien. No se trata de hacerlas mal,

se trata de hacerlas. Hay que hacerlas bien, no como tú.

Ya veis, ¿no? Todo el día así. Tira.

Vale, venga. Y ahora, Sergio, aceite.

Bueno, una base de sal yo pondría en el plato.

Ahora lo ponemos en el plato. Vale.

Ahora lo pondremos. Vamos por partes, Javier.

No te aceleres. Primero ponemos... Pon un poco más.

Pon un poco más. Tranquilo, tranquilo, Javier.

La volandeira se tiene que espesar. Esto es un toque.

Fijaos qué aceite. Le da un toque brutal y es muy fácil de hacer.

Ya marcas la diferencia.

Vino blanco, "tatatí, tatatá"... Es fácil, ¿eh?

La verdad es que no tiene... Venga, chútale. No le pongo más.

Que luego la volandeira o zamburiña, lo que encontráramos,

suelta su agüilla y esto es un manjar, ¿eh?

Fijaos qué bonito. El aceite precioso verde,

refresca mucho, combina muy bien. Amigos de los bares,

aquí tenéis la tapa del siglo Del año.

Y ahora el pan con las hierbas y el jamón.

Y ponemos bien encima de cada vieira.

Encima de cada volandeira.

Ahora pondré más.

Es que es de la familia de la vieira, por eso a todo

le decimos... La concha, evidentemente, es

de la misma familia, pero es mucho más pequeña

y ya no crece más. La volandeira o la zamburiña

no crece más. Y luego os vamos a enseñar...

Después vamos con un plato de vieiras fantástico

y os vamos a enseñar la diferencia entre la vieira nacional,

la nuestra, la gallega, y la de otro sitio.

Porque se nota mucho. Mucho.

Os vamos a enseñar a diferenciarla.

Vale. Tengo sal gorda. Le voy a poner un poco de agua.

Vamos a hacer una sal para que se nos aguante...

Y luego eso irá al horno. Tenemos un plato especial

para horno, o una bandeja.

Mojamos la sal... Ya está.

No hay que mojarla mucho pero suficiente como para que...

Ahí está.

Mojamos la sal para que nos sirva de soporte.

Y se te mantiene caliente, porque la sal aguanta el calor.

Entonces tiene diferentes utilidades.

Se hace muy rápido.

Y ahora... Pon aquí y trabajamos a cuatro manos.

No, ponlo así. No, ponlo así.

Bueno, pues la giro yo. Vale. Ya está.

Tiene más rollo, ¿sabes?

Así parece que se sale del plato y llena más.

Y se mantiene recta. Ahora estas tres...

Hace "ras, ras" y "ras".

¿Qué te parece? Que no me gusta mucho.

¿Qué te parece, Javier? Porque no se le ha ocurrido a él,

por eso no le gusta.

Vamos a ponerlo al horno con el grill a tope

hasta que gratinen. ¿Tiempo? Lo vamos a ver ahora.

Yo calculo que unos 5 minutos. Menos. Calculo que menos.

Calculo que en tres está más que hecho eso.

Porque es un toque. Si las cocemos demasiado se secan.

Y el horno está caliente ya porque lo hemos encendido

5 minutos antes, o sea que...

Poco hay que hacer.

A ver, que calcule alguien 4 minutos.

¿Yo? Sí.

Vale. ¿Te doy un temporizador? Me fío más de tu reloj

que de mi temporizador. Es que no va muy bien.

Últimamente falla. Seguimos con...

Vieira. Productazo.

Un productazo que nos encanta de verdad, que es gallega.

Cada vez que veo esto me acuerdo de Santiago.

Un productazo. Aquí tenemos la vieira que sería...

Que es abierta, tal cual.

Que sabéis que es así, que se abre... Bueno...

Tiene un poco de resistencia.

Y luego para sacarla lo hacemos con la cuchara.

Espérate, que voy a explicar una cosa muy simple

antes de seguir, una cosa que dije que explicaría y lo voy a explicar.

Mirad, diferencias entre una vieira nacional, o gallega en este caso,

y una que viene de fuera.

Detalles importantes. Primero: esta es la gallega,

que la concha es mucho más plana. Y esta es ovalada.

Primer toque de atención.

Segundo toque: esta tiene un color más oscuro por fuera,

y esta por fuera es más clarita.

Tercer toque:

esta por dentro es más oscura. Ya veis que la concha es

mucho más oscura, un color mucho más pardo.

Y esta, la gallega, fijaos qué diferencia de color.

Hombre, la vieira gallega... Esta tiene la nuez, que decimos,

que es un músculo, que es esto, la tiene blanca, el coral brillante

y el sabor... Hay bastante diferencia.

Nos atrevemos a decir que la vieira gallega es la mejor del mundo.

Pero vamos, ponemos la mano en el fuego.

Vale. Ya está, eso es solo

para que vierais la diferencia entre una vieira de aquí

y una de fuera. Y luego, el sabor, evidentemente...

Ni que hablar. Es mucho mejor.

Bien, aquí tenemos las vieiras.

Ya las tenemos limpias, y lo que vamos a hacer

es que por un lado recuperamos lo que es la vieira.

Sí, dame a mí el coral. La nuez. Ahora te lo daré.

Nosotros lo hacemos con una cuchara.

Para no romperla, para que nos quede bien entera.

Hay que decir que ahora están bien porque es cuando hace frío,

que es cuando está bien la vieira. Cuanto más frío, mejor.

Y luego también que está bien de precio. Se puede comprar, ¿eh?

¿Qué hacemos? Sacamos la nuez.

La nuez le llamamos a esta parte blanca.

Y el coral. Esto ya está, eh, Javier.

Y el coral, que es esta parte. Tres minutos y medio.

Cuatro minutos. Sí.

Cuatro minutos. Lo que yo he dicho. Bueno.

Para mí, ya está, eh.

Fijaos. Espera, que voy a poner algo ahí.

No. No está tan caliente. ¿No?

Fijaos qué platazo.

O sea, qué aperitivo. Esto, tiqui, tiqui...

De verdad, sorprendentes. Bueno, sigo.

La nuez, por un lado.

El coral, por el otro. Dame el coral.

Opcional, el que le guste

o no le guste el coral. A nosotros nos gusta.

Vale. Toma.

Corto, porque haremos un sofrito

y lo pondremos dentro. Cocina de aprovechamiento.

Y es opcional, como decíamos.

Eso, luego, ya es... Bueno, vamos a hacer un plato,

que puede servir como principal. Vale. Salpimentamos.

Las vieiras, un poquito de sal y pimienta.

Porque las vamos a dejar bien rosadas.

¿No harías primero el sofrito? No.

Podemos ir a dos, Sergio.

Venga, te voy a ayudar.

Mientras se caliente, te voy a ayudar con el tomate.

Te ayudo yo a ti. No te equivoques.

Pondremos un poco de ajo.

El tomate, sabéis que lo hemos escaldado.

Escaldar: agua hirviendo durante diez segundos.

Lo ponemos en hielo y lo podemos pelar sin resistencia ninguna.

Ahora, sacamos las pepitas y cortamos en dados.

Y es superrápido, porque lo hacemos al momento.

Sí. Es muy fresco. Lo hacemos más fresco.

Es cocina de mercado.

Que, bueno... Sí.

Pero con un resultado esta ensalada, que es mía.

Bueno, ya. Es brutal. ¿O no?

Hombre, te he cambiado un par de cosillas que no veía claras.

Le cuesta. Se deja llevar.

Al final... Al principio, te dice que no está bien.

Un poco cascarrabias. Vale.

Un poquito de ajo y un poquito de cebolla.

A la vieira, poco hay que hacerle,

porque como tiene ese sabor tan sutil.

Es un plato supernatural. Vale. El ajo, Sergio.

¿Tienes a punto la cebolla?

Pues no, porque... Vas lento hoy, eh.

Ya. Mira. No doy para más.

Mira. Se me va el aceite.

Finita, ¿no? Sí.

Estoy esperando, eh.

(Suenan cantos de grillos)

Estoy esperando, Sergio.

Venga, vamos allá.

Venga. Ponemos el ajo.

Dejamos dorar. Ponemos un poco de cebolla.

Y nada, es pim pam. Es un momento. El coral.

Ahora sí, el coral.

Y aquí, yo ya voy marchando la vieira.

Vale. ¿Guindilla le has puesto?

Guindilla...

Bueno, es opcional, Sergio.

Se puede poner o no. Vale.

(Risas)

Vale. La vieira. La nuez de vieira, que decimos nosotros,

es marcarla, aceite bien caliente,

vuelta y vuelta y fuera, retirarla.

Muy muy ligera. Muy poco hecha.

Vale. Aquí ponemos tomate, eh.

¿Guindilla? ¿Tú crees? Sí, hombre.

Vale. Sal, pimienta.

Y esto son dos vueltas, eh.

Por eso decimos que es más fresco, es diferente.

¿Veis? Vuelta y vuelta.

Vamos a ponerle un poquitín de apio a la ensalada.

Que el apio le va muy bien. Unas hojitas, las amarillas.

Nos encantan las ensaladas de apio

y las hacemos mucho en casa.

Sí.

Lo ponemos en agua y hielo. Lo lavamos y se riza un poco.

Y nada, cortamos un poquito del tronco y ya está.

Venga, la vieira ya está. Habéis visto, eh.

El sofrito, luego lo puedes sacar. Golpe, vuelta y vuelta.

Es que la vieira es un producto que se puede comer hasta crudo.

Sofrito, lo sacamos.

Ahí está. El apio refresca muchísimo,

es supersano.

Y que a nosotros nos encanta el apio.

Bueno, vamos a emplatar.

Vale. Vamos allá.

Ya veis qué sencilla. Pero, de verdad, es buenísimo.

Es tibia. Ahora, con el tiempo que hace, pues, bueno,

apetecen estos tipos de platos.

Vale. Yo voy a cortar la vieira en rodajas.

Sí. Pero no muy pequeña tampoco. Sí.

Ahora está cocinada, pero está rosada por dentro.

¿Veis qué bonita?

Está preciosa. Venga, Javi, lo tenemos. Vamos.

Espabilando un poco. Perfecto.

Venga.

Fijaos qué maravilla, qué cosa más bonita con el coral.

Coge un sabor espectacular.

Oye, y aún le pondremos un poco de aceite del que has hecho verde.

Sí. Cocina de aprovechamiento, que también está bien.

Mira qué bonito. Una puntilla de sal y pimienta.

Este aceite está buenísimo.

Le pondré, que las tenía en la nevera,

unas huevas que tenía en la nevera, que son unas huevas de trucha.

Y aprovechamiento. Le va bien también.

Opcional, también. Sí. Pero le da rollo.

Sí, pero es opcional. No le va mal.

Hombre, ¿qué tal? Los de arriba os traen este regalo.

Qué bien. Flores de begonia.

Muy bien, muy bien. Estoy sorprendido. Gracias.

No habéis traído carbón. Está bien.

(Aplausos) Está bien.

Se merecen un aplauso. Se merecen.

Se lo merecen. Vale. Tenemos aquí un poco de apio.

El apio refresca muchísimo.

Y aparte de que... Bueno, el apio y la begonia.

La begonia tiene sabor. Es una flor.

La encontraréis muchas veces en el jardín,

o en plantas, o en la floristería.

Pero tiene un sabor... Arrancad una flor de begonia y comérosla.

Sabe a manzana ácida, manzana verde.

Tiene un rollo tremendo. No te enrolles.

Ya. Pero bueno... Que no llegamos.

Es información, Javier.

Bueno, ya ves. Vale. Para, para.

No puedo parar.

Vale. Ya está. Vale. Nada más.

Oye... Bueno, y el tomillo que tenía yo aquí, eh.

Y el toque de tomillo-limón. Y ya lo tenemos.

Y de aperitivo, volandeiras.

De primer plato, las vieiras.

Y después, un cabrito espectacular, que viene ahora.

Luego os doy a probar las flores de begonia.

Vamos con el cabrito. Vamos a hacer un cabrito,

una espalda, una paletilla de cabrito lechal,

pero con mucho toque.

Venga, vamos a empezar. Primero, ¿qué tenemos que hacer?

Marinarla. Es opcional, pero recomendamos marinarla.

Sí. Recomiendo.

Depende del tiempo. Que uno no tiene tiempo,

pues con esta mezcla de sal, de sales y especias,

también se podría salar y cocinar de la misma manera.

Pero es que el marinado le da mucho toque.

Bueno, ponemos la sal. Sal. Sal, sal.

Ponemos un poco de cúrcuma. Cúrcuma, ya sabéis, es este...

Le llaman el curry o el colorante de las Indias.

Que es el...

Ponemos un poquito. Esta raíz que da tanto aroma.

Después, ponemos un poquito de curry.

El curry es, ya sabéis, superbueno, aromático.

Hay diferentes tipos: rojo, verde, amarillo. Este es amarillo.

Un poco de comino. Exactamente.

Veis que está tomando esto un toque muy oriental.

Y un poquito de canela. Canela, no abusar,

pero un poco, que le va muy bien.

Ahora, mezclamos bien la sal con las especias.

Es un marinado suave. Es para... Bueno, es muy suave.

Es una cosa muy zen. ¿Es muy zen?

Sí. Vaya.

Se entiende, ¿no? Es tranquilo. No es agresivo.

No es... Vale.

Pondríamos las paletillas debajo.

Y luego, ya, una para cada uno. Cubrimos bien.

Vale. Venga, lo ponemos todo. Venga, perfecto.

Muy bien. Esto dejaríamos 25-30 minutos.

Yo me quedo más en 25, que en 30. 30 minutos.

Bueno, yo digo 25. Él dice 30. El que quiera...

Es un marinado suave también, zen. Vamos a hacer un plato zen.

Como no queríamos esperar, aquí las tenemos.

Exactamente. Han pasado 30 minutos.

Y ahora, lo que vamos a hacer, es lavarlo bien debajo del grifo.

Yo las hubiera dejado 25. Pero bueno.

(Risas)

Ahora, sin miedo, hay que quitarle muy bien marinado.

Debajo del grifo y bien lavada.

Vale. Tenemos bien lavada.

Mira. Aquí tenemos unas ramas de canela.

Perfecto. Además, son superbonitas estas espalditas.

Sí, sí. Son preciosas.

Vale. Vale, perfecto.

Y luego, vamos a poner, en el fondo de la bandeja, romero.

Canela. Esto es, simplemente, para que el cordero no toque la...

la superficie respire y es como un asado.

Normalmente, se ponen unas tablillas de madera,

o troncos de laurel. Nosotros vamos a poner canela.

Canela y romero.

Fijaos qué fácil, esto lo podemos conseguir todo sin problema.

O sea, es una cosa fácil. Además, qué bonito queda, ¿eh?

Tampoco hay que abusar, Sergio. No, pero esto es lo que debe ser.

Además, es mi plato. ¿Tú qué quieres, eh...?

¿Problemas conmigo o qué? Vale.

Vamos a marcar el cabrito por aquí.

Esto es opcional también, pero a nosotros nos deja...

sabéis que la estética es muy importante.

Y nos quedará mucho más pulido.

Si cortamos con un cuchillo, marcamos la parte de arriba

y, ahora, con una tijera,

cortamos esta parte y lo que pasará es que,

con el calor, se contrae y nos deja más estética

y más bonita esta espaldita.

Vale, opcional completamente. Vale, vamos a poner, pon, pon aquí.

Claro, sal ya no le vamos a poner porque sal llevaba la marinada.

Al revés. No, así.

Huy, huy, huy, venga, pon esta aquí y esa ahí.

Muy bien, Javier, muy bien.

Muy bien. Cómo motivas, ¿eh?

Luego, ponemos agua, agua en el fondo,

para que se nos hidrate bien y, luego, un poco de aceite de oliva.

Ya está, nada más, y al horno. 180 grados, 40 minutos.

Como mucho. Venga, lo pongo al horno.

Venga, al horno. Ya está. Asado estilo...

Precioso, ¿eh? Castilla, pero... a la Torres.

Vale, vamos a ir ahora con la salsa,

que vamos a hacer una salsa diferente,

pero que tiene mucho rollo también, que está muy bien.

Mirad. Pica ajo.

Eh, vamos a hacer: ajo, cebolla para hacer un sofrito.

Vamos a hacer un sofrito para la salsa, ya veréis,

una salsa interesante, muy buena. ¿Qué pico, un ajo?

Picas un ajo, sí.

Vale. Ajo, cebolla y vamos a hacer un sofrito.

Un sofrito que yo, en este caso, sí le voy a poner guindilla,

porque, bueno, porque me gusta el picante.

¿Sois de picante aquí o no? (TODOS) Sí.

Sí, ¿no? Vale.

Aceite. El ajo.

Vale. Cebolla.

Ya veréis que, luego, esta salsa la colamos, ¿eh?

Pero... y tú, si quieres, ve machacando ya el...

Anacardo, ¿no? El anacardo, sí.

Vamos a poner aquí el anacardo, un buen puñado de anacardos.

Es que se utiliza mucho en la cocina india también.

En la cocina oriental se usa mucho el anacardo.

Pero, curiosamente, donde más lo he visto ha sido en Brasil.

Veréis qué salsa más interesante y más buena vamos a hacer.

Y, encima, fácil. Y machacamos, viva el mortero.

Bueno, es que es originario de Brasil, es donde lo he visto más.

Vale, pues pochamos la guindilla,

que he dicho que pondría una guindilla.

No la voy a abrir, ya sabéis que esta tiene nombre de...

peligrosa.

Y, bueno... Vale, ya lo tengo, ¿eh?

Luego, tenemos, también le vamos a poner cúrcuma.

Sí, pero esto lo vamos a poner aquí.

Jengibre y nuez moscada.

Nuez moscada, ya sabéis que nos gusta y le da un toque...

No hay que abusar porque es muy potente.

Stop.

Oh... Venga, jengibre, que lo necesitas

para la tosecita esa que tienes así tan...

Tampoco hay que abusar pero, bueno, aquí vamos a poner un poco más.

Un poquito menos, ¿eh? ¿Por qué?

Vale, venga. Cuidado con las especias.

Y, luego, cúrcuma que es más bien colorante,

aunque también le da un sabor muy interesante.

Venga, ya está. Vale. Muy bien.

Luego esta salsa ya veréis que la vamos a colar.

Vale, ponle un poquito de... Yo le iba a poner agua.

Sergio quiere ponerle caldo. Yo tengo un poco de caldo de ave.

Si no, las pastillas, ¿os acordáis lo que decimos siempre

de las cubiteras que tengáis ahí unos cubitos de...?

Oye, ya que hacemos una espalda de cabrito, vamos a darle...

Podríamos poner agua, vale, sí, bien.

Bueno, pero teniendo caldo, pues yo le pongo caldo.

Esta salsa, además, ya veréis que es apta

para todos los públicos, porque no es muy picante.

Al que le guste el picante, que le ponga picante.

Yo le he puesto ahí, aunque lo que puse es mínimo,

porque no he roto la guindilla.

Esta guindilla, si no la rompes, es aromática y está bien.

Ahora, como la rompas. Y si ya pillas una semilla...

Mi hermano todavía no la ha probado.

No has probado esta guindilla, cobarde.

Pero yo sí la he probado. Yo no tengo miedo.

Yo sí la he probado. Toma, ven aquí.

Toma, chulito, ven aquí. Ahora no quiero.

Venga, chulo. Hubo una chica del público

que la probó y dijo... No pilló la semilla.

Y Sergio probó un poco y: "¡Ay!".

(Risas) Porque no pilló la semilla.

Pánico. Mira que yo aguanto el picante.

Yo me como una entera.

Venga, bocas. Vale, venga, ahora ponemos esta mezcla,

que es suave, ¿eh? Seguimos con el...

Mirad qué salsa más fácil y diferente.

Ponemos leche de coco.

Y, luego, vamos a dejar reducir,

eh, bueno, lo dejamos reducir cinco minutos, no más.

Le voy a poner... no le pongo. No, está perfecto.

Ya lo sé, lo sé, ¿qué me vas a decir?

Eh, vamos a reducir cinco minutos, poner a punto de sal y pimienta

y, luego, lo que voy a hacer... la iba, fíjate tú,

la iba a triturar, pero no la trituraré.

La voy a colar, solo colarla, que tengo preparado un colador.

Cinco minutos reducir, colar, apretar bien para que salgan bien

todos los sabores. Reducir bien para que quede bien.

Que quede bien ligada. Y ya está. Esto es un viaje.

(Timbre del temporizador)

Ya tenemos el cabrito. Tiene una pinta que no veas.

Hemos ido regando, se ha secado alguna vez

y le hemos puesto un poco de agua en el fondo

para que se mantenga siempre hidratado.

¡Tachán! Espectáculo.

Bueno, tirabeque, de la familia del guisante.

Se utiliza mucho en Asia, es una verdura crujiente,

buenísima, a nosotros nos encanta. Y es muy rápida de cocinar.

Sí, es un toque crujiente y, luego, con el cabrito,

nos va a venir muy bien. Una guarnición al momento.

Bueno, yo ahora aprovecho bien todo el...

Y salteada, sin más. Toda la salsa.

Sí, esa salsa es buenísima. Brutal.

Y es mía, ya lo sabes. Sí, sí, todo.

Vale. El tirabeque lo bueno que tiene es que es eso,

lo bueno es dejarle... ni hervir ni nada,

salteado un momento y dejarle el crujiente ese que tiene.

Que es... Buenísima, ¿eh? Muy buena.

Si no tenemos anacardos, si no los encuentras,

aquí lo podemos hacer con almendras, que podría ser.

O avellana. Avellana, almendra, nueces.

Muy bien, pues vamos a emplatar, eh, tú ponle el tirabeque.

Ya está, eso ya está. Es un toque, pimpam.

Sal, pimienta, ¿le has puesto? No.

Claro que sí, Sergio.

Hay que vigilarte a ti. Ponemos.

Venga, aquí en el fondo, así.

Tirabeques.

Fijaos que, además, en este plato. Esto le da un toque crujiente.

Y, como es negro, el emplatado también es importante.

Todo, todo es importante.

¿Qué? Me vas a hacer caso, ¿no?

Lo voy a probar, pero no estoy seguro.

A ver. Abrimos un poquito y ya está.

Aparta.

Salsa que lleve, ¿eh? Esto es un manjar de salsa.

De verdad, que va muy bien.

Venga. Vale, ponemos...

Chútale. La espaldita encima.

Si queremos, un pelín de aceite de oliva

para darle ese sabor tan bueno del aceite de oliva.

Ya está, no lo toco más, venga. Y...

Viaje con esta espalda de cabrito.

(Música étnica)

Con este menú, con este gran menú nos despedimos,

que es un aperitivo, un primero y un cabrito. ¿Tú ya estás comiendo?

Siempre hay un buen motivo para cocinar. Adiós.

Hasta el próximo programa. Gracias.

Cómo está, tío, está buenísimo. Ya tengo hambre. ¿Qué hago?

Dicen que comer sa... ¡Ay! ¡Ah!

¿Qué te parece? No me gusta mucho.

Voy a por ti, Sergio. Te saltará esta vena.

Si quieres, me voy. Todavía no.

Tenemos un duelo pendiente. Sergio, es mi turno.

Con cuatro ya vale. Es lo que dije yo.

¿Ah, sí? Todo el día así.

Tira. No, porque luego tú ya, ah...

(TARTAMUDEA) Eso no lo sabías tú.

Ah, no, no lo sabía. Venga, vamos a saltar, pero...

¿Cómo es eso? No estaba preparado, de verdad.

¿Haces tú la tortilla o la hago yo?

La hago yo, yo. Se te va a pegar.

¿Qué pasa? ¿Qué? No, no.

Vale, como luego... ¿Qué te pasa?

A ver cómo acaba esto. No se pega, no se ha pegado.

Nos has sorprendido a todos. "Torres en la cocina".

(Se oye el canto de un grillo)

Torres en la cocina - Especial invitados

17 feb 2017

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