Misery Strings se formó hace unos ocho años, en un garaje en las inmediaciones de un pueblo asestado por las turbulencias sonoras de los aviones de Mallorca al aterrizar. También las viejas historias de pueblo fueron las razones de su sonido, entre la ultratumba y la perdición y un extraño sonido más cercano al viejo folk de los bluesmen rurales de Mississipi que a los de su propio lugar de origen.