En Ojacastro el sector ganadero reivindicó su pervivencia a pesar de los numerosos problemas a los que tienen que hacer frente para desarrollar su actividad, entre ellos la falta de relevo generacional.
Lo hicieron con una feria que reunió a decenas de reses. Una experiencia para quienes no están tan familiarizados a ver de cerca algunos de estos ejemplares. Pero sobre todo para recordar que juegan un papel clave porque de aquí salen los productos que encontramos después en nuestros mercados y porque su trabajo mantiene vivas las zonas rurales.
El mundo rural guarda historia, recuerdos y la identidad de los pueblos. Es el caso de Herramélluri, una localidad que esconde bajo sus pies la ciudad romana de Libia. Sus vecinos han celebrado la vigésima edición de unas jornadas culturales con las que ponen en valor su pasado romano.