Presentado por: Sergio Fernández

Sergio Fernández nos enseña a cocinar también los fines de semana en el nuevo programa 'Cocina con Sergio'. Cada sábado y domingo a las 14:00 h por La 1 de TVE, Sergio nos acerca nuevas recetas, trucos y aperitivos. Además, nos invita a recorrer España a través de los ingredientes de nuestro país y nos pone al día de los originales utensilios que ya podemos tener en nuestras cocinas.

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/1.6.12/js
3405027
Para todos los públicos Cocina con Sergio - Pisto con trigo tierno y medallón de solomillo - Ver ahora 29.24 min
Transcripción completa

Marchando para hoy pisto con trigo tierno

y solomillo a la plancha. Fíjate, Pepa, lo que nos espera.

¿Pero eso blanquito es trigo? Pensaba que era arroz.

Ha venido muy oriental, por eso busca el arroz,

fijados qué delantal. Voy a hacer un saludo.

Ella solo tiene ojitos hoy para el arroz, pero se da un aire.

Se da un aire el trigo tierno, que hemos empleado en el plato...

Un aire, que es muy parecido, vamos. Se parece mucho,

pertenecen a una gran familia, desde luego que sí,

pero arroz hoy no vamos a hacer.

Cereales son los protagonistas de nuestra cocina de hoy.

Sin los cereales no podríamos entender a la humanidad,

porque nos han cambiado la vida, gracias a ellos,

nos hicimos sedentarios, empezar a cultivar, a tener ganado.

Al planeta azul, a la Tierra,

deberíamos llamarle del planeta de los cereales,

porque es tan importante que cada continente tiene su propio cereal.

Podrían estar representados.

Empezamos por América, ¿a qué lo asociamos? Al maíz.

Hace un montón de años que se cultiva allí el maíz,

que se sepa, 7000.

África, mijo y sorgo, de hecho, esos cereales han dado de comer

a generaciones y han salvado de muchas hambrunas.

Asia, el arroz, ya lo hemos dicho.

5000 años, que se sepa, que se cultiva allí.

Y el viejo mundo, nuestra Europa, al trigo, cebada y centeno.

9000 años tenemos documentos que lo atestiguan y, seguramente,

sea anterior a esa edad. Vinculados a la alimentación 100 %.

Los cereales, importantísimos en nuestra vida,

incluso en la Grecia y en la Roma antigua,

tenían su propia diosa, la diosa Ceres.

Los griegos la llamaban Deméter.

Para hacernos una idea de cómo concebían ellos el mundo,

deberíamos retroceder muchos años, vivir en un mundo un poco irreal,

donde el destino de los hombres estaba regido por los dioses,

mirar al cielo, las estrellas...

Vamos a contar la historia de Ceres que es curiosa.

Vamos con ella.

Podríamos decir que es la "crème de la crème"

de los dioses romanos y griegos.

Era hija de Saturno, hermana de Neptuno, Plutón y Júpiter.

Era bella, rubia, inteligente, ¿qué pasó?

Que sus hermanos se fueron enamorando de ella

y ella, en vista del percal,

se transformó en yegua y huyó a Sicilia,

por eso allí la veneran especialmente.

La representan con coronas de trigo y de amapolas,

esa flor silvestre que crece entre los cereales.

Curioso, desde luego. Muy curioso.

Si hablamos de nuestra historia, de Hispania,

tiempos de, por ejemplo, Augusto, siglo I, muy pocos años a. C.,

hay un historiador griego, Estrabón,

que nos describe como un poco bárbaros.

Le sorprende mucho el elevado consumo de cereales que hacemos,

nos describe como grandes comedores de pan.

¿Cómo era el pan de entonces?

Poco que ver con el que tenemos, tan blanquito...

Muy integral, muy denso. Exactamente,

porque lo del refinado de la harina es muy posterior,

tendríamos que retroceder hasta el siglo XIX aproximadamente.

Nuestro pan era pan negro, pan de centeno en épocas muy duras.

¿Por qué de centeno? ¿Por qué ese pan negro?

Porque el centeno es un cereal que resiste las peores temperaturas.

Lo que le echen prácticamente. Exactamente.

Ese lo podrías cultivar tú.

Igual, me salía un poco revirado, a saber.

En tu huerto puede salir cualquier cosa,

pero el centeno tiene altas probabilidades, lo probaría.

¿Por qué no tiene buena prensa?

Porque el cereal es el que menos gluten tiene

y la masa es menos esponjosa... Más compacta.

Es un pan un poco más difícil de comer.

Cereales del desayuno, todos, prácticamente,

nos hemos criado con la cajita de cereales.

¿De dónde puede venir eso? De Estados Unidos.

Tenemos que retroceder hasta finales del siglo XIX.

Los hermanos Kellogg tenían un sanatorio en Battle Creek,

en Michigan, EE. UU.,

e investigaban una dieta para sus pacientes,

una dieta libre de azúcar y de alcohol.

Entre lo que descubren, intentan probar unos copos de maíz tostado.

Lo introducen en el régimen de sus pacientes,

parece que funciona y en EE. UU. triunfa la idea.

A nosotros nos tardó un poco en llegar, en 1978.

Están bien ricos en el desayuno, es una opción buena.

Por aquella época, mediados de los 50,

en EE. UU. fue cuando empezaron esa costumbre que tenemos

y que gusta tanto a los niños de meter cromos, regalitos,

pues empezó en las cajas de cereales de los hermanos Kellogg.

Luego os hablo de datos de producción y consumo,

que son tela, os sorprenderá. Luego veremos todos los datos.

Nosotros, antes de empezar a cocinarlo, le vamos a dar aroma,

mucho aroma a este plato con un toque de romero.

Romero que tengo por aquí, romero fresco.

Lo vamos a acompañar con todos los ingredientes.

Pepa, tenemos aquí plena huerta,

dispara qué vamos a emplear para el plato de hoy.

Venid conmigo, veis los ingredientes en primer plano y os leo la lista.

A ver si lo tenéis en casa y podéis cocinar con nosotros,

aunque lo del trigo este, no sé yo. Que sí, hombre, que sí.

Empezamos. Necesitamos...

Muy sencillo, por un lado, este cereal lo vamos a hacer

con un toque de ajo, el caldo, muy ligerito,

acompañado con el pisto

y ese solomillo marcado en la plancha.

Tenemos hortalizas, cereales, proteínas de la carne...

Un plato bastante completo.

Para rematar, de postre,

como hemos aprendido a hacer bizcochos y muchísimas masas,

os voy a dejar que hagáis la que más os guste,

¿qué vamos a aprender hoy?

A hacer una crema pastelera de chocolate.

Aprenderemos a hacer, empieza Pepa a pensar cómo está esa crema...

Se me empiezan a poner los ojos...

Aprenderemos a hacer la crema pastelera tradicional,

pero luego veremos cómo hacer la terminación con chocolate.

Ahí tenemos toda una variedad de cremas pasteleras.

Las cucharitas, guardadas, ¿no? Por si acaso.

Sí, porque el peligro de la crema pastelera

es que empiezas, empiezas y no, hay que guardarlas para rellenar.

Existe la opción digital, que lo sepas.

Deja la opción digital, no te radicalices,

porque estas cremas pasteleras... Hay un problema.

Haces crema pastelera, empiezas a probar...

Y ya no hay nada que rellenar.

Cuando llega el momento de rellenar el bizcocho,

te falta crema por todos los lados, siempre pasa lo mismo.

Vamos a cocinar, vamos con el paso 1 del plato.

Empezaremos a hacer un pisto muy ligero.

Ponemos aceite, Pepa, te voy a dar la cuchara.

Ahora sí, ¿no?

Sí, pero la grande, además, con agujero,

para que no puedas comerte la crema pastelera.

Aquí todo está pensado. No me conoces...

Sí, por eso.

Bueno, aceite, vamos a poner al 7 o al 8 nuestra placa,

añadimos la cebolleta troceada y vas sofriendo.

En compañía, toma la hojita de romero,

para que vaya soltando sabor.

Junto con la cebolleta, voy a trocear los pimientos,

en este caso, el pimiento rojo, cortado primero en tiras finas

y haremos dados pequeñitos.

Cuanto más pequeñitos sean los dados,

más fácil será montar este pisto muy ligero y sencillo de hacer

junto con ese trigo tierno.

Fíjate el romero, lo acabas de poner

y el aroma que nos va dando el romero.

El día en que la tele se pueda oler también...

¿Verdad?

Por lo tanto, nada, ya lo decimos más de una vez,

habrá que inventar ese sistema. No creo que tarde mucho.

Después, exigirás, pedirás, poder probar las cosas desde casa.

El día que hagan una cebolla que no te haga llorar,

ni te cuento.

Pepa, a estas alturas de la película,

después de tres temporadas cocinando, dándole a los fogones,

no te has hecho con las cebollas, por Dios,

que llevamos sacos y sacos de cebollas cocinadas.

Como veis, empezamos con ese buen sofrito.

Pepa, que no se te olvide poner una pizca de sal,

a tu izquierda tienes el salero. No, allí, perdona.

Ah, perdón, aquí lo tenemos. Cómo estamos ya...

Ponemos una pizca de sal, que siempre nos va a ir muy bien

para que acelere el proceso de pochado.

Ese sofrito que, cuanto más tiempo lo tengáis en casa,

si lo mantenéis a fuego lento o medio

con el recipiente tapado, soltará mucho más sabor.

A veces, vamos con prisas, a toda velocidad,

no tenemos demasiado tiempo para el sofrito

y se nota un montón en el sabor final.

Por ese motivo, siempre que os sea posible, lentito,

un pochado al "tran tran", sin prisas,

con el recipiente tapado,

y ojo también al tapar el recipiente porque, a veces, nos despistamos,

como no lo vemos, pensamos que dentro todo va bien

y cuando destapamos, ¿qué nos encontramos, Pepa?

Como con la crema... Un desastre.

Que se ha quemado. Hay que tener cuidado.

Aunque se condensa el vapor, a veces,

en función de la temperatura que hayamos puesto,

no hay generado la suficiente cantidad de vapor

y el alimento se puede quemar.

Por un lado, ya tenemos la cebolleta y ese toque de romero y el pimiento

y ahora vamos con el calabacín.

Calabacín que voy a dejar con piel por varios motivos.

Es una piel muy suave, por un lado.

Por otro lado, nos ayudará a reforzar sabor y a decorar,

porque si nos encontramos los trocitos de esa piel,

que es una piel muy suave.

En cambio, el tomate, lo vamos a poner rallado,

porque la piel del tomate se queda un poco dura.

En este caso, el calabacín podemos añadirlo con piel,

no hay ningún problema.

Marchando por aquí.

Te lo pongo también, que se vaya entremezclando.

Voy a poner un poquito más de sal, ¿eh?

Venga, le pones un poquito más de sal...

Tú, a la carta, lo que te pida el sofrito.

Lo que me pide el cuerpo es un poco de crema de chocolate.

Ya lo sé, pero esa llegará después,

porque Pepa creo que es esa compañera de cocina

peligrosa en repostería,

porque si montas nata, le gusta la nata montada,

si tenemos un poco de crema pastelera,

está deseando meter mano a la crema pastelera, conclusión...

¿No has oído hablar de la figura del catador?

Sí, desde luego. Fundamental.

Pero hay cierto peligro, que me conozco el tema, ¿eh?

Vamos a terminar de poner ese calabacín

y lo último, el tomate.

Mi consejo, o bien lo escaldamos y lo pelamos

o bien lo rallamos.

El caso es que la piel del tomate no aparezca en este guiso.

Cuando hacemos otras elaboraciones donde vamos a colar la salsa,

como una salsa de tomate, no hay ningún problema,

pero en este caso, mi consejo

es que la piel no aparezca por ningún lado.

Marchando el calabacín. Fíjate qué pinta.

Llevamos poquitos ingredientes y la cosa, fijaos.

Simplemente como guarnición, tendríamos un plato 10.

Ningún misterio.

A veces decimos: "¿Qué pongo de guarnición?

¿Patatas fritas otra vez? ¿Un poco de arroz hervido?",

Pues mirad qué guarnición.

Tres productos de la huerta aromatizados con un toque de romero

y sazonados con una pizca de sal, dos gotas de aceite de oliva

y ya tendríamos una guarnición.

Lo mantenéis unos ocho minutos

y ya tenéis solucionado, incluso, un primer plato.

Simplemente, unas verduritas así sofritas...

Buenísimas. Esto, respecto al paso 1.

En cuanto que estén esas hortalizas un poco más tiernas, más caídas,

pondremos el tomate.

El tomate que tengo aquí. Qué color.

Simplemente está rallado.

Tomate color rojo intenso que se lo pondremos.

En el paso 2, vamos con el solomillo.

El teppanyaki ya está caliente, ese teppanyaki ya está caliente,

y lo que voy a hacer es lo siguiente:

cogeré el solomillo y lo cortaré en discos,

en unos discos que sean bastante gruesos

para dar volumen al plato.

Lo que haremos con este solomillo, mirad, ya está limpito,

vamos a cortar, más o menos, discos de unos 5 cm.

El teppanyaki, en este caso,

que esté caliente, pero no en exceso.

Si está muy caliente, se va a sellar.

Para otras cosas, lo queremos, ¿verdad?

Cuando hacemos sepia, queremos que se selle,

pero cuando la pieza necesita que se haga bien por el interior,

se tiene que sellar para que no se deshidrate,

pero tenemos que darle tiempo.

Resumiendo, si no tenemos teppanyaki y lo hacemos en una sartén,

¿a qué nivel?

Si nuestra vitrocerámica o placa de inducción llega al 9,

más o menos, 6-7, que se vaya haciendo.

En este caso, voy a ir colocando

estos medallones que tengo por aquí preparados.

Los voy a ir poniendo. ¿Lo veis? Suenan, es decir,

están empezando a sellar,

pero no tiene una temperatura tan alta

como para que nunca llegue esa temperatura al interior.

Sal, pimienta, se la pondremos al final.

Este trocito que me había quedado por aquí...

Antes de que te vayas a contarnos datos de producción,

como ya vemos que empiezan a caer, que empiezan a quedar pochaditas,

en casa las podéis mantener un pelín más, añade el tomate.

Añadimos el tomate y ahora dejamos todo, sin miedo.

Dejamos que se vaya poco a poco haciendo

y, como habéis visto, en el paso 1, todo lo que es el pisto.

En el paso 2, vamos marcando el solomillo

y Pepa, mientras, que nos cuente datos de producción

y me incorporo contigo en breve.

Os decía antes que el planeta Tierra debería llamarse el planeta cereales

porque el nivel de cultivo es espectacular.

Fijaos las cifras anuales.

Se cultivan, en todo el mundo,

2000 millones de toneladas anuales de cereales.

El granero del mundo...

De cuántas hambrunas pueden llegar a salvar los cereales.

Es un alimento básico

en cualquier dieta de cualquier país.

Si dividimos toda esta cifra

entre el número de habitantes en el mundo,

salimos a unos 155 kilos por persona y año, que está bien,

pero es que hay muchos países en los que la dieta básica

se compone íntegramente y casi exclusivamente de cereales.

En total, el resto de todos los cereales que se cultivan,

no van al consumo humano, van a las granjas directamente.

Claro, también se tienen que alimentar.

Hay muchos animales que se alimentan solo de cereales.

¿Por qué hay muchos pueblos que tienen, por ejemplo,

con sus fiestas a finales de julio o principios de agosto?

Por la recogida. Exacto,

porque era una gran fiesta el poder recoger el cereal

y significaba que teníamos el granero

y un poco de comida, por lo menos lo básico,

para subsistir durante todo el año.

Muchas veces, esa fiesta, el folklore, el patrón,

iba relacionado.

Muchas fiestas paganas que se convierten en religiosas...

Si el cultivo iba bien,

auguraba que pasarías un año, más o menos, bien.

De todas las maneras,

fijaos qué bodegón cargado de familias

y la quinoa, que tenemos ahí, que se ha puesto muy de moda,

la podemos tostar un poco, añadir a una salsa

o dejarla hervir e incorporar una elaboración

o un pan, por ejemplo.

Si vais a hacer la compra y la veis por ahí, probadla.

Os va a sorprender, está muy buena.

Os va a sorprender, al igual que los copos de avena,

que también se pueden introducir en elaboraciones de repostería,

magdalenas, bizcocho...

Que no nos quedemos solo con la idea del arroz

o, en este caso, el trigo tierno, la familia es mucho más amplia,

hay un gran abanico y tenemos que disfrutar de todos.

Me apetece mucho probar el trigo tierno.

Entonces, deberíamos ir a por el paso 3, 4 y presentación

y lo prueba, pero después de hacer la foto.

Vale, vale. Cuando hagamos la foto para la web,

que os gusta mirar en la web los platos.

Venga, vamos a la cocina,

continuamos, mejor dicho, con el paso 3.

Antes de nada, fijaos cómo ha cambiado el color del pisto,

cómo el tomate se va cocinando y cómo está quedando en su punto.

Como estaba muy picadito todo,

ese micropicadito nos ayudará en la presentación.

Por otro lado, en el paso 3,

aceite de oliva que ponemos en este recipiente,

un poquito de aceite de oliva y empezamos a sofreír los ajos.

Ajos que tengo por aquí y que voy a cortar muy pequeñitos.

Les daremos un corte fino, porque al igual que sofreímos

un poquito de ajo con laurel cuando cocemos arroz,

en el caso del trigo tierno,

también le va bien que aportemos aroma.

La forma de hacerlo es parecido al arroz blanco.

Muy parecida, no tiene ningún misterio.

El trigo tierno, una vez comprado, lo vais a encontrar en la sección

donde venden los cereales, cerca del arroz suele estar.

Simplemente podéis sofreír lo que más os guste.

Lo podemos hacer al igual que cuando elaboramos un risotto.

Queda muy rico cuando hacemos el trigo tierno en versión risotto.

En este caso, sofreiremos ajo, pero podemos sofreír chalotas,

un poquito de bacon, lo que más os guste,

para aportar sabor.

Incorporamos el trigo tierno, rehogamos un poquitín

para que se impregne de dicho sabor, cubrimos con un caldo,

un caldo sustancioso y dejamos cocer unos 9-10 minutos.

De esa manera, tenemos listo el trigo tierno.

De momento, Pepa, sube el fuego un poquito,

súbelo al 6-7, y vamos a empezar a sofreír ese ajo.

Ahí te lo pongo, te voy a dar la cuchara,

aquí lo tenemos, y fijaos, el trigo tierno lo tengo en el bol,

para que veáis.

Pepa, con razón, decía: "Esto me recuerda a mí

al arroz".

Claro, visualmente y cuando lo veáis cocido,

se parece mucho.

Así de sencillo es introducir

alimentos diferentes en nuestros platos.

El ajo vamos a esperar a que empiece a sofreír un poco,

incluso subiremos más el fuego, que se dore,

porque si no nos quedaría crudo

y el plato quedaría bastante fuerte de sabor.

Lo que va voy a ir retirando son los solomillos.

Mirad, todavía están muy brillantes, es decir, sellados por fuera,

han quedado jugosos en el interior. Pero no crudos.

No crudos.

Ojo, a quien le guste la carne un poco más o menos hecha,

ya lo sabéis, sin problema, lo dejáis más tiempo

o lo sacáis antes.

Ahora ya fuera del panyaki lo vamos a salpimentar,

le ponemos un poco de sal, un toquecito de sal,

y un toquecito de pimienta.

¿Por qué se le echa la sal a la carne

cuando ya lo has sacado de la plancha?

Pensad que la sal, si la dejamos mucho tiempo sobre la carne,

lo que hace es extraer agua.

En las carreteras se pone un poco de sal

para que se funda la nieve. Aquí ocurre lo mismo.

Empieza a extraer un pelín el agua que pueda tener la carne

y nos queda más seco.

Otro consejo, si hacemos una parrillada de muchos productos,

imaginen que tenemos muchos comensales en casa,

y todos los alimentos entran sazonados,

ya os garantizo que los últimos van a quedar elevados de sabor.

Bueno, el ajo que se va sofriendo,

vamos añadir y lo vas removiendo con el trigo, lo removemos.

Si te pide más aceite, ponemos un poco de aceite,

lo vamos rehogando,

añadimos un poco al principio,

ahí, lo vamos mezclando, perfecto.

A continuación, añadimos caldo, en este caso, un caldo de ave,

un caldo de verduras le iría muy bien,

o simplemente un caldo con puntas de jamón,

ya que tenemos el solomillo de cerdo.

Vamos a añadir, así, y a cocer, fíjate cómo sale el olor.

Bueno, y esto respecto al paso 3.

Ahora vamos con el paso 4.

Toca la presentación, me voy a traer el plato de presentación.

Por aquí lo voy a poner, y vamos con la presentación.

Pondré otro plato por aquí, para que no sufra la tabla,

porque me voy a traer ya ese pisto que tenemos.

Lo apago. Siempre.

Ojo con las tablas, que pensamos que las tablas aguantan

todo tipo de temperatura, y si ponemos una olla caliente,

lo que nos vamos a encontrar luego es ese cerco maravilloso.

Vamos a empezar a poner en el interior del molde

ese trigo que yo ya tengo cocido.

Visualmente parece arroz blanco, ni más ni menos.

Una base con el trigo, eso lo puedes poner por ahí.

Presionamos un poquitín, así.

Siempre que tengáis la posibilidad de ayudaros con un molde,

os van a quedar los platos más bonitos

y tardamos nada en ponerlo.

Antes la inversión era más alta,

pero ahora los encontramos en cualquier sitio.

Buen precio, y de por vida.

A una malas, si queréis montar algo en casa y no tenéis molde,

coged una botella de 1,5 litro de agua o de gaseosa,

la laváis bien, la cortáis en discos,

y para salir del apaño.

Te acaban de hacer la cruz en todas las tiendas.

No, porque tenemos que dar opciones.

Muchas veces llega el momento de servir,

tenemos los invitados en la mesa, no tenemos con qué hacerlo,

y tenemos dos opciones: prescindir de ello o buscar alternativas.

Ahora es más práctico tener un molde de por vida.

Presionamos bien, ahí lo tenemos, vamos a retirar con mucho cuidado,

ahí lo tenemos, fijaos, el trigo tierno,

y ahora vamos a colocar en un ladito,

vamos a colocar así ese solomillo.

Otro trocito pequeñito que tengo por aquí, ahí.

Ahí lo tenemos.

Añadiremos, para decorar pondremos un toquecito de romero encima,

una gota de aceite de oliva, y no le voy a poner más.

Fijaos, del propio jugo que ha salido

voy a dejar unas gotitas alrededor de la carne,

y listo para llevar a la mesa.

Promete, ¿verdad? Pues vamos a llevarlo,

preparar cuchillo y tenedor, importante,

servid bien caliente y a disfrutar

de este pisto con trigo tierno y su solomillo de acompañamiento.

Ahí queda eso.

Lo que el ojo no ve nos muestra una carne perfectamente sellada

y muy jugosa en el interior.

El trigo tierno va a coger todo el sabor del pisto,

con el tomate, el pimiento, el calabacín,

hace que sea un plato muy completo, muy sabroso y muy aromatizado.

(Música)

Vamos con vuestras dudas, porque en estas tres temporadas

hemos respondido a unos 700 mails, más o menos.

Ya sabéis que Pepa se encarga de leer bien el buzón,

y selecciona algunas.

Intento seleccionar aquellas que nos pueden ayudar

a muchos cocinillas, pero las de hoy la he seleccionado

porque me hace mucha gracia.

Nos la manda Luis Alberto, desde Salamanca.

Va a pegar un giro a su vida y lo quiere hacer con buen pie.

Di que todo es ponerse, todo es ponerse.

Algún postre igual no sale como uno espera,

pero la práctica ya verás cómo poco a poco triunfa.

Mi consejo, empieza con alguna cremita ligera.

En nuestra página web tienes toda la escuela de pastelería,

desde bizcochos, masas, rellenos, decoraciones, salsas,

bueno, con alguna cremita, decórala bien,

que también tienes ideas de decoración,

sin prisa, despacito,

mima el plato, y preséntalo perfecto,

esas presentaciones que no te quiero ni contar.

Todas esas cuestiones, trucos, los puedes encontrar.

En nuestra página web, que es una página web

hecha para vosotros, para que la disfrutéis.

Está ya llena de recetas.

Las podéis imprimir, las podéis descargar en vídeo,

de trucos, la escuela de repostería,

www.rtve.es/cocina con sergio.

Aquí la tenéis abierta, la escuela de pastelería,

una parte que dice que son las 10 recetas más vistas.

"El no me sale", eso está fenomenal, con trucos de cocina,

que si os animáis a cocinar, esta vuestra página.

Ahora nos vamos a la escuela de pastelería.

(Música)

Vamos con esa crema pastelera al chocolate.

Los ingredientes que vamos a utilizar son los siguientes:

La elaboración muy, pero que muy sencilla.

En primer lugar, mezclaremos azúcar y harina.

Removemos bien para evitar cualquier grumito indeseable,

que luego no nos gustan, esos grumitos que aparecen

por ahí pululando y nos van a hacer fracasar la mezcla.

Batimos bien como veis.

Primero deshacemos cualquier grumito.

A continuación, en esta mezcla vamos a añadir las yemas de huevo.

Añadimos las tres yemas de huevo, y en un principio,

nos quedará una pasta muy, muy espesa.

Incluso diremos qué mal futuro tiene.

Mezclamos muy bien, muy bien, y a continuación,

a esta papilla que ya tenemos hecha, incorporaremos

el medio litro de leche perfumada. Pero está fría.

En este caso, la acabo de hervir, está templadita.

La vamos a añadir, y muy importante,

el puntito de aroma el que más os guste,

un poquito de piel de naranja le va a ir bien,

la rama de vainilla también le va a ir muy bien.

Hasta aquí que tendríamos, lo llevamos al fuego,

una crema pastelera sin más. Fijaos que fácil.

Para rellenar un pastel, una napolitana, un cruasán,

pero mi consejo es el siguiente: ya tengo el recipiente al fuego,

esta cremita a fuego lento vamos a dejar que cuaje,

sin dejar de remover, fijaos en el bol,

no ha quedado ningún grumito, eso es importante.

Importante, remover en el centro del recipiente

y en el contorno, en los bordes, que es donde se suelen agarrar.

Cuando veáis que la crema poco a poco espesa,

en ese momento añadimos los 100 gramos de chocolate

que tenemos aquí fundido, lo añadimos y lo trabajamos.

Una vez que la crema esté hecha, lo volcamos en una bandeja de horno,

le ponemos por encima mantequilla para que no se quede reseca,

y el resultado es este que tenemos aquí,

crema de chocolate y crema pastelera normal.

Haznos el resumen. ¿Y el momento cuchara?

Después del resumen.

Atentos en casa, resumimos paso a paso el plato de hoy

y luego probamos la crema pastelera.

Estos son los ingredientes que necesitamos

para hacer el pisto con trigo tierno y medallón de solomillo.

Esta la receta paso a paso.

Paso número 1: sofríe la cebolleta y el pimiento picados finamente

con la ramita de romero,

añade el calabacín cortado en dados menudos,

y mantén al fuego hasta que se poche.

Paso número 2: corta el solomillo en medallones de unos 5 centímetros

y dóralos en la plancha a temperatura media.

Paso número 3: sofríe los ajos en otro recipiente.

Incorpora el trigo tierno, cubre con el caldo,

sazona con sal, y deja cocer 10 minutos.

Paso número 4: con ayuda de un molde,

extiende primero una base de trigo, otra de pisto

y sirve encima los solomillos.

(Música)

Aquí tengo una cuchara preparada.

Mira que me duele, porque tenemos un mail antes de empezar

a probar las cremas.

Os voy a leer el que nos ha mandado Margarita, desde Buenos Aires.

Dice: "Me alegra escribiros desde Buenos Aires, capital de Argentina,

siempre os veo por televisión.

Me conecta con mis raíces ya que mi madre era vasca,

de Tolosa, cuna de las alubias.

Es parte de mi raíz ese extraordinario país que tenéis

donde se come tan bien que dan ganas de viajar".

Pues vente mujer.

"Ambos son muy simpáticos y transmiten todo

fácil y que no decaiga, muchas gracias a todo el equipo".

Un beso muy fuerte, aquí os esperamos,

en "Cocina con Sergio", para disfrutar de platos,

postres, trucos y vuestras dudas.

Familia, hasta la próxima. Hasta el próximo.

Cocina con Sergio - Pisto con trigo tierno y medallón de solomillo

12 dic 2015

Los últimos 357 programas de Cocina con Sergio

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios