El mediador de la ONU y la Liga Árabe para el conflicto de Siria, Kofi Annan, ha llegado a Irán, uno de los pocos aliados que aún le quedan al gobierno de Bachar al Asad. Mientras Annan visita Irán, las esperanzas de que se logre el alto el fuego previsto en las próximas horas se reducen. La oposición denuncia nuevos ataques del Gobierno y los rebeldes armados amenazan con pasar a la ofensiva.
Pese a todo, antes de salir ayer de Turquía hacia Irán, el ex secretario general de la ONU insistió en la vigencia de su plan de paz y exigió que se lleve a cabo el alto el fuego previsto para mañana, al tiempo que recalcaba: "Es demasiado pronto para asegurar que el plan ha fallado".