André Téchiné sitúa a sus personajes en la precariedad de la sociedad de hoy. Son personajes vivos como el mundo que los rodea, tan mentalmente desequilibrados que el espectador puede considerarlos excesivos, aunque no por ello dejen de ser reales. O quizá por ello sean tan auténticos. En sus películas se refleja el hoy de Francia, podría ser España o cualquier país europeo, desde la particularidad a la generalidad, desde la burguesía provinciana al proletariado de los barrios periféricos urbanos. Para Téchiné lo fundamental es el carácter humano. No solamente los sufrimientos y las esperanzas que lo agitan, sino también los sortilegios y los maleficios que lo atormentan....ALICE ET MARTIN (1998), LOS LADRONES (1996) y MI ESTACIÓN PREFERIDA (1993)