Una hora con El Pepe

Transcripción completa de la entrevista concedida por José Mujica a En Portada

Por Alicia G. Montano

  • José Mujica. Yo no me preparo para lo que va a venir, ni tampoco hago balances. La historia la hacen los contadores y los contadores siempre eligen los papeles. Participamos en la construcción de la historia con nuestras pasiones, con nuestras frustraciones, con nuestros logros, con nuestras arrugas, con lo que aprendemos... Pero sobre todo con nuestros contemporáneos que son nuestros compatriotas.

    No hay individuos insustituibles: Hay causas insustituibles. Y siempre hay un hálito colectivo. Tú te mueres y eso es importantísimo para ti y si yo me muero es importantísimo para mí, pero el mundo sigue dando vueltas y la vida continúa. Ese es el mensaje más glorioso de la naturaleza. 

    La vida es un devenir constante. Dentro de ese devenir, gotita de agua, granito de arena, hacemos lo que podemos y lo ponemos ahí. Algunas cosas no salen bien y siempre nos queda una cuenta de sueños que teníamos que no pudimos concretar. Porque nuestra imaginación, nuestro querer, nuestros sueños van más allá de nuestros pasos reales. El bicho humano es un animalito utópico, muy utópico. Por eso ha hecho tanto: para bien y para mal.

  • Claro que estoy pensando. ¡Pero seguro que sí!
    Estoy pensando las cosas que tengo que hacer: conseguir el galpón (almacén agrícola) de enfrente, que está prestado. Pienso hacer una escuela de Oficios granjeros, rurales, hortícolas para formar botijas, niños.. Porque se necesita generar oficio y hay que multiplicar la capacidad de pensar con las manos todavía.

    Estamos en una época en la que se desprecia pensar con las manos y todavía va a haber que hacer un largo viaje con las manos. Pienso ganar bastante energía en eso.

  • Hemos hecho algo. Falta mucho por hacer. Seguimos siendo bastante ruines de adentro. Cambiamos el marco material, tenemos más plata, gastamos más, compramos más motos más autos, viajamos más al exterior, hay menos gente pobre, hay menos indigentes, pero tenemos algunas vergüenzas graves todavía. Somos todavía un poco egoístas.

    Éste es un país en el que no debía haber pobres. Este es un país en el que producimos comida como para 30 millones de habitantes. Éste es un país donde lo básico debería estar asegurado y todavía nos falta. Si nos pegan un 'cascarazo' desde afuera, todavía podemos retroceder.

    Estamos en un nivel de ingreso per capita de unos 17.000 dólares, el más alto de América Latina, sí. Pero tenemos que entrar en el circuito de los países desarrollados sin serlo, para tener recursos con que enfrentar una crisis de ésas que el mundo de hoy desata y que no nos cuente pérdidas inconmesurables. Porque el porvenir está lleno de incertidumbres. Ese peligro lo tenemos todavía.
    Y nosotros no podemos apostar por un país de cantidad, sino por un país de calidad. Y por lo tanto, tenemos que ser mejores y no podemos tener un país mejor si nosotros, a su vez, no somos mejores.

    La sociedad moderna multiplica la riqueza pero multiplica la desigualdad, la soberbia y nos atrinchera demasiado en el egoísmo. Nos cuesta dar. Nos cuesta regalar cosas a gente que está necesitando más.

    Nos ponemos un rosario: por qué no luchas más y por qué te voy a dar lo mío si no haces lo suficiente por peleártelo y todas esas cosas que nos salen de dentro. Sin darnos cuenta de que en realidad, el sentido de la vida es compartir. Y que si te acostumbras a dar, cada vez tendrás más para dar.

  • ¡Precisamente por eso nos conviene dar e integrar!. Porque mañana van a ser mayoría y no son hijos de otros, son nuestros hijos. Si no somos capaces de darles hoy lo que tenemos, estamos mirando muy cortos. Las sociedades más ricas no necesariamente son más distributivas. Algunas sí, otras no y terminan ahogándose en su propia miseria. 
    Por ejemplo, en mi país hay muchas mujeres pobres. Los hombres, como son mucho más cobardes que las mujeres, suelen dejarlas con 3, 4 o 5 hijos y en condiciones difíciles. Si no tratamos de resolverle los problemas a esa pobreza básica, esas pobres mujeres no hacen otra cosa que sobrevivir y esos niños van a ser el capital del mañana. Y las mujeres que tienen más hijos son ésas: las que tienen maridos ocasionales y cobardes.

    A ustedes en Europa les va a pasar lo mismo: ustedes terminarán con una población 'café con leche'. Y sin embargo, quieren construir muros y atajar a los africanos... No van a atajar nada, se les van a colar igual. Los blancos se están volviendo 'café con leche'. (risas)

  • El Plan "Juntos" es eso. "Juntos" es la lucha por dar una casa humilde pero decente, que tenga un baño, que la gente se pueda bañar, algo elemental en el mundo de hoy. Hablar de lo que la educación puede arreglar. Porque al final, como vives pensarás.
    Usted me dirá que todo lo que digo es básico, pero hay más dificultades de las que parece. Hay que dar y a la vez hay que lograr que la gente implicada ser involucre. Si les hacemos a los vecinos la casa entera, parece que les cayó de arriba. Y la gente tiene que tener un sentido de pertenencia para que la cuiden. Porque en definitiva, la tarea de hacer la casa, es una formación.

    Porque en realidad pobre no hay nadie en el mundo. La pobreza está acá.(se señala la cabeza)

    El mundo es muy rico y generoso. Pero la pobreza es una resignación ante la fatalidad y un acostumbramiento, una falta de rebeldía.Y eso la gente no lo aprende por consejo.

  • Es que la primera educación que hay en la tierra es la madre. La primera maestra es la madre y eso tiene repercusión.

    Y hoy sabemos que los primeros 3 años de vida son decisivos y que la historia empieza en la vida uterina y? o atendemos eso o sucumbimos. Antes no lo sabíamos, pero ahora, incuestionablemente es así. Y hay que preocuparse de cómo vive esa madre, de si están bien nutrida y atendida. Pero no sólo por un sentimiento de solidaridad, sino por la madurez de un interés social y porque según lo hagamos, así será el futuro.

    Antes no lo sabíamos. Ahora, ¡vaya si lo sabemos! Entonces, en realidad, la generosidad y la solidaridad es una forma de interés superior. Es una gestualidad muy inteligente a largo plazo.

  • Así es. Tenemos problemas en Secundaria. A mi juicio, dimos una batalla y por ahora la perdimos aunque está planteada. Tenemos un desprecio muy grande por el conocimiento manual, por la formación de oficios. A todos los chavales les pedimos lo mismo, tanto si van a aprender un oficio o si quieren hacer secundaria y pasar a la Universidad. A todos les hacemos pasar por lo mismo.
    Y hay muchos chicos que se aburren y que nos piden aprender algo que les sirva para ganarse la vida. Se está multiplicando la matriz de las escuelas que tienen que ver con los oficios y tiende a decaer la secundaria tradicional. 

    Es como si la gente nos estuviera diciendo: déjate de tanta historia, no me explique lo que es Amenofis IV ni lo que es la Atenas de Pericles y dame un instrumento que me sirva para ganarme la vida. Que después, si me gusta, ya veré si leo a Pericles o a Amenofis IV o me hago especialista en soldadura de aluminio. 

    La gente necesita instrumentos para ganarse la vida rápido. Y nosotros somos hijos de una vieja formación francesa muy apegada a la humanística. La carrera que más se multiplicaba hasta ahora era abogacía. Por suerte, ahora ha empezado a decaer. Nos faltan técnicos de todo, ingenieros de todo. Tenemos falencia de ingenierías en todas las ramas, de veterinarios y nos sobran contadores, abogados y escribanos.

  • Yo creo que muchas cosas han andado bien, aunque no se vean tanto. Por ejemplo, las inversiones en energía son fabulosas. En el año 2015 el grueso de la energía eléctrica no se producirá con combustible.Va a salir del aire o de la biomasa, salvo los días que no haya viento, algo que es muy difícil en Uruguay. Estamos invirtiendo per capita, 5 veces más que el resto de los países de América Latina. Por lo tanto, el país va a mejorar mucho en energía. Estamos haciendo una planta gasificadora y hemos llevado la electricidad a todos los puntos de Uruguay.

    Al mismo tiempo, todos los niños del Uruguay reciben una computadora y todos los estudiantes de secundaria también desde tiempo. Es decir, vamos a tener una juventud digitalizada y eso es positivo. Es capital social que va a quedar para el país. ¿Qué todavía no recojamos esos frutos? Es que esta política tiene unos sólo unos años pero no tenemos duda de que va a dar resultados.

    Somos productores de materias primas, fundamentalmente alimenticias. Es mucha la tecnología que se ha puesto y que se está poniendo.  Por ejemplo, hay un único país en el mundo que produce leche más barata que en el Uruguay: Nueva Zelanda. Por ahora... Ya veremos dentro de pocos años.

    Nuestra producción de carnes, nuestras carnes son buenas. Somos el único país de la tierra que tiene identificada todas las vacas con una 'caravana' que llevan en la oreja y tenemos la identidad registrada de la historia de cada vaca. Quiere decir que tú vas a poder comer en París o en Berlín churrasco uruguayo y te podemos presentar la foto y la historia de esa carne. Ningún otro país puede hacer eso. Pero eso cuesta años. Porque somos conscientes de que somos pequeños y tenemos que especializarnos en una cuestión de calidad distinta. Que los barcos los llenen los grandes. Y esto nos obliga, es la única respuesta demográfica que podemos dar.
    Tenemos la tasa europea de reproducción. Es un desastre. La cantidad de nacimientos es igual a la cantidad de muertos. Estamos ?planchados?. Por lo tanto, ¿quién va a atender el futuro de nuestros viejos? Vamos a tener una fuerza de trabajo que tenga una capacidad enorme de pagar impuestos: enorme.

    El Estado del futuro va a tener que sacarles la mitad de lo que ganan para tratar de mantener a los viejos. Eso sólo es posible si hay una altísima productividad. Entonces tenemos que buscar calidad, calidad y calidad. Estamos condenados.

  • Efectivamente. Por razones de principios siempre hay que temer a lo muy grande. De ahí nuestra lucha por integrarnos en América. De ahí nuestra lucha por diversificarnos. Hace más de 10 años que intentamos un acuerdo con la Comunidad Económica Europea para tratar de detener el platillo de otra balanza porque en esta región del mundo la presencia de China es tremenda, asfixiante. También dependiente para ello. China precisa mucha comida y toda esta región es exportadora de comida. En esta región de Mercosur está el mayor dato ganadero que hay arriba de la tierra. Está la producción de grano más importante como la soja que es la fuente de proteínas más barata del planeta. Y varias cosas por el estilo. China geopolíticamente está obligada a mirar hacia acá. Y nosotros estamos obligados a venderles a ellos. Pero sería estúpido que no nos diéramos cuenta del peligro que significa la dependencia extrema.

    Tenemos que luchar por integrarnos nosotros y tener un mercado alternativo. Y el mercado alternativo son los pobres de América Latina y después Europa que de ahí viene nuestra tradición y todo lo demás. Pero Europa está coqueteando con Estados Unidos de vuelta. EEUU la está llevando a su juego que en realidad es el juego para frenar a China. No hay camino,  porque equivale a dejarle el resto a China y el resto es muy grande: es el mundo árabe, Rusia, Asia, África. No.

    Necesitamos un mundo más interconectado, más globalizado. No paramos la globalización poniendo barreras. Tenemos que construir pero ahí hay problemas geopolíticos y?.

    El peor problema que tiene el mundo hoy es la falta de gobernanza. ¿Qué quiere decir? Nos falta una agenda de problemas mundiales y la voluntad de enfrentarlos. Ningún país los puede solucionar por sí solo.  Eso no quiere decir que no existan  los problemas locales, municipales, regionales. No, no, no, no. Nada de eso. Pero a ver: se está armando un continente de bolsas de naylon en el Pacífico. ¿Qué gobierno va a arreglar eso? Ya es más grande que Europa.

    El crecimiento del África subsahariana, ¿es un problema de África? Es un problema nuestro: es un problema de la humanidad. Y que el tercer polo, la meseta del Tíbet, se esté derritiendo ¿es un problema del Tíbet o de China? Es un problema nuestro.
    El mundo necesita ciertas medidas que tienen que ser globales, que hay que tomarlas para todo. Y los gobiernos están preocupados, cada cual en quién los va a suceder y si van a ganar las elecciones del año que viene, en el corto plazo. Y esos temas ni siquiera hay donde considerarlos.

  • Es desesperante. La falla es política. La política no está gobernando. A la política la llevan: va atrás del mercado. Adelante va el mercado, lo financiero y todo lo demás. Y la gobernanza está atrás. Es el mundo al revés. Es un mundo ciego.

    La época moderna nos ha deparado cosas maravillosas. Tenemos que darnos cuenta: la capacidad de comunicarnos, intercambiar, la vida, lo más valiosa. Desde 1870 a hoy el promedio de vida humana aumentó 40 años y esa es una proeza que tenemos que agradecer porque ningún milagro vale más que el hecho de estar vivo. Pero a su vez, tenemos otros problemas.

    Empezamos a amenazar a la vida en sentido global, como especie. Estamos como aprendices de brujo. Hemos desatado procesos que no sabemos cómo atajar. En el mundo ya ha habido globalización. El imperio romano fue una globalización. Pero de todas maneras, tenía un centro y hubo momentos en los que más valía estar dentro del imperio que fuera. China es hija de un imperio milenario. Eso fue una formidable globalización. Pero todas fueran hechas con bota militar.  No se puede pensar que va a haber una nación que va a dominar el planeta. No se puede, no existe, no es posible. Hoy tiene que ser racionalmente político.

    Se necesitan políticas de acuerdo mundial.  Pero ni siquiera tenemos una agenda de problemas mundiales. Ya no hablo de que los podamos solucionar. Es que ni siquiera podemos hacer una agenda. 
    Fíjate tú como es el intercambio mundial: lo medimos con una moneda que llamamos dólar. Y estamos midiendo con un metro de goma. Si vas a un tendero a comprar tela y te mide con un metro de goma, que la achica, tú te peleas con el tendero. Pues bueno, el comercio mundial lo medimos con dólares, pero no tenemos ninguna soberanía sobre el tamaño del dólar. 

    Tenemos una cantidad de cosas tan estúpidas tan idiotas que no podemos resolver que a veces parece que el hombre es un animalito tonto.

  • Sí, siempre hablo, cuando puedo hablo. No puede arreglar nada, porque él está mucho peor que yo. Cada vez que lo veo está más canoso. Es lo que decía Ortega y Gasset "el hombre y su circunstancia". Si hay un Presidente que puede poco, en relación a lo que es, creo que es el de Estados Unidos.
    Allí, más que en ninguna parte, se ve el peso de los intereses multinacionales, de los grandes lobbies, del capital financiero. Ni siquiera le han facilitado una reforma de la salud que es una cosa?.Esto no lo digo en su descargo;  lo digo tratando de interpretar lo que es el mundo de hoy.

  • Uno de mis defectos es decir lo que pienso: siempre. Y como pertenezco a un país pequeño que no mueve la aguja de nada, tengo la gigantesca libertad de poder decir lo que pienso y los gobernantes que tienen países muy importantes tal vez no puedan. Y en alguna medida, creo que por eso tengo cierto crédito internacional. Pero eso no quiere decir que vayan a hacer lo que yo diga.

    Recuerdo que la primera vez que hablé con Obama, en Cartagena le dije: "¡Vete de Afganistán, vete, vete, cuanto antes. Hasta Alejandro se tuvo que ir ¡!!". 

    No es fácil y lo de Guantánamo es una cosa disparatada. Ahí hay gente presa que no tiene nada que ver. Seguramente hay gente que tiene que ver. Pero a mucha gente le pagaban 10.000 dólares para que le trajeran a uno de AlQaeda y ahí les metían cualquier cosa. Una cosa horrorosa. Pero bueno, no depende sólo de él. Depende de una Comisión del Senado.

  • Sí, sí..¡ cómo no ¡ Nosotros hemos sido históricamente un país de refugio. Y además eso está mal y si se puede ayudar. Siempre hemos estado contra lo de Guantánamo. Además es un problema de la humanidad.

    La humanidad no puede apuntalar cárceles que esté sin procesar, sin jueces ni abogados. Eso es barbarie. Es una cuestión de principios. Estamos en un mundo prejuicioso y cobarde.

  • La economía tiene unas leyes que uno tiene que aprender a respetar: el equilibrio fiscal, no gastar lo que uno no tiene, favorecer la política de inversión. No creo que sea un atributo neoliberal. Administrar bien no creo que sea una virtud neoliberal. Nosotros sabemos que hay respuestas que las tenemos que encontrar en el mercado. Pero no creemos que el mercado por sí solo solucione todos los problemas. 

    Nosotros tenemos políticas sociales explícitas. El problema de la igualdad no lo va a arreglar el mercado. El problema de la gente que queda acostada en el camino no lo va a arreglar el mercado. Políticas neoliberales son las que han aplicado en Europa, en  el sentido de que dijeron ?hay que apretarse el cinturón y quedarse sin trabajo?. Eso es neoliberal. Nosotros no defendemos nada de eso. Al contrario.
    Nosotros, si se ?funde? un trabajo, tenemos seguro de paro y nos desvivimos por encontrarle un trabajo y a veces, mantenemos cosas que no cuadran los números, durante mucho tiempo, para encontrar trabajo y no dejar humanidad tirada. Es al revés. ¿Que algunas cosas del mercado tomamos para hacer funcionar la economía?, sí. No tenemos ningún empacho. Pero no queremos que la buena administración sea reducto de los neoliberales.

    Nosotros creemos que con el tiempo se van a ir creando otras formas de economía. Y existen. Hay una economía social. Por ejemplo, en España existe una economía capitalista de mercado, pero existe Mondragón también, ¿o no? Ahí está un conjunto de empresas y cooperativas. Se ha sostenido. Duró más que el franquismo y duró más que el franquismo y que la URSS  ¡¡¡Si no es un ejemplo!! Nosotros recogimos mucho de ese ejemplo. Estamos tratando de implementar esas cosas todo lo que podemos. 

    Acá, en este país, hay un banco muy grande del Estado. Es más del 55% del movimiento bancario y nosotros metimos una ley por la cual el 30% de las ganancias tienen que ir a un fondo que se usa para invertir en proyectos y en empresas autogestionadas, manejadas por los propios trabajadores. ¿Es eso una respuesta global del mercado? No. No, no es. Pero nosotros apostamos porque haya una economía social creciente. Estamos tratando. Bueno, el futuro no sabemos lo que va a ser.

  • Todo lo que hagamos los seres humanos puede salir mal. Vivir es un riesgo, parar en la esquina y enamorarte de uno que pasa es un riesgo. Pero es inevitable que te enamores porque eso es vivir.

    Nosotros estamos cansados de luchar contra el narcotráfico por la vía policial. Cada vez hay más y más. Es una medida que tratamos de ensayar contra el narcotráfico. Tratamos de arrebatarle parte del mercado para que no tenga explicación económica y tratamos de detectar al consumidor. Porque para detectarlo lo tenemos que sacar de la clandestinidad y poder medir cuando tiene un consumo tolerable y cuando no.

    Mire, a mí me gusta el whisky. Me puedo tomar uno de mañana y otro de tarde. No será bueno pero es soportable. Ahora... si me tomo una botella todos los días me tengo que internar. Es un problema médico. Soy un alcohólico. Supongamos que el ciudadano tiene un consumo de cannabis. Pero si se pasa le tenemos que decir que se tiene que tratar. 
    Hoy está consumiendo  pero no sabemos cuánto consume, pero no sabemos qué consume y está en un mundo clandestino y a veces cuando lo detectamos ya es irreparable. Porque entró en una escalera de consumo es tarde, porque para entonces tiene que robar y trapiñar para conseguir plata para el mercado negro.
    Es lo que tratamos: regularizar un consumo que ya existe. No lo inventamos nosotros. No lo vamos a favorecer.

    Nosotros no creemos que el consumo de cannabis sea bueno. Como no es bueno el consumo de alcohol o de tabaco. No vamos a favorecer ni vamos a fomentar un país que se dedique a masificar el consumo. Será una cosa muy regulada. Seguramente vamos a tener dolores de cabeza, pero estamos haciendo una cosa que no tiene antecedentes en el mundo.

  • Tenemos un problema con respecto a nuestra historia. Hay un problema general con respecto al mundo contemporáneo. Yo estuve en China en la época de Mao en 1960. Era muy pobre pero dormíamos con las puertas abiertas. Ahora estamos mejor pero ya no podemos dormir con las puertas abiertas. Desgraciadamente es un problema mundial. Sobre todo en las grandes urbes, cada día.

    En ese contexto, nosotros hemos retrocedido con respecto a lo que éramos hace unos años. Estamos muy preocupados y uno de los factores que más nos afectó es la drogadicción. ¿Por qué? Tiene que ver con el narcotráfico. Yo, personalmente, le atribuyo al narcotráfico la introducción en el mundo delictivo, mira lo que te estoy diciendo, un arrase de valores que existían. En el mundo de la delincuencia también había cosas que no se podían hacer. Que estaban mal vistas. En el mundo del delito antiguo había parámetros culturales, cosas que no se podían hacer. 

    El narcotráfico introdujo una lógica de violencia: plata o plomo. Por ejemplo, empezaron a aparecer delitos como el ajuste de cuentas. Eso son las deudas del narco: te fío droga para que la vendas y si no me pagas, te hago matar. ¡Chau!. Eso tiende a desatar una violencia en toda la sociedad que se difunde mucho más allá de la esfera del narco. Se incorpora como una cuestión cultural por debajo de la sociedad.
     
    Hay que leer a Quevedo para darse cuenta de la importancia que tiene en las naciones el mundo de las cárceles y el mundo de abajo. Hay muchos valores que se pierden arriba porque se han perdido por abajo y es la violencia, el sicariato, el ajuste de cuentas, son una consecuencia natural del narcotráfico. Este problema va más allá de la droga. Quiero decir que la cuestión del cannabis no se puede analizar aislada de lo que pasa en el mundo. No se puede analizar el problema del cannabis independientemente de esta circunstancia que nos rodea.

  • Es uno de los hombres más finos que he conocido en mi vida. Yo era un muchachito, toda esponja. En esa época yo leía 6-8 horas por día. Y en ese momento, tuve un tiempo de mucha frecuencia de relación con Bergamín y me afectó mucho. No tengo empacho y hay una afición a la cultura española, a la generación del 98.

    A nosotros España siempre nos dolió mucho. Nunca estuvimos en las fiestas españolas. Pero siempre estuvimos en los dolores. No estuvimos con la de charanga y pandereta. Siempre estuvimos con la otra. Al fin y al cabo, la lengua en la que pensamos tiene mucha importancia. Bergamín era un veterano muy especial porque era católico, era comunista. Católico, comunista, muy abierto, adoraba la tauromaquia. Era un personaje, era un personaje.

  • Queda la misma preocupación de justicia social, de mejor reparto de lo que hay arriba de la tierra. Y el haber contemplado que aparte de la utopía hay una cosa que vale mucho que es la vida. Que la vida hay que cuidarla.

    Es el único bien que tiene la gente que está hoy arriba del planeta y que no puedo hacer las cosas sacrificando a gente que tiene una única vida. Por lo tanto, se ha profundizado en lo que yo pensaba. Y en esta coyuntura, el hombre no ha logrado salir de la prehistoria. Sigue acudiendo a la guerra como lenguaje y lo que menos precisa el mundo contemporáneo es la guerra.

    Dos mil millones de dólares desperdiciamos; dos millones de dólares por minuto en gastos militares, en presupuestos militares. Y luego decimos que no hay recursos y que hay gente pobre...

    El Comandante Facundo era medio ingenuo. Por joven. Pero tenía... En el fondo tenía razón, pero era ingenuo. Era demasiado primitivo. No se daba cuenta de la complejidad que tiene el mundo. Pero los objetivos que se planteaba eran buenos.

  • Mi discrepancia con la democracia no es con la democracia, es por poca democracia. La inmensa mayoría de la humanidad no puede acceder a la democracia. Porque democracia no es votar cada 5 años. Es mucho más.

    La democracia es estar incluido en las decisiones que se toman cotidianamente. La democracia hay que llevarla al trabajo, a la cultura, a la convivencia en el barrio, a la sociedad. Queda mucho para ser demócratas. Porque de vez en cuando ponemos un sobrecito para votar y reducimos la democracia a eso.

    Está por alcanzarse la democracia arriba del planeta. Porque la única gran ventaja que tiene es que nunca se da por terminada y nunca se considera perfecta. No seamos tan estúpidos de creernos que hemos alcanzado el último escalón de evolución de la humanidad. ¡Pobre criatura orgullosa y frágil!

  • Lucía es un bien encontrado cuando a uno le tocó tener muchos bienes perdidos. Y tiene la ventaja de ser parte de todo este asunto. Por ser parte, nada hubiera sido posible si no hubiera estado ella. Porque los hombres sólos son un desastre. Siempre estamos buscando una madre. La precisamos. Y ella sin proponérselo ha cumplido con creces con todo eso. Es un regalo que me ha dado la vida. Y bueno ahí andamos, desfaciendo entuertos.

  • Gracias a ustedes. De vez en cuando nos acordamos de Cervantes y de El Quijote.

  • Gracias

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Mujica o simplemente 'El Pepe'

ALICIA G. MONTANO @aliciagmontano

"No hay individuos insustituibles. Hay causas insustituibles". Son palabras de José Mujica, presidente de Uruguay que, a punto de dejar el sillón presidencial, ha recibido en su modesta residencia a un equipo de En Portada. Mujica, hombre de múltiples vidas y oficios: cultivador de flores, feriante, comandante de la guerrilla tupamara, diputado, senador, ministro, presidente de la República... reflexiona ante las cámaras de Televisión Española sobre su mandato, sobre su vida y sobre el mundo que le rodea. Ya puedes ver el reportaje completo.

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Así se hizo 'Mujica o simplemente 'El Pepe'

Barro, lluvia, asfalto, luces, sombras... y un puñado de vacas. La trastienda de Mujica o simplemente 'El Pepe'. Las imágenes del reportaje que no veremos en televisión.

Álbum de rodaje

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En la chacra de Mujica, en la Cachimba del Piojo... El rodaje de 'En Portada' en Uruguay, en imágenes

Así suena 'Mujica o simplemente El Pepe'

 

Mujica y 'En Portada'

"El regreso de los tupamaros"

"El regreso de los tupamaros"

El primer encuentro entre 'En Portada' y Mujica tuvo lugar en 1986. Entonces él era un excomandante de la guerrilla tupamara que acababa de ser amnistiado. El reportaje se emitió en enero de 1987
 

En Portada

Primavera uruguaya

El programa volvió a Montevideo veinte años después de aquella primera entrevista. En 2005 Mujica era Ministro de Agricultura.
 

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