MiniaturasSangría09/05/2012
A George Washington le hicieron cuatro sangrías el último día de su vida y perdió más de dos litros de sangre. Quedó deshidratado y al borde del shock hemorrágico. Giacomo Casanova fue más listo, decidió defenderse con una pistola de ser sangrado a la fuerza por dos cirujanos. Casanova comprendió que nunca más podría permitirse volver a caer enfermo, porque ningún médico le haría jamás una visita a domicilio.