No hay oficio más macho que el de pirata. Pero la historia del filibusterismo tiene censadas a unas cuantas mujeres enroladas como profesionales del abordaje de barcos.
La más famosa es Mary Read, cuya singladura discurrió en el siglo XVII.
Para ello tuvo que enfajarse los pechos y vestir calzones.
Se hacía llamar Mark.
Miniaturas - Las piratas - 06/07/12