- Acusa también a Ruanda de ser cómplice de estas prácticas consideradas crímenes de guerra
- Pide a la comunidad internacional que detenga las actividades comerciales con este país
- Los grupos armados ponen en peligro la seguridad de los equipos médicos
- Las organizaciones señalan que la RDC perdió el 70% de su ayuda cuando Estados Unidos cerró la USAID
- El presidente se arroga el mérito de haber "logrado la paz" en conflictos enrocados que todavía continúan
- Su política de aranceles en pos del "America First" ha puesto en jaque el comercio global
- ACNUR estima que 200.000 congoleños se han desplazado desde comienzos de diciembre
- EE.UU. considera que las acciones del M23 son una violación de los acuerdos de paz
La acusación de República Democrática del Congo (RDC) a Ruanda de quebrantar el acuerdo de paz y el intento fallido de golpe de Estado en Benín son dos de las noticias de los últimos días en el continente africano que analizamos con más detalle con Rafael Sánchez, director de la CIDAF, Convenio de Información y Documentación Africana con Universidad Complutense (UCM).
Ruanda y Congo firman la paz con la mediación de Estados Unidos. Aunque nada es gratis y hay que entender que en el Congo hay grandes negocios como la explotación de las minas que originaron precisamente el conflicto con Ruanda.
La guerra entre ambos países tiene origen en diferencias étnicas, pero la lucha a día de hoy es por el control de los recursos. Alrededor del 80% de las reservas mundiales de coltán y cobalto, esenciales en tecnología, están en el Congo. Desde Ruanda, los rebeldes del M23 apoyados por el Gobierno ruandés, se han hecho con el este del país, donde está la mayoría de esos recursos.
En tres décadas de conflicto ha habido más intentos de alcanzar la paz, pero la gran diferencia es que ahora ha mediado EE.UU. y no lo ha hecho de forma altruista. Dice buscar la estabilidad regional, pero consigue un acceso preferencial a minerales críticos y refuerza su posición en la región. Este acuerdo recuerda al que Trump firmó con Ucrania para explotar sus tierras raras a cambio de garantías de seguridad para el futuro.
Imagen: AFP / ANDREW CABALLERO-REYNOLDS
Donald Trump ha recibido este jueves en Washington a los líderes de la República Democrática del Congo y Ruanda para firmar nuevos acuerdos destinados a estabilizar una región devastada por la guerra y atraer inversión minera occidental. Pero mientras el estadounidense ha hecho de anfitrión en su más reciente intento por lograr la paz, los enfrentamientos al este del Congo continúan en un conflicto que ha lastrado durante décadas a la región africana.
El presidente ruandés, Paul Kagame, y el presidente congoleño, Félix Tshisekedi, tienen previsto reafirmar su compromiso con un pacto de integración económica ya acordado el mes pasado, así como con un acuerdo de paz mediado por EE.UU., alcanzado en junio, pero aún sin implementar. Sus países firmarán acuerdos sobre minerales críticos, seguridad y asociaciones económicas, según un funcionario de la Casa Blanca.
La Administración Trump ha discutido cómo facilitar inversiones occidentales por miles de millones de dólares en una región rica en tántalo, estaño, tungsteno, oro, cobalto, cobre, litio y otros minerales. Washington se apresura a garantizar el acceso a minerales críticos controlados por su rival, China.
FOTO: EUROPA PRESS
- El pacto fue firmado a nivel técnico y ministerial en junio y ya entró en vigor, pero faltaba su oficialización
- El conflicto ha dejado miles de muertos tras la ofensiva liderada por el grupo armado M23
El genocidio es la forma más extrema de violencia: un acto que busca la destrucción total de un grupo humano por motivos de identidad, origen, religión o cultura. José Ángel López, profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, repasa en su libro 'La era de los genocidios' los genocidios que han sufrido pueblos a lo largo de la historia hasta hoy.
- Hace unas semanas ambos países alcanzaron un pacto para deportar a Ruanda hasta 250 personas
- Este jueves también ha llegado un avión con 161 migrantes irregulares cubanos deportados por Estados Unidos a La Habana
- Será formalizado en las próximas semanas por los presidentes de ambos países, pero ya entra en vigor
- El conflicto en el este de la RD del Congo ha dejado miles de muertos tras la ofensiva liderada por el grupo armado M23
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha presidido en Washington una reunión ministerial para firmar el acuerdo de paz entre Ruanda y la República Democrática del Congo. Se trata de un texto impulsado por Estados Unidos, que interviene en un contexto de tensiones persistentes en el este de la RD del Congo.
El acuerdo de paz consta de dos partes: seguridad y economía. El proyecto de acuerdo prevé, en primer lugar, el cese de las hostilidades entre los dos ejércitos nacionales. Ambos países se comprometerían a no cometer más agresiones, ya sean directas o indirectas, y a resolver sus diferencias por medios pacíficos. A continuación, el texto aborda la cuestión de los grupos armados, en particular las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) y el AFC/M23. Los dos países se comprometen a no prestarles apoyo alguno.
Foto: Mark Schiefelbein/AP Photo — El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, junto al ministro de Exteriores de Ruanda, Olivier Nduhungirehe, y la ministra de Exteriores de la RD del Congo, Therese Kayikwamba Wagner
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha presidido en Washington una reunión ministerial para firmar el acuerdo de paz entre Ruanda y la República Democrática del Congo. Se trata de un texto impulsado por Estados Unidos, que interviene en un contexto de tensiones persistentes en el este de la RD del Congo.
El acuerdo de paz consta de dos partes: seguridad y economía. El proyecto de acuerdo prevé, en primer lugar, el cese de las hostilidades entre los dos ejércitos nacionales. Ambos países se comprometerían a no cometer más agresiones, ya sean directas o indirectas, y a resolver sus diferencias por medios pacíficos. A continuación, el texto aborda la cuestión de los grupos armados, en particular las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) y el AFC/M23. Los dos países se comprometen a no prestarles apoyo alguno.
Foto: Mark Schiefelbein/AP Photo — El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, junto al ministro de Exteriores de Ruanda, Olivier Nduhungirehe, y la ministra de Exteriores de la RD del Congo, Therese Kayikwamba Wagner
- Washington negocia acuerdos económicos bilaterales para que empresas occidentales puedan invertir en sus minas
- A finales de enero, los rebeldes del M23 lanzaron una ofensiva en el este del Congo que ha dejado alrededor de 9.000 muertos
- Ambas partes abandonaron las conversaciones sin alcanzar un acuerdo, pero Catar ha logrado mantener vivo el diálogo
- La milicia lanzó una ofensiva en enero que ha dejado casi 9.000 muertos y más de un millón de desplazados internos
- El primer intento de negociación el 18 de marzo se frustró después de que el M23 se retirase de las conversaciones
- El grupo rebelde controla el este del Congo, una estratégica región con gran cantidad de minerales clave como el coltán
Noticia Documentos TV
- En tres meses, casi un millón de tutsis fueron masacrados por extremistas hutus
- La ONG del joven Amani trabaja con niños y familias para que la historia no se repita
- El M23 ha hecho el anuncio después de que la UE haya sancionado a varios líderes de la milicia
- Angola, mediadora del conflicto, había anunciado el diálogo de paz para el martes 18
- El conflicto que asola el este del país ha superado los 8.500 muertos
- La actividad armada del M23 se reanudó en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño
- El M23 controla el este del país, las conversaciones de paz no avanzan y los países vecinos temen una guerra regional
- Los recursos de la región oriental de Kivu Norte son igual de valiosos que la economía estadounidense, según David Soler