Izquierda Unida trata de buscar una salida a la crisis que vive el partido en Madrid. La dirección federal intenta cerrar la brecha abierta entre los partidarios y los contrarios a Tania Sánchez y su intención de acudir a las elecciones de la mano de Podemos y Ganemos.
Agrava ese debate la rebeldía del sector contrario a Sánchez, que se niega a relevar a los portavoces en el ayuntamiento y comunidad, Gregorio Gordo y Ángel Pérez, considerados por la dirección responsables políticos en el caso de las tarjetas opacas de Caja Madrid. Sus partidarios lo niegan.