Música de salón - 02/11/10
No ha habido en la historia un violinista más admirado que Paganini, de quien se llegó a decir, en los salones centro-europeos, que su electrizante virtuosismo era fruto de un pacto con el diablo. Su obra más conocida es el 'Capricho nº 24' para violín solo, que ha inspirado a muchos compositores. Lo escuchamos de tres formas: como lo compuso Paganini, por Itzhak Perlman; en una de las variaciones para piano que hizo Brahms, por Arturo Benedetti-Michelangeli; y a Sergei Rachmaninov tocando al piano la memorable inversión que él ideó sobre el tema de Paganini. También escuchamos dos obras de Gottschalk, dos rimas de Bécquer y una canción de Manuel García que acabó convertida en la 'Malagueña' de Sarasate (02/11/10).