Desde allí lo cuenta el periodista Antonio Pampliega, que ha vuelto a Siria para enviarnos noticias de los niños, la población civil encerrada en una guerra sin fin. Hasta la frontera acuden distintas organizaciones para ofrecer ayuda a los refugiados, como Payasos Sin Fronteras, con quienes conectamos desde Jordania, donde intentan desatar la risa de los refugiados. Desde dentro de las fronteras sirias, Unicef lleva a cabo campañas de vacunación. Esta guerra y muchas otras desmienten que las mujeres y los niños estén a salvo primero, como reflexiona Anouk Garrigues, fotógrafa que ha recorrido el mundo, desde Bolivia, donde llegó fascinada por los pueblos indígenas y ha vuelto impactada por el material del que están hechos las mujeres y los niños que sufren conflictos: desde Bolivia a Túnez, pasando por Etiopía y Yemen.