El año pasado se instalaron unos 17.000 megavatios fotovoltaicos en la Unión Europea. Este volumen de instalación ha permitido que la tecnología solar fuese la primera fuente de Europa por potencia instalada. Esto contrasta con lo sucedido en España donde se instaló menos del 1,5 por ciento del total continental, unos 250 megavatios adjudicados durante 2011, antes de que el Gobierno estableciese la moratoria al régimen de primas.
El éxito de la energía fotovoltaica en el continente europeo es recurrente, puesto que ya durante 2011 se convirtió en la primera tecnología de generación. la crisis económica y las modificaciones regulatorias de varios países líderes, como Italia o Alemania, han reducido el mercado solar, pero éste aún mantiene su pujanza.
El alcance de la paridad de red de la tecnología solar en los países del sur de Europa, como España, Italia, Portugal y Grecia, y su proximidad en otros países del Norte está propiciando la modificación de las políticas de apoyo y la aparición de sistemas que favorecen la implantación de modelos de autoconsumo adaptados a las regulaciones y los sistemas eléctricos de cada país.