Dirigido por: Maria Pallier

Espacio de cultura que se ha convertido en un punto de referencia obligado para todos aquellos inquietos por seguir las últimas tendencias en el campo de la creación artística. Temporada tras temporada, el programa ha sabido crear su propio lenguaje televisivo.

Metrópolis, es un programa semanal sobre cultura y arte contemporáneo que, desde el 21 de abril de 1985, se emite por La 2 de TVE. A lo largo de sus más de 1000 capítulos ha mantenido el formato original, un programa temático sin presentador de 25 minutos de duración. Si bien en algunos momentos de su trayectoria experimentó alteraciones de su formato, es precisamente éste el que ha convertido a Metrópolis en un programa televisivo de culto y objeto de coleccionismo. También se suele utilizar como material educativo en Facultades de Bellas Artes y Ciencia de la Imagen.

Metrópolis debe su creación a la llegada e inmediato 'boom' del vÍdeo arte en España a mediados de los 80. Los creadores del programa apostaron por el vídeo como un lenguaje artístico muy apto para ser mostrado en televisión. En un principio fue concebido como un escaparate para artistas emergentes, de todos los campos de la creación.

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No recomendado para menores de 16 años Metrópolis - Alicia Martín - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

"Decía Edgar Allan Poe que la enorme multiplicación de libros

de todas las ramas del conocimiento es uno de los mayores males

de nuestra época.

De ese exceso y desbordamiento,

se sirve la artista Alicia Martínez

en sus esculturas para romper con el orden establecido

y canónico que existe en torno al libro

y plantear otras lecturas posibles.

En sus manos,

su contenido pierde importancia a favor de su materialidad.

Es un objeto cotidiano, universal,

ergonómico y antropológico que define y retrata al hombre.

Y como tal, nos sirve para reflexionar sobre la memoria,

el espacio, la divulgación del conocimiento,

el exceso de información, el valor de la imagen o la representación."

El libro de alguna manera me llega porque leía mucho,

de tenerlo en la mano.

De una manera muy sensitiva, de olerlo, cuando lo lees,

lo cierras y piensas lo que has leído.

Entonces,

el hecho de tenerlo en la mano y darle vueltas al mismo tiempo

que lo estás pensando,

ahí empiezan a surgir las primeras ideas de trabajar con el libro.

Desde que era pequeña siempre dibujada mucho, leía mucho,

estaba siempre enredando en eso.

De alguna manera, al decidir qué quería estudiar después,

dudaba entre Filosofía o Bellas Artes y opté por Bellas Artes.

Pero no por querer ser artista, sino por querer estudiar más,

profundizar más en esas disciplinas.

Hice la especialidad de grabado, yo creo que esa especialidad,

esa técnica es una disciplina que de alguna manera sí me formó

la forma de resolver los problemas

estéticos que yo me proponía, ¿no?

Pero la disciplina general es el dibujo,

incluso en las grandes esculturas es el dibujo.

El dibujo es como la letra,

es como la expresión de lo que estás pensando, es como un lenguaje,

lenguaje artístico.

(Música)

Los primeros trabajos eran representaciones de mi cuerpo,

o eran representaciones de los objetos

cotidianos que yo tenía al alcance

y que podía modificar de alguna manera.

Que podía dislocar.

No cambiar, no buscar otro significado,

sino dislocar el que tiene.

Causar cierta extrañeza en ese acercamiento.

Las primeras exposiciones fue en la sala de Avenida de América.

Era una serie de libros abiertos, con otro tipo de material encima,

alfileres, sustituyéndolo por cristal,

y luego se fue desarrollando un poco más,

se fueron uniendo más los libros, haciendo esculturas.

Pero en principio, el contenido estaba negado,

sustituido por otro material.

Una forma de acercarme al libro muy sensitiva, muy de manejarlo,

muy de leerlo.

El concepto siempre ha sido muy de retrato,

como si nos ponemos como en las grandes,

una inclinación al paisaje, hacia el bodegón.

Muy de retrato.

El libro también en el fondo es un retrato para mí,

aparte de ser un artefacto que es como una prolongación del cuerpo,

te retrata, te retrata lo que lees, te retrata como lo interpretas,

como lo lees.

Es como un objeto antropológico.

El acto de leer es un acto muy íntimo, es muy personal.

Para mí el libro es un artefacto de dentro afuera.

Es un símbolo de muchas cosas.

Es un objeto universal,

todo el mundo que ve un libro sabe que es un libro.

El acercamiento no es hacia el interior,

sino de lo que es el libro como artefacto hacia el exterior.

(Música)

A mí me gusta mucho esta exposición

porque es como la representación de mi propio trabajo,

de mi propio proceso de trabajo.

El hecho también de sacar esculturas y fotografías primeras,

se ve perfectamente que hay ese vaivén,

ese ir y venir a través del muro.

El péndulo lo que tiene es esa idea de vaivén,

esa idea también sociológica de movimientos que vienen,

hay momentos que van.

Esa incertidumbre que tiene el propio título de la obra

que es "Palíndromo".

Lo que se puede leer de un lado y lo que se puede leer de otro.

Es mi forma de entender las cosas, es verlo, lo vemos aquí,

pero en otro momento dado lo podemos ver aquí.

La esfera no tiene aristas,

lo más elemental de la esfera es la representación del todo sin aristas.

Es ese abarcar todo de todo.

Por eso ese péndulo también es esférico,

porque quiero darle esa idea de algo universal todo junto.

Todo mezclado.

(Música)

Las piezas que se llaman "Bibliotecas",

son libros, se simula que están dentro o que salen,

o que entran del muro.

Lo importante realmente es el muro,

es el soporte estructural arquitectónico

que sujeta ese libro, que entra o sale.

El libro, sin más, tú ves el cacho de libro en la mano, y dices:

"Pero, ¿qué es esto?".

Cuando lo colocas en el muro es cuando tiene importancia.

Entonces, ese muro es más la escultura que ese cachito de libro.

Mi proceso es muy manual, necesito manipular siempre.

Depende de lo que quiera hacer, si quiero acumular esas hojas,

hay que atornillar o si quiero golpearlas,

tengo que usar el martillo.

Cualquier herramienta es una prolongación.

Necesito el gesto,

no me puedo quedar solo en la idea y en no manipular.

Para mí, manipular es terminar el propio proceso.

Mi proceso creativo es, sobre todo, intuitivo.

Viene de la lectura, de lo que leo, surgen ideas, tengo un cuaderno,

donde apunto todas las ideas que me interesan y los bocetos

y para mí el tener un taller es muy importante desde el principio.

Yo necesito esa intuición que tengo,

esa idea que tengo, tengo que resolverla, físicamente.

Tengo que buscar el proceso y en ese proceso,

seguramente vuelve a cambiar.

En ese proceso también se determina si la quiero hacer

o no la quiero hacer.

No sé si hay cadáveres a la vista,

pero hay propuestas que no llegan a su fin

porque en el proceso de construcción no me interesa ya.

O han cambiado completamente en ese propio proceso.

El hecho de tener un espacio físico donde yo trabajar, estar, moverme,

donde tocar, no tocar, para mí es fundamental.

Cuando tengo que realizar en otra ciudad una instalación grande,

una escultura grande, siempre necesito un equipo de construcción,

yo no puedo sola hacer una escultura de 12 metros.

Entonces, eso influye muchísimo porque la parte humana influye.

Cuando he trabajado con artistas, muy bien.

Nos hemos entendido, incluso sin conocer el idioma.

Nos hemos entendido perfectamente.

Pero cuando hay alguien que dice:

"No, no, mi solución es la mejor", eso ha sido un problema.

Es un problema porque yo no voy a conseguir la escultura

que yo quiero hacer.

Ya está en manos de otros, ya no es mía,

la vamos a hacer y la hacemos en el equipo.

Toda esa parte humana que entra en ese proceso,

forma parte también del final, de la forma final.

Los materiales que utilizo, depende de la intención que tenga.

Busco el material dependiendo de la intención.

En estas últimas esculturas, que es un cristal

que es el soporte de un libro de Historia del Arte,

tenía que ser un material cortante,

material que hiera y que erosione

pero que al mismo tipo es el propio soporte.

El material siempre tiene que ver

con la intención que tengo.

"Políglotas", es un chorro de libros que discurre,

tiene un eje de movimiento en sí mismos y luego todos juntos.

Ese chorro acompaña distintas lecturas de distintas personas

que grabamos en distintos idiomas todos a la vez.

Es como una expresión de la misma idea de la escultura,

solo que usando lo que es la herramienta del vídeo,

que es el sonido y el propio movimiento.

-Hace varios años, contaba las dificultades

que se le presentaron para deshacerse...

-He realizado pocas en video,

primero porque necesito también un equipo,

y de todos los vídeos que he realizado,

los he realizado con Mario Maquerie,

Lo que me motiva del vídeo es la imagen del movimiento, realmente.

(HABLAN EN OTRO IDIOMA)

Los libros ordenados en una biblioteca

es como la clasificación de un contenido,

el peso de algo que tiene que ser así.

La manera de desordenar para que deje de ser así.

A mí me gusta mucho cuando causa inquietud, vamos a decir,

o "desaformo", hay gente que se enfada mucho.

Ver los libros, de alguna manera que no es como tú lo tienes que ver.

Esa idea del libro que es un objeto, pero no lo puedes tocar,

esto no lo puedes...

Ese respeto a cómo tienen que estar,

la autoridad que supone ese orden.

Es deshacerlo, vamos a ver qué pasa cuando se deshace.

Cuando los tiras por el suelo.

Ahora qué tienes que buscar, otro orden.

Enfrentarte a desmantelar eso que te están imponiendo siempre.

Los libros te descolocan

la forma de colocar los libros incluso los vídeos,

en las instalaciones, las esculturas, da la sensación,

quiero dar siempre la sensación de movimiento,

siempre busco colocarlo al revés, las diagonales,

quiero que sea algo como vivo, como orgánico, muy de tierra.

Algo como que sale de la tierra.

Por ejemplo, la una escultura que realicé,

que para mí es una de las que más me gustan en Almagro.

Hicimos una serie de piezas,

intervenciones que eran en una placita muy pequeña

y lo que utilicé,

en el centro había un tronco de un árbol que ya estaba muerto

pero tenía sus raíces.

Me gustaba esa idea de que la escultura también está por debajo.

Hay una serie, última serie que realicé, que se llama

"Retratos de artista", que son revistas de arte.

Son propuestas de artistas de un periodo muy concreto.

Esas revistas las atornillo, en una madera y las voy arrugando,

voy haciendo un volumen,

los voy atornillado y a base de golpes voy realizando un dibujo

que es un collage que es la mezcla de todas estas propuestas

y de todos estos artistas juntos a golpe.

Es como una acumulación que es el gesto

de concentrar una serie de propuestas,

de alguna manera es como la representación de la imagen,

el exceso o la concentración, exceso, concentración,

de todas las imágenes, de todas las propuestas en una.

La Bienal de Venecia,

participé en una exposición que llevaba Rafael Doctor,

que se llamaba "Of Elías y Ulises",

lo que lleve fue una pared de libros que se abre en una esquina

y desborda.

Se abre la esquina porque desborda desde dentro todos esos libros.

Hablaba con otro tipo de obra de artistas,

era como una instalación del espacio en sí.

Me hizo la propuesta,

se presentaban también catálogos de artistas españoles.

Una propuesta de cómo presentar esos catálogos.

Lo que hice la presentación circular con unas estanterías muy finas

y había libros también como metidos entre las estanterías.

Lo positivo, era que tú podías llegar allí,

sentarte en una silla que era obra de Juan Luis Moraza

y podrías hojear catálogos de arte español.

En todos los proyectos que tengo siempre hay una estructura.

Una estructura que tiene que sujetar el resto,

entonces esa parte que tiene de esqueleto.

(Música)

Las esculturas siempre

tienen una relación con la arquitectura.

Es ese soporte arquitectónico

es como el soporte de la propia escultura.

Tiene que tener como una base, donde sujetarse.

Viene de haber hecho grabado,

porque el grabado tiene esa parte

que tiene la matriz del positivo y el negativo.

Entonces, esa parte, esa ventana o ese muro donde sujetan

o donde forman parte las esculturas, es como esa matriz.

Importa más que lo que sale por fuera.

La escultura del Palacio de Linares,

vino un señor enfadadísimo: "¿Pero cómo haces esto con los libros?".

Por favor, pase al almacén, usted ve los libros,

todos los libros que le gusten, se los lleva.

No se llevó ninguno, de alguna manera, que me parece

interesante en este tipo de esculturas en la calle,

es que la gente que pasa por allí

se enfrenta a aquello de muchas otras formas.

Se enfrenta a lo que entiende como un libro.

Cantidad de gente que le parece un horror lo que se hace con los libros

y no está leyendo, ¿sabes?

Léetelos y luego ya veremos.

Mira qué libros son,

resulta que a lo mejor no te va a interesar ninguno.

Perdone, ¿qué quiere decir esto?

Hay un techo que...

Yo no pienso en el público,

las propuestas que realizo no pienso en el público.

No lo tengo en cuenta.

Claro, dices:

"Claro, no tienes en cuenta y estás en la calle". Es distinto.

Lo que sí tengo en cuenta es ocupar un espacio de la vía púbica

y que todo el mundo se lo encuentre,

pero no pienso en la reacción del público.

Me gusta recibirla,

y me gusta mucho porque me estimula, pero no pienso,

no está hecho para el público.

(Golpes)

He tenido la suerte de realizar intervenciones en la calle,

esculturas en la calle en distintos...

Casi que llevó más de 10 años.

Depende del sitio donde las haga,

la gente reacciona de una manera o de otra.

Una que realice en La Haya, fue fantástico porque venía gente,

se hizo una convocatoria por Internet

para que la gente aportara sus propios libros, vinieron muchísimos.

Hicimos dos esculturas con todo el material

y era muy bonito porque venían muy respetuosos,

venían con bolsas llenas de libros,

los dejaban y se llevaban otros.

Entonces, es algo que la propia propuesta trae después.

Ese intercambio, eso está muy bien.

O en México,

era fantástico, al día siguiente había libros

como si fueran donaciones,

un montón de libros al lado de la escultura como si fueran ofrendas.

En España se enfadan mucho.

Depende del sitio donde esté,

la gente reacciona de una manera o de otra.

En Italia se llevaban los libros,

dejaban la escultura pelada, no podíamos hacer nada,

no podíamos decir: "Manténganlo", "No esto está en la calle,

esto yo me lo llevo".

Bueno, pues eso forma parte de la escultura, eso me gusta.

Me gusta que sea efímera porque de alguna manera ocupas un espacio,

ya te digo, en la calle,

un espacio que normalmente la gente que transita tiene su rutina

y no hay nada, y de un día para otro al mejor

te encuentras una es cultura de 12 metros por 5 metros en medio.

Todo ese estímulo que pueda generar, me gusta, pero claro,

si se queda para siempre es un monumento.

No me interesa que sea un monumento.

No tiene sentido que sea un monumento, tiene que ser fugaz,

en el tiempo, se tiene que deshacer.

Las esculturas dejan de ser cuando desaparecen,

pero se quedan en la memoria.

Sí, tiene cierto paralelismo con el proceso de la lectura.

(Música)

La idea de monólogos es esa expresión de conversación interior

que hace uno de su vida.

En el video son simultáneas, manos de hombres, de mujer,

de hombre mayor, mujer mayor y manos pequeñas.

Es la intención, esa sensación interior de cuando rompes con algo.

La necesidad de decir: "Hasta aquí".

De alguna manera es un libro,

un libro significa esa autoridad que te imponen de alguna manera,

que te viene por la educación, por donde has nacido, por donde sea.

Ese punto de: "Con esto ya".

El sonido que acompaña a esas manos que rompen libros

y que se superponen, es una música que repite constantemente una vocal,

como un mantra.

Acompaña a esa idea de monólogo, de una ruptura interior.

(Música)

El archivo 113 es el contexto,

el título que he querido dar a la intervención en el museo

que es el contexto histórico de alguna de las piezas.

Es un contexto histórico concreto en la historia de España,

es un archivo de la devolución de una serie de obras, cuando acaba

la Guerra Civil de la colección del museo José Lázaro Galdiano.

Yo me enfrento a una casa museo,

a través de las conversaciones con Carmen Espinosa,

la conservadora jefe,

me fui metiendo más en lo que es los objetos y la colección.

Yo no quería ni reproducir ninguno de ellos ni quería sustituirlo,

y la opción que tomé fue subrayar

una serie de objetos

que me interesaban para poder interpretarlos,

acercándome desde la museografía.

La intención era acercarme al objeto de alguna manera tanto física

como simbólica.

No quería reproducir, sustituir,

quería acercarme al objeto de una manera

que no fuera solo con la imagen exterior.

Es representado de una manera muy seca,

un esquema muy sencillo, muy seco, del interior,

del espacio interior de cada uno de los objetos.

Y una de ellas,

como el niño de pasión me llama

mucho la atención esta talla sevillana,

porque le falta parte de la mano y

de lo que se supone que sería la calavera,

los símbolos del niño de pasión.

Quería meterme en ese hueco,

hacer positivo ese hueco negativo,

pero marcando a su vez el hueco en sí.

La más destacada es la imagen de la exposición,

que es la parte de la boca del Salvador adolescente,

es una tabla maravillosa,

a mí lo que me gusto es la ambigüedad de la propia tabla.

Me centré en la boca,

en reproducir o reinterpretar la boca al tamaño del cuadro

y en volumen.

La esfera es una representación de algo absoluto. Algo sin límite.

De algo, que al no tener aristas,

no tiene un punto de vista,

pero no es algo descentrado en sí,

tiene muchos centros o muchos puntos de vista.

Me interesa esa parte subjetiva

de representar muchos puntos de vista.

(Música)

En el caso de la escultura que se llama "Anónimo",

en la sala de baile,

se hizo una convocatoria a instituciones ya privadas

para que trajeran sus propios libros.

La intención es igual que la silla del coleccionista,

es incluir algo del exterior, algo de fuera, dentro del museo.

Ya no es vaciar o quitar obras,

sino meter algo más que convivan con esas obras,

no es la idea de realizar una obra colectiva,

no es querer que muchos formen parte,

sino que forme parte algo del exterior.

Hay una relación con la escultura de los libros en positivo,

podemos decir, de la escultura de la sala de baile,

con el libro que se coloca detrás de la procesión de los flagelantes,

que es un cuadro atribuido a Goya,

que es otro archivo de los libros censurados por la inquisición.

Entonces, es como un archivo en negativo, son libros vetados,

libros marcados en negativo,

que hay como un equilibrio en relación a estos libros del exterior,

que son libros anónimos.

A mí me gusta mucho presentar la propuesta,

es como una introducción

a la intervención con la escultura de una serie que la llamo "116".

Ahora su modo es como la nomenclatura,

la ejecución de piezas industriales, ese es el ajuste o desajuste.

01 es el máximo ajuste, el 016 es el mayor desajuste.

Es como una representación de lo subjetivo,

un desequilibrio también con esa esfera

y la representación de los dibujos son las distintas posibilidades

que puede haber, distintos enfoques, hay un equilibrio,

desequilibrio en compensación con esos libros,

la mayoría de historia del arte, con el enfoque subjetivo.

He podido relacionarla con un libro de Ptolomeo,

con su teoría geocéntrica,

como el colmo de lo subjetivo de alguna manera.

Y este libro,

especialmente connotativo porque a su vez está intervenido,

estudio por otra persona que ha incluido su propio pensamiento

y otros dibujos.

Me gustaba empezar con esa idea de lo subjetivo.

(Música)

De la casa museo, forma parte también el jardín,

que es maravilloso. Las primeras propuestas sí había tenido

un poco más importante el jardín,

a medida que me fui metiendo en el museo, ya preferí entrar dentro.

Esos libros enterrados como en la entrada

del museo tiene una relación con las lápidas, es como un cementerio.

Las lápidas que antes tenían como una espiral de piedra,

una espiral tallada haciendo como esa simbología en relación al cielo

y la tierra, esa unión.

Es como un eje hacia dentro de la tierra.

Como que esa escultura forma parte también

de lo que dentro de la tierra, las raíces.

Metrópolis - Alicia Martín

15 oct 2018

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