Las Fuerzas Democráticas Sirias, liderados por los kurdos, han recuperado varias posiciones del autodenominado Estado Islámico en el interior de Baguz, el último enclave de los yihadistas en el este de Siria. Allí, en Baguz, está nuestra enviada especial, Cristina Sánchez.
Barrios fantasma y chalecos explosivos abandonados en el retroceso del Daesh en Baguz
- Un equipo de RNE entra en Baguz y es testigo de la destrucción que los combatientes del Daesh dejan a su paso
- La última ofensiva se complica por las condiciones meteorológicas y creen que quedan unos 2.000 terroristas extremistas
Un equipo de RNE ha accedido a una explanada liberada en Baguz, el último bastión del Estado Islámico en el noreste de Siria. La zona está plagada de rudimentarias tiendas de campaña en las que vivían los combatientes y sus familiares, y que han dejado abandonadas. En algunas de ellas han dejado incluso chalecos explosivos. Puede verse una ciudad completamente devastada, fantasma, destruida, esqueletos de edificios en algunas paredes aún las banderas del Estado Islámico pintada, narra en RNE Cristina Sánchez, enviada especial a la zona.
El yihadismo libra su última batalla en una esquina del norte, pero la guerra en Siria, lo dice el presidente Al Asad, no ha terminado. Rusia, Irán, Estados Unidos y Turquía, entre otros, tienen tropas sobre el terreno que defienden sus propios intereses. Un equipo de Informe Semanal ha recorrido los principales escenarios de la guerra en Siria para recoger los testimonios de los supervivientes. Después de medio millón de muertos, la victoria militar para Al Asad y sus aliados rusos e iraníes parece cercana, pero el frente político sigue abierto.
- Los bastiones rebeldes han caído uno a uno y tan solo resta un foco de resistencia, la provincia de Idlib
- Las heridas y la devastación tras ocho años de guerra complican la pacificación del país
La guerra de Siria parece llegar a su fin, pero ¿qué ha ocurrido en estos ocho años? Ignacio Álvarez Ossorio, profesor de estudios árabes e islámicos en la universidad de Alicante, explica su trayecto histórico y político. Afirma que el "El Daesh no es más que una sombra de lo que llegó a ser en el pasado" . El profesor de la Universidad de Alicante asegura que habría que aprender qué ha ocurrido para no repetir los errores que han originado esta guerra, la más cruenta del siglo XXI.
En Siria ha habido más de 350.000 muertos en ocho años y, según Unicef, han fallecido 1.100 niños en 2018. Iniciada al calor de la primavera árabe, la guerra de Siria es ya la mayor crisis humanitaria del siglo XXI, según ha declarado la ONU, pero todo apunta a que el conflicto se acerca a sus últimas fases.
Se cumplen ocho años de guerra en Siria. Muchos extranjeros combaten allí en las filas del DAESH. Un marroquí, detenido por las tropas kurkas, da su testimonio, y afirma no arrepentirse de haber combatido con el autoproclamado "Estado islámico".
La enviada especial de RNE a Siria Cristina Sánchez explica en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso como pudo llegar hasta el excombatiente del Daesh Abu Marian al Magrib, preso en una cárcel bajo control kurdo en el norte del país. Sánchez está acompañada por el fotoperiodista Ricardo García Vilanova, gran conocedor de la zona y del grupo terrorita tras ser secuestrado junto a tres compañeros.
- El conflicto nació a partir de las protestas contra Bachar al Asad, aunque muy pronto se militarizó
- Además de sufrir una guerra civil, Siria es también el campo de batalla de una guerra regional
En el octavo aniversario del inicio de las revueltas contra Bachar al Asad en Siria, Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso ha conseguido en exclusiva, gracias a la enviada especial a Siria, Critina Sánchez, el testimonio de un excombatiente del Daesh que se encuentra encarcelado en el norte de Siria, en una cárcel bajo control de los kurdos. Su nombre es Hisham al Arabi Maluk, aunque operaba en el Califato bajo el alias de Abu Marian al Magrib. Nació en Marruecos, cerca de la frontera con España, y ahora quiere volver a su país aunque, según ha reconocido a la enviada especial de RNE, también valoró instalarse en España. Analizamos con el jefe del área de Nacional Nicolás Caballero el reto que supone para nuestro país dar respuesta a casos como éste, de excombatientes que han vuelto o que quieren volver, y además, conectamos con los corresponsales de RNE en Reino Unido, Francia y Alemania para explicar cual es la situación al respecto en esos países europeos también muy afectados por el terrorismo.
Hace 8 años comenzaba la guerra de Siria. El triste balance, más de 310.000 muertos y 6 millones de refugiados. La enviada especial de Cristina Sánchez habla en exclusiva para Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso con un yihadista de Daesh que hace sólo unos días se ha entregado a las fuerzas kurdas. Su nombre es Hisham al Arabi Maluk, alias Abu Marian al Magrib. Nació en Marruecos, a pocos kilómetros de la frontera con España. Viajó a Siria y se integró en el Daesh. Ahora mismo, se encuentra en una cárcel del norte bajo control Kurdo.
Los combatientes del autodenominadoEstado Islámico se encuentran arrinconados en Baghouz, su último reducto en Siria. Mientras, el campo de desplazados de Al Hol, al noroeste del país es un mar de tiendas de campaña que acoge actualmente más de 66.000 personas en estos momentos. Solo en los últimos meses han llegado a este lugar unas 55.000 personas tras la última ofensiva contra el autodenominado Estado Islámico.
Cristina Sánchez es la enviada especial de RNE en Siria.
El Estado Islámico agoniza en Siria 5 años después de la primera ofensiva contra el grupo terrorista, parece que, ahora sí, su final está cerca. El último bastión, Baguz, está cercado. Quedan unas cuatro mil personas dentro, pero cada vez son más los que abandonan a través del corredor humanitario, que sigue abierto. Informa la corresponsal en Oriente Próximo, desde Siria Cristina Sánchez.
- Unicef ha llamado a las partes del conflicto a priorizar su protección
- Su directora ejecutiva de Unicef ha reclamado apoyos de cara la conferencia de donantes en Bruselas
La ONG Human Rights Watch denuncia que más de 1.500 menores están encarcelados en Irak por supuestas acusaciones de pertenencia al autoproclamado Estado Islámico. Según la ONG, la mayoría de los niños fueron sometidos a juicios de cinco minutos, y muchos están presos simplemente por ser hijos de combatientes en el grupo yihadista, que lucha estos días por proteger Al Baghouz, su último reducto habitado en Siria.
Amnistía Internacional ha denunciado que ha habido más de 75.000 desapariciones forzosas en ocho años de guerra en Siria. Fadwa Mahdmud es una víctima colateral: lleva siete años buscando a su marido, un opositor del régimen, y a su hijo. Según denuncia, ambos fueron detenidos por los servicios de Inteligencia del régimen de Bachar al Asad en el aeropuerto de Damasco. Casi cinco millones de personas han abadonado Siria y más de siete millones se han visto obligados a desplazarse en el país, según datos de ACNUR.
Las milicias kurdas luchan desde el pasado viernes por el control de Al Baghouz, el último reducto habitado controlado por el Estado Islámico en Siria. En ocho años de guerra, Damasco ha arrebatado el control de dos terceras partes del territorio al grupo yihadista, pero todavía quedan combatientes en distintas zonas del país. Uno de los territorios más conflictivo es Idlib, en la frontera con Turquía, donde el miedo a una nueva crisis de refugiados ha frenado la escalada de tensión de las últimas semanas.
Y en Siria, las fuerzas kurdas siguen sitiando Baghuz, en el este del país, el último reducto del autodenominado Estado Islámico. En las últimas horas han ralentizado su avance para permitir la evacuación de miles de personas.
Cuando se cumplen ocho años de la guerra en Siria, cinco millones de refugiados siguen desamparados, buscando un lugar seguro donde vivir. La mayoría están en campos de refugiados en países limítrofres como Turquía, Líbano y Jordania. Otros seis millones de sirios han tenido que desplazarse dentro del país huyendo de la guerra. El Comité Español de Ayuda al Refugiado denuncia que la Unión Europea ha incumplido reiteradamente sus compromisos de asistencia, así como el acuerdo firmado con Turquía en 2016 por el que se frenó la llegada de migrantes a las costas griegas. Ahora la ruta de entrada a Europa se ha trasladado al Mediterráneo central y a las costas españolas.